Historia y Arqueologia Marítima

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El Nudo Piedra Buena

Por el Capitan Carlos Ariel Solari, Febrero del 2013

Estimados colegas navegantes, quiero compartir este nudo con todos ustedes, que vengo usando desde hace ya más de ocho años.

Más adelante aclararé el porque de este nombre, pero básicamente es porque se desarrolló en un buque pesquero en nuestro litoral patagónico.

Según varios autores de distintas escuelas, hay muy pocos nudos “verdaderos”, solamente cuatro. Siendo la mayoría de los llamados nudos en realidad gazas, senos, vueltas o combinación de estos, en correcto ajuste con el colchado evitando giros no deseados en los sitios más insospechados, (Eric C Fry, El manual completo de nudos, 2ª ed. Barcelona 2001).

El nudo en cuestión es utilizado como un “aparejo reductor” en el trincado de bultos pequeños a medianos con cabos hasta aprox. 18 mm de diámetro (2”1/4 de mena), y con imaginación e ingenio en el arriado de bultos en planos inclinados.

Partiendo de la premisa que “ya está todo inventado”, este nudo se desarrolló del análisis, despiece y combinación de algunos ya existentes: ballestrinque, margarita, medio cote corredizo (fig. a) y cote por seno (fig. b), estos dos últimos utilizados como aparejos reductores por los camioneros por ejemplo, pero que con algunos materiales y/o cabos muy usados, el nudo se azoca demasiado inutilizando en algunas ocasiones el cabo, disminuyendo su vida útil. Todo lo contrario al objeto de un nudo marinero.

Pasando a su explicación, se realiza como 1er paso un ballestrinque de encapillar como indica la fig. 1, luego se realiza un seno del lado del chicote fig. 2 y se pasa por el centro del ballestrinque como indica la línea amarilla y la fig. 3.

          

Fig 1                                                 Fig 2                                                           Fig 3

El siguiente paso es azocar bien el ballestrinque dejando una cantidad de seno apropiado del lado del firme. En este paso, se ha de tener cuidado en ajustar bien el ballestrinque como se ve en la fig.4, ya que en algunos cabos nuevos de fibras sintéticas este seno tiende a zafarse, lo que se soluciona con un cazonete colocado a la manera de la fig. c.

Fig 4

Como se observa también en la fig. 4 el seno y el chicote deben quedar, pasado y hecho firme respectivamente, en el mismo o distinto punto logrando una mayor reducción. Si esto no es necesario, puede terminarse con un vuelta escota por seno como indica la fig. 5.

Fig 5

El verdadero beneficio de este nudo, desde mi experiencia, es que es muy sencillo el desarme y alarga la vida útil del cabo.

     

Fig. a                                                                       Fig b                                                         Fig c

El Por qué del Nombre

 El nombre sugerido para el nudo es “Piedra Buena”. El motivo, un homenaje.

En la contratapa del libro de A. Canclini, Piedra Buena, su tierra y su tiempo, dice lo siguiente:

 “Luis Piedra Buena es uno de esos personajes históricos cuyo nombre todos conocen, pero cuya trayectoria no podrían explicar. Este intrépido aventurero, a quien en buena medida se debe que el sur patagónico sea hoy argentino, supo desplegar su labor patriótica junto con una tarea humanitaria reconocida universalmente”.

 Este sencillo, pero contundente párrafo, manifiesta al personaje en toda su esencia.

Como patagónico, marino y trabajador en la pesca, tengo plena conciencia del significado de los innumerables beneficios de, “…que el sur patagónico sea hoy argentino”; mi eterno agradecimiento.

Su patriotismo, excede a toda ponderación.

Pero mi deseo es destacar, en este sincero homenaje, “la tarea humanitaria reconocida universalmente”.

Si uno se sitúa con la imaginación en una situación de naufragio en aquellos temperamentales y solitarios mares, en esos tiempos; sería muy difícil de imaginar un optimismo, para vencer la tentación de sentarse a esperar al Barquero Caronte*1, para cruzar la laguna Estigia en la última singladura entre los mortales.

Este verdadero Guardián en el más amplio de los sentidos, indiscutible baqueano, supo en carne propia lo que es sobrevivir en aquel pedazo de Patria. Solo hay que “calzarse” sus palabras: “…los marinos entre ellos se lloran…” sentir el peso de esta frase, y percibir su compromiso con un hermano del mar.

Una gran cantidad de testimonios de sus contemporáneos registraban en su memoria, que más de una centena de pretéritos colegas marinos, habían podido regresar a sus hogares gracias a este compromiso.

Sus rescates de náufragos más destacables son: de la barca inglesa Eagle (ago. 1873); barca alemana Dr. Hansen (oct. 1874); barca inglesa Annie Richmond (sep. 1877); Barca noruega Cuba (sep. 1878); barca inglesa Pactolus (feb. 1882).

Algunos de estos rescates le valieron el reconocimiento de la Reina Victoria de Inglaterra y el Emperador Alemán y Rey de Prusia Guillermo.

Mencionar su propio rescate, debido al naufragio de la Espora (mar. 1873),  construyendo “in situ” el cuter Luisito con los restos del buque; con el que más tiempo tarde realizó algunos rescates; es tentarse a narrar una novela.

De las palabras de mi abuela paterna, docente y directora de una escuela secundaria, siendo yo un chinchorro*2, escuché por primera vez su nombre junto al de otro prohombre patagónico Francisco “Perito” Moreno.

El Dr. Moreno en viaje al río Santa Cruz compartió a bordo unas singladuras con el marino. Tiempo más tarde en su libro Viaje a la Patagonia Austral escribe:

 “Algún día se escribirá la biografía de este bravo y modesto compatriota. Su nombre se halla en las relaciones de viaje que de 20 años a esta parte se han publicado, tratando de las costas patagónicas; sus auxilios a los náufragos le han merecido honrosas distinciones de los gobiernos europeos, y ha prestado más servicios a la humanidad, en esas regiones, que muchos de los buques de guerra europeos que cruzan tan tempestuosos parajes.

El “Espora” y el “Luisito”, este último de diez toneladas, mandado por el capitán argentino, han llevado los colores patrios hasta las regiones polares, y han sido saludados por cientos de náufragos, que veían en ellos su salvación.

Muchas veces ha perdido Piedra Buena el producto de una abundante pesca por socorrer a sus semejantes. Más de una vez se ha llamado en el nombre de la Reina Victoria y del Emperador Guillermo, a la humilde choza de la Isla de los Estados, en busca de socorro para desgraciados, perdidos en las rocas de la Tierra del Fuego, y la tripulación de la lancha de nuestro compatriota ha recogido, a costa de grandes penalidades, la de hermosas fragatas inglesas y alemanas”.

 Por último complementaría con las palabras de otro prestigioso marino:

 Quien siendo profesional, no venere su nombre,

no será buen marino.

Quien conociendo sus acciones las olvide,

no será buen argentino.

Capitán Héctor Ratto

 

 

*1 Caronte en la mitología griega, era el viejo barquero que transportaba las almas de los muertos por la laguna Estigia hasta las puertas del mundo subterráneo.

*2 Chinchorro el bote más pequeño. 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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