Historia y Arqueologia Marítima

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El Buceo de Bajo Impacto y la Preservación In-Situ del Patrimonio Cultural Subacuático

El trabajo siguiente fué desarrollado por Peter Engelbert, Arqueólogo Marino, perteneciente al Programa de Conservación del Patrimonio Cultural, División Patrimonio Cultural y Bibliotecas, Ministerio de Cultura de Ontario, Canadá. (Email: Peter.Engelbert@mczcr.gov.on.ca ) Se publica aquí con su permiso y como un medio de difundir los buenos usos del buceo en sitios arqueológicos.

Introducción

Cada año decenas de miles de buzos deportivos visitan los naufragios y otros recursos culturales sumergidos que yacen en los océanos, los lagos y los ríos de todo el mundo. A lo largo de los años, muchos de estos sitios han quedado literalmente desgastados a causa del uso constante. Los naufragios constituyen un legado y un recurso recreativo  de gran valor.Para los buceadores deportivos, estos sitios tienen un valor como lugares interesantes y emocionantes para practicar este deporte. Para la industria comercial del buceo deportivo también tienen un valor. Sin ellos, las tiendas de buceo y las operaciones de alquiler no sobrevirían. Pera estos sitios contienen también un patrimonio frágil e irremplazable que puede contarnos acerca de la historia y la cultura de la gente y los lugares del pasado.

Estos sitios no pueden ser reparados o reemplazados cuando se les daña, y un naufragio dañado y saqueado no encierra el atractivo ni la emoción de uno que conserva una condición prístina. Desde hace algunos años, los buceadores han estado reportando cambios importantes ocurridos en sitios con naufragios, cambios que no pueden ser atribuidos al proceso de deterioro natural ocasionado por las fuertes corrientes, la actividad biológica, la erosión o la corrosión. A menudo, los cambios son atribuídos a las repetidas y acumulativas acciones de los buceadores.

El Buceo de Bajo Impacto es un procedimiento efectivo, no intrusivo, que los buceadores pueden utilizar en los naufragios. Mediante educación y entrenamiento, los buzos pueden aprender cómo no causar daño a los naufragios y cómo ayudar a asegurar la supervivencia futura de estos frágiles sitios históricos y recreativos. Aprender y aplicar las técnicas del Buceo de Bajo Impacto es una manera importante en que la comunidad de buzos deportivos puede ayudar a evitar alteraciones o daños accidentales en los recursos culturales sumergidos. No es difícil aprender estas habilidades. Los objetivos principales son ejercer un buen control de flotación y aprender cómo no provocar un impacto negativo o alterar un sitio de forma alguna. Un buzo con estos conocimientos puede visitar un sitio de manera segura y cómoda, y disfrutar de todo lo que éste tiene para ofrecerle. Cuando se va, experimenta una gran satisfacción porque sabe que no ha causado ningún disturbio, para beneficio de otros buceadores que le seguirán.

El Buceo de Bajo Impacto lleva las técnicas de buceo a un nuevo nivel. El Buzo de Bajo Impacto demuestra habilidades superiores en el agua y posee un conocimiento y una comprensión respecto a la importancia de nuestro patrimonio cultural sumergido que sobrepasa a aquellas del buceador común y corriente.

PROTEGIENDO NUESTROS RECURSOS NATURALES SUMERGIDOS

En general, un sitio arqueológico es cualquier lugar que contiene artefactos o cualquier otra evidencia física de actividad humana pasada que pueda contribuir a la comprensión o conocimiento de la historia, el patrimonio o la cultura de un pueblo o de un lugar. A veces, estos sitios son denominados como recursos culturales sumergidos, sitios arqueológicos, sitios patrimoniales o sitios históricos.

El primer y más importante punto que hay que recordar es que, además de ser sitios para practicar el buceo, los naufragios son sitios arqueológicos frágiles e irremplazables.

En la mayoría de los casos, la relación entre un artefacto y el sitio arqueológico desde el punto de vista de dónde está ubicado y qué otros artefactos lo rodean, puede contribuir con tanto conocimiento como el que tiene el propio artefacto. Existen muchos tipos de sitios sumergidos con cronologías que abarcan miles de años. Los naufragios son sólo uno de estos tipos de sitios.

Un naufragio incluye el campo de escombros que lo rodea y que puede extenderse hasta una distancia considerable, especialmente si el barco se rompió. También incluye cualquier cambio en el medio ambiente natural que haya sido causado cuando el naufragio se depositó en el fondo. Estos cambios nos pueden decir cosas acerca de la secuencia de eventos que siguieron al hundimiento a medida que el naufragio se deterioró y, en algunos casos, se abrió.

     I ¿Porqué están en peligro los sitios sumergidos?

A. Efectos del medio ambiente en los sitios sumergidos.

La última etapa en la vida de la mayoría de los naufragios, después de que descansan en el fondo marino, es determinada por cómo se adaptan a su nuevo medio ambiente. En la mayoría de los casos, el casco y los artefactos asociados experimentarán cambios radicales.

El deterioro lento comienza casi inmediatamente y es continuo. La acción se acelera en agua salada y otros medios ambientes agresivos. El aire, la humedad, la temeratura y los contaminantes que rodean al barco  sus contenidos mientras éste estaba en servicio, han sido reemplazados ahora por agua con un cierto pH que contiene, entre otras cosas, oxígeno disuelto, sales, minerales, contaminantes y materia formada por partículas suspendidas.

Cada objeto responde al cambio de manera diferente, dependiendo de los materiales de los cuales está compuesto, de su proximidad a otros artefactos y de su condición física en el momento de su hundimiento. La condición de un objeto en el momento del hundimiento es determinada por cualquier daño o deterioro que le hayan ocurrido durante su tiempo de vida útil a bordo de la embarcación.

El agua fresca en lagos o ríos generalmente provee de un buen medio ambiente para la preservación de los artefactos. El agua contiene niveles bajos de cloruros (sales disueltas, usualmente menos de 10 partes por millón) y es, por lo tanto, mucho menos corrosiva que el agua de mar que puede contener 3500 ppm (3,5% de sal).

En aguas más profundas hay mucha menos luz y la temperatura es, usualmente, baja durante todo el año. Por ejemplo, la concentración de oxígeno disuelto en los Grandes Lagos de Canadá es, en general, baja con excepción de un período breve después de los dos movimientos anuales. Uno tiene lugar en el otoño y el otro en la primavera. Estos movimientos son generados por un cambio en la temperatura y constituyen un intercambio entre las aguas del fondo y las de la superficie.

Sin embargo, otros factores químicos como las concentraciones locales de compuestos disueltos, como sulfatos, hierro o las aguas negras, pueden acelerar la corrosión de los metales o el manchado de los materiales orgánicos. En otros casos, esto puede ayudar a preservarlos (e.g. taninos).

Un ejemplo de medio ambiente que ayuda a la preservación son las aguas de la Bahía Georgian en Canadá, en las cercanías del Parque Marino Nacional de Fathom Five, que tienen un pH de alrededor de 8.1. Este pH alcalino, combinado con la formación de una dura capa protectora de calcita, ha contribuído a la preservación del metal bueno de la clavazón de hierro encontrada en los naufragios de veleros y barcos de vapor de los siglos 19 y 20 dentro del parque.

El tipo de fondo de un lago o río también tendra un efecto importante en la preservación del artefacto. Tomemos como ejemplo un naufragio que se encuentra parcial  totalmente enterrado en un fondo lodoso, parecido al barro, o arenoso (condiciones anaeróbicas), en un lago profundo donde la temperatura del agua es fría (2-4ºC). Este sitio estará mejor preservado al paso de los años que un naufragio que esté expuesto sobre un fondo duro (condiciones aeróbicas).

En aguas cálidas y menos profundas donde hay corrientes y crecientes actividades biológicas y químicas, esto puede traducirse en un rápido deterioro. Ciertos factores naturales que también pueden producir un impacto en sitios subacuáticos incluyen tormentas, icebergs, bloques de hielo, oleajes, corrientes y mareas. esto también puede reducir el tiempo de accesibilidad para los buzos.

Los efectos combinados de los factores biológicos, químicos y mecánicos, ya sean éstos mínimos  severos, contribuyen a la velocidad y grado de degradación de un naufragio. Si los artefactos y el casco y sus componentes sobreviven, es porque algunos de estos factores han sido minimizados.

En la mayoría de los casos la interacción del artefacto con el medio ambiente donde está enterrado continuará a un ritmo que decrece gradualmente. Sin embargo, es importante mencionar que un sitio y sus artefactos asociados nunca alcanzan un perfecto estado de equilibrio con su medio ambiente, como se ha dicho a menudo. Los procesos de deterioro continúan sin importar el tipo de condiciones en las que está enterrado.

En muchos casos este deterioro puede ser mucho más lento en comparación con lo que dura la vida de un hombre, pero es muy difícil predecir cuál será el potencial de supervivencia de un artefacto en un sitio determinado.

B. Impacto de los buzos en los sitios sumergidos.

Las acciones poco cuidadosas al explorar un naufragio y otros sitios arqueológicos sumergidos puede tener un impacto negativo inmediato y a largo plazo.

Entre más degradados estén los materiales (pérdida de fuerza mecánica) que conforman un nuafragio será más probable que resulten dañados a causa de la actividad o el contacto directo de un buceador. El simple hecho de descubrir o mover los artefactos puede contrinubir la deterioro acelerado de algunos materiales o del sitio en general. Este deterioro acelerado puede comenzar inmediatamente y pueden pasar años para que estos procesos regresen a sus niveles normales en un sitio y medio ambiente determinados.

La aceleración en el deterioro también pueden ocurrir cuando hay burbujas de aire que quedan atrapadas dentro de un naufragio como resultado de inmersiones de penetración. No es difícil perturbar un artefacto y la delicada interacción entre éste y el medio ambiente acuático.

Por ejemplo, remover vegetación o animales marinos de superficies de madera o metal para exponer un artefacto y sacar esa foto perfecta, o bien raspar un poco de óxido para examinar la superficie de metal que se encuentra debajo resultará en la pérdida de material. En el caso del hierro, es casi seguro que la corrosión volverá a producirse. Respecto a las aleaciones de cobre, especialmente en superficies pulidas como las que se encuentran en la chapa de un motor, placas, asientos y algunas herramientas, éstas son fáciles de raspar o gastarse.

Otras actividades que deben evitarse son la remoción de las capas protectoras de sedimento o de arena mediante el abaniqueo con la mano, y el aleteo demasiado cerca de unrecurso o mientras se permanece sostenido de la lancha sobre un sitio en aguas poco profundas.

La acción de mover las aletas con fuerza puede desalojar, perturbar o dañar los artefactos frágiles. Además, estas acciones podrían exponer artefactos o componentes del casco a condiciones aeróbicas en agua oxigenada, renovando la actividad de degradación.

Acciones como agarrar, apretar, frotar, colgarse o apoyarse sobre los componentes del casco, al paso del tiempo bruñirán y erosionarán las superficies de madera y metal, tanto las frágiles como las sólidas. El daño mecanico que resulta cuando se aterriza de manera inadvertida sobre un sitio con vestigios culturales llevando aletas de plástico duro, cinturones con plomos y otros instrumentos que cuelgan de un buzo también puede ser importante.

Asimismo, no deben colocarse sobre los restos bolsas de buceo, equipo de cámara, etcétera.

Amarrar las cuerdas del bote, boyas u otros aparatos o equipo a los componentes de un naufragio también resultará dañino. Por ejemplo, la cuerda de un bote de buceo puede desgastar por fricción, desgarrar o desalojar partes de un naufragio en situaciones donde haya oleaje, marejada o fuertes corrientes.

Las embarcaciones de buceo también pueden causar daños a los sitios que se encuentran en aguas someras por contacto directo o a causa del lavado por propulsión (propwash).

Como alternativa se puede colocar un bloque de anclaje o un ancla grande fuera del campo de escombros, con la línea de guía que vaya desde ahí hasta un bloque o motón más pequeño cerca del sitio del naufragio.

II. Cómo dañan los buzos a los sitios.

Existen numerosas formas en que los buzos pueden dañar y perturbar los sitios sumergidos:

1. Perturbar y mover artefactos.

2. Arrancar o despedazar la flora yla fauna marinas.

3. Perturbar o remover las capas protectoras de sedimento.

4. Aletear demasiado cerca de un sitio o mientras se espera colgado de la lancha sobre un sitio en aguas someras.

5. Agarrar, apretar, frotar o colgarse de los componentes del casco o la maquinaria.

6. Aterrizar de manera inadvertida, golpear fuertemente o depositar equipo de forma descuidada.

7. Amarrar cuerdas, cadenas, anclas o cualquier otro sujetador a los naufragios.

8.  No tener precaución cuando se buceo en situaciones de visibilidad limitada.

9. Técnicas deficientes en el manejo de embarcaciones, como tirar el ancla sobre un naufragio, el contacto directo entre la lancha de buceo y el naufragio,y exponer al sitio al lavado por porpulsión (prowash).

Dadoque la mayoría de los naufragios son visitados por cientos de buzo al año, estas acciones se suman produciendo daños importantes e irreversibles.

III. ¿Qué pueden hacer los buzos para proteger a los sitios sumergidos?

No es posible controlar todos los factores naturales que contribuyen al deterioro y eventual pérdida e los recursos culturales sumergidos.Sin embargo, la interacción entre los buzos y los recursos puede ser controlada en gran medida, y el ipacto producido por las actividades del buceo recreativo en los sitios sumergidos puede ser minimizada mediante la toma de conciencia por parte de los buzosrespecto a cómo bucean, y mediante la elección de un buceo de estándares elevados.

Una de las formas más exitosas y menos costosas para logar esto es a través de programas o seminarios educativos encaminados a proveer al buzo recreativo de una mejor comprensión y aprecio de la importancia de nuestros sitios patrimoniales. Este conocimiento combinado con la práctica del Buceo de Bajo Impacto será de gran ayuda para la protección y para alargar la vida de los recursos culturales sumergidos e beneficio de todos, ahora y en el futuro.

El mismo respeto debe darse a las plantas y a los animales que se encuentran en medios ambientes subacuáticos. Ellos son parte integral de cualquier naufragio.

La siguiente losta que muestra diez maneras para volverse un buceador de bajo impacto fué elaborada para que los buzos cobren conceincia de los impactos que ellos pueden provocar en los sitios sumergidos, Les ayudará para guiarlos en sus actividades de buceo para que los impactos negativos en naufragios y otros recursos culturales sumergidos sean minimizados. Juntos debemos ayudar a promover la importancia de reservar y proteger nuestro valioso y frágil patrimonio marino.

1. Siéntete cómodo en el agua.

Un buen buceador de naufragios debe ser competente, tener el control y sentirse cómodo en el agua. 

2. Planea tu buceo y bucea tu plan.

Familiarízate con el naufragio y su entorno para que no te pierdas ni te desorientes. No te expongas a peligros innecesarios. Bucea dentro de los límites de tu experiencia y habilidades para que tengas siempre el control.

3. Aprende a controlar la flotación.

Desarrolla esta importante habilidad que te permitirá controlar tu buceo dentro y alrededor de los naufragios, manteniendo una distancia segura todo el tiempo. Ajustar tus habilidades de buceo y controlar la flotación evitará alteraciones o daños e un naufragio, al mismo tiempo que te ahorrará energía. Además, los naufragios no son lugares para detenerte a arreglar tu equipo ni por ninguna razón que no sea una emergencia. Esta actividad debe hacerse bien lejos del sitio.

4. Aerodinamiza tu equipo

Mantén tu equipo cerca del cuerpo. Las mangueras y los instrumentos de medición que cuelgan pueden enredarse en el naufragio y perturbar los artefactos.

5. Mira, pero no toques.

Reprímete de cualquier acción o actividad que pueda dañar un sitio. Deben evitarse las actividades como remover el sedimento, levantar artefactos, raspar la superficie de los materiales y arrancar la vegetación o los mejillones. Estas acciones remueven el material y destruyen las superficies del naufragio. Evita colgarte de un naufragio. Cada vez que alguien hace ésto, el deterioro del naufragio se acelera. Puede que esto no parezca dañino, pero al paso de los años con los miles de buzos que visitan ciertos naufragios, esta acción puede causar un daño considerable, ya que, conforme se acumula, erosiona una cantidad cada vez más importante de material.

6. No patees el sedimento ni la arena.

Mantener una distancia segura por encima de un sitio evita que el movimiento del agua creado por el aleteo del buzo perturbe el sedimento que cubre el naufragio. Esta capa de sedimento ayuda a preservar el naufragio, y alterarla o removerla puede exponer a un sitio o a los artefactos a un deterioro mayor. costúmbrate a nadar con el estilo de cabeza abajo-aletas arriba y utiliza tus manos como remos para aniobrar con condiciones estrechas.

7. Practica procedimientos apropiados respecto al manejo de embarcaciones.

Evita amarrar o anclar en un naufragio. El daño que causa anclar en un naufragio es una de las acciones negativas más comunes que destruyen estos sitios. Bajo ninguna circunstancia debe arrojarse o engancharse un ancla a un naufragio o a una pieza del naufragio, para utilizarse como sitio de amarre de una embarcación de buceo. El contacto directo entre una lancha y el naufragio y el lavado por propulsión puede dañar los sitios que se encuentran a poca profundidad. Si se van a realizar visitas regulares a un naufragio, hay que instalar un bloque de anclaje o motón permanente alejado del sitio. Si es necesario, utiliza una línea guía desde el bloque hasta el naufragio.

8. Toma sólo fotografías, deja sólo burbujas.

Este es el lema de la organización SOS Ontario (Save Ontario Shipwrecks), una organización Canadiense formada por voluntarios. A menos que se cuente con una licencia arqueológica otorgada a un arqueólogo calificado, y se tenga un plan para la conservación, nunca hay que remover los artefactos de un naufragio o de ningún otro sitio sumergido.

9. Piensa en lo que tú puedes hacer para preservar nuestros naufragios.

Los buceadores conscientes tienen un interés genuino en preservar el patrimonio marino del mundo. Ellos pueden ejercer una presión considerable en la comunidad de buzos para detener el saqueo y la destrucción de los naufragios. Expresa siempre una actitud de respeto hacia nuestros naufragios. No dudes en reportar cualquier saqueo a las autoridades y hablar en defensa de tu patrimonio sumergido. Nuestra herencia cultural marina no puede hablar por sí misma, así que somos nosotros quienes tenemos que hablar por ella.

10. Promueve nuestro patrimonio marino.

Los buzos constituyen un grupo privilegiado. La mayoría de la gente no tiene acceso a sitios arqueológicos, como los naufragios, que descansan bajo la superficie de los océanos, ríos y lagos del mundo. Comunica a los demás tu respeto y tu preocupación por estos recursos y usa tu conocimiento y tu experiencia para enseñarles a los demás todo lo emocionante y únicos que son estos sitios.