Historia y Arqueologia Marítima

HOME

Indice  de Arqueología subacuática

La Odisea del Tesoro sacado por Oddisey

Las siguientes noticias fueron tomadas de diversos diarios españoles y de sitios de arqueologia española. Muestra como una firma cazadora de tesoros se comporta como simples piratas, al robar un tesoro del cual no aportan ningun dato, ocultan exprofeso cualquier imagen que lo pueda dar y se llevan el tesoro de aguas españolas a los EEUU. Esto esta en litigio desde entonces.  Se cree que este tesoro fue parte de lo que se llevaba en una flota española que venia del Plata, que fue atacada por buques ingleses -cuando no habia estado de guerra con España!- .  Alli iban pasajeros de las colonias del Plata con sus familias.

Lo mas incomprensible de este caso es la proteccion que el Reino Unido (Inglaterra) le da a estos piratas, especificamente el Ministerio de Defensa a traves de la Royal Navy, no obstante lo azorados y avergonzados que se encuentran los arqueólogos británicos, que no pueden creer que si gobierno, que deberia estar defendiendo los restos arqueologicos y que asi lo hace en sus propias aguas, esta en connivencia- y por contratos escritos - con una firma cazadora de tesoros!

Odyssey crea en Gibraltar su base de operaciones 

 La empresa «cazatesoros» pretende hacer del Peñón su cuartel general para el Atlántico y el Mediterráneo - El Ministerio de Exteriores cree que las monedas se sacaron del Atlántico y no del mar de Alborán, pero no aporta pruebas que lo avalen.  

 La empresa Odyssey Marine Exploration, espoleada por el hallazgo del mayor tesoro sumergido de la historia, tiene ya planes para multiplicar su negocio junto a las costas españolas. La compañía «cazatesoros» norteamericana, que actualmente está afincada en Tampa (Florida), está proyectando la creación en Gibraltar de una base de operaciones desde la que poder coordinar sus futuras expediciones por todo el Atlántico y el Mediterráneo, según fuentes gibraltareñas. La base de Odyssey en el Peñón contaría con un gran centro de investigación, restauración y exposición de los tesoros que la empresa fuera descubriendo en el «subsuelo marino», según la original expresión recién acuñada por nuestra ministra de Cultura. Los planes de Odyssey para su base permanente de Gibraltar son ambiciosos, ya que sería el epicentro de las actividades de la compañía por el Atlántico y el Mediterráneo. Las mismas fuentes consideran que la empresa capitaneada por Greg Stemm y John Morris no tendría problemas en conseguir colaboradores para su iniciativa, incluso en las instituciones oficiales del Peñón, por el impulso turístico que entrañaría un centro dedicado a los tesoros sumergidos.

 Pasividad gubernamental 

En este sentido, no se excluye que una parte del botín extraído por la compañía en aguas del Estrecho, 17 toneladas de oro y plata, valoradas en más de 350 millones de euros, pudiera volver a Gibraltar en un futuro para formar parte de las colecciones de este centro. Todo dependerá del curso de los acontecimientos, ya que incluso la propia compañía no descarta tener que litigar por la propiedad del tesoro en los tribunales contra hipotéticos pleiteadores. La idea de Odyssey de plantar sus reales en el Estrecho de Gibraltar es toda una «declaración de guerra» contra el patrimonio subacuático español, según afirman los expertos consultados por LA RAZÓN. Las aguas de la bahía de Cádiz y del mar de Alborán son el lugar de mayor densidad de barcos hundidos de todo el mundo. De hecho, Odyssey habría localizado en sus ocho años de exploraciones en esas aguas cerca de medio millar de pecios, de los que se piensa incluso que haya podido extraer su fabuloso botín, del que sigue sin soltar prenda. Está confirmado que la compañía ha localizado los restos de un barco fenicio y otro romano, aunque tampoco ha revelado en qué punto del Estrecho se encuentran estos dos importantísimos pecios.

 El silencio de Odyssey respecto al lugar y el pabellón del barco del que habría extraído el fabuloso botín de oro y plata, mantiene en alto la tensión informativa sobre el sospechoso comportamiento de la compañía «cazatesoros». El Ministerio de Asuntos Exteriores se inclina por pensar que Odyssey recuperó el tesoro de un pecio hundido en aguas del «Océano Atlántico», fuera de la jurisdicción de cualquier país y en una fecha «reciente» a su traslado a EE UU desde Gibraltar, informa Ep. Pero, un especialista del Ayuntamiento de la Línea de la Concepción (Cádiz) lo tiene muy claro, y cree que el tesoro no procede de aguas del Atlántico, «sino de aguas nacionales» y que «pertenece a un antiguo navío español». Además, el botín se sacó vía aérea desde Gibraltar. En el ayuntamiento de la localidad aseguraron tener datos que lo prueban. Según el consistorio, a partir de febrero estos barcos comenzaron a trabajar en aguas españolas en campañas de diez días, regresando a Gibraltar a descargar y aprovisionarse. Según los datos del seguimiento por satélites, durante el día cambiaban unas millas de posición «para no levantar sospechas sobre el lugar donde pensaban extraer las monedas». Los socios de Odissey, Disney, con los que llegó a un acuerdo para convertirse en uno de los 13 socios promocionales de «Piratas del caribe», como anunció ayer LA RAZÓN, parece desmarcarse. Desde la productora de cine se sigue negando que el anuncio del botín de los «cazatesoros» tenga que ver con la campaña de promoción de las aventuras de Jack Sparrow. Un portavoz de no dudaba en achacar a una «prodigiosa coincidencia» el anuncio de Odissey y el estreno del filme de Disney, argumentando que la compañía no les había informado del botín. El anuncio de Odyssey no sólo está relacionado con Sparrow. Una semana antes del tesoro, la empresa había anunciado unas pérdidas netas de 3,8 millones de dólares. Ahora es dueña de una fortuna en oro y plata de más de 300 millones de dólares.

 Fuente: María Pulido, Madrid / La Razón.es, 25 de mayo de 2007


 (2) Exteriores cree ahora que el tesoro del 'Odyssey' no procede de aguas españolas

 Calvo advierte que «lo importante es si el pecio tenía bandera de nuestro país» El PP pide la comparecencia de cuatro ministros para explicar el caso

  Exteriores cree ahora que el tesoro del 'Odyssey' no procede de aguas españolas

 JUNTOS. Los dos buques, anclados en el puerto de Gibraltar. / LA VOZ

  El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación «se inclina por pensar» que la empresa Odyssey Marine Exploration recuperó el tesoro anunciado el viernes pasado de un pecio hundido en aguas del Océano Atlántico, fuera de la jurisdicción de cualquier país y en una fecha «reciente» a su traslado a Estados Unidos desde Gibraltar, informaron ayer fuentes del departamento que dirige Miguel Angel Moratinos.

 Lo hace en base a la información de la que dispone -las fuentes sostienen que el Gobierno ha seguido las actividades de los barcos de la empresa- y que apunta a que la compañía no ha extraído medio millón de monedas de plata y algunas de oro valoradas por el momento en 371 millones de euros del Mar Mediterráneo, a pesar de que dos de sus barcos han navegado en los últimos meses por estas aguas, incluido el Mar de Alborán (la parte más occidental del Mediterráneo).

 El Ejecutivo español ha pedido a la empresa información exacta sobre el hallazgo, en concreto, sobre las coordenadas marítimas, la identidad del pecio y su bandera y el contenido recuperado. Y a Estados Unidos y a Reino Unido que aporten toda la información que tengan sobre cómo entró el botín en Estados Unidos y cómo salió de Gibraltar, cuyas autoridades concedieron una licencia de exportación a la empresa para que trasladara el tesoro vía aérea.

 La ministra de Cultura, Carmen Calvo, advirtió ayer a la empresa de que si el tesoro anunciado lo hubiera recuperado de «aguas españolas o aguas no del litoral español pero sobre un buque de bandera española», España tendría «derechos protegidos» por las leyes nacionales e internacionales «a tener, recuperar, compartir y desde luego activar los derechos legítimos» españoles que hipotéticamente fueran suyos.

 La empresa, por su parte, aseguró en un reciente comunicado que, aunque alguien reivindique ante los tribunales derechos sobre el barco del que ha recuperado miles de monedas y otros objetos, y que ha bautizado como Cisne Negro, confía en que la justicia le reconocería derecho sobre una «mayoría significativa» de los bienes recuperados, posiblemente en torno a un 90%. Por otra parte, Calvo insistió ayer en que el acuerdo con Reino Unido por el que Odyssey obtuvo permiso para sumergirse en aguas del Mar de Alborán está roto. La compañía asegura que el tesoro recuperado no pertenece al Sussex.La compañía asegura que el tesoro recuperado no pertenece a ese barco.

 Al Congreso

 El grupo parlamentario popular ha pedido la comparecencia en el Congreso de los ministros de Asuntos Exteriores, Cultura, Interior y Defensa para que expliquen las actividades llevadas a cabo en aguas territoriales españolas por la empresa de exploración marina Odyssey .

 Esta sociedad, con sede en Tampa (Florida, EEUU), que desde los años noventa efectúa la búsqueda de un buque inglés hundido en 1694 frente a la costa de Gibraltar, anunció la pasada semana el hallazgo, en un lugar no precisado, del que podría ser el mayor tesoro submarino, lo que motivó que el Ministerio de Cultura alertara a la Guardia Civil ante un posible delito de expolio.

 Además, el Ayuntamiento de La Línea aseguró ayer que tiene datos que indican que el tesoro extraído por el buque Odyssey Explorer no procede de aguas del Atlántico, «sino de aguas nacionales y que pertenece a un antiguo navío español», por lo que solicitará al Gobierno que investigue los movimientos de la empresa.

 ¿Tuvo ayuda militar británica?

 Por GONZÁLEZ CABRERA/MADRID

 Era un secreto a voces y la página oficial del puerto de Gibraltar lo ha desvelado: el Ocean Alert, buque de apoyo del Odyssey Explorer en el rescate este invierno de un importante tesoro proveniente de un pecio cuyo origen podría ser español, trabaja para la firma de cazatesoros estadounidense consignado por el Ministerio de Defensa Británico. Así consta en el Registro de Movimiento de Buques de la web del puerto británico. Incluso, en el estadillo figura lacónicamente que el propósito de sus estancias responde a movimientos del Ministry of Defense, lo que confirma la identidad del consignatario.

 El Ocean Alert, que justo antes estuvo consignado por Smith Imossi&Co Limited, la empresa que aparece detrás del Odyssey Explorer, estuvo en el puerto de Cádiz a finales de febrero por una avería, momento en el que desaparece toda referencia al ministerio británico. Ambos buques permanecen ahora anclados en la zona militar del puerto de Gibraltar desde que la semana pasada la firma Odyssey Marine Exploration, con sede en Tampa (Florida), anunciara el hallazgo.

 Fuente: La Voz Digital.es, 25 de mayo de 2007


 (3) Reino Unido protege en Gibraltar a los barcos de Odyssey que busca España 

 El 'Ocean Alert' está registrado a nombre del Ministerio de Defensa británico. Inglaterra mantiene su acuerdo con los cazatesoros a pesar de la ruptura española 

 No es el Gobierno de Gibraltar, sino el de Gran Bretaña, quien protege la estancia en la Roca de los buques de la empresa cazapecios Odyssey Marine Exploration (OME), que España presuntamente tiene interés en registrar en busca de una explicación al origen del tesoro salido de la colonia inglesa hace una semana.

 Las informaciones que suministran las autoridades civiles de Gibraltar y las militares no dejan de contradecirse hasta niveles increíbles: así, la página web del puerto afirma que el consignatario (Agent) de uno de los buques de OME, el Ocean Alert, es el Ministerio de Defensa británico.

 En cambio, el major Adrian O’Shea, que desde diciembre de 2006 es responsable de la base naval con el cargo de Military Assistant to Commander British Forces, afirmó a las 17 horas de ayer a LA GACETA que ese dato no era cierto, y que además el Ocean Alert ya no estaba en Gibraltar. Consultada a una controladora del puerto civil, dijo no sólo que estaba sino que "lo estoy viendo". El satélite AISlive (a las 19 horas) no deja duda de que el barco está en la base militar junto a su compañero de andanzas, Odyssey Explorer. 

A última hora, los tripulantes de un buque podrían mentir al decir que es el Ministerio de Defensa quien lo fleta, por ejemplo para ahorrarse el pago de derechos portuarios si la base los acoge. La pregunta es por qué la base acoge a dos buques que, según O’Shea no trabajan para Defensa. Y por qué permite que mientan en el registro de salidas y entradas del puerto.

 Si en el registro del Ocean Alert, la anotación de Defensa co mo consignatario es "un malentendido" (O’Shea), en el del Odyssey Explorer algo es mentira: ¡no se ha movido del puerto desde que llegó el 25 de diciembre!, contradiciendo la evidencia de sus movimientos del satélite AISlive.

 Si las autoridades británicas se contradicen, las españolas no acaban de coordinarse. A pesar de lo dicho por la ministra Carmen Calvo, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), no recibió orden de seguir a los buques de OME hasta ayer.

 El Reino Unido a lo suyo

 Pero lo más llamativo de la historia de los Piratas del Estrecho es la aparente falta de colaboración por parte del Reino Unido en la resolución del expolio. La última incomprensible postura de las islas radica en su intención de mantener el acuerdo de prospección del Sussex con Odyssey Marine Exploration. La embajada británica en Madrid lo confirmó ayer a LA GACETA: "Se mantiene el acuerdo". Habrá que esperar a que el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aclare en el Parlamento la letra pequeña de ese pacto, para poder entender por qué Gran Bretaña, a pesar de que España lo ha roto, y por tanto inhabilita a Odyssey para identificar el pecio inglés, no realiza el mínimo gesto de cortesía con nuestro país de cortar relaciones con una empresa sobre la que existen sospechas de haber engañado a España y al propio Reino Unido y haberse llevado un tesoro que no le corresponde.

 Fuente: S. Mata / R. Cobo. La Gaceta de los Negocios.com, 25 de mayo de 2007


 (4) AP solicita a sus abonados que retiren una foto manipulada por Odyssey

  AP solicita a sus abonados que retiren una foto manipulada por Odyssey

 La agencia Associated Press detectó ayer la manipulación digital por la que se han borrado los relieves de las monedas del polém ico tesoro rescatado por la empresa Odyssey Marine Exploration y que los cazatesoros distribuyeron sin explicar las razones del retoque. Por ello AP solicitaba ayer a sus abonados que se retirase la foto, cuya manipulación no responde a motivos informativos y arroja sombras sobre las prácticas de Odyssey

 Fuente: ABC.es, 25 de mayo de 2007


 (5) ODYSSEY. VERDEMAR PRESENTA UN INFORME A LA GUARDIA CIVIL DE LAS ACTIVIDADES DE DOS BARCOS DE ODYSSEY EN AGUAS ESPAÑOLAS

 Fuente: SERVIMEDIA, MADRID, 24-MAY-2007 (Discapnet.es)

 Los vigilaron desde un satélite dotado con GPS que demuestra que han estado trabajado a 20 millas de Estepona

 El grupo ecologista Verdemar, del Campo de Gibraltar (Cádiz), presentará esta tarde a la Guardia Civil un exhaustivo informe sobre las actividades que han llevado a cabo dos barcos buscatesoros de la empresa estadounidense "Odyssey Marine Exploration" en aguas territoriales españolas, en los dos últimos meses, a los que han seguido por satélite con GPS.

 "Tenemos constancia de que el 'Odyssey Explorer' y el 'Ocean Alert', que pertenecen a la empresa norteamericana Odyssey Marine Exploration, han estado operando en aguas españolas, exactamente en el Mar de Alborán, a 20 millas de Estepona (Málaga), desde el pasado mes de marzo, porque los hemos estado siguiendo con un satélite con GPS", explicó a Servimedia Antonio Muñoz, portavoz de Verdemar.

"Estos dos buques no han salido del Mar de Alborán desde el mes de marzo", agregó. "Es más, el 'Odyssey Explorar' está en aguas españolas desde el 25 de diciembre de 2006 y luego, en marzo, llegó el 'Ocean Alert'. Es imposible que ninguno de estos buques haya encontrado un tesoro en el Canal de la Mancha, como afirma su empresa, porque no se han movido de aquí".

 "No tiene sentido que saquen 500.000 monedas de oro del Canal de la Mancha, como ellos dicen, y en vez de ir con el cargamento a Gran Bretaña, que está más cerca, se vengan hasta Gibraltar para desde allí transportarlo por avión hasta Estados Unidos. Eso no se lo cree nadie", denunció Muñoz.

 Estos dos barcos están atracados en la actualidad, según el portavoz de Verdemar, en el puerto militar de Gibraltar, custodiados con sónar y vigilancia continua.

 Muñoz lamentó la "inacción" de la Junta de Andalucía en este tema. "¿Por qué la Junta de Andalucía pide competencias sobre el patrimonio marino y luego no tiene barcos para que vigilen y controlen? Nos hemos hartado de denunciar y no han hecho nada", aseguró.

 Pero también arremetió contra los ministerios de Asuntos Exteriores y de Cultura, "que tampoco han hecho nada, a pesar de que nosotros no hemos dejado de denunciar las actividades de esta empresa desde el año 2003, que es cuando llegó el 'Odyssey Explorer' por primera vez".

 Por último, hizo un llamamiento a todos los partidos políticos para que "en vez de atacarse los unos contra los otros trabajen juntos y evitemos que nos expolien el fondo marino". 

  Odyssey aspira al 90 por ciento del tesoro

 La compañía norteamericana prevé litigios con España y Gran Bretaña, aunque insiste en que le favorece la jurisprudencia internacional La empresa negocia paralelamente un contrato para aliarse con Disney

 

Odyssey aspira al 90 por ciento del tesoro 

 VIGILANCIA. Los ecologistas se manifiestan contra  los barcos de Odyssey en Gibraltar. / SUR 

 La comp añía Odyssey Marine Exploration -con sede en Tampa, Florida, y que el viernes pasado anunció un misterioso pero multimillonario tesoro de monedas hundidas en algún lugar del Atlántico -aunque ya existen más que sospechas de que se trata del Estrecho de Gibraltar- anticipa que su descubrimiento puede generar reclamos judiciales por parte de Gran Bretaña o España sobre el fabuloso pecio del que ya se han extraído medio millón de monedas de plata, centenares de oro así como otros artefactos. Pero, según sus limitadas explicaciones a través de su página en Internet, la empresa norteamericana insiste en que la jurisprudencia internacional suele otorgar la parte del león a los descubridores de este tipo de pecios «fuera de las aguas territoriales o la jurisdicción legal de cualquier país».

 De acuerdo con la empresa norteamericana: «Si somos capaces de confirmar que otra entidad tiene un legítimo reclamo legal sobre este pecio cuando -y si es posible- se verifique su identidad, tenemos la intención de facilitar un aviso a todas las potenciales partes reclamantes. Si otra entidad es capaz de demostrar que tiene un interés de propiedad en el pecio y/o su carga, que no ha sido abandonado legalmente, Odyssey solicitará una compensación por recuperación. En casos similares, los recuperadores de estos pecios han recibido hasta el 90 por ciento de lo extraído».

 A por más

 Asimismo, los responsables de Odyssey insisten también en que no pueden divulgar la identidad del barco con esta carga multimillonaria, porque ellos mismos todavía la desconocen. Según sus explicaciones, el pecio «presenta coincidencias con un barco en particular, pero alguna de las evidencias reunidas hasta la fecha son inconsistentes con nuestra investigación». Con todo, la propia compañía ha reconocido que planea una nueva gran expedición para volver a explotar los restos del pecio identificado con la etiqueta de trabajo 'Cisne Negro'. Y que podría aprovechar su retorno al lugar del yacimiento submarino para anunciar la identidad del elusivo pecio del que han obtenido el millonario tesoro de monedas. 

Sobre el seguimiento que la Guardia Civil viene realizando de los dos barcos de Odyssey en la zona del Estrecho de Gibraltar, la empresa norteamericana ha negado cicatería o maniobras de esquinazo. Incluso han llegado a afirmar que «cuando operamos en, o cerca de, aguas territoriales españolas, informamos de nuestros planes y movimientos a la patrulla marina de la Guardia Civil antes de enviar nuestros barcos. Ellos son capaces de monitorizar todas nuestras actividades visiblemente con sus patrulleras o a través de radar, por eso es ilógico sugerir que hemos realizado operaciones ilegales», recalca la empresa.

 Aprovechando su fama inesperada, Odyssey, una empresa que cotiza en Wall Street pero que durante los últimos años ha venido acumulado cuantiosas pérdidas, ha empezado a negociar un acuerdo de alianza con la multinacional Disney.

 Fuente: PEDRO RODRÍGUEZ/WASHINGTON. Sur Digital, 24 de mayo de 2007


 (2) Disney y Odyssey explotan el botín del Estrecho 

  

Las dos compañías habrían ac ordado la coincidencia del hallazgo con el estreno mundial de «Piratas del Caribe». La empresa cazatesoros es uno de los 13 socios promocionales de la tercera entrega de la película, junto con Volvo, Coca-Cola y Visa.

 La realidad supera a veces a la ficción, pero cuando hay beneficios comerciales de por medio, la realidad y la ficción pueden ser una y la misma cosa. Así ha ocurrido con la tercera entrega de la película «Piratas del Caribe», que se estrena hoy a en todo el mundo, y con el fabuloso tesoro de 17 toneladas de oro y plata, sospechosamente extraído por la empresa «cazatesoros» en el Estrecho de Gibraltar, sin que se descarte que fuera en aguas españolas. El hallazgo del más fabuloso tesoro sumergido de la historia tenía todos los ingredientes de un guión de Hollywood. Ahora se confirma que se trataba, en realidad, de un guión de Hollywood. Así, se ha conocido que Disney y Odyssey podían haber acordado que coincidiera el anuncio sobre el extraordinario botín de oro y plata con el estreno de la tercera parte de «Piratas del Caribe». 

 

Según «The Internacional Herald Tribune», la productora creadora del personaje del pirata Jack Sparrow llegó hace un año a un acuerdo con Greg Stemm, presidente de Odyssey, para colaborar en proyectos de producción y mercadotecnia de películas y documentales. Es más que significativo que el propio Stemm acudiera a la sede de Disney en Los Ángeles a una reunión de negocios sólo tres días después de hacer el anuncio sobre el tesoro.

 La portavoz de Disney, Cherise MacVicar, no ha parado en mientes a la hora de elogiar los frutos de la colaboración con Odyssey: «Nos ha proporcionado una autenticidad adicional para la promoción de nue stras películas», aseguró MacVicar a la agencia Associated Press. El «Hollywood Reporter», además, publicaba el martes que Odissey es una de los 13 socios promocionales de esta nueva entrega. Verde y con asas: el sorprendente anuncio realizado el viernes por Odyssey, sobre el tesoro hallado en aguas del Estrecho, habría sido una dosis de realidad adicional para promocionar un filme que ya había despertado todas las expectativas mundiales.

 Hay fundadas evidencias de que Odyssey ha esperado una determinada fecha para dar a conocer su descubrimiento, como el hecho de que los cientos de miles de monedas halladas se encuentren completamente limpias de concreciones marinas, proceso que ha podido llevar varios meses. Esto significa que el tesoro no salió del mar hace una semana y que la noticia de su hallazgo podía ajustarse en el calendario a los compromisos adquiridos con Disney para la promoción de su película. Es evidente que la noticia de la aparición del tesoro ha provocado un efecto amplificador del estreno de las nuevas aventuras del capitán Jack Sparrow. En estos días ha sido imposible hablar de la película sin traer a colación el misterioso hallazgo de las 17 toneladas de oro y plata sacadas por Stemm de un lugar y de un barco que se niega a identificar.

 Lo único que se conoce es que, el jueves pasado, Stemm cargó su botín con destino a Florida en el aeropuerto de Gibraltar en un avión fletado por Odyssey y procedente del aeropuerto JKF de Nueva York. Stemm llevaba buscando en aguas españolas, desde 1999, un cargamento de monedas valorado en más de 200 millones de dólares, como el que ahora dice haber encontrado. Se sospecha que en estos ocho años, haya podido localizar y excavar los restos de cerca de quinientos barcos ante la miope vigilancia de la Junta de Andalucía, con Carmen Calvo como consejera de Cultura, y del Gobierno de Zapatero, con Calvo como ministra del ramo.

 Fuente: María Pulido / La Razón.es, 24 de mayo de 2007


 (3) El Gobierno pide a EEUU y Reino Unido que informen del avión en el que Odyssey trasladó el botín

 La ministra de Cultura, Carmen Calvo, anunció hoy que el Gobierno español ha pedido 'esta misma tarde' a Estados Unidos e Inglaterra información sobre el vuelo Gibraltar-Tampa (Florida, Estados Unidos) en el que la empresa Odyssey trasladó el botín hallado en un buque hundido.

 En un rueda de prensa en Bilbao, la ministra explicó que tras tener conocimiento de que Odyssey había hallado un tesoro valorado en 370 millones de euros, el Ministerio le reclamó información sobre la ubicación exacta del buque y su identidad, bandera y contenido.

 Ante el silencio de la compañía americana, el Gobierno español ha pedido a las Embajadas del Reino Unido y de Estados Unidos en Madrid 'información exacta de los vuelos que han despegado desde Gibraltar y han llegado a Tampa, en Florida', ya que 'según la información que ha dado Odyssey, fue un Boeing 757, el que ha llevado todo el cargamento'.

 En concreto, el Ministerio ha solicitado a los Gobiernos británico y estadounidense información sobre cuándo se realizó el vuelo 'exactamente' y sobre los permisos aduaneros, ya que en ellos se refleja 'qué es lo que se está trasladando' en el avión.

 Odyssey informó la pasada semana del hallazgo de un importante tesoro arqueológico submarino en un punto no revelado del Atlántico, compuesto por unas diecisiete toneladas de monedas de plata y oro, valoradas en 370 millones de euros.

 La información 'poco clara, escasa y sospechosa' que Odyssey proporcionó sobre el hallazgo llevó al Ministerio de Cultura a reclamar datos más precisos, ante la posibilidad de que se hubiera cometido un delito de expolio.

 La ministra explicó que si esta empresa hubiera extraído 'de aguas españolas cualquier patrimonio subacuático de carácter arqueológico e histórico, sería ilegal porque no hay n i una sola autorización de las autoridades españolas'.

 Calvo afirmó que el Gobierno seguirá 'dando pasos' para aclarar si se ha cometido un delito y aseveró que en caso de que el botín hallado sea bien de un barco de bandera española hundido en aguas internacionales o bien de un buque localizado en aguas españolas, el Ejecutivo trabajará para 'preservar los derechos que los españoles tienen sobre su patrimonio histórico'.

 La empresa Odyssey, especializada en la exploración marina, inició a mediados de los años 90 la búsqueda del buque inglés HM Sussex, hundido frente a Gibraltar en 1694, y seg ún precisó la ministra, sólo estaban autorizados a tratar de localizar el navío y no 'para bajar al subsuelo marino español'. 

Calvo adelantó que en adelante el Gobierno español no autorizará a esta empresa a continuar con esta búsqueda aunque se confirme que no ha cometido expolio, debido su 'oscurantismo' en este caso.

 Los dos barcos con los que Odyssey trabaja en aguas del Estrecho para tratar de localizar el HM Sussex se hallan ahora atracados en el puerto de Gibraltar, aunque la Guardia Civil tiene orden de inspeccionarlos en caso de que se adentren en aguas españolas.

 Además, ante las sospechas de un posible delito de expolio el Instituto Armado 'está sacando ahora mismo la secuencia de los movimientos que han hecho los buques a lo largo de los últimos veinte días' para determinar la zona donde han trabajado.

 Calvo aseguró que los buques de Odyssey 'han estado vigilados todo el tiempo y desde hace mucho tiempo', pero matizó que el tipo de tecnología que utilizan para la recuperación de tesoros acuáticos -un sistema de aspiración que no requiere elevar el pecio- hace 'muy difícil saber dónde han trabajado' y si han extraído algún botín porque 'a simple vista no se ve nada'.

 Fuente: Terra Actualidad – EFE, 24 de mayo de 2007


 (4) ODYSSEY. UN EXPERTO EN PECIOS CREE QUE LAS ADMINISTRACIONES "MIRAN A OTRO LADO" ANTE EL "EXPOLIO" SUBACUÁTICO EN ESPAÑA

 SERVIMEDIA

 MADRID, 23-MAY-2007

< SPAN style="FONT-SIZE: 10pt;FONT-FAMILY: Verdana;"> 

El presidente de la Asociación de Rescate de Galeones Españoles, Juan Manuel Gracia Menocal, denunció hoy que las Administraciones están "mirando para otro lado" ante el "expolio del patrimonio subacuático español que perpetran desde hace años" empresas "cazatesoros" como Odyssey.

 Gracia dijo a Servimedia que ninguna persona preocupada por la protección del patrimonio arqueológico "puede comprender que el Ministerio de Asuntos Exteriores diera permiso para rastrear precios a una empresa como Odyssey, que busca pecios para lucrarse, y después no se hayan hecho controles a bordo día y noche de sus actividades".

 Este experto dudó de que la polémica creada con el tesoro hallado por el Odyssey sirva de escarmiento. "Esto nos viene pasando desde la Expo de Sevilla", afirmó, "pero seguimos dejando entrar en nuestras aguas a cazatesoros que vienen expoliar el golfo de Cádiz, que es el mayor cementerio de pecios del mundo".


 (5) Acusan al Odyssey de ir "directamente a por el oro"

 ESD/Servimedia 

    EN EL FONDO DEL MAR  

 Mientras Londres se desmarca del hallazgo, Cultura desafía a la empresa a mostrar el tesoro para ver si contiene oro español. 

 El director del Museo Arqueológico del Puerto de Santa María, Francisco Giles, no se realizó ninguna excavación marina y "su actuación ha ido en línea de los expolios".

 23 de mayo de 2007. 

El director del Museo Arqueológico del Puerto de Santa María, Francisco Giles, afirmó que Odyssey no realizó una excavación aqueológica marina, sino que se limitaron a "ir a por el oro".

 Giles consideró que, "desde el punto de vista arqueológico y científico, la actuación de Odyssey es completamente negativa", por la metodología empleada en las extracciones.

 Odyssey no utilizó los sistemas que suelen emplearse en arqueología submarina: "no llevaron equipos para estudiar la sedimentología o la fauna marina; sólo han ido a por el oro", añadió.

 "No sé si se metieron o no en aguas territoriales pero, en cualquier caso, tenían que haber puesto en conocimiento de las autoridades más próximas sus movimientos", consideró Beltrán. "Su actuación ha ido en la línea de los expolios", concluyó.

 El Peñón aprobó la salida del botín sin alertar a las autoridades españolas.   

Santiago Mata. Madrid.

 Con la callada por respuesta, el Gobierno gibraltareño asumió ayer la responsabilidad por la exportación a Estados Unidos del tesoro extraído, con toda probabilidad de aguas españolas, por la empresa Odyssey Marine Exploration (OME), aparentemente compuesto por medio millón de monedas de plata y algunos miles de monedas de oro, que despegaron del aeropuerto de Gibraltar el jueves 16 de mayo en un avión de pasajeros: el Boeing 757 de North American matrícula N756NA.

 Hasta ayer, Odyssey había afirmado en su página web (shipwreck.net) que por razones de seguridad no mencionaría el lugar desde donde el tesoro se había introducido en EEUU. Después de que ayer publicáramos una fotografía del N756NA antes de despegar de Gibraltar, Odyssey optó por afirmar en su web que "las monedas se introdujeron en EEUU con una licencia de exportación válida garantizada por el país desde donde fueron exportadas, e importadas legalmente conforme a las leyes de EEUU".

 Mi tesoro...

 La Embajada británica en Madrid precisó que Gibraltar no es un país, sino un Territorio de Ultramar del Reino Unido, pero aseguró que dentro de las competencias de la colonia está la de exportar por vía aérea tal cantidad de metales preciosos. Mediante un comunicado emitido ayer por la mañana, dio por válidas las explicaciones de Odyssey acerca de que el pecio hallado no es el Sussex (para cuya localización, pero no extracción, tenía permiso Odyssey), que la extracción se realizó en aguas internacionales y que "la empresa OME ha confirmado a las autoridades británicas que está trabajando con la mayor celeridad posible para averiguar la identidad del barco hundido".

 Lenta reacción

 Las autoridades gibraltareñas, por su parte, no emitieron ningún comunicado oficial sobre las afirmaciones de Odys sey. Contactado por LA GACETA, John Rodríguez, jefe de aduanas del aeropuerto de Gibraltar, mostró cierta preplejidad al saber que OME se refería a un certificado de exportación que él debió autorizar, pero finalmente tampoco hizo declaraciones.

 Dado que antes de la partida del avión, según publicaba el Gibraltar Chronicle, los responsables de Odyssey anunciaron que abrirían en Gibraltar un Museo Arqueológico, el director del Museo de Gibraltar, Dr. Clive Finlayson, consideró oportuno advertir que "no tiene nada que ver con este asunto".

 Piden explicaciones

 Por su parte, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, volvió a pedir a la compañía que aclare que el pecio del que se recuperaron las monedas no pertenecía a pabellón español. "No han dicho que el barco no era español, y eso hay que averiguarlo porque, si fuera de bandera española, aunque esté en aguas internacionales, nos tocaría una parte de lo que se encuentre", afirmó la ministra de visita en Sevilla.

 Desde el Ministerio creen que la compañía está difundiendo informaciones “muy contradictorias”, y piden que deje de lanzar “cortinas de humo” a través de su página web, que utilizan para difundir sus comuni cados, y afirmen abiertamente que el pecio no es el de un navío con bandera española.

 Desde su web, Odyssey se comprometió a aportar pruebas al Gobierno español de que no estaba actuando dentro de su jurisdicción “si se lo solicitaban oficialmente.

 El abogado malagueño Antonio Checa, descubridor del pecio del submarino republicano C3, hundido en la guerra civil, y experto en descubrimientos marinos, afirmó que es "imposible" que el barco localizado por OME se encontrara en aguas internacionales. Según declaró el abogado a Servimedia, en el caso de que la extracción se realizara en aguas territoriales de España, el Ministerio de Cultura "tiene plena competencia para paralizar ese expolio", porque desde el punto de vista penal "es un delito".

 Las negligencias de España en el caso

 Las numerosas informaciones adelantadas por LA GACETA desde el pasado viernes, apuntan muy claramente a un expolio en aguas españolas. Sin embargo, la otra parte de la historia es quién, o quiénes han permitido que ésto suceda. En este enmarañado relato de cazatesoros aparece el Ministerio de Asuntos Exteriores, que fue quien aprobó la búsqueda del barco inglés Sussex; la pasividad de la Junta de Andalucía, que ha retrasado más de un mes, y sin explicaciones convincentes, la designación de los arqueólogos para supervisar los trabajos de Odyssey; y ahora la desidia del Ministerio de Cultura, que ni siquiera ha contactado a la compañía con sede en Tampa (EE UU) para preguntarles de dónde han sacado su botín.

 Compras sospechosas de acciones en marzo

 Francisco Perarnau. La historia del descubrimiento del gran tesoro en aguas territoriales españolas también tiene su parte oscura en bolsa. Además de los aumentos irregulares de los precios y volúmenes de la acción en las sesiones previas al anuncio oficial del hallazgo, los principales accionistas de la compañía realizaron fuertes compras de títulos en el pasado marzo. En ese mes, el Gobierno español, británico y la Junta de Andalucía alcanzaron un acuerdo por el que se permitía a Odyssey Marine Exploration continuar con las exploraciones en busca del Sussex. Pero algunos expertos sospechan que en esa fecha Odyssey ya tenía perfectamente localizado su gran tesoro. De una u otra forma, los grandes accionistas sí apostaron fuertemente por el descubrimiento. De hecho, el principal de todos ellos, el fondo GLG Partners, dobló su participación del 10% a casi el 20%. Otras compras muy significativas fueron las realizadas por Merrill Lynch, que cuadriplicó su presencia al pasar de 98.460 acciones a 414.859. Vanguard elevó la suya en 180.213 acciones, hasta las 674.127 (ver cuadro adjunto). La acción empezó marzo a 2,77 euros y terminó a 3,64. Ayer a media sesión, la acción cotizaba a 7,11 dólares, con una caída del 12%.

 

Los gobiernos de Madrid y Londres anuncian medidas cuando sepan qué y dónde se ha encontrado 

Pipe Sarmiento, escritor y abogado náutico: “Lo de Odyssey no es un hallazgo fortuito, sino un atraco”

 Santiago Mata. Madrid. Pipe Sarmiento, nacido en Bilbao en 1952, es licenciado en Derecho y Economía, patrón de yate desde 1981, buceador tres estrellas desde 1980, abogado especialista en temas náuticos... Sin dejar de ejercer el periodismo, ha escrito siete libros sobre este campo. El último de ellos, Tesoros Sumergidos. Cuando explotó el "asunto Odyssey", estaba en Valencia dando unas conferencias en la Copa del América.

 ¿Por qué siguió al Odyssey?

 Por pura casualidad, viviendo tantos años en Sotogrande, donde tenía su base el primer barco de Odyssey, el Minibex.

 ¿Qué encontró de raro?

 Por primera vez me sorprendió en 2000, que me mintieran diciendo que estaban tendiendo un cable submarino, cuando había visto que era un barco de prospección, con un robot en la popa.

 ¿En qué se distingue un pirata de un arqueólogo?

 En que el arqueólogo recupera algo para preservar el patrimonio de una nación, y el pirata busca el lucro.

 ¿Le causó problemas investigar a Odyssey?

 No hasta 2006, que es cuando mis investigaciones fueron más allá y más rápido que las de las fuerzas de seguridad españolas, que nunca han querido que los periodistas se adelantaran a sus escasas investigaciones.

 ¿Ha tenido miedo?

 No. Tuve cierta angustia al estar en alta mar al lado del Odyssey en mi velero con mi mujer, y ver las amenazas e intimidaciones que nos hacían desde un barco de 75 metros de eslora, con unos tipos que parecían marines. Se cuenta que a veces en estos barcos embarcan miembros de la CIA para detectar submarinos soviéticos...

 ¿Pero éstos sólo buscaban tesoros?

 Creo que sí. Desde 1998 buscaban el Sussex. Pero en vez de encontrarlo, toparon con alguno de los 100 ó 200 barcos "de época colonial" hundidos en el Mar de Alborán.

 ¿Greg Stemm es un aficionado?

 En cierto sentido, pero al darse cuenta de la complejidad del asunto, buscó un buen asesor jurídico: cuando en 2006 les echaron, contrataron a James Gold, que había sido abogado de España en el caso del Juno y la Galga, dos fragatas españolas hundidas en Virginia.

 ¿Cuál fue el papel de Gold?

 Ha sabido presionar muy bien al Ministerio de Exteriores. Parecía que ceder el Sussex podría ser una forma de pagar los servicios de Gold.

 ¿No es todo entonces pura negligencia española?

 Los expertos conjeturan que esto podría ser la forma de devolver un favor. Pero Gold ha seguido presionando, lo que en mi opinión demuestra que no había un pacto y que Odyss ey actúa por su cuenta.

 ¿Por qué decidieron dar este arriesgado golpe?

 Mi teoría es que como eran incapaces de cumplir los requisitos de la Junta de demostrar que era el Sussex, en la duda se llevaron un tesoro aprovechando la desidia. Ahora nos devuelven la carga de la prueba: es España la que tiene que demostrar que el tesoro es suyo.

 ¿Basta el satélite para probar que lo sacaron de aquí?

 Sí, si se manda una orden de un juez europeo, Aislive, el satélite de Lloyds, podrá certificar todas las posiciones, completando las pruebas que ya ha publicado LA GACETA.

 ¿Las monedas no prueban nada?

 Difícilmente.

 ¿Quién se las quedará?

 Creo que España tiene mucho que decir, tengo mucha confianza en la justicia norteamericana, que es muy imparcial, como se vio cuando reconocieron el derecho de España al Juno y la Galga, a pesar de que el hallador era un norteamericano. Esto no es un hallazgo fortuito, sino un atraco, y no se aplican las leyes del mar, sino el código penal.

 Los arqueólogos ingleses, también en pie de guerra

 Jorge Valero. "Los arqueólogos europeos estamos preocupados porque esta manera de proceder sienta las bases para que, en el futuro, no se respeten los protocolos que protegen los resto arqueológicos", explica Javier Noriega, del grupo Nerea Estudios de Arqueología.

 Ya desde Gran Bretaña se dio la voz de alarma en 2002, cuando el presidente del Consejo Británico de Arqueología, George Lambrick, denunció la alianza que su Gobierno había establecido con Odyssey Marine Exploration, con el fin de repartirse un eventual botín, a cambio de que la empresa corriera con el riesgo de la operación.

 En aquella ocasión, con motivo de este acuerdo para el reparto de la carga del navío inglés Sussex, Lambrick denunció que su Gobierno "debería de encontrar una manera mejor de proteger el patrimonio que tomando parte en cacerías de tesoro". Y ya entonces dudaba de que los restos que había encontrado la compañía fueran los del Sussex.

 

El barco de la firma que rescató el tesoro operó en aguas españolas todo el invierno

 Para Noriega, en el caso del Odyssey se están pisoteando todos los acuerdos que protegen el patrimonio arqueológico. "No es cierto que exista un vacío legal en lo referente a la protección de los tesoros que descansan en el mar", explica el arqueólogo, quien añade que son informaciones interesadas que difunden los cazatesoros para legitimar sus actividades.

 Fuente: La Gaceta de los Negocios.com, 23 de mayo de 2007

 (2) La Guardia Civil quiere registrar los barcos de Odyssey en el Estrecho. Londres se desmarca del hallazgo y Cultura desafía a la empresa a mostrar el tesoro para ver si contiene oro español 

La Guardia Civil controla en estos momentos los movimientos de dos barcos de la Odyssey Marine Exploration, por la sospecha de que esta empresa de cazatesoros haya cometido un expolio de nuestro patrimonio sumergido. Uno de los barcos, el Odyssey Explorer, se encuentra en el puerto de Gibraltar, mientras que el otro, Ocean Alert, estaba fondeado en aguas marroquíes. La cicatería con la que la empresa norteamericana facilita la información solicitada por España no hace más que aumentar las sospechas y dudas sobre sus prácticas.

 La Brigada de Patrimonio y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil sabe que se las está viendo con una maraña de intereses en los que participa un buen número de actores, desde la empresa en cuestión, que cotiza en bolsa, los Gobiernos británico y español, además del estadounidense y las leyes internacionales.

 Se sabe que Gran Bretaña presionó para que el Ministerio de Exteriores dejase llevar a cabo trabajos de localización del HMS Sussex, barco de pabellón inglés, en aguas del Estrecho. Pero Odyssey debería haber tramitado ese permiso con la Junta de Andalucía para darle validez, algo que no ha hecho.

 Delito de expolio

 Por ello, la Guardi a Civil afirma que los permisos con los que Odyssey ha blandido para sus actividades son falsos y si, amparándose en ellos, hubiese extraído el tesoro de las aguas territoriales españolas, o incluso de las aguas en litigio, ello podría constituir un delito de expolio. Ayer, la Embajada británica en Madrid hizo público un comunicado en el que subraya que este hallazgo “no tiene ninguna relación con el HMS Sussex”.

 Subraya que el pecio estaba en aguas internacionales, extremo al que otros expertos no dan crédito, porque eso significaría profundidades que requieren un equipo mucho más sofisticado

 Nada es lo que parece en este mundo de los cazatesoros, que para algunos tiene mucho de piratería. De hecho, el capitán de uno de los barcos de Odyssey en el Estrecho tuvo abiertas diligencias por desobediencia hace tiempo en la Benemérita. Miembros del instituto armado no descartan que, dada la autonomía de los robots submarinos, Odyssey podría estar haciendo trampas submarinas, actuando en nuestras aguas territoriales, aunque manejando sus equipos desde un buque o una base en aguas marroquíes o gibraltareñas.

No existe justificación en inciertos “motivos de seguridad” para que Odyssey no muestre el contenido de su tesoro a los expertos, que fácilmente sabrían con un simple análisis si hay oro español o no en los contenedores enviados a Estados Unidos “de forma legal”, según los cazatesoros. Ayer la ministra de Cultura, Carmen Calvo, desafió a la empresa a mostrar las monedas recuperadas o compartir la información de localización del pecio, algo que le ha sido solicitado desde la Embajada española en Washington el viernes pasado.

 El secretismo es tal en Odyssey que ni siquiera se descarta que la operación no sea de la envergadura que la empresa ha asegurado y se trate de una operación de imagen para hacer subir las acciones de la compañía en bolsa.

 La Guardia Civil instruye ya como denuncia el requerimiento del Ministerio de Cultura, que le fue presentado anteayer, puesto que necesita la intervención de un juez para poder registrar los navíos de la Odyssey. Mientras tanto, ofrece información exhaustiva sobre los lugares en los que los buques han trabajado, mantiene contacto visual con las embarcaciones que se movieron en aguas españolas reivindicadas por Gibraltar. Cuando alguna patrulla de la Benemérita se ha aproximado a estos buques estos se refugian en aguas marroquíes.

 Fuente: J. CALERO / P. MUÑOZ, Madrid. Las Provincias.es. 23 de mayo de 2007


 Los cazatesoros de Odyssey trabajaron en aguas españolas durante todo el invierno. LA GACETA adelantó el sábado que la extracción tuvo lugar en el Mediterráneo y no en el Atlántico. 

El expolio se habría consumado en marzo, algo más de diez millas al sureste de Gibraltar.

 España reaccionó por fin ayer, enviando a Algeciras patrulleras y el remolcador Cervantes, con intención de apresar al Ocean Alert, uno de los buques de Odyssey Marine Exploration (OME), la compañía que el jueves cargó en Gibraltar y el viernes descargó en Tampa (Florida) 17 toneladas de monedas extraídas con toda probabilidad de un navío español a algo más de 10 millas al sureste de Gibraltar. Advertido del peligro, el Ocean Alert abandonó ayer tarde aguas españolas y pasó a Marruecos. El otro buque, Odyssey Explorer, sufrirá la misma suerte si sale de su refugio en la dársena naval del puerto militar de Gibraltar.

 El ojo que todo lo ve

 Las posiciones de los barcos durante los pasados meses pueden seguirse cada cinco minutos con el servicio comercial de satélite AISlive. Estas posiciones puede comprobarse con el sistema de vigilancia de costas españolas, llamado SIVE, como los potentes radares que utiliza en la zona la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo. LA GACETA ha tenido acceso al archivo y análisis de estas posiciones realizado por el periodista y abogado maritimista Pipe Sarmiento, quien concluye que la extracción del tesoro tuvo lugar en una campaña del 1 al 17 de marzo, en la posición 36 grados 2 minutos Norte y 5 grados 12 minutos Oeste, que es donde OME afirmaba haber hallado el Sussex, aunque nunca pudo probarlo. El trabajo se remató en una corta campaña hasta el 20 de marzo: “tiempo más que suficiente para hacer las extracciones”, según Sarmiento.

 tesoro.jpg 

Las posiciones de trabajo del Odyssey Explorer y del Ocean Alert siempre han estado en aguas territoriales españolas: en el Mar de Alborán no existen aguas internacionales y estos buques nunca entraron en la zona marroquí. En la zona de “paso inocente” intermedia está prohibida toda actividad, y más de extracción. Según Sarmiento, “es absolutamente falso que estos barcos hayan recuperado tesoro alguno en aguas del Atlántico, pues durante el invierno y hasta la fecha jamás han salido de las aguas españolas del Mediterráneo frente a Estepona y Gibraltar, donde han trabajado y rastreado el fondo marino durante los últimos cinco años. Para realizar la extracción de 500.000 monedas del fondo marino hacen falta varias semanas. Es una tarea minuciosa y delicada.

 La prensa de Gibraltar también reconoce este hecho, así Dominique Searle escribe en Gibraltar Chronicle que “si la carga hubiera procedido del Atlántico, habría sido observada por la vigilancia española de Tarifa.”

 Engaño multilateral

 Para Sarmiento, “el que las monedas presuntamente robadas aparezcan ahora limpias, nos da también otra pista sobre el tiempo que llevan trabajando en ellas en unas naves de Gibraltar, donde, sin ninguna duda, hay testigos, las han ido llevando con la connivencia del Gobierno Británico. Allí las han limpiado (la plata sufre un gran enegrecimiento cuando permanece tiempo en la mar y se amontonan unas piezas con otras). También durante este tiempo han ido estibando las cientos de cajas que hemos podido ver pulcramente apiladas en las fotos a su llegada a EEUU. Es imposible que aduanas de Gibraltar no supiera lo que cargaban en el avión. Al tratarse de la posición que ellos dicen pertenecer al Sussex, la Armada Británica ha estado de acuerdo en todo, y más tarde repartirán con los americanos el acuerdo público que convinieron”.  

 La razón última que movió a OME a dar el golpe, según Sarmiento, fueron “las dificultades que pusieron el Ministerio de Exteriores y la Junta de Andalucía, obligando a embarcar a un arqueólogo español para la identificación del Sussex. Nuestra presencia les hubiera impedido robar con impunidad un barco que no era el que decían y para el que tenían permiso de identificación. Las monedas de Carlos III que se han visto así lo acreditan. De los famosos lingotes de plata que transportaba el Sussex no hay nada en ese lugar: lo que encontraron fue un navío español cargado de plata de los muchos que naufragaron en la zona por la violencia de los temporales.

 Fuente: Santiago Mata, Madrid. La Gaceta de los Negocios, 21 d e mayo de 2007


  (2) Reino Unido, interesado en conocer la identidad del navío hundido encontrado por la empresa Odyssey

 El Gobierno británico también está 'interesado', como el Ejecutivo español, en conocer la identidad del navío hundido cuyo contenido en monedas de plata y oro ha sido recuperado por la compañía estadounidense Odyssey Marine Exploration, informaron hoy a Europa Press fuentes de la Embajada de Reino Unido en España.

 Las mismas fuentes precisaron que Londres sólo estaría interesada en recuperar ese cargamento si se confirma que ha sido extraído de un antiguo cargo con pabellón 'oficial' británico, por lo que, si se tratara del barco 'Merchant Royal', que naufragó en 1641 y era propiedad de un particular, Reino Unido no tendría derecho a reclamar su tesoro.

 El Ejecutivo británico llegó a un acuerdo en marzo pasado con España para que Odyssey realizara una prospección en el Mar de Alborán (al este del Estrecho de Gibraltar) para averiguar si un pecio hundido ahí correspondía al navío soberano de bandera inglesa HMS Sussex, que naufragó en dicho mar en 1694.

 Fuentes del Ministerio español de Asuntos Exteriores informaron hoy a Europa Press de que este departamento no ha realizado ninguna gestión al respecto desde la conclusión de dicho acuerdo, después del cual la empresa estadounidense tenía que presentar su proyecto a la Junta de Andalucía, que a su vez debía nombrar a los 'buceadores que iban a acompañar en las prospecciones a los arqueólogos de Odyssey', un paso que el Gobierno andaluz aún no ha dado.

 Con respecto al botín descubierto por Odyssey en aguas internacionales del Océano Atlántico, según anunció el pasado viernes la empresa, el portavoz afirmó que si la empresa hubiera extraído el contenido del pecio en aguas territoriales españolas la empresa 'se arriesgaría a que las patrulleras de la Guardia Civil la pararan', ya que 'si ha estado en aguas españolas, se sabe, porque están controladas'.

 En cambio, si el hallazgo se hubiera producido en aguas internacionales, 'España en principio no puede hacer nada', admitió, 'en tanto en cuanto no se sepa qué es lo que se ha encontrado y a que pabellón pertenece el teórico buque'.

 La Guardia Civil ha vigilado la zona en la que trabajado Odyssey desde hace 'al menos dos años' y en la actualidad investiga si aun así la empresa ha podido cometer un delito de expolio en aguas territoriales españolas, informaron a Europa Press fuentes próximas al caso.

 La ministra de Cultura, Carmen Calvo, advirtió hoy desde Sevilla de que si se comprueba que la compañía ha rescatado el botín de aguas territoriales españoles, el Ejecutivo empleará las leyes nacionales y los acuerdos internacionales para 'recuperar' el 'tesoro'.

 El Gobierno, según dijo la ministra, ha emprendido una investigación para saber qué ha ocurrido, en qué lugar encontró la empresa el botín, a qué pecio pertenecía, con qué permisos contaba para hacerlo y si ocurrió en aguas españolas. 'Cuando lo sepamos con claridad, actuaremos con arreglo a las leyes españolas, que dicen que el patrimonio subacuático que está en el litoral español es de España, y activaremos todos los acuerdos internacionales a los que en esta materia podemos acogernos', subrayó.

 En este sentido, reconoció que el Ministerio tiene 'informaciones contradictorias' sobre el enclave del que ha salido el tesoro, puesto que se han barajado diversas localizaciones. En cualquier caso, la ministra explicó que España puede tomar medidas en el asunto tanto si el hallazgo se ha producido en aguas territoriales, como si no ha sido en aguas españolas, pero el barco es de pabellón español.

 Fuente: Terra Actualidad - Europa Press, 21 de mayo de 2007


 (3) Un tesoro en la bolsa: cómo 17 toneladas de monedas disparan un valor

 rmoneda-perdida.jpg

Una de las monedas encontradas por Odyssey, cuyo valor asciende a unos 1.000 dólares.

 En un lugar 'secreto' del océano Atlánico se ha recuperado el que podría ser el tesoro hundido más importante de la historia: un barco naufragado hace unos 400 años que contenía 17 toneladas de monedas de plata y oro. La empresa 'cazatesoros' que lo ha descubierto ya ha encontrado su recompensa en bolsa: una revalorización de más del 80%.

 La compañía estadounidense Odyssey Marine Exploration, puntera en la investigación arqueológica de naves antiguas naufragadas, ha sido la que ha visto como sus acciones subían como la espuma el mismo día en el que se hizo público su hallazgo.

 Las participaciones de la empresa con sede en Florida subieron un 80,87 por ciento el viernes, o 3,72 dólares, hasta situarse en un máximo histórico y desconocido de 8,32 dólares en el American Stock Exchange. Los títulos de la compañía han más que duplicado su valor en lo que va de año con un incremento del 185 por ciento.

 Odyssey Marine Exploration tiene 46,97 millones de acciones en circulación y su capitalización bursátil ascendía a 390,8 millones de dólares el viernes, 174,73 millones más que el día antes, cuando todavía no se había hecho público el hallazgo.

 Conocer la evolución y situación de la empresa puede resultar complicado ya que ninguna firma de inversión sigue sus pasos, según se puede apreciar en Bloomberg.

 En números rojos

  En cuanto a sus cuentas, en el primer trimestre de este año anunció unas pérdidas netas de 3,8 millones de dólares, algo por debajo de los 3,9 millones del mismo periodo del año pasado. El último ejercicio en el que la empresa ha dado beneficios es 2004 ya que en 2005 perdió 14,9 millones de dólares y en 2006 19,09 millones.

 Unas pérdidas que podrían transformarse en ganancias este año ya que se calcula que las cerca de 500.000 monedas encontradas tienen un valor medio de 1.000 dólares cada una para los coleccionistas e inversores, lo que se traduciría en un total de 500 millones de dólares. "En esta era colonial, creo que el descubrimiento no tiene precedentes", según el numismático Nick Bruyer , que examinó algunas de las monedas del naufragio. "No conozco nada igual o comparable con esto", reconoció.

 Por temores de seguridad, la empresa se negó a difundir detalles sobre el barco o el lugar del naufragio. Greg Stemm, uno de los directores ejecutivos de Odyssey dijo que el anuncio oficial se realizará más adelante, pero documentos judiciales indican que las monedas podrían pertenecer a un barco de unos 400 años que apareció frente a las costas británicas. "El lugar donde apareció está más allá de las aguas territoriales o de la jurisdicción legal de cualquier país", señaló Stemm.

 Conflictos internacionales

 Sin embargo, el Ministerio de Cultura español sospecha que la empresa estadounidense pueda haber incurrido en un delito de "expolio" del patrimonio español y por ello han alertado a la brigada de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil para que investiguen si las monedas han sido halladas en aguas españolas.

 Pero este no es el único conflicto que Odyssey ha tenido con el Gobierno español. A finales de marzo, el Ministerio de Asuntos Exteriores autorizó, después de años de peleas jurídicas y discusiones soberanas, a la empresa estadounidense la exploración de una zona situada a nueve millas de la playa de la Atunara (La Línea, Cádiz) para corroborar si lo que ellos dicen que es el HMS Sussex es, en efecto, el HMS Sussex. Pero sólo para verificar la identidad del casco en el que, según la historia oficiosa, se alberga entre 3.000 y 4.000 millones de euros de hoy en día (repartidos en 10 toneladas de monedas de oro y 100 toneladas de plata).

 Fuente: Daniel Velasco / El Economista.es. 21 de mayo de 2007


 (4) Piratas del estrecho: la maldición del 'Sussex'

 En el 90% de los casos, los barcos hundidos que se encuentran han sido expoliadosLas empresas de cazatesoros se han fijado en las aguas españolas, bajo las que se esconden centenares de galeones con millones en monedas de oro en sus bodegas

 Hace tres siglos eran delincuentes con pata de palo, parche en el ojo, botella de ron en mano y machete oxidado en ristre. Surcaban los mares, asaltaban los barcos repletos del oro del Nuevo Continente y no dejaban supervivientes a su paso. Sus barcos, eso sí, eran los más rápidos del mundo conocido... y los más temidos. En algo, en lo del miedo y su rapidez, no han cambiado los piratas. Por mucho que ahora luzcan zapatos italianos, gafas de diseño, copas de martini (con aceituna incluida) en mano y portátil en ristre. Y aunque naveguen libremente por las aguas internacionales -tanto por la superficie como por debajo-, asalten los galeones de antiguos imperios hundidos con tecnología punta y no dejen una mísera vasija a su paso. Ahora se les llama cazatesoros.

 Y vaya si los cazan. Pongamos que, después de años y años de esfuerzo y búsqueda de financiación, un equipo investigador amparado por la Administración (las autonomías tienen la competencia sobre el patrimonio histórico) llega hasta un barco hundido... y se encuentra con que ya ha sido expoliado escrupulosamente. Esta situación ocurre en el 90 por ciento de los casos. Hay quien dice que en el 95.

 Porque ya ha pasado por allí el cazatesoros de turno. Al que se le puede llamar pirata o al que se le puede comparar (despojándolo de todo romanticismo también) a los malos de las películas de Indiana Jones (ésos que sufren la ira de Dios cuando abren el arca de la alianza o beben del Santo Grial). La diferencia con unos y otros, en definitiva, es más que sustancial. Los reales cotizan en Bolsa y pueden permitirse el lujo de gastar 5.000 euros diarios en una campaña en busca de un tesoro subacuático.

 Es el caso, por poner el ejemplo más conocido, de la Odyssey Marine Exploration norteamericana. Dicen que es la empresa cazatesoros más famosa del mundo y la más potente (no escatima gasto alguno: su robot especial ROV cuesta más de 30.000 euros). Ahora, acaba de conseguir el beneplácito del Gobierno español para buscar bajo las aguas del Estrecho de Gibraltar el HMS Sussex, un galeón de bandera británica que se hundió en 1694.

 Un barco que, según la historia oficiosa, alberga en su bodega entr e 3.000 y 4.000 millones de euros de hoy en día (repartidos en 10 toneladas de monedas de oro y 100 toneladas de plata) que, en principio, iban destinados al Duque de Saboya para que apoyara a la corona inglesa ante Francia. Pero se topó con el viento duro de Levante a la salida de Gibraltar un 17 de febrero y se fue a pique con sus más de 500 tripulantes (sólo dos sobrevivieron) después de tres días de tormenta. Por lo que se ve, no estaba preparado para un oleaje como el del Estrecho con una carga tan pesada. La leyenda cuenta que el cadáver de su capitán, sir Francis Wheeler, apareció en la playa unos días después con la ropa de dormir aún puesta.

 Aguas nacionales

 No nos engañemos y dejemos un rato las leyendas en las profundidades marinas. Si los piratas abordaban por una cuestión de supervivencia avara, los cazatesoros actuales sólo buscan el dinero y, como la Odyssey, contentar a sus accionistas en la Bolsa de Nueva York.

 Es lógico. Si observamos la cotización de la empresa submarina vemos cómo una acción que andaba decaída ha conseguido un buen empujón en las últimas semanas. La explicación es simple: a finales de marzo, el Ministerio de Asuntos Exteriores español autorizó, después de años de peleas jurídicas y discusiones soberanas, a la Odyssey la exploración de una zona situada a nueve millas de la playa de la Atunara (La Línea, Cádiz) para corroborar si lo que ellos dicen que es el HMS Sussex es, en efecto, el HMS Sussex. Pero sólo para verificar la identidad del casco.

 No para nada más. Porque aquí nos topamos con la legislación internacional. "El problema de la Odyssey es que lleva años explorando la zona sin autorización con una arrogancia inadmisible", denuncia Mariano Aznar, profesor titular de Derecho Internacional Público de la Universidad de Valencia.

 Tampoco anda muy contenta la Junta de Andalucía, que es quien tiene la última palabra sobre patrimonio histórico. El problema es el mismo: la falta de control que existe sobre las empresas de búsqueda submarina.

 "Porque, desde luego, no son arqueólogos, sino simples cazatesoros que lo único que quieren es sacar tajada", denuncia Javier Noriega, de la empresa de arqueología subacuática Nerea, una compañía spin off (investigadores privados vinculados a una universidad; en este caso, la de Málaga) especializada en denunciar la actividad de los buscadores de barcos hundidos en nuestras aguas y la falta de medios (y acaso de interés) de las Administraciones para poner freno.

 El negocio del arte robado

 Los expertos estiman que las empresas privadas le llevan 30 años de ventaja en tecnología e infraestructura al sistema público. Ya decíamos que más el 90 por ciento de los hallazgos submarinos que se descubren habían sido expoliados antes de que llegara a ellos un equipo oficial. De hecho, el mercado negro de arte rescatado de las aguas mueve unos 3.500 millones de euros al año.

 Sin embargo, aún queda mucho botín por conquistar. Sólo en el litoral andaluz hay más de 700 galeones con una carga media de tesoros que ronda los tres millones de euros cada uno.

 Algo que sucede igualmente en el Caribe y en todo el litoral de Estados Unidos y Centroamérica, que es donde naufragaban las coronas pasadas. La Unesco cree que hay tres millones de embarcaciones hundidas en todo el mundo y 50.000 sólo en el litoral americano.

 El antecedente de Virginia

 Dos de estas naves, la Juno y la Galga, fueron encontradas cerca de las costas de Virginia por unos cazatesoros, que pretendieron hacerse con toda su carga de valor. Por lo general, nadie conoce que un cazatesoros actúa. Pero entonces trascendió y se probó que ambos navíos tenían bandera española. El Gobierno denunció la exploración empresarial y reclamó su carga. Tras meses y meses de litigios, el Supremo de Estados Unidos nos dio la razón y estableció que los legítimos propietarios de un barco hundido es el Estado al que pertenezca su pabellón, independientemente de donde esté y del tiempo que haya transcurrido.

 Desde entonces, ésta es la jurisprudencia en la que se sustentan acuerdos internacionales como el que promueve la Unesco (ratificado por España y que aún no ha entrado en vigor). La organización dependiente de la ONU quiere dejar claro también que cualquier rastreo bajo el mar deberá hacerse por razones arqueológicas y culturales. Nunca por un motivo económico.

 "Que eso, precisamente, es lo que persigue la Odyssey con la HMS Sussex", denuncia el profesor Mariano Aznar. A lo que añade: "Nadie discute que este barco y su carga pertenecen al Gobierno británico, pero, sobre todo, primero deben probar que se trata del Sussex".

 Un extremo que no está nada claro, porque la Odyssey no ha presentado pruebas concluyentes (la campana del galeón, con su nombre grabado, suele ser el objeto más irrefutable) y nadie sabe si, ya que se ha gastado miles de euros en la misión, rescate lo primero que vea, sin importar de qué barco se trate. Se podría decir que la Odyssey ha tenido mala suerte de que todos los focos se hayan girado hacia ella y su exploración, amparada por un acuerdo secreto con el Gobierno británico por el que se repartirían los beneficios (Gran Bretaña apoya oficialmente la tesis de respetar en primer lugar los valores patrimoniales... oficialmente, claro).

 O se podría decir que, una vez más, los cazatesoros se han hecho con la suya, porque el dinero caerá en su zurrón (la mitad, por lo menos). Aunque... ¿quién dice que tanta repercusión mediática convierta al Sussex en el último galeón expoliado impunemente, al menos, ante los ojos de todos (otra cosa es lo que hacen a escondidas)? Nacería entonces la maldición del Sussex. Lo que es otro cuento de piratas...

 Fuente: Álex Medina R. / El Economista.es, 1 de mayo de 2007


 Odyssey encuentra 500.000 monedas de oro y plata, el mayor tesoro del mundo encontrado en un pecio.

 

Los miembros del Odysssey examinan el tesoro hallado en las profundidades del mar

 Los m iembros del Odysssey examinan el tesoro hallado en las profundidades del marAP - 18/05/2007 

 ¡Piezas de a ocho, piezas de a ocho! Un tesoro inmenso y un misterio que quizás tarde algún tiempo en resolverse. La compañía estadounidense Odyssey Marine Exploration, puntera en la investigación arqueológica de pecios, ha encontrado en el fondo del mar unas 500.000 monedas de oro y plata, posiblemente el mayor tesoro del mundo encontrado jamás en un barco hundido.

 No se sabe mucho más, por ahora. La empresa, con sede en Florida, no ha dado pistas sobre el barco y su localización por razones de seguridad y porque según ha comunicado a este periódico aún es pronto para hacer conjeturas sobre la identidad del pecio. Sólo ha dicho que se trata de un barco de la época colonial y que se encuentra en algún lugar del océano Atlántico, en un área codificada por la compañía como El cisne negro (The Black Swan) que podría estar llena de pecios de similares características. Odyssey señala que el hallazgo se ha hecho de acuerdo con las leyes internacionales de salvamento.

 El tesoro encontrado consta de 500.000 monedas de plata, con un peso de unas 17 toneladas, cientos de oro, piezas de oro labrado y otros objetos de valor. Aunque aún es pronto para establecer su valor, los expertos en numismática que han realizado el estudio preliminar del tesoro aseguran que algunas de las monedas de plata podrían llegar a valer unos 4.000 dólares, bastante más las de oro. Todas las piezas recuperadas han sido llevadas a Estados Unidos a un lugar seguro donde se llevará a cabo su documentación y su conservación.

 "Nuestras investigaciones sugieren que un gran número de naves del período colonial se perdieron en esta zona, así que tenemos que ser muy cautelosos antes de especular con la identidad del pecio", señala John Morris, co fundador de Odyssey. "Sin embargo, hemos tratado este hallazgo con mucho cuidado y creo que nuestro equipo arqueológico ha hecho un trabajo excelente. Estamos convencidos de que el hallazgo tendrá una enorme relevancia para la historia", comenta.

 Los últimos años han sido muy rentables para esta compañía estadounidense, que juega en bolsa y obtiene un sustancial rendimiento a sus investigaciones. En el año 2004 presentó los resultados de la excavación del SS Republic, un barco de guerra estadounidense hundido tras un huracán en 1868. El oro obtenido reportó a Odyssey unos 75 millones de dólares (unos 55. millones de euros), una ínfima cantidad si se compara con la que podría albergar el Sussex, un galeón hundido en 1694 en el Estrecho de Gibraltar, que Odyssey busca desde hace años y cuyo hallazgo parece estar cerca después de que el Gobierno español y la Junta de Andalucía diesen permiso a los investigadores para realizar prospecciones en la zona del mar de Alborán y tratar así de localizar el pecio. El tesoro del Sussex podría llegar a las 20 toneladas de oro y plata, uno 800 millones de euros, según algunas estimaciones de la compañía. Las dos cifras podrían quedarse cortas con el nuevo tesoro de 17 toneladas que encierra la nave en el fondo de El cisne negro, un extraño y hermoso misterio en el mar cuyas consecuencias sólo podrían medirse una vez descubierto.

 Fuente: ÁLVARO DE CÓZAR / El País.com, 18 de mayo de 2007


 Odyssey's Latest Shipwreck Find Yields over 500,000 Silver and Gold Coins

TAMPA, Fla.--Odyssey Marine Exploration (AMEX:OMR), the world's leader in the field of deep-ocean shipwreck exploration annou nced today that it has completed the pre-disturbance archaeological survey and preliminary excavation of a Colonial period shipwreck site code-named "Black Swan" in an undisclosed location in the Atlantic Ocean.

The artifacts recovered from the site include over 500,000 silver coins weighing more than 17 tons, hundreds of gold coins, worked gold, and other artifacts. All recovered items have been legally imported into the Unites States and placed in a secure, undisclosed location where they are undergoing conservation and documentation.

It is believed that this recovery constitutes the largest collection of coins ever excavated from a historical shipwreck site. They were recovered in conformity with Salvage Law and the Law of the Sea Convention, beyond the territorial waters or legal jurisdiction of any country. The Company does not believe that the recovery is subject to sovereign immunity by any nation pursuant to the Law of the Sea Convention.

The work accomplished to date on this site has diligently followed archaeological protocols using advanced robotic technology, and the artifacts are now undergoing a meticulous conservation process by some of the world's most experienced coin conservators.

The Company is not prepared to disclose the possible identity of the shipwreck at this time, and may only do so after thoroughly examining the artifacts, analyzing the research and proving the identity, if possible, of the shipwreck.

"Our research suggests that there were a number of Colonial period shipwrecks that were lost in the area where this site is located, so we are being very cautious about speculating as to the possible identity of the shipwreck," said John Morris, Odyssey Co-founder and CEO. "Nevertheless, we have treated this site with kid gloves and the archaeological work done by our team out there is unsurpassed. We are thoroughly documenting and recording the site, which we believe will have immense historical significance."

"The remarkable condition of most of the first 6,000 silver coins conserved has been a pleasant surprise, and the gold coins are almost all dazzling mint state specimens," said Greg Stemm, Odyssey's Co-founder. "We are excited by the wide range of dates, origins and varieties of the coins, and we believe that the collecting community will be thrilled when they see the quality and diversity of the collection."

The excavation of this site follows Odyssey's successful excavation of the SS Republic(R), a shipwreck lost in 1865 off the US coast. The deep ocean robotic archaeological excavation of that site produced approximately 65,000 artifacts, including over 50,000 coins with a retail value of over $75 million.

The company is continuing operations on several other projects with its ships and ROV systems, and is currently awaiting the appointment of Spanish archaeologists following an arrangement with the Spanish Government and the Junta of Andalucía prior to resuming operations on the Sussex project pursuant to an agreement with the UK Government.

For security reasons, as with the "Black Swan" project, the company may only announce the results of the other current projects after completion of the excavations or delivery of the artifacts to a safe location.

About Odyssey Marine Exploration

Odyssey Marine Exploration is a Publicly Traded US Company with several shipwreck projects in various stages of development throughout the world. Additional information about Odyssey, the "Black Swan" project, and the Company's other activities is available at
www.shipwreck.net.

For additional information, please contact Natja Igney, Odyssey's Manager of Corporate Communications, at 813-876-1776 ext 2553.

Odyssey Marine Exploration believes the information set forth in this Press Release may include "forward-looking statements" within the meaning of the Private Securities Litigation Reform Act of 1995, Section 27A of the Securities Act of 1933 and Section 21E of the Securities Act of 1934. Certain factors that could cause results to differ materially from those projected in the forward-looking statements are set forth in "Risk Factors" in the Part I, Item 1A of the Company's Annual Report on Form 10-K for the year ended December 31, 2006, which has been filed with the Securities and Exchange Commission.

Contacts

Odyssey Marine Exploration, Tampa
Natja Igney, 813-876-1776 x 2553
nigney@shipwreck.net

Shipwreck Treasure's Fate a Toss-Up, Experts Say

 Willie Drye for National Geographic News

 In what could be the richest deep-sea treasure ever found, explorers last week pulled up hundreds of thousands of colonial-era coins from a shipwreck in the Atlantic Ocean.  

 

 Photo: Ownership of the Black Swan's bounty, including the silver coins being unloaded above, is in dispute. Odyssey Marine Exploration, the company that first recovered the coins from the shipwreck, refuses to disclose its location. Photograph courtesy Odyssey Marine Exploration

 The silver and cold coins could fetch as much as 500 million U.S. dollars, some experts predict.

 But now, Odyssey Marine Expeditions, the Florida-based company that discovered the coins, could face a run for their money.

 Spain may present a legal challenge over salvage rights to the vessel and ownership of any artifacts on the ship—including the coins.

Washington, D.C. attorney James A. Goold said today he has notified Odyssey that Spanish laws regarding salvage and possession of the contents of sunken Spanish ships may be applicable to this shipwreck.

 Goold, who is with the firm Covington and Burling, said he has also asked Odyssey for information about the identity of the ship and its cargo.

 But the company plans to keep the location under wraps, and Natja Igney, a spokesperson for Odyssey, said she could not respond today to questions about the ship.

 The company—which is still uncertain of the ship's nationality, size, and age—has coined it Black Swan.

 George Bass, a retired professor of underwater archaeology at Texas A&M University told National Geographic News he understands why Odyssey is keeping the location of the Black Swan secret.

 But he is concerned that other details haven't been disclosed.

 "There may be a reason, but that's not the way scholars would deal with it," Bass said.

 Bass said a shipwreck such as the Black Swan would be handled very carefully by professional underwater archaeologists, who might take years to fully excavate and interpret a site.  

El tesoro del "Cisne Negro" (AP)

 Greg Stemm y una empleada de Odyssey Marine Exploration examinan parte del tesoro del "Cisne Negro" (AP Photo/Odyssey Marine Exploration) 20minutos.es

 

 A Clandestine Cargo?

 Odyssey, which is headquartered in Tampa, announced earlier this month that it had found a ship that had sunk in the Atlantic Ocean with a cargo of gold and silver coins.

 On May 21 the company announced in a statement it would withhold the name of the ship because of security concerns.

 "Based on past experience with other shipwrecks, we have found that putting out information about the identity of shipwrecks ... results in wild speculation about values, ownership rights and scores of other issues," the statement said.

 Odyssey said it had recovered 17 tons of coins and that the coins were brought into the United States with a valid export license granted by the country from which they were exported. They were also imported legally pursuant to U.S. law, Odyssey said.

 The statement did not say what country had issued the export license.

 "Constitution of the Ocean"

 Goold, who has represented Spain in other cases involving salvage rights to Spanish ships, said he could not respond to questions about whether Spain has instructed him to begin legal proceedings against Odyssey.

 He notified Odyssey of Spanish laws and requested information about the Black Swan on May 18, but to no avail.

 (Goold also has represented the National Geographic Society, which is headq uarted in Washington, D.C., on legal matters. National Geographic News is part of the Society.)

 In the May 21 statement, Odyssey said its work on the ship was done in accordance with relevant laws, including the Law of the Sea Convention.

 None of Odyssey's work on the Black Swan had been done in waters subject to Spanish jurisdiction, the statement also noted.

 The Law of the Sea Convention was enacted by the United Nations in 1982 and applies to shipwrecks found on the high seas, which are outside the jurisdiction of any government.

 The convention, supported by 150 nations, recognizes countries' ownership of their sunken vessels.

 It has been called the "constitution of the ocean," said Peter Oppenheimer, an attorney with the U.S. National Oceanic and Atmospheric Administration's Office of General Counsel for International Law.

 The United States has not signed the convention but does recognize most of its provisions, Oppenheimer said.

 One such provision states that "artifacts found aboard any shipwreck shall be preserved or disposed of for the benefit of mankind as a whole [with] particular regard being paid to the preferential rights of the State or country of origin. ..."

 The Ships Fate

 Bass of Texas A&M wondered what might become of other artifacts besides the coins aboard the Black Swan.  "If it's a well-preserved ship of a particular period, every part of it would be important," Bass said. "We know it has coins. Is it just going to be abandoned? Is that treating history the way it should be?"

 Source: National Geographic Society. May 24, 2007

Link: http://news.nationalgeographic.com/news/2007/05/070524-ship-treasure.html 


 (5) ODYSSEY. VERDEMAR PRESENTA UN INFOR ME A LA GUARDIA CIVIL DE LAS ACTIVIDADES DE DOS BARCOS DE ODYSSEY EN AGUAS ESPAÑOLAS

 Fuente: SERVIMEDIA, MADRID, 24-MAY-2007 (Discapnet.es)

 Los vigilaron desde un satélite dotado con GPS que demuestra que han estado trabajado a 20 millas de Estepona

 El grupo ecologista Verdemar, del Campo de Gibraltar (Cádiz), presentará esta tarde a la Guardia Civil un exhaustivo informe sobre las actividades que han llevado a cabo dos barcos buscatesoros de la empresa estadounidense "Odyssey Marine Exploration" en aguas territoriales españolas, en los dos últimos meses, a los que han seguido por satélite con GPS.

 "Tenemos constancia de que el &apos;Odyssey Explorer&apos; y el &apos;Ocean Alert&apos;, que pertenecen a la empresa norteamericana Odyssey Marine Exploration, han estado operando en aguas españolas, exactamente en el Mar de Alborán, a 20 millas de Estepona (Málaga), desde el pasado mes de marzo, porque los hemos estado siguiendo con un satélite con GPS", explicó a Servimedia Antonio Muñoz, portavoz de Verdemar.

 "Estos dos buques no han salido del Mar de Alborán desde el mes de marzo", agregó. "Es más, el &apos;Odyssey Explorar&apos; está en aguas españolas desde el 25 de diciembre de 2006 y luego, en marzo, llegó el &apos;Ocean Alert&apos;. Es imposible que ninguno de estos buques haya encontrado un tesoro en el Canal de la Mancha, como afirma su empresa, porque no se han movido de aquí".

 "No tiene sentido que saquen 500.000 monedas de oro del Canal de la Mancha, como ellos dicen, y en vez de ir con el cargamento a Gran Bretaña, que está más cerca, se vengan hasta Gibraltar para desde allí transportarlo por avión hasta Estados Unidos. Eso no se lo cree nadie", denunció Muñoz.

 Estos dos barcos están atracados en la actualidad, según el portavoz de Verdemar, en el puerto militar de Gibraltar, custodiados con sónar y vigilancia continua.

 Muñoz lamentó la "inacción" de la Junta de Andalucía en este tema. "¿Por qué la Junta de Andalucía pide competencias sobre el patrimonio marino y luego no tiene barcos para que vigilen y controlen? Nos hemos hartado de denunciar y no han hecho nada", aseguró.

 Pero también arremetió contra los ministerios de Asuntos Exteriores y de Cultura, "que tampoco han hecho nada, a pesar de que nosotros no hemos dejado de denunciar las actividades de esta empresa desde el año 2003, que es cuando llegó el &apos;Odyssey Explorer&apos; por primera vez".

 Por último, hizo un llamamiento a todos los partidos políticos para que "en vez de atacarse los unos contra los otros trabajen juntos y evitemos que nos expolien el fondo marino".

 Partidos políticos, particulares y ecologistas han batallado durante años en Cádiz para impedir las acciones de Odyssey Marine ante la indiferencia de la Administración.

 Han tardado casi diez años, pero los cazatesoros se han salido con la suya. Llegaron a la zona del Estrecho en 1998, rastrillaron y analizaron sus fondos con absoluta impunidad con sus sónares de barrido lateral y el pasado mes de marzo llevaron a cabo el expolio. La compañía Odyssey Explorer Marine, según todos los indicios, extrajo de un barco sin nombre hundido a 10 kilómetros de la costa española un botín en monedas de oro y plata valorado en 317 millones de euros. Y todo, ante la indiferencia y el silencio de la Administración española.

 Carmen Calvo anunció el domingo mano dura contra los expoliadores. Patrulleras de la Guardia Civil fueron enviadas a la zona. Aunque el buque 'Odyssey Explorer' ya había acudido al resguardo de Gibraltar, aún se movía en aguas libres su buque de apoyo, el 'Ocean Alert'. Ayer, esta embarcación burló la vigilancia y corrió también a refugiarse a Gibraltar. Los dos buques se encuentran ahora amarrados en la misma dársena donde la Armada británica escolta a sus submarinos nucleares (como el 'Tyreless').

La búsqueda del tesoro se efectuó mediante este vehículo operado a control remoto. Foto: EFE

 «Acabo de verlos. Están defendidos por una línea de boyas, con alarmas para que nadie pueda acercarse a ellos», explica desde Algeciras Antonio Muñoz, un activo militante de Ecologistas en Acción. «Llevamos años echando a esta gente fuera de nuestras aguas, pero esta vez lo han conseguido. Esto ya no tiene arreglo. Es como lo del 'Prestige', cuando empezaron a llevarlo de un sitio a otro», se lamenta Muñoz.

 Oídos sordos

 La suya ha sido una de las pocas voces que se ha levantado contra la apisonadora de los cazatesoros americanos. Han sido pocas, la verdad. Manuel Melero, diputado del Partido Andalucista, presentó en el juzgado durante estos años tres denuncias contra el capitán del navío y contra sus armadores. Ecologistas en Acción acudió también a los juzgados con el ánimo de paralizar los trabajos de los expoliadores. Sin éxito. El pasado año, la propia Guardia Civil asaltó el barco a la busca de pruebas para incriminar a los cazatesoros e identificó a su tripulación. Entre tanto, la Administración hacía oídos sordos a las denuncias públicas.

 Carmen Calvo, que ahora anuncia severidad con los infractores, conocía de primera mano el caso. Antes de llegar al Ministerio de Cultura ocupó esa misma consejería en Andalucía. Desde su cargo, reclamó plenas competencias en arqueología submarina y se enfrentó por ello al Gobierno Aznar. «Han sido siete años de desidia», se lamenta el abogado y escritor bilbaíno Pipe Sarmiento. Año tras año, este navegante ha acudido a bordo de su velero a documentar las actividades de los cazatesoros en aguas españolas. «Es inexplicable que las autoridades no hayan intervenido», dice.

 Cargado en Gibraltar

 Por si quedaban dudas sobre el origen de la carga, la compañía aseguró ayer que obtuvo una «licencia válida de exportación» del «país» desde el cual partió el botín con rumbo a EE UU, sin añadir más detalles. Sin embargo, fuentes de la Embajada británica citadas por Europa Press precisaron ayer que Odyssey Marine habría cometido «un error» al referirse a un país, ya que los trámites para el traslado del tesoro los realizaron ante las autoridades de un «territorio de ultramar». Es decir, el Peñón de Gibraltar. Por tanto, el Reino Unido está al corriente de que, contra lo que anunciaron en su día los expoliadores, el botín en monedas de oro no fue obtenido de un yacimiento situado en el Atlántico (en concreto, se refirieron a las costas de Cornualles) sino de un navío hundido frente a las costas españolas.

 Según las posiciones captadas por el servicio de satélite AISlive, el buque expoliador habría operado a tan sólo 6 millas de la Línea de la Concepción y a 14 de Estepona. El mar territorial de España alcanza las 12 millas y la zona contigua, sobre la que los estados tienen plenos derechos jurisdiccionales, 12 más.

 En realidad, sólo Odyssey Marine posee en el ámbito civil tecnología capaz de rescatar un pecio sumergido a unos 500 metros de profundidad. Emplea un robot submarino de 16 toneladas de peso, bautizado como 'Hércules' y operado por control remoto, capaz de capturar, con unas ventosas, las monedas sumergidas, una por una. Se trata de un robot desarrollado por la Armada de EE UU y que fue empleado por primera vez en tareas no militares por Robert Ballard (antiguo militar), descubridor y explorador del 'Titanic'.

 Sin nombre ni bandera

 La Embajada Británica en Madrid cree que el hallazgo arqueológico realizado por la empresa estadounidense Odyssey , bajo el nombre de Cisne Negro, «no tiene ninguna relación con el buque HMS Sussex», un barco inglés hundido en 1694 frente a las costas de Gibraltar, aunque admite que la empresa norteamericana no ha sido capaz de confirmar todavía ni el nombre del buque hundido en el que halló el supuesto tesoro ni la bandera de ese navío.

 En un comunicado difundido ayer, la Embajada sale al paso de las dudas que ha suscitado entre las autoridades españolas y británicas el anuncio del importante tesoro arqueológico submarino localizado por Odyssey , en un punto no revelado del Atlántico, compuesto por 17 toneladas de monedas de plata y oro, valoradas en 370 millones de euros.

 La Embajada recuerda que la empresa Odyssey Marine Exploration, con sede en Tampa (Florida), ya ha confirmado que su actividad con este rescate se ha producido «fuera de aguas territoriales de la jurisdicción legal de cualquier país». La citada firma dejó ayer claro en un comunicado que la extracción del pecio se hizo conforme a las leyes establecidas sobre recuperación de yacimientos arqueológicos submarinos, y subrayó asimismo que el traslado a Estados Unidos del medio millón de monedas de oro y plata se efectuó de forma legal.

 La Embajada señala también que Odyssey ha confirmado a las autoridades británicas que «está trabajando con la mayor celeridad posible para averiguar la identidad del barco hundido».

 «Nos tocaría una parte», dice ahora la mini stra

 La política es el arte de adaptarse a las circunstancias. Carmen Calvo, ministra de Cultura, dio ayer buena prueba de ese principio al asegurar que los responsables de Odyssey Marine «no han dicho que el barco no era español. Y eso hay que averiguarlo porque, si fuera de bandera española, aunque esté en aguas internacionales, nos tocaría una parte de lo que se encuentre». Calvo explicó que el pecio rescatado «no es el HMS Sussex» y «no se halló en aguas próximas a donde se cree que está el HMS Sussex». Ahora, dijo, le toca al Gobierno «corroborar que es verdad, con la Guardia Civil».

 Por lo que apunta Calvo, y de demostrarse que el pecio era de bandera española, el Gobierno podría litigar con los saqueadores para obtener una compensación. Podría tratarse de una parte de las 500.000 monedas recuperadas (hay indicios de que se trata de doblones de a ocho con la efigie del monarca español Carlos III -1716 a 1788-) y de vestigios de interés arqueológico.

 Precisamente el Reino de España obtuvo del Tribunal Supremo estadounidense el reconocimiento de que los barcos de bandera hundidos constituyen territorio nacional y siguen perteneciendo al país que los construyó. Fue por las fragatas 'La Galga de Andalucía' y 'Juno', hundidas en 1750 y 1802 en aguas de Virginia. Localizadas por el cazatesoros Ben Benson, el rescatador quiso aplicar el viejo principio marino 'finders keepers' («quien lo encuentra se lo queda»). España, por medio del embajador en Washington Javier Ruperez, reclamó ante los tribunales, que le dieron la razón en una sentencia histórica. El abogado de aquel proceso millonario fue James Gold. ¿Saben que puesto ocupa hoy? Es el presidente de Odyssey Marine Exploration Inc. El mundo es muy pequeño.

 Fuente: JULIÁN MÉNDEZ, Bilbao / El Correo Digital.com. j.mendez@diario-elcorreo.com 23 de mayo de 2007


 Situación de otros expolios:

 La Armada vigilará por satélite al cazatesoros que opera en las Cíes

 Cultura estudia sanciones por el saqueo del barco que se encuentra en Fisterra

  Quizá este vídeo emitido por la televisión norteamericana pueda aportar pistas a los expertos sobre la naturaleza del mismo.

 

 VideoReal-life pirates' booty May 21: NBC's Michael Okwu reports on the treasure hunters who found 17 tons of gold and silver coins from a colonial ship.

 http://www.msnbc.msn.com/id/18785078/


 Spain says sunken treasure might be plunder

 Authorities conduct investigation; discoverers say they followed the rules

 MSNBC staff and news service reports

Updated: 9:01 p.m. ET May 21, 2007

 MADRID, Spain - Spanish authorities are investigating whether one of the world's biggest-ever finds of sunken treasure was plundered from its waters or from a shipwrecked Spanish galleon, the government said Monday.

 The investigation comes in the wake of la st week's disclosure from Odyssey Marine Exploration, a Florida-based treasure-hunting venture, that divers had recovered gold and silver coins worth an estimated $500 million from a shipwreck at an undisclosed location in the Atlantic Ocean.

 Spain's Culture Ministry called the discovery "suspicious" and said the booty could have come from a wrecked Spanish galleon or the remains of HMS Sussex off the coast of Gibraltar, which Spain and Britain have allowed Odyssey to survey.

 "Both taking (treasure) from Spanish waters or a Spanish vessel that sunk outside Spanish waters would be illegal," a spokeswoman for the ministry said. "The Culture Ministry reported the suspicion of possible criminal plundering and we alerted the civil guard (police) who are investigating."

 Research suggests that the 80-cannon Sussex sank during a storm in 1694, while it was on a secret mission to northern Italy. The British ship was supposed to deliver a massive cargo of coins to the Duke of Savoy in return for fighting France. The duke eventually changed sides, which historians speculate was because he failed to receive the British payment and instead gave in to French bribes. 

In a statement, Odyssey denied that the latest report had anything to do with the Sussex. The company insisted that the find was made in international waters in conformity with the relevant laws, and said it would brief the Spanish government on its activities to counter the "wild allegations" made about the discovery.

 Gibraltar's government also said the haul itself was not related to the Sussex. However, Ministry of Defense personnel in Gibraltar said that an Odys sey ship berthed in Gibraltar's naval dock last week, and that a specially chartered American Airlines plane landed in the British colony last Wednesday before loading cargo and flying to Tampa, Fla., where Odyssey is headquartered.

 British newspapers have speculated that Odyssey's mystery treasu re ship, code-named the Black Swan, was the Merchant Royal which sank just off the southern tip of England in 1641. Odyssey declined to comment on that speculation.

 The area where the wreck was found has always been packed with shipping routes and could have been used by Spanish galleons taking gold and silver to the Spanish Netherlands, or even by the Spanish Armada as it sailed to attack England in 1588. Odyssey said the wreck bears th e "characteristics of one shipwreck in particular, but some of the evidence gathered to date is inconsistent with our research." 

News of the discovery, which yielded gold and more than 17 tons of silver coins, shot Odyssey's shares more than 60 percent higher on Friday. They were up another 6 percent at one point on Monday.

 Jim Shirley, an attorney specializing in maritime issues for the law firm Holland & Knight, said Odyssey's find was still subject to legal challenge.

 "It's not unusual when there is a large discovery like this for there to be legal wrangling," Shirley told MSNBC.com. "No matter how far it goes back, there often is a claim about ownership."

 However, the fact that coins were brought back to the United States means a challenge to the ownership of that property would have to be heard in a U.S. court, he said.

 Odyssey’s side of the story

 Here is the statement ma de by Odyssey Marine Exploration on Monday, cast in the form of a Q&A:

 1. It has been widely reported that this shipwreck could be worth up to $500 million. What is the Company's position on this?

 "The Company has not estimated the total potential value of the shipwreck, other than to estimate on a preliminary basis a wide range of potential retail prices based on the coins that have been conserved to date.

  "What we know is that we have recovered over 500,000 silver coins weighing over 17 tons, along with some gold coins and other artifacts. After conservation of the first 6,000 coins, we requested that a numismatist and one of the world's most experienced coin marketers, Nick Bruyer, inspect the coins and provide an opinion of the retail pricing that we could expect from the collection.

 "Based on Mr. Bruyer's opinion, Odyssey reported that we expected the retail pricing of the silver coins to range from several hundred to four thousand dollars per coin. This wide range of prices would depend on the condition, origin and date of the individual coins. We understand that in a separate interview with a reporter, Mr. Bruyer provided his opinion that the mean retail price of the coins could be approximately $1,000 based on the small sample of coins that he inspected. This was reported as a potential $500 million retail value for the coins, which explains where that figure originated.

 "Odyssey's position is that until all the coins are conserved, documented and graded, it is impossible to know what the entire collection would bring at retail. Based on the coins that have been conserved to date and that he has been able to inspect, we are comfortable with Mr. Bruyer's opinion that coins from the "Black Swan" will bring from several hundred to four thousand dollars per coin retail. These are estimates that could change significantly when the rest of the coins are conserved and do not include the cost of marketing and sales, so actual revenue to Odyssey would be much lower than retail sales prices. ..."

 2. There have been reports that the "Black Swan" is a number of different shipwrecks, including HMS Sussex and the Merchant Royal. Are any of these reports correct?

 "We can confirm that the 'Black Swan' is not HMS Sussex, and that the 'Black Swan' was not found in waters anywhere near the shipwreck believed to be HMS Sussex. Beyond that, we cannot confirm the identity of the shipwreck because we are not certain ourselves. The site is in an area in which a number of Colonial-era shipwrecks were believed to be lost. The 'Black Swan' bears characteristics of one shipwreck in particular, but some of the evidence gathered to date is inconsistent with our research, so we want to be sure of the identity before we announce it."

 3. It has been reported that the Spanish government is engaging in a "probe" of Odyssey because it is "suspicious" that we have not publicized more information about the shipwreck. Is this true?

 "We have no knowledge of any such inquiry, and would expect that we would have been the first ones contacted if there was one. In our experience with the Spanish government, with whom we have had a very cordial relationship for many years, we would have been informed directly or through the U.S. or U.K. embassy of any outstanding issues relating to Odyssey's operations.

 "During the past few days, we have also seen many fanciful media reports from Spain with absolutely no substance in reality. Unfortunately, some of these wild allegations would logically cause concern to the Spanish government. We anticipate presenting the Spanish government with an official account of our activities in order to assure them that many of these media reports relative to the 'Black Swan' are pure fiction.

 "We have stated clearly that the recovery was conducted in conformity with Salvage Law and the Law of the Sea Convention, beyond the territorial waters or legal jurisdiction of any country. We do not believe that the recovery is subject to sovereign immunity by any nation pursuant to the Law of the Sea Convention.

 "The coins were brought into the United States with a valid export license granted by the country from which they were exported, and imported legally pursuant to U.S. law.

 "There was no point at which any aspect of the 'Black Swan' operation was within the jurisdiction of Spanish authorities, and we will be pleased to provide proof of that fact to the Spanish government if requested officially."

 4. What about the claim that the Spanish Government has now asked the "Guardia Civil" marine patrol to monitor Odyssey's activities?

 "The Spanish Guardia Civil has always monitored Odyssey's ships in Spanish territorial waters. When operating in or near Spanish territorial waters, we report our operational plans and movements to the Guardia Civil marine patrol before we send our ships to sea. They are able to monitor all our activities visibly with their patrol boats and through radar, so it is illogical to suggest that we have conducted any illicit operations in Spanish territorial waters."

 5. What happens, if you finally determine the identity of the "Black Swan" and establish that the U.K., Spain, any other country or even individuals may have rights to the shipwreck?

 "If we are able to confirm that some other entity has a legitimate legal claim to this shipwreck when — and if — the identity is confirmed, we intend to provide legal notice to any and all potential claimants. Even if another entity is able to prove that it has an ownership interest in the shipwreck and/or cargo and that they had not legally abandoned the shipwreck, Odyssey would apply for a salvage award from the Admiralty Court. In cases such as this, salvors are typically awarded up to 90 percent of the recovery.

 "We do believe that most shipwrecks that we recover, including the 'Black Swan,' will likely result in claims by other parties. Many will be spurious claims, but we anticipate that there might be some legitimate ones as well. In the case of the 'Black Swan,' it is the opinion of our legal counsel that even if a claim is deemed to be legitimate by the courts, Odyssey should still receive title to a significant majority of the recovered goods."

 6. Why is Odyssey being so "secretive" about the "Black Swan"?

 "Based on past experience with other shipwrecks, we have found that putting out information about the identity of shipwrecks into the public before we are certain of the identity results in wild speculation about values, ownership rights and scores of other issues. We also believe that it would be an added risk factor to disclose the location of the site because we have publicly stated that we have left a large number of artifacts on the site, and the security risk is obvious."

 7. Why haven't you determined the identity of the shipwreck yet? When will you announce the identity?

 "Determining the identity of a shipwreck is complicated. For example, it would be possible to find a French-built ship, with English cannons, Dutch pottery, Chinese porcelain, Turkish pipes, and Venetian trading beads that had been captured by pirates before it sank. Proving the shipwreck's identity in that case might prove very difficult, if not impossible depending on the research available.

 "In the best interest of all concerned, we will follow our often-stated policy of announcing what we know about the identity of a shipwreck, only after it's confirmed by research."

 8. There have been reports of a partnership between Odyssey Marine Exploration and the Disney organization. Are these true?

 "We can confirm that Odyssey and the Disney organization have recently entered into a relationship on a number of projects, and that the two companies are in discussions relative to some new partnership opportunities.

 "We have immense respect for Disney and believe that a combination of Odyssey's authentic deep-ocean adventures coupled with Disney's storytelling, filmmaking, television and marketing cap abilities will reap benefits for both companies, while providing the public with an unprecedented opportunity to enjoy the thrill of deep-ocean exploration."

 This report includes information from Reuters, MSNBC.com and Odyssey Marine Exploration. The original version of this story made an unclear reference to jurisdictional issues surrounding an earlier salvage case, the $400 million Atocha treasure find. 

 Source: © 2007 MSNBC Interactive

Link: http://www.msnbc.msn.com/id/18785078/ 


 El Ateneo demuestra que Odyssey rastreó el fondo marino de aguas españolas en los últimos 5 años.

 La Agrupación El Mar y sus Ciencias, 'Antonio Ulloa', del Ateneo de Madrid, presentó hoy un informe que demuestra que la compañía estadounidense Odyssey Maritime Corporation ha trabajado y rastreado el fondo marino en aguas españolas del Mediterráneo, frente a Estepona y Gibraltar, durante los últimos cinco años.

 El presidente de la citada Agrupación El Mar y sus Ciencias, Juan Manuel Gracia, indicó que el informe tiene en cuenta las posiciones obtenidas vía satélite a través de la Compañía Británica Aislive, que presta este servicio a navieros y operadores de la mar, con la intención de que sus barcos estén siempre localizados y controlados.

 Gracia señaló que la compañía Odyssey Maritime Corporation, con sus dos barcos denominados Odyssey Explorer y Ocean Alert -éste último fletado por el Ministerio de Defensa británico-, han estado 'siempre' en aguas españolas en la zona contigua y zona económica, que va desde la costa hasta 200 millas, por lo que, recalcó, es 'absolutamente falso que estos barcos hayan encontrado tesoros en aguas del Atlántico como vienen asegurando'.

 El presidente d e la Agrupación precisó que las pruebas fueron remitidas a los ministerios de Cultura y Asuntos Exteriores de España con el objetivo de que puedan adoptar las actuaciones pertinentes.

 La compañía norteamericana Odyssey, que desde mediados de los años noventa efectúa la búsqueda de un buque inglés hundido en 1694 frente a Gibraltar -el HMS Sussex-, anunció la pasada semana en Florida el hallazgo en un punto no revelado del Atlántico, del que podía ser el mayor tesoro arqueológico submarino, valorado en 370 millones de euros.

 Desde febrero de 2007, fecha en la que llegaron a las aguas españolas los buques Odyssey Explorer y Ocean Alert, se procedió a su seguimiento exhaustivo y se comprobó que ambos buques son operados por la comp añía Marr Vessel Management, con domicilio en Gran Bretaña y que pertenecen a propietarios norteamericanos, aunque están abanderados de conveniencia en Panamá, apuntó Gracia.

 El buque Odyssey empezó a trabajar en aguas españolas en campañas de diez días, regresando a Gibraltar por periodos cortos, a descargar y aprovisionarse, explicó.

 Durante el día, los buques cambiaban unas millas de posición, seguramente para no levantar sospechas y despistar sobre el lugar donde pensaban extraer las monedas, pero, según las posiciones nocturnas, siempre regresaban al mismo sitio, donde vienen manifestando que estaba lo que ellos llamaban la fragata HMS Sussex, sin que jamás aportaran prueba alguna de que se trataba de ese barco.

 Gracia insistió en que es 'absolumente falso' que estos barcos hayan recuperado tesoro alguno en aguas del Atlántico, ya que 'durante el invierno y hasta la fecha jamás han salido de las aguas españolas del Mediterráneo, frente a Estepona y Gibraltar, donde han trabajado y rastreado el fondo marino durante los últimos cinco años'.

 El informe permite acreditar que la extracción de 500.000 monedas del fondo marino, 'una tarea minuciosa y delicada', se hizo del 1 al 17 de marzo de 2007, según Gracia, quien precisó que el hecho de que 'las monedas presuntamente robadas aparezcan ahora limpias da pistas sobre el tiempo que llevan trabajando en unas naves en Gibraltar, donde las limpiaron, dado que la plata sufre un ennegrecimiento cuando permanece en la mar y se amontonan unas piezas con otras'.

 Gracia denunció que, 'desde 1998, en que comenzaron los rastreos en esta parte del mar territorial español, no han parado hasta llevárselo sin la autorización de España, que es la única titular de las aguas donde se encontraba, además de la titular de la bandera del buque, seguramente de Estado, de los que llevaban los dineros para las pagas de los Ejércitos'.

 Recordó, además, que la Junta de Andalucía también tiene competencia en materia arqueológica en esta parte del mar territorial español.

 El informe se hizo público en el Ateneo de Madrid, conjuntamente con la presentación del libro 'Galeones con tesoros. Dónde están hundidos. Qué llevaban', editado por Muñoz Moya. Editores Extremeños, del historiador italiano Claudio Bonifacio, uno de los mayores expertos en naufragios.

 Fuente: Terra Actualidad – EFE, 26 de mayo de 2007


 (2) "Los arqueólogos españoles podrían haber estado en nuestro barco"

 ENTREVISTA: GREG STEMM Cofundador de Odyssey Marine Exploration

 Al otro lado del teléfono, la voz de Greg Stemm suena agitada, como si acabase de terminar una reunión y fuera inmediatamente a meterse en otra. Nacido en Florida hace 50 años, estudió biología marina y en 1994 fundó, junto con John Morris, Odyssey, la mayor empresa especializada en la búsqueda de pecios. Desde Los Ángeles, Stemm habla para EL PAÍS en la primera entrevista que concede a un medio español después de que la semana pasada anunciase el descubrimiento de 500.000 monedas de plata y oro en un lugar del Atlántico que todavía no ha revelado.

 "La moneda de Carlos III no procede del tesoro encontrado"

 "Podemos pedir en Estados Unidos un premio del 90% de lo recuperado"

 Pregunta. ¿Por qué no han comunicado aún el origen del pecio?

 Respuesta. Ya lo hemos dicho muchas veces. Aún no hemos identificado su procedencia. El lugar del hallazgo está lleno de barcos perdidos de la época colonial. El que hemos encontrado tiene las características de uno en particular, pero tenemos evidencias que indican otra cosa. Cuando demos el resultado de la investigación no nos basaremos en una sola prueba, sino en el conjunto de muchas: los cañones, la construcción del barco, las monedas...

 P. Varios medios españoles han publicado una foto, hecha supuestamente por un operario del aeropuerto de Gibraltar, en la que se ve la imagen del rey Carlos III sobre una de las monedas del tesoro.

 R. Esa moneda no procede del tesoro que hemos encontrado. Cualquier medio que diga lo contrario está extendiendo información falsa.

 P. ¿Pero las monedas son españolas?

 R. No vamos a dar esa información todavía. Lo único que podemos decir es que hay una gran variedad de fechas y orígenes en las monedas. Incluso si fuesen españolas eso no quiere decir nada porque en la época colonial muchos países utilizaban esa divisa.

 P. ¿No cree que tanto misterio sólo ha servido para alimentar las especulaciones y el enfado del Ministerio de Cultura?

 R. No estoy de acuerdo. Hemos dicho lo que sabíamos. Que hemos encontrado un pecio fuera de las aguas jurisdiccionales de cualquier país. No hemos dicho la localización por seguridad, para evitar que otros anden buscando en la zona y destruyan el pecio y su interés arqueológico.

 P. Pero las primeras fotos que dieron de las monedas habían pasado por el Photoshop, ¿no?

 R. Fueron reducidas a baja resolución para que no se pudieran ver los detalles y no se hicieran conjeturas. Fue la Associated Press la que distribuyó nuestras fotos y la que dio esa noticia. Pero es que les informamos de esa alteración antes de enviar las fotos.

 P. ¿Cuál será el siguiente paso si los análisis muestran que el barco es español?

 R. Lo comunicaremos formalmente a España. En cualquier caso, nosotros podemos pedir en Estados Unidos un premio por el salvamento, que suele ser un 90% de lo recuperado.

 P. ¿No habría sido mejor ofrecer al Ministerio de Cultura la posibilidad de involucrar a arqueólogos españoles en las expediciones?

 R. Y lo hemos hecho. Les invitamos a mandar a sus arqueólogos desde que trabajamos en la zona. Hemos estado esperando desde enero de 2006. Si hubieran estado en nuestro barco no habría habido tantas preguntas.

 P. El 9 de abril solicitaron permiso a la Corte de Florida para buscar un pecio a 100 millas al oeste de Gibraltar. ¿Es allí donde encontraron el tesoro?

 R. Pedimos muchos permisos como ése para cada uno de nuestros proyectos. Pero eso no quiere decir que el permiso y el anuncio de un descubrimiento tengan que ver necesariamente.

 P. ¿Es usted un cazatesoros?

 R. No, no lo soy. Es una forma negativa para referirse a la gente que arranca los pecios del mar sin preocuparse por el valor histórico y la información que contiene. Nos comprometemos con la preservación del legado humano que se encuentra en las profundidades y nos basamos en principios científicos y en las leyes internacionales.

 Fuente: ÁLVARO DE CÓZAR, Madrid / El País.com, 26 de mayo de 2007


  (3) “España debería vigilar más sus costas y no enterarse por la prensa de lo que pasa” 

 “El hallazgo de las monedas lo realizó un tercer barco de la compañía en el Atlántico

José Luis Goñi es desde hace muchos años abogado de Odyssey Marine Exploration (OME) en España. Asegura que ni él ni el Gobierno español fueron advertidos previamente por la empresa acerca del hallazgo del tesoro, anunciado el viernes 18 en Tampa (Florida), porque “no tiene nada que ver con España”.

 ¿No hay nada sospechoso en el silencio de OME?

 Odyssey es una empresa que cotiza en bolsa, tiene la obligación y el deseo de ser veraz, también se toma en serio su relación con España, ya que mantiene varias propuestas de colaboración con nuestro país. En realidad, son las autoridades españolas quienes debieran haberse puesto en contacto con OME si pensaban que había algo de lo que pudiera informarles.

 ¿No se pusieron en contacto?

 No: en vez de llamar a la empresa, han acudido con presuntas sospechas a la prensa, y han pretendido que fuera la empresa quien les contactara. Pero si el asunto no tiene nada que ver con España, la empresa no tiene por qué informar, lo mismo que no tiene por qué informar a Francia o Alemania.

 ¿No se ha extraído nada de aguas españolas?

 No tengo motivo para dudar de que el hallazgo ha tenido lugar en aguas internacionales del Atlántico. Mi profesión no es garantizar lo que dicen mis clientes, pero, por la responsabilidad que supone ser una gran empresa que cotiza en bolsa, es seguro que mis clientes no hacen trampas.

 ¿Cómo debería haber actuado España?

 Vigilando sus aguas, y si tienen sospechas sobre alguna actividad, interviniendo y acudiendo a los juzgados. Pero parece que España se entera por la prensa de lo que pasa en sus aguas. Si algo pasara, deberían acudir al abogado de la empresa en España.

 ¿Odyssey reconoce haberse aprovechado de la escasa vigilancia?

 No, a Odyssey no le interesa en absoluto entrar en conflicto con España, como con ningún otro país. Al contrario: ha hecho varias propuestas para exponer los hallazgos subacuáticos en España. Y por lo que respecta a sus actividades, ha solicitado que fueran supervisadas por arqueólogos de la Junta de Andalucía, pero nunca ha recibido respuesta. Además informamos con antelación a la Guardia Civil y la torre de control de Tarifa de todos los movimientos de los barcos de Odyssey en aguas españolas o cercanas a sus costas.

 ¿La Junta ha actuado con desidia?

 Cada cual puede sacar sus conclusiones. No pretendo hacer juicios acerca del celo de los funcionarios.

 Volvamos al ‘Cisn e Negro’. ¿Reconoce OME que el tesoro fue transportado en el Boeing 757 matrícula N756NA que salió de Gibraltar el jueves 17 en vuelo directo a Tampa?

 Obviamente.

 Los satélites prueban que los dos barcos de OME se movieron por aguas españolas, ¿no significa eso algo?

 Significa que el tesoro fue extraído por medio de otro buque.

 ¿Un tercer buque que también recaló en Gibraltar?

 Como es lógico, OME no informará de momento acerca de cuál era el buque.

 ¿No podría terminar toda la polémica simplemente con que dijeran el nombre y la fecha en que sacó el tesoro, para comprobarlo por satélite?

 Odyssey podrá dar esa información cuando tenga reconocidos sus derechos sobre ese pecio en aguas internacionales del Atlántico. Informará a los países que puedan tener derechos sobre el hallazgo.

 ¿Incluida España?

 Odyssey ya ha dicho que si la carga fuera española, podría darle hasta un 90% del valor, quedándose Odyssey sólo un 10%. En realidad, al haber firmado el convenio de la UNESCO, que convierte la propiedad de la bandera en una reciprocidad, España se perjudica. En todo caso, España tiene medios para defenderse y si el barco fuera español apoyaremos esos derechos.

 ¿Odyssey no tiene prisa por vender el tesoro?

 Absolutamente. Mientras no se resuelvan los derechos de terceros, el hallador tiene sólo las mercancías halladas en depósito. Es más, frente a la pasividad de las autoridades españolas, Odyssey ya actuó en defensa de esos derechos en el caso del Juno y la Galga, fragatas españolas halladas en la costa de Virginia en los 90.

 Fuente: Santiago Mata / La Gaceta de los Negocios, 26 de mayo de 2007

Defensa tiene cientos de informes de los buques de la Armada sobre el Odyssey

 ABC

 Defensa tiene cientos de informes de los buques de la Armada sobre el Odyssey

JESÚS GARCÍA CALERO

/ MADRID.

Los buques de la Armada Española que patrullan por el Estrecho de Gibraltar se han encontrado en múltiples ocasiones con los barcos de Odyssey Marine Exploration y en cada uno de esos encuentros han dejado registrada la posición y actividad de estas naves «cazatesoros». Ha ocurrido en cientos de ocasiones y han informado a sus superiores. La existencia de estos informes es un protocolo normal, según diversas fuentes navales consultadas ayer por ABC.

La oportunidad perdida por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al no haber permitido que la Armada controlase los movimientos y actividades de Odyssey en el Estrecho -algo que sí hizo el Gobierno de Aznar en 2001-, parece haber dado alas a los «cazatesoros», que contaban con un permiso del Ministerio de Exteriores con fecha de 23 de marzo, a pesar de que llevan mucho más tiempo en la zona. Por cierto, en 2001 fueron expulsados por realizar prospecciones en zonas que no les correspondían y no embarcar a quienes vigilaban su actividad. Con esos antecedentes nadie entiende la impunidad de que han gozado.

La polémica, tras la publicación en ABC de las alertas de algunos miembros de la Armada destinados en el Estrecho, tuvo ayer un eco en las declaraciones de dos oficiales que participaban en un programa de la radio autonómica mallorquina, con motivo de la ceremonia de entrega a Italia del mando en la fuerza anfibia que Italia y España comparten desde 1997.

El comandante de Infantería Jaime Segalerva y el capitán de Corbeta Juan Bautista Pérez Puig, destinados en el buque de asalto anfibio «Galicia» explicaban en el programa informativo «Ones de Mar» las características de su barco, cuando el presentador, David Oliver, les preguntó por el papel de la Armada en el caso Odyssey.

«Los vemos y nadie es ajeno»

Los oficiales del «Galicia» explicaron que «nosotros vemos los barcos, cómo están haciendo este tipo de extracciones y se informa al Estado, dentro de la cadena de mando, de forma lógica y natural; pero ya son otros los organismos que tienen la competencia y se encargan de vigilar.»

El capitán Perez Puig aseveró que «cualquiera que navegue por allí, sea en un velero, o sea en el «Galicia», como es mi caso, los ve y no es ajeno a lo que está pasando. Nosotros informamos y el Estado es quien se encarga, en unos momentos con más acierto y en otros con menos, nosotros no entramos en eso».

Para el oficial, estos «cazatesoros conocen la ley, y de algún modo han sabido dar la vuelta a la tortilla y por eso es complicado actuar o parar sus actividades. Actúan, no voy a decir que con total impunidad, pero sí sabiéndose legalmente respaldados. No creo que realmente teman cuando un buque de la Armada pasa por su lado».

En definitiva, la Armada ha visto operar al «Odyssey Explorer» y al «Ocean Alert» durante los pasado meses de febrero, marzo y abril, cuando se supone que operarios de la empresa americana extrajeron el cuantioso tesoro de 500.000 monedas de plata y algunos miles de oro.

El Ministerio de Defensa cuenta así con un registro pormenorizado de las posiciones y zonas de actuación de los «cazatesoros» durante todos estos meses, un registro que, si el Gobierno quisiera, podría cotejar con la información de AisLive, la empresa civil que controla el tráfico en la zona. Defensa dispone de tanta información, según las fuentes navales consultadas por ABC, que con ella podría demostrar si los barcos de Odyssey nunca han salido de aguas españolas, y por tanto se ha cometido un expolio.

Según la empresa americana, el tesoro yacía en el fondo de algún punto de aguas internacionales del Atlántico, más próxima a las islas británicas que a Gibraltar. Pero todos los indicios apuntan a una realidad distinta: los barcos no han abandonado aguas del Estrecho y han operado continuamente en una zona determinada, entre 15 y 20 millas a levante del Peñón. Nadie explica tampoco por qué Odyssey se niega a ofrecer información sobre las caracterísitas de las monedas encontradas y exportadas a Estados Unidos en un vuelo desde Gibraltar el pasado 16 de mayo.

Como se recordará, poco antes de embarcarlas un operario hizo la foto publicada por ABC que muestra un real de a 8 de Carlos III, uno de los dos tipo de de monedas presentes en el envío. La presencia de esta moneda indica que el barco no es el «HMS Sussex» puesto que se hundió en 1694 y Carlos III reinó en España entre 1759 y 1788.

Si se demuestra que el tesoro bajo sospecha de expolio de Odyssey fue extraído del Estrecho, el Gobierno británico se verá en la obligación de romper sus acuerdos con la empresa americana. Según el contrato entre ambas partes, al que ha tenido acceso ABC, el extenso documento tiene un apartado específico para dejar regulado qué cuestiones causarían su cancelación.

Firmado en septiembre de 2002, el texto dice que el acuerdo quedará anulado «si el pecio no es el «HMS Sussex»». Tampoco sobreviviría si después de 18 meses, a contar desde la aceptación del plan de exploración no se ha podido comenzar. Por último, el contrato quedará como papel mojado en el momento que Odyssey quebrante gravemente cualquiera de las obligaciones a las que el documento le ata.

 Portada > Cultura 

El  Mundo

 

TRABAJAN PARA AVERIGUAR LA NACIONALIDAD DEL BARCO

Reino Unido asegura que el tesoro encontrado por el 'Odyssey' no pertenece al 'Sussex'

§     La empresa habría actuado 'fuera de la jurisdicción legal de cualquier país'

Vehículo de la compañía 'Odyssey' utilizado para recuperar el tesoro. (Foto: EFE)

Ampliar foto

Vehículo de la compañía 'Odyssey' utilizado para recuperar el tesoro. (Foto: EFE)

Actualizado miércoles 23/05/2007 13:26 (CET)

AGENCIAS

MADRID.- La embajada británica ha asegurado que el hallazgo arqueológico de la empresa estadounidense 'Odyssey Marine Exploration' bajo el nombre de 'Cisne negro', "no tiene ninguna relación con el buque 'HMS Sussex'".

El 'HMS Sussex' naufragó cerca del estrecho de Gibraltar en 1694 y se cree que sus bodegas transportaban un importante cargamento de monedas de oro. La embajada británica sostiene que la empresa 'Odyssey Marine Exploration' ha llevado a cabo la operación 'Cisne negro' "fuera de aguas territoriales o de la jurisdicción legal de cualquier país".

La embajada explica también que el 'Odyssey Marine Exploration', "está trabajando con la mayor celeridad posible para averiguar la identidad del barco hundido".

El Gobierno español está investigando si uno de los mayores tesoros jamás encontrado fue encontrado en sus aguas o si pertenece a un galeón español naufragado, según ha indicado una fuente oficial.

'Odyssey Marine Exploration', una compañía dedicada a la caza de tesoros con base en Florida, dijo el viernes que había recuperado monedas de plata y oro por un valor estimado de 500 millones de dólares en un lugar no revelado del océano Atlántico.

El Ministerio de Cultura español afirma que el descubrimiento es "sospechoso", ya que el botín podría proceder de un galeón español hundido o de los restos del 'HMS Sussex', encontrado frente a las costas de Gibraltar, una zona donde la empresa estadounidense estaba autorizada a explorar.

La ministra de Cultura, Carmen Calvo, ha afirmado que investigará si realmente la empresa estadounidense 'Odyssey Marine Exploration' recuperó el 'tesoro' compuesto por medio millón de monedas de oro y plata, fuera de las aguas territoriales españolas. Y le pidió además que aclare si el galeón del que salió el botín era de pabellón español, en cuyo caso España podría ejercer sus derechos.

En declaraciones a los periodistas en Sevilla, durante una visita a las obras del templo del Salvador, Calvo explicó que después de que la compañía informara de que el 'Cisne Negro' -como ha bautizado al buque cuyo tesoro recuperado anunció el viernes pasado- "no es el HMS Sussex" y "no se halló en aguas próximas a donde se cree que está el HMS Sussex", ahora le toca al Gobierno "corroborar que es verdad, con la Guardia Civil".

Para ello, se está investigando si los dos barcos que Odyssey tiene cerca de las costas españolas, en Gibraltar y en Marruecos actualmente, "han trabajado en aguas territoriales sin nuestro permiso".

Asimismo, lamentó de nuevo "la poca claridad de la empresa" ya que "ha dicho muy poco sobre qué galeón han encontrado". "No han dicho que el barco no era español, y eso hay que averiguarlo porque, si fuera de bandera española, aunque esté en aguas internacionales, nos tocaría una parte de lo que se encuentre".

La ministra indicó que "nos estamos moviendo en el ámbito de la prudencia" y destacó que el Reino Unido "ha adoptado nuestra misma actitud". Así, aseguró que ha sido la postura de presión del Gobierno español la que ha obligado a Odyssey a "tener que decir algo", teniendo que emitir el comunicado


 ABC 25-5-07

El tesoro que el «Odyssey» cargó en Gibraltar es de monedas españolas

El tesoro que el «Odyssey» cargó en Gibraltar es de monedas españolas

MADRID.

JESÚS GARCÍA CALERO

Todo se complica: una imagen tomada en el aeropuerto de Gibraltar por un operario durante la carga del tesoro del Odyssey en un avión con destino a Tampa muestra un real de a 8 de Carlos III. ¿Conclusión? El caudal extraído del pecio por la empresa americana es de origen español. Este detalle explicaría por qué Odyssey Marine Exploration habría manipulado las fotos que entregó a la agencia Associated Press con el fin de borrar el perfil del Monarca español, según ABC denunciaba ayer.

Además, la empresa de «cazatesoros» -cada vez bajo una mayor sospecha por haber realizado un expolio en aguas del Estrecho de Gibraltar- actuó con la implicación del Gobierno británico. Tal conclusión se desprende del diario de movimientos marítimos del puerto de Gibraltar, al que ha tenido acceso ABC.

Los «cazatesoros» de Odyssey tienen dos barcos en la zona: el Odyssey Explorer, que controla el robot submarino «Zeus / Hércules», con el que se ha debido hacer la extracción del caudal de oro y plata español, llegó la pasada Navidad al puerto gibraltareño y allí permanece consignado. El otro barco, que asiste al primero en sus trabajos, se llama Ocean Alert y llegó a Gibraltar un poco antes, el 14 de diciembre, procedente de Falmouth. En el Peñón no fue consignado por los habituales representantes de la naviera, «Smith Imossi & Co Limited», sino a nombre del «Ministry of Defence», es decir, el Ministerio de Defensa, que le otorga el mismo patronazgo que tienen los buques de la Armada de Su Majestad. Estos son los hechos reflejados en la implacable burocracia portuaria.

Siempre en aguas españolas

Sea o no considerado un buque de guerra, el Ocean Alert ha entrado y salido del puerto de Gibraltar en más de ocho ocasiones con destinos diferentes, algunos precisos como Cádiz, y otros imprecisos como «la mar».

Según explica el abogado maritimista Lorenzo Sarmiento, que ha estudiado los movimientos de estos buques, desde la base de Gibraltar ambos barcos han fondeado y operado en diversos puntos, pero nunca han abandonado aguas del Estrecho, por lo que no parece posible ni razonable aceptar la versión -a la que daba crédito ayer mismo el Ministerio español de Exteriores y por la que se inclina Londres- de que el tesoro ha sido extraído de un pecio en aguas internacionales, en el norte del Atlántico.

De los barcos que posee la empresa americana con sede en Tampa, sólo el Odyssey Explorer es capaz de operar, gracias a su enorme grúa, el submarino de 18 toneladas Zeus/ Hércules, el mismo con el que Robert Ballard inspeccionó los restos del Titanic. Por tanto, para que esa hipótesis fuera creíble, subraya Sarmiento, la empresa deberá demostrar que ha fletado otro barco en el Atlántico capacitado para esos trabajos, porque el Odyssey Explorer no ha salido del puerto Gibraltareño: permanece con una única consigna desde el 25 de diciembre y figura en aguas del Estrecho en todas y cada una de las fotos de satélite de «Ais Live» -la empresa que controla el tráfico marítimo en la zona- y que cubren el periodo de sus salidas conocidas, en febrero y marzo.

Según Lorenzo Sarmiento, el hecho de que la Armada británica haya aceptado consignar durante meses el barco Ocean Alert en Gibraltar significa que el Ministerio de Defensa británico corre con los gastos y las responsabilidades de las actuaciones de este buque en la zona, porque eso es lo que dice el Derecho marítimo. Tal vez por ello la Embajada de Londres en Madrid se desmarcaba con un comunicado del hallazgo del tesoro y subrayaba que «no se trata del HMS Sussex», cuya búsqueda motivó del permiso de prospección.

Un buque para limpiar monedas

Una de las características del Ocean Alert es que en la popa tiene lo que se conoce como «playa continuada» que le permite trabajar en la limpieza y la ordenación de los tesoros supuestamente extraídos por el Odyssey Explorer. La electrólisis a que se somete a las monedas rescatadas de las profundidades marinas para limpiarlas tiene una duración de unas dos semanas, así que en caso de que la asistencia del Ocean Alert tuviese algo que ver con el tesoro del Odyssey estaríamos ante el barco que ha ordenado y pulido las monedas y que las ha ido llevando a puerto. La actividad portuaria registrada por el diario de movimientos marítimos y las fotos de satélite de Ais Live son compatibles con este cometido.

Ante estos hechos, Lorenzo Sarmiento comprende las dificultades con las que se ha encontrado el Servicio Marítimo de la Guardia Civil para vigilar los barcos de Odyssey, ya que sabiendo que son barcos de la Armada británica, estrechar el cerco podría dar lugar a un conflicto internacional. Por el momento, ni Estados Unidos ni Gran Bretaña han respondido a las peticiones de información remitidas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El abogado impele a nuestras autoridades a tomar cartas en el asunto: «Si España instrumenta bien su defensa, el Gobierno estadounidense, que tiene gran capacidad reguladora podría permitir un fallo a favor de nuestros intereses. Ya lo hizo con los buques «Juno» y «Galga», porque a Washington le interesa que los buques militares, y un galeón es un barco del Rey, sean considerados siempre propiedad del país bajo cuyo pabellón navegan». Estados Unidos se toma muy en serio este aspecto, pues para su Armada, los barcos militares son como cementerios.

Lo que no parece de recibo es ver a la ministra de Cultura -por cierto consejera de Cultura andaluza cuando Odyssey llegó por primera vez al Estrecho- pidiendo explicaciones y a Exteriores aceptando la versión de Odyssey sin que medien las pruebas necesarias y en contra de todos los indicios

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  Argentina

Direccion de e-mail: histarmar@fibertel.com.ar