Historia y Arqueología Marítima

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Puerto de  SANTA FE

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Una foto del 1900 mostrando los barcos atracados y abajo detalle de los mismos. Sin dudas era un dia de fiesta.

SANTA FE, SU PUERTO DE ULTRAMAR Y LA PREFECTURA NAVAL ARGENTINA

por MIGUEL ÁNGEL MOSQUEDA - Publicado en el libro

CAPITULO I
Reseña sobre la Ciudad y Puerto de Santa Fe - Época Hispánica.

La ciudad de Santa Fe fue fundada por la corriente colonizadora venida desde la ciudad de Asunción del Paraguay, considerada madre de ciudades, por Juan de Garay en su afán de abrir puertas a la tierra. El ilustre vizcaíno, a lo mejor en recuerdo de Isabel La Católica que había fundado una ciudad homónima luego del incendio del campamento español que sitiaba a los moros en Granada o en homenaje a la fe católica (1), le dio el nombre de Santa Fe a la ciudad fundada por él con fecha de 15 de noviembre de 1573, sobre las barrancas de la actual Cayastá.

A dicho lugar, Garay, había llegado transportando el ganado por tierra siguiendo la costa y con el apoyo por el río de un bergantín, tres barcazas y dos balsas (2) que a la vez escoltaban la carabela que llevaba detenido a España al depuesto gobernador de Asunción Felipe de Cáceres. El extenso territorio que había pertenecido a la jurisdicción del último Adelantado del Río de la Plata, Dn. Juan Torres de Vera y Aragón, a su renuncia, pasó a constituir la Gobernación del Río de la Plata, a cuyo mando civil y militar se encontraba un gobernador que, a su vez, designaba tenientes de gobernador en las demás ciudades de su jurisdicción.

Paulatinamente Asunción fue perdiendo su importancia a la par que Buenos Aires aumentaba la suya, sobre todo por la privilegiada situación de su puerto, máxime que a partir de Hernando de Zarate los gobernadores del Río de la Plata comenzaron a residir en Buenos Aires, en vez de Asunción que era la Capital de la Gobernación. Al aumentar la decadencia de Asunción y con mayor razón por la gran extensión de la Gobernación del Río de la Plata, sumándose a ello el continuo aumento de la importancia de Buenos Aires, comienza a nacer la idea de dividir la gobernación, proyecto éste que encuentra ecos favorables en la corte española.

Es así que, por Real Cédula del rey Felipe III de fecha 16 de diciembre de 1617, se divide la Provincia del Río de la Plata y Paraguay en dos gobernaciones: la del Río de la Plata y la del Guayrá, con capitales en Buenos Aires y Asunción, respectivamente. No pasó mucho tiempo en que ambas gobernaciones generalizaran sus nombres en Gobernación de Buenos Aires y del Paraguay. Con esta división, Santa Fe paso a depender de la primera división política citada.

Con el pasar del tiempo, Santa Fe debió iniciar un éxodo voluntario hacia otro emplazamiento en razón de producirse diversas causas que conspiraron contra su progreso y, tal vez, contra su misma existencia. Como motivos de dicha conspiración podemos mencionar la hostilidad del indio que mantenía en constante zozobra a los habitantes de la ciudad; las crecientes del río con su obra devastadora que carcomía las barrancas provocando con ello, en algunas oportunidades, el derrumbe de los edificios; por último, el perjuicio económico dada su desfavorable ubicación para el tránsito de carretas que era el esencial medio del comercio de la época.

Estudiadas todas esas causas por quienes tenían bajo su responsabilidad el gobierno y la existencia de la ciudad, el 5 de octubre de 1650, el Cabildo dispuso que el Capitán Lázaro del Pessó y otros iniciaran la búsqueda de un sitio conveniente para el traslado de la ciudad, pidiéndose en igual fecha la respectiva autorización al gobernador de Buenos Aires (3). De dicha búsqueda surgió el rincón de la estancia de Juan Lencina como sitio apropiado, lugar ubicado cerca de la confluencia de los ríos Salado y Santa Fe. Lentamente a partir de 1651 se inició la mudanza de la ciudad hacia el sitio elegido, que persistió hasta nuestros días, siendo llamada "SANTA FE DE LA VERA CRUZ".

Hacia 1660, si bien no había finalizado totalmente el traslado de la ciudad al nuevo sitio, se encontraban instaladas en la misma sus autoridades. Desde su fundación original, y luego en su traslado, Santa Fe parecía tener su destino marcado como ciudad portuaria. El progreso de esta ciudad va a crecer rápidamente cuando obtiene en su favor el privilegio comercial del "puerto preciso", lo que imponía que todo buque que realizara su travesía por el río Paraná debía obligadamente hacer escala en Santa Fe (4).

A la par de favorecer desde el punto de vista fiscal a la ciudad, se fomentaba con ello el comercio, ya que la situación del puerto era óptimo para hacer llegar a través del mismo los productos del Paraguay a Buenos Aires, Córdoba, Chile y Perú. De esta manera se regulaba y orientaba la comunicación fluvial por el trayecto estimado como más ventajoso. Sin embargo, esta ciudad hecha a la pobreza y al sacrificio no disfrutó mucho de la prosperidad acordada por el privilegio obtenido, evidenciando en la gran cantidad de comerciantes llegados no solo de las provincias cercanas, sino también de Chile y Perú; en una naciente y floreciente industria de transporte y en el embellecimiento edilicio de la ciudad y su accionar poblador. En 1780 el virrey Vértiz le retiró a Santa Fe el privilegio acordado y con ello se inició de inmediato su decadencia en todos los ámbitos del comercio y la industria, sin que ello fuera mérito suficiente para que le restituyeran la franquicia abolida. En esta situación con respecto a su puerto la ciudad ve el ocaso del siglo dieciocho e ingresa en el siguiente que produciría los gritos de libertad y emancipación.

CAPITULO II
Antecedentes del Puerto de Ultramar en Santa Fe

Como antecedente más remoto de la habilitación del puerto de la ciudad de Santa Fe podemos mencionar el decreto expedido con fecha 3 de octubre de 1852 (5) en que el Director Provisorio de la Confederación argentina, Brigadier General Don Justo José de Urquiza, ante la secesión de la provincia de Buenos Aires, y siendo de suma urgencia proveer las medidas correspondientes para no perjudicar el comercio ni las rentas nacionales, especialmente de Entre Ríos, Santa Fe  y Corrientes, dispone permitir la navegación de los ríos Uruguay y Paraná a todo buque mercante cualquiera sea su nacionalidad, procedencia y tonelaje, habilitando para ello en la Provincia de Santa Fe los puertos de la Capital y del Rosario.

A esta norma legal debe agregarse la ordenanza de fecha 22 de junio de 1854 del Vicepresidente de la Confederación Argentina que establece como puerto de primera clase al puerto de la capital santafecina, hábil en consecuencia para el comercio exterior y depósito (6). Pero el tiempo transcurre inexorablemente; los años de guerra civil y continuas luchas sólo eran un recuerdo del pasado.

El país comienza a conocer tiempos de paz y prosperidad. El surgir de colonias van cambiando el panorama del vasto campo argentino y ve llegar el momento que de importador de harina para su consumo, bajo la presidencia del Dr. Nicolás Avellaneda, se convierte en exportador del excedente de trigo producido. No ajena a este panorama se encuentra Santa Fe. En 1879, ante una creciente extraordinaria del río, siete vapores remontan el río Santa Fe y en Santo Tomé, costa del Salado, cargan trigo para el exterior.

Este movimiento comercial continúa, pero ante la falta de calado en en épocas normales que permitiera a los navios navegar hacia Santa Fe, el transporte se efectúa en buques pequeños que por el citado río llegan a las profundas aguas del Colastiné donde transbordan la carga a veleros y vapores, pero esta maniobra produce un encarecimiento en el costo de los fletes. Ante ello, el Dr. José Gálvez comienza a estudiar la forma de embarques más beneficiosos. La oportunidad se le manifiesta en circunstancias de realizar un viaje a Rincón, al presentársele lo que sería una provechosa idea.

Con la colaboración de un canoero procedió a sondear la barranca oeste del Colastiné, al sur de la guardia Nueva, comprobando así la exactitud de la profundidad de las aguas en ese lugar, lo que haría factible en el mismo el establecimiento de un puerto. Sin demora procedió a interesar sobre la idea a los poderes gubernamentales, tanto provinciales como nacionales, consiguiendo, a su vez, que se aprobara el proyecto de prolongación de una línea férrea hasta el río, desde la vía ya tendida del ferrocarril a Las Colonias.

           

            

Detalles de la foto de arriba.

La dinámica en llevar a cabo los trabajos necesarios, hizo posible la inauguración de la estación terminal el 15 de octubre de 1886. Es así que con el ramal férreo construido y dos muelles, se funda el antiguo puerto de Santa Fe, sobre el Colastiné.

El 12 de marzo de 1889 por decreto del Presidente Juárez Celman, ante requerimiento del gobierno de la Provincia de Santa Fe, se habilita definitivamente el muelle construido por dicho gobierno, en Colastiné, para las operaciones de efectos nacionales que hayan satisfecho los derechos y sido despachados por la Aduana establecida en la ciudad; para la importación de frutos y productos nacionales con destino a cualquier Aduana de la República y para la exportación de frutos o artículos libres de derechos de exportación, o los que hayan afianzando, si los adeudan.

Todas las operaciones serían fiscalizadas con el concurso del personal del resguardo a instalarse, dependiente de la Aduana de Rentas de Santa Fe.

Pocos años después, este primitivo puerto fue insuficiente para absorber el intenso tráfico de cereales, quebracho y demás mercaderías, lo que lleva al Ferrocarril Central Santa Fe, heredero de la empresa constructora, a requerir ante las autoridades competentes las correspondientes autorizaciones para realizar la construcción de otro puerto más al norte.

Concedidos los permisos pertinentes, el nuevo puerto fue habilitado en 1900 con el nombre de Colastiné Norte o Puerto Nuevo, asignándosele al primitivo puerto la denominación de Colastiné Sur.

A fines del siglo pasado, en Colastiné Norte se trabajaba con productos forestales (carbón, rollizos, etc.) en tanto que por Colastiné Sur la labor se efectuaba con cereales, rollizos, extracto de quebracho y mercaderías generales. A este primitivo complejo portuario se llegaba por la antigua línea férrea a Rincón del Ferrocarril Provincial (7).

Colastiné, 1902

Las fotos de abajo son de principios del siglo XX, cuando habian alli todo tipo de buques, desde modernos vapores hasta aun los grandes veleros. A este puerto venia por ejemplo la barca Maorilands de Suecia, cuya historia puede verse aqui.

     

Fotos archivo MOP/VN.

 

Sin embargo, no todo era satisfactorio. Las crecidas del Paraná inundaban periódicamente Colastiné, las operaciones portuarias eran primitivas, de tal forma que los rollizos apilados en la costa eran despeñados por la barranca hacia el agua y de allí conducidos al barco que debía transportarlos.

Las bolsas conteniendo los distintos cereales permanecían apiladas a la intemperie esperando ser transportadas al hombro hasta los medios de transporte. Todo ello hacía que la playa de la estación portuaria se convirtiera en un verdadero volcadero de desperdicios que arrojaban las operaciones de carga y descarga, a tal punto que al decir del diario "El Imparcial" los viajeros que descendían en Colastiné, lo hacían en el barro.

Estos inconvenientes y el auge que iba tomando el comercio fluvial irán afianzando la idea de realizar la construcción de un complejo portuario, tanto de cabotaje como de ultramar, conforme a las necesidades y adelantos de la época.Estas estaciones portuarias van a ir perdiendo su importancia con la habilitación del actual puerto de ultramar.

CAPITULO III
El Puerto de Ultramar en la Ciudad de Santa Fe

En los tiempos del puerto ubicado en Colastiné, la estación portuaria en Santa Fe se encontraba frente al lugar que hoy ocupa la denominada Plaza Blandengues (8); el río corría por los terrenos de la actual plaza Mariano Moreno y emplazamiento del edificio del Correo Central, efectuando una curva al llevar sobre el lado oeste de la plaza Colón.

Su tráfico lo constituían las canoas provenientes de las islas, como así también los barcos que desde la localidad de San José del Rincón venían cargados con naranjas y sandías. El acontecimiento mayor para la población santafecina lo producía el arribar, de tiempo en tiempo, los vapores de la carrera a Paraná.

    

   

Puerto de Santa Fé. Fotos del archivo MOP/Vias Navegables de Bs Aires, estan todas marcadas con el año 1900.

Emplazado cerca del embarcadero, se encontraba el Parque de las Ondinas, pomposa denominación que daba nombre a unas frondas crecidas a lo largo de la orilla, lugar de citas y playa de bañistas.Los continuos avances del río, y los deteriores que el mismo producía sobre la costa y las barrancas poniendo en peligro zonas aledañas a la ciudad, hizo que fuera constante la preocupación de las autoridades en la construcción de defensas que pusieran una barrera a la erosión fluvial.

Un conjunto de Goletas en un recodo del Parana cerca de Santa Fé  o Colastiné.

1903 - Remolcador 204-B, ex Director. Ver las goletas del fondo!

Esta preocupación la podemos palpar en las leyes promulgadas por los titulares del Poder Ejecutivo Nacional (9) estableciendo diversos subsidios para la construcción o reparación de defensas a fin de mantener la integridad del ejido urbano cercano a la zona portuaria. Igual celo ponen las autoridades en dotar al puerto de muelles reglamentarios, acorde con las necesidades de las tareas a cumplir, dictándose diversas leyes al respecto, donde se establecían las características de los mismos, contando todos estos pronunciamientos legales con el respectivo asesoramiento del Departamento de Ingenieros Civiles, dependiente del Departamento del Interior.

También ocupa el interés del gobierno nacional el permanente cuidado de las vías navegables en condiciones óptimas de operabilidad. Así es que por ley de fecha 13 de septiembre de 1879 se autoriza al gobierno nacional a invertir la suma de 75.000 pesos fuertes para la adquisición de un tren de dragado adecuado para la canalización del riacho Santa Fe, manteniéndose el interés en la canalización del mismo a través de los años 1880 y 1884. (10)

Remolcador llevando un tren de chatas con cañerias de dragado. (Sta Fe?)

Draga Lesseps, luego 5C trabajando en Santa Fe, Rio Parana, 1900

Llega al gobierno de la Provincia de Santa Fe el Dr. José Gálvez y, en 1888, a dos años de iniciada su gestión, comienza a acariciar el proyecto de la construcción de un puerto de ultramar, formando para ello, un año más tarde, dos comisiones. Perseverante en el objetivo propuesto, encomienda hacer los primeros estudios al Agrimensor Florencio Basaldúa, siguiendo luego los proyectos del Ingeniero Waldorp, quien había sido encargado por el Ejecutivo Nacional para la construcción de los puertos de Buenos Aires y La Plata, siendo el costo de los planos encarados de once millones de pesos oro.

El advenimiento de la revolución de 1890 hace fracasar el tercer proyecto de la Compañía Maiggs de Londres, fracasando también el proyecto del Ingeniero Schoogue de 1893. 1895 ve surgir la promulgación de la Ley N° 3.220 autorizando al Gobierno Nacional a concurrir con 500.000 pesos para la construcción del puerto en la ciudad de Santa Fe, debiendo el mismo intervenir a través del Departamento de Obras Públicas en los estudios definitivos del puerto, en su construcción y en la administración de los fondos acordados. Dispone también que el producido que arroje el nuevo puerto se repartirá entre la Nación y la Provincia. (11)

El siguiente paso fue reglamentar la ley promulgada y firmándose el decreto respectivo del Presidente Uriburu (12), estableciéndose que los estudios definitivos, confección de planos y presupuesto del puerto a construir estaría a cargo de dos ingenieros designados por el Poder Ejecutivo Nacional y el Gobierno de la Provincia de Santa Fe. Los mismos debían formular el pliego de condiciones y determinar los precios unitarios que podrían servir de base en la licitación pública que acordaría la ejecución de la obra. El Poder Ejecutivo Nacional se reservaba el derecho de intervenir en la aceptación de cualquier contrato público o privado para la ejecución de la obra. Por último, disponía se solicitase al Gobierno de la Provincia de Santa Fe las medidas necesarias y concordantes con las disposiciones comprendidas en el decreto reglamentario en cuestión.

Finalmente, el 31 de octubre de 1896 un nuevo decreto del Presidente Uriburu autoriza al Departamento de Ingenieros Civiles de la Nación a efectuar los estudios completos del puerto en la ciudad de Santa Fe y riachos del Paraná que le son tributarios a fin de ponerlo en condiciones que permitan aprovechar las ventajas que ofrece para el norte de la República y el comercio boliviano-argentino la red ferroviaria cuya cabecera principal está en dicha ciudad. Asimismo, este estudio era necesario para prevenir el ejido urbano de la acción de las corrientes de su riacho, revistiéndola de obras de defensa capaces de evitar los continuos derrumbes de la ribera que constituían serias amenazas para la edificación en las calles inmediatas.

Muchas fueron las personas que dedicaron su acción a cristalizar la idea de una estación fluvial efectiva en Santa Fe; sin embargo, va a ser durante el gobierno de Dn. Rodolfo Freyre que su ciudad natal contempla el nacimiento de la obra cumbre del gobierno provincial: el puerto de ultramar en la capital de la provincia. Esta obra de suma importancia definirá la visión y carácter de este estadista que "no escatimó esfuerzos ni sacrificios en las duras jornadas de su gobierno para llevar adelante las múltiples ideas de progreso" (13).

Inicialmente se pensó establecer el puerto de ultramar en Colastiné, pero la idea no prosperó en razón de chocar con dos grandes inconvenientes: una mala ruta de acceso y las frecuentes y grandes inundaciones. Las adversidades no amilanaron el espíritu del gobernador Freyre; por ello el logro y el afán fue el triunfo que coronó las grandes energías dedicadas al proyecto, conviniendo con el gobierno nacional, en el mes de octubre de 1903, la realización de tan esperada y fundamental obra.

                        

Muelles primitivos

Diversos buques en esos muelles

Grande fue el gozo de la ciudadanía; la capital de la provincia tendría su anhelado puerto, una nueva senda por donde llevar a todo el mundo, a través de las aguas, los frutos de la prosperidad provinciana. Una nueva puerta del sueño del hidalgo fundador se abría, la fluvial sobre el majestuoso Paraná. Consecuentemente, la ley N° 4.269, sancionada el 5 de noviembre de 1903 y promulgada un día después (14), autoriza al gobierno nacional para contratar con el gobierno provincial, por cuenta y bajo la dirección de éste, la construcción y explotación de las obras del puerto de ultramar, fijando las bases sobre las cuales se debía concretar el convenio correspondiente.

  

"Muelle de la Cia francesa"

Entre las obligaciones de la provincia, se encontraba construir los edificios que fueran necesarios para las oficinas que correspondiera mantener en el puerto, dejando a su vez aclarado que las obras del puerto y sus anexos quedaban exceptuadas del pago de los impuestos nacionales durante cuarenta años, al cabo de los cuales pasarían todas a propiedad de la Nación, sin cargo ni gravamen alguno. También se deja especificado que la concesión otorgada era sin perjuicio de la jurisdicción del gobierno nacional.

A este ordenamiento legal se suma la ley provisional N° 1.183 (15) por la que se aprueban los respectivos decretos por los que se encarga a los señores Dirks y Dates la confección de los estudios definitivos del puerto santafecino, a la vez que se libra la respectiva autorización al poder ejecutivo provincial para contratar la construcción y explotación de la estación fluvial de ultramar, conforme las condiciones señaladas en la ley nacional N° 4.269.

Es así que con fecha 1º de julio de 1904 es firmado el convenio (16) entre el Poder Ejecutivo Nacional y el Provincial, especificando el mismo que la Nación toma a su cargo la mitad del costo de las obras, con obligación de la Provincia de atender algunos aspectos en el usufructo del puerto. La explotación por parte de la provincia se fija en cuarenta años y las obras son adjudicadas a la Empresa Dirks y Dates con intervención de la Dirección de Obras Hidráulicas.

La ejecución de esta obra fue de trascendental importancia para la economía provincial. Como toda obra tuvo sus detractores que, pensando únicamente en su afán de lucro, al ver perjudicados ciertos intereses particulares, comenzaron a dificultar la empresa emprendida, llegando incluso a amenazar de muerte al gobernador. Ninguna dificultad puso freno al objetivo que se había fijado el gobernador Freyre quien, el 10 de octubre de 1904, colocaba la piedra fundamental del puerto. Los trabajos fueron iniciados de inmediato sobre los planos de la empresa adjudicataria sobre un costo total de 5.808.515,42 $ m/n. El 28 de marzo de 1905 el presidente Quintana promulga el respectivo decreto por el cual se aprueba el acta y plano donde se fija como línea de ribera la cota de 4,65 metros, de conformidad con el decreto sancionado el 10 de octubre de 1904. (17)

A Dn. Rodolfo Freyre le sucede en el Ejecutivo Provincial el Dr. Pedro Antonio Echagüe quien debe enfrentar diversas dificultades económicas que hacían demorar la marcha de las obras, dificultades éstas que son salvadas gracias a un empréstito. A la faz económica se agregan las dificultades presentadas en la prosecución de los trabajos por la creciente extraordinaria de 1905 que detiene la labor e inclusive obliga a modificar los planos.

Todas las dificultades son allanadas y, luego de seis largos años de lucha, el 2 de octubre de 1910, el pueblo santafecino jubiloso contempla la inauguración del puerto de ultramar en la ciudad capital de la provincia. El 30 de diciembre del mismo año, el Presidente Roque Sáenz Peña promulga el correspondiente decreto habilitando el puerto de Santa Fe al servicio público y el 1º de enero siguiente arriba a sus instalaciones el primer transatlántico denominado "Ministre Berhaert" consignado a la agencia marítima "Norman Hnos".

El "CARL VINNEN" en Santa Fé

La ciudad de Santa Fe, cuna del federalismo, que hasta 1911 gozaba de una vida lenta y tranquila, casi de estancamiento colonial, adquiere en pocos años un cambio fundamental por obra de su ansiado puerto de ultramar.

Embarque de quebracho

 

 

Muelle, Club de Regatas y Balsa

CAPITULO IV
La Prefectura Naval Argentina en Santa Fe

Bucear en busca de los antecedentes de la Prefectura Naval Argentina en la ciudad de Santa Fe, se hace dificultoso en razón de los continuos cambios de denominaciones y dependencia que la citada institución tuvo en el transcurso del tiempo. Basta recordar que se denominó Capitanía de Puerto, Prefectura General de Puertos, Prefectura General Marítima, Prefectura Nacional Marítima y, por último, Prefectura Naval Argentina.

La autoridad marítima en Santa Fe, ya en la época en que se había producido la integración territorial, administrativa y política de nuestro país, surgió como efecto continuo del decreto promulgado con fecha 10 de noviembre de 1862 y en 1864, se instala con la denominación de Capitanía de Puerto de Santa Fe. Para el cumplimiento de sus funciones debía regirse conforme las comunicaciones efectuadas por la Capitanía de Puertos de la Capital de la República (18). La mencionada denominación sufre su primera modificación por decreto del 31 de mayo de 1882 que dispone que la Capitanía General de Puertos se denomine en lo sucesivo Prefectura Marítima, y Subprefectura, las demás Capitanías y Subdelegaciones.

Además, las jefaturas de las dependencias prefecturianas serían cubiertas por jefes y oficiales del Cuerpo General de la Armada, según decreto del Presidente Sáenz Peña del 17 de julio de 1893. El primer organismo que dependió de la actual Prefectura de Santa Fe fue la Ayudantía de Colastiné (19), designación dispuesta en 1896 (20) por conveniencia de los servicios. A Colastiné siguieron otras dependencias prefecturianas que con el tiempo pasaron a depender de la denominada Subprefectura de Santa Fe.

El 27 de enero de 1900, juntamente con el nacimiento del presente siglo, emana del Poder Ejecutivo Nacional (21) el respectivo decreto por el cual la Prefectura Marítima y todas las subprefecturas pasan a depender del Departamento de Hacienda, quien se ha de encargar de reorganizar la Prefecturas y Resguardos refundiendo ambas reparticiones, dándoles unidad de dirección. Así tres días más tarde es nombrado como Prefecto General de Puertos y Jefe de los Resguardos, el señor Luis García.

Las dificultades que presentó la nueva organización de los Resguardos hace que, a fin de obviar las mismas, el gobierno nacional (22) habilite como Subprefecturas-Resguardos de Registros, las Receptorías radicadas en Coronda, Santa Rosa y San Javier. Estas dependencias pasaron a ser hábiles para la introducción de artículos libres para el consumo y de mercaderías nacionalizadas, exportación con destino a cualquier aduana de la Nación de frutos del país y de todo producto libre que se destinase a cualquier puerto de cabotaje.

Debían, además, llevar libros de entrada y salida de cargas, entradas y salidas de buques, correspondiéndoles asimismo las funciones que establecía el Reglamento General de Aduanas en su Capítulo VIII. El continuo auge del comercio fluvial lleva a que el Ejecutivo Nacional habilite, a pedido de los comerciantes de la zona, previo informe de la Prefectura General de Puertos y Resguardos e Inspección General de Aduana, el Destacamento de Resguardo en el puerto de Cayastá (23), dependiendo del primero de los organismos nombrados, que debía instalar un guarda permanente para fiscalizar las operaciones que se realizaron por dicho puerto.

Finaliza el año 1904 y el Presidente Quintana rubrica el correspondiente decreto por el cual se produce la separación de los Resguardos de las Prefecturas, pasando estas últimas, por Ley N° 3.727 de ese año con la denominación de Policía General de Puertos Marítimos y Fluviales, a depender del Departamento de Marina, a la vez que se designa como Prefecto General de Puertos, al Vicealmirante Dn. Rafael Blanco.

El transcurrir del tiempo va haciendo cada vez más necesario fijar concretamente las jurisdicciones de las distintas dependencias, situación ésta que evaluada por el gobierno nacional lleva a la promulgación del decreto respectivo por parte del Presidente Hipólito Yrigoyen el 7 de septiembre de 1917, en donde se establecieron las siguientes zonas marítimas y fluviales: con el rango de Prefecturas, la de los ríos Paraguay, Paraná Superior, Paraná Medio, Paraná Inferior, del Delta, Alto Uruguay, Bajo Uruguay, Litoral Marítimo Superior, Litoral Marítimo Medio y Litoral Marítimo Inferior. Los Jefes de estas dependencias llevaron los títulos de Prefectos de Zona y fueron ejercidos con oficiales de la Armada en servicio activo o retirados.

En su artículo tercero disponía que las Prefecturas se dividieran en Subprefecturas y Ayudantías, estableciendo en el artículo quinto, con relación a las zonas que hoy conocemos como de jurisdicción de la Prefectura Naval Santa Fe, lo siguiente: Prefectura del Río Paraná Medio, asiento Santa Fe con la siguiente jurisdicción; río Coronda, desde el río Paranacito hacia el norte, ríos Santa Fe, Colastiné, Salado, San Javier, Paraná Grande, desde el arroyo del Salto hasta Punta Cuevas, riacho Salamanca, desde el Paraná Grande al Paraná Miní, Paraná Miní hasta el riacho Salamanca, y Amores al norte hasta el arroyo Las Garzas.

Dependían de la misma la Ayudantía de Coronda con el Destacamento Oroño, Subprefectura de Santa Fe con los Destacamentos Santa Rosa, Cayastá, Campo del Medio y Helvecia (24), y la Ayudantía San Javier. Con relación a la titularidad del cargo de Prefecto de Zona del Paraná Medio, expresamos que en 1919 hasta el año 1923, lo ocupó el Teniente de Fragata (R) Dn. Felipe López, por lo que dado el corto lapso entre la promulgación del decreto del presidente Yrigoyen y dicha circunstancia es factible que el nombrado haya sido el primero en ocupar dicho cargo. También es de hacer notar que el titular de la Prefectura de Zona del Río Paraná Medio tenía a su cargo la titularidad de la Subprefectura Santa Fe.

Esta circunstancia queda establecida en la nota dirigida por el Teniente de Fragata López en 1919 al Prefecto General de Puertos, siendo ello ratificado por la comunicación del Subprefecto de Tercera Dn. Filidoro Muñoz, Segundo Jefe de la Subprefectura de Santa Fe, al mismo destinatario con fecha 30 de noviembre de 1923, en la cual le da el título de Prefecto de Zona del Paraná Medio y Jefe de "esta Subprefectura" al Teniente de Fragata López. (25)

Pese a lo expuesto, el fundamento más sólido lo constituye la introducción de la "Memoria Correspondiente al año 1923 de la Subprefectura del Puerto de Santa Fe" que expresa: "Como Prefectura de Zona, esta Subprefectura abarca una jurisdicción. . . siendo cabecera de zona la Subprefectura de Santa Fe". (26) Esta doble titularidad se mantiene inserta en la correspondiente documentación hasta 1926, en tanto que la denominación de Subprefectura de Santa Fe continúa hasta 1970 en que se le otorga el rango de Prefectura ya dependiendo de la Prefectura de Zona del Bajo Paraná con asiento en la ciudad de Rosario.

síntesis
La ciudad de Santa Fe, fundada el 15 de noviembre de 1573 y trasladada a su actual emplazamiento a partir de 1660, tuvo carácter portuario desde la época hispánica, habiendo gozado del privilegio de "puerto preciso" hasta 1780. Suprimido este privilegio ve decaer su importancia, hasta que la visión de sus gobernantes comienzan a atesorar la idea de dotarla de un puerto de ultramar. Fueron muchas las dificultades a enfrentar, pero todo inconveniente fue sorteado para cristalizar el objetivo propuesto. El ímpetu provinciano vio coronado sus esfuerzos al obtener las leyes respectivas y el concurso del Poder Ejecutivo Nacional para la ejecución de tan importante obra que contribuiría a acrecentar el despegue económico de la provincia. Se consigna en consecuencia en el desarrollo del presente los antecedentes hispánicos de Santa Fe como ciudad portuaria, la precedencia de Colastiné a la actual estación fluvial de ultramar y la acción desplegada por los gobernantes santafesinos hasta conseguir la construcción y habilitación del actual puerto. También se hace constar la evolución de la Autoridad Marítima, custodia de la jurisdicción nacional, de la cual hoy es heredera la Prefectura Naval Argentina a través de la Prefectura de Santa Fe.

REFERENCIAS
(1) - Gianetto Leoncio -Historia de Santa Fe, pág. 58.
(2) - Gianello Leoncio ■ Ob. cit., pág. 55.
(3) - Acompañaron a Del Pessó: Arias de Mansilla, Diego de Santuchos, Bernabé Sánchez y Jerónimo Rivarola.
(4) - El privilegio de "puerto preciso" fue otorgado por Real Cédula de Fecha 31 de diciembre de 1662. (5-6) - Recopilación de Antecedentes que interesan a la Marina Mercante y Policía Marítima - Tomo I, págs. 170-188.
(7) - El Ferrocarril Provincial pasaba en Santa Fe por las actuales calles Caseros y Avda. Alem.
(8) - Actuales calles Mendoza, 25 de Mayo y Rivadavia.
(9) - Presidencias de Sarmiento, Avellaneda y Roca. Se invirtieron 445.010,37 $ fuertes y 1.170,73 $ m/n. Recopilación de Antecddentes que interesan a la Marina Mercante y Policía Marítima. Tomo II, págs. 30, 33, 42, 100, 125, 120,146 y 212.
(10) - Recopilación. . . Ob. cit. Tomo II, pags. 129, 204 y 218.
(11) ~ La Ley N° 3.220 fue sancionada el 12-01-1895 y promulgada el 09-02-1895. Recopilaciones.. . Ob. cit. Tomo III, pág. 297, .
(12) ~ El decreto reglamentario fue promulgado el 14-03-1895. Recopilaciones. . . Ob. cit. Tomo III, pág. 301.
(13) ~ Gianello, Leoncio. Ob. cit., pág. 364.
(14) ~ Anales de la Legislación Argentina - Complemento años 1889-1919.
(15) ~ Recopilaciones. . . Ob. cit. TomoIV, págs. 257/58.
(16) - Recopilaciones. . . Ob. cit. Tomo IV, págs. 258/59.
(17) - Recopilaciones. . . Ob. cit. Tomo IV, págs. 283/300.
(18) ~ Decreto del Presidente Mitre, 14-05-1863. Prefecto Principal (R) Savio, JoséD. "Antecedentes Históricos y Evolución de la Prefectura Naval Argentina", págs. 65/66.
(19) - Había sido creada en 1884. PP (R) Savio, José D. Ob. cit. pág. 66.
(20) - Decreto del Presidente Uriburu. Recopilaciones. . . Ob. cit. Tomo III, pág. 345. (21-22)-Presidencia de Dn. Julio Argentino Roca.
(23) - Decreto del Presidente Quintana del 07-11-1904. Recopilaciones. . . Ob. cit. Tome IV, pág. 278.
(24) - Helvecia fue habilitada como Ayudantía en 1884. PP (R) Savio, José D. Ob. cit., pág. 66.
(25-26)-Libro sin numeración del archivo de la Prefectura Naval Santa Fe, págs. 8/10, 35/36, 85, 153, 208, 295, 385.

BIBLIOGRAFÍA
- Gianello, Leoncio, Historia de Santa Fe.
- Torres López, Ciro, El Puerto de Santa Fe.
- Prefecto Principal (R) Savio, José Domingo. Antecedentes Históricos y Evolución de la Prefectura Naval Argentina.
- Recopilación de antecedentes que interesan a la Marina Mercante y Policía Marítima, Tomos II, III, IV y V.
- Anales de la Legislación Argentina, Complemento años 1889/1919.
- Álbum Enciclopédico de la Provincia de Santa Fe, Ed. 1925.
- Archivo de la Prefectura Naval Santa Fe.
- Ley Nacional N° 4.269/1903.
- Contrato para la construcción del puerto de Santa Fe.
- Reglamento General de Aduanas del 23/03/1900, Cap. VIII.
- Ley ProvincialN° 1.024/1900. -Ley Provincial N<> 1.183/1904.
- Ley Provincial No 1.227/1904.
- Ley Provincial NO 1.234/1904.
 

 

Segun la memoria de Vias Navegables sobre puertos del año 1925 dice:

Puerto de Santa Fe.
Este puerto, que comprende una superficie de unos 800.000 m3 y al que tienen acceso los ferrocarriles: Central Argentino, Central Norte y Santa Fe, está ubicado sobre la ciudad del mismo nombre, dista unos 580 kilómetros del puerto de Buenos Aires y está emplazado a unos 6.835 m. al Oeste del Canal principal del río Paraná; se halla habilitado como puerto de ultramar para calados de 20' (6,10 m.) estando la navegación hacia él supeditada a los pasos críticos existentes en el tramo Rosario - Santa Fe (Km. 420 al Km. 580) que requieren dragados permanentes y que a la fecha son mantenidos a 19'.

Dispone de dos diques ( N"s 1 y 2): el primero, cuya superficie es de 75.000 m2, posee 1.530 m. 1. de muros de muelles de mampostería de granito apoyado sobre un pilotaje y losa de cemento armado, y el segundo, 1680 m. 1. de talud defendido con enrocamiento, siendo esta parte utilizada por embarcaderos particulares.

Posee cuatro depósitos fiscales con galería cubierta, abarcando en conjunto una superficie útil total de 8.000 m2; además se han concedido a particulares varios galpones para exportación, los que ofrecen una superficie cubierta total de 90.000 m3; dispone de diez cintas eléctricas fijas para embarque de cereales.

21.000 metros lineales de vías de trocha angosta y 15.000 de tres rieles (ancha y angosta) son utilizados para el tráfico interno; disponiendo para manipulación de las cargas de 25 grúas de una y media, tres, cinco y 20 toneladas.
Existen edificios para Prefectura, Aduana, Administración del puerto. Posee dos estanques de petróleo de 8.000 toneladas cada uno. Recientemente se ha llamado a licitación para la construcción del Puerto de Cabotaje que se ha proyectado a continuación del dique N° 1. El movimiento rentístico total en el año 1924 ha sido de 1.897.236,50 $ oro sellado. En concepto de derechos portuarios se recaudó 264.466,50 $ %. Por este puerto se han exportado 610.418 toneladas e importado 160.424 toneladas.

Amarradero de la Balsa automovil 5BA a Parana fechada 10/03/1929

 

Balsa 5BA, el 24/VIII/1933 

 

Revista La Ingenieria, Mayo de 1951 . Espigones anexos del elevador de Granos 1947/48. Presupuesto $ 4.430.000.-

Las fotos que siguen pertenecian al sitio web www.puertosdeargentina, que parece no existir mas. son de principios del 2000.

     

     

Segun la tendencia que se ve (2010), el Puerto de Santa Fé corre el riesgo de convertirse solamente en un puerto Feeder, ya que sus antiguos muelles construidos sobre pilotes de quebracho no soportan la carga actual de contenedores o gruas para ellos y la carga de cereales se ha corrido aguas abajo, al área de Rosario, San Martin, San Lorenzo. Espero estar equivocado.

Carlos Mey, 04/7/2010.

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