Historia y Arqueología Marítima

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Puerto CURTIEMBRE

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Foto de arriba y ampliacion, abajo, del archivo de Vias Navegables, circa 1900.

 

Del sitio http://puertocurtiembre.blogspot.com/  y con datos extraídos del libro de Horacio Enrique Blanc, “Puerto Curtiembre. Aquella Posta Fluvial”, en impresión. Fotos en blanco y negro de José Rafael "Negro" Cabaña, publicamos la siguiente historia.

Puerto Curtiembre se sitúa sobre la ribera oriental del Río Paraná, en el Km. 655 de la derrota fluvial, límite oeste del Distrito Tala, Departamento Paraná, Provincia de Entre Ríos, República Argentina, a 21 Km. de la ciudad de Cerrito (Ex Pueblo Gobernador Racedo), con la que se comunica por un camino mejorado de material calcáreo y ripio residual; y a 70 Km. de la ciudad de Paraná tomando al sur desde Cerrito por Ruta Nacional Nº 12. Sus límites son: Al sur-sureste la fracción de Colonia San Martín Sur, a la que se accede por los denominados Camino de la Costa y Camino del Medio. Al este Colonia Cerrito, Pueblo General Paz, y la ciudad de Cerrito. Al oeste y noroeste el Río Paraná. Al norte-noreste la fracción de Colonia San Martín Norte (Sedna y Las Tamberas). Frente a Puerto Curtiembre, sobre la margen occidental del río, se ubican las Islas Bergantín y Curtiembre en jurisdicción del Departamento Garay, Provincia de Santa Fe, surcadas por numerosos brazos y arroyos del valle de inundación paranaense: Correntoso, Paranacito, Brazo del Paranacito (Sauzal o Cortada del Laurel), y Paiva.

Según registros oficiales, cuenta hoy con una población de 725 habitantes, entre los más de 450 residentes del radio urbano delimitado al sur por el arroyo Curtiembre y al norte por calle Cochabamba, y quienes habitan su ejido jurisdiccional suburbano en los sectores Norte y Sur de Colonia San Martín. En zona costera y pie de barrancas, el suelo es aluvional, areno arcilloso, con crecientes capas ferruminosas y calcáreas a medida que los estratos ascienden hacia la cúspide barrancosa, donde abunda la tosca dura y el yeso. Desde el río e islas santafecinas, se observan en barrancas y laderas diferentes capas o estratos, en zonas o franjas bien definidas. El clima es templado, con una temperatura media que hoy sobrepasa los 25º en verano y los 10º en invierno a raíz del efecto invernadero, con un promedio de precipitaciones entre 800 y 1.000 mm. anuales. Varias especies integraron su flora y fauna, dando especial atractivo y particular fisonomía al lugar, que fue sitio de encuentro de pobladores de Pueblos y Colonias circundantes, aficionados a la pesca deportiva, y a los asados de fines de semana en la costa del río bajo la acogedora sombra de los sauces.

El fin del siglo XX fue la bisagra de la historia de muchos pueblos ribereños como Puerto Curtiembre, que abrió la puerta a un nuevo siglo de brutales agresiones a la flora y fauna del litoral paranense. En la razón y sin razón de un modelo de progreso productivo, que arrasa en su implacable paso recursos naturales comunitarios, las bondades de otrora se convirtieron en carencias del presente y seguras miserias del mañana, por un doble accionar depredador: a) las industrias procesadoras de pescado instaladas en el sur de Entre Ríos y Santa Fe, fomentando una pesca indiscriminada sin respetar medidas mínimas de captura; b) el desmonte para cultivos intensivos de transgénicos, con uso indiscriminado de fertilizantes y agrotóxicos, poniendo en serio riesgo la salud de la población rural y contaminando un amplio espacio territorial, que durante las precipitaciones fluviales traslada sus efluentes al río por arroyos y cañadas. La ausencia de control estatal y de políticas públicas para la protección y defensa de los recursos naturales, ha contribuído a que este accionar de empresas y particulares lleve a la desaparición de muchas especies, y de otras que se encuentran en vía de extinción, en un desfase de la cadena alimenticia que no tiene límites, trastocando definitivamente los hábitos migratorios de la fauna ictícola y mamífera tradicional.

Los comentarios que recoge Federico Schroeder en su obra “Historia de la Colonia Cerrito”, refieren a la actividad de saladeros y corambres que dieran nombre al "Puerto de la Curtiembre", desde el cual -dice el autor-, con antelación a la fundación de la Colonia Cerrito se embarcaban cueros, huesos, carbón, madera, y familias paraguayas afincadas en el lugar producían un tabaco de notable aroma y sabor. Que el puerto se ubicó dentro del denominado "Campo de la Curtiembre", uno de los dos lotes del Distrito Tala, que junto al "Potrero del Cerro" formaran parte de la superficie mayor denominada "Campos del Cerrito".

Schroeder recoge la leyenda de que este puerto habría reemplazado al de Bajada Grande en los trabajos de vaqueo de ganado cimarrón durante los siglos XVIII y XIX, epoca en que la firma de los Hermanos Robertson exportara cuero salado y curtido. Las investigaciones realizadas por Horacio Enrique Blanc, en su obra "Puerto Curtiembre. Aquella Posta Fluvial", indican que desde el decenio de 1870 se manifiestan hechos y circunstancias que evidencian la existencia de un asentamiento poblacional por generación espontánea, integrado por pescadores, leñeros, carboneros y mieleros criollos, a los que se agregaran labriegos paraguayos con cultivos "en roza" de tabaco, algodón, batata, maíz, zapallo, porotos, mandioca, que fueron quedando en el tránsito fluvial, o emigraran durante el gobierno de Carlos Solano López en el lapso que duró la sangrienta Guerra del Paraguay o de la Triple Alianza (1864-1870).

Estos grupos criollos y paraguayos, luego de sucesivas mutaciones territoriales sobre laderas y barrancas entre los arroyos Curtiembre y Antonio Thomas durante el decenio de 1860, terminaron agrupándose en este fondeadero natural con un amarre de palo a pique, donde recalaban bergantines, chalupas, zumacas, y posteriormente los primeros buques a vapor con paletas, para proveerse de alimentos frescos y combustible de leña y carbón estibados a la vera del río. El núcleo poblacional se consolida definitivamente con la llegada de comerciantes en hacienda, de cueros salados y curtidos, pulperos y carreros que transportaban y acopiaban leña, carbón y cecina en este rudimentario amarradero que en sus orígenes se llamó Puerto de la Curtiembre, intercambiando sus productos con las naves del derrotero Asunción del Paraguay-Buenos Aires.

La creciente actividad fluvial dará lugar a la designación de las primeras autoridades administrativas del Distrito Tala, ya escindido del Antonio Thomas luego de una nueva división administrativa sancionada por Urquiza el 13 de Abril de 1849, para control y fiscalización del comercio en los embarques de hacienda, cueros, leña y carbón realizados en los denominados Bretes de Tablada (o de exportación), unos de ellos establecido en este puerto. En el año 1876, el comerciante paranaense José María Monzón, comprador de hacienda, cueros y trashumante pulpero de los Distritos Antonio Thomas y Tala, decide instalarse en el asentamiento poblacional establecido en torno al Puerto de la Curtiembre, levantando un edificio de dos plantas, de ladrillos asentados en barro y cal, en la esquina de la que luego se denominarían como Calles Córdoba y Maipú. Allí funcionaría su gran Almacén de Ramos Generales, el primero que registra la historia del pueblo. También fue titular de la Curtiembre instalada sobre calle Paraná hasta su esquina con Maipú, que junto al Almacén funcionarían hasta el primer decenio del siglo XX.

 

El posterior arribo de los primeros inmigrantes traídos por la Sociedad Anónima La Colonizadora Argentina el 19 de Mayo de 1882, que fueran instalados en la zona de chacras delineada en concesiones según el contrato de colonización de la novel Colonia Cerrito, y la que le sucedería en torno al Puerto con el nombre de San Martín en 1884, la empresa contrató en 1891 un técnico en urbanización para delinear su radio urbano en cuadrícula, a la vieja usanza española, asignándole oficialmente el nombre "Pueblo San Martín". Este rótulo nunca pudo imponerse al legendario nombre "Puerto Curtiembre", que sin la preposición-artículo original quedó registrado en la memoria y el sentimiento de sus pobladores con el más alto grado de pertenencia, perdurando en la mayoría de documentos, fichas catastrales, censos poblaciones, relevamientos fluviales, mapas geográficos, padrones electorales, visitantes de las colonias y quienes surcaran las aguas del río, relegando al olvido aquel oficioso nombre.

Entrega del muelle flotante, construido en el MOP/VN. (Archivo Histarmar

El 30 de Septiembre de 1919, el Congreso Nacional sancionó la Ley 10.927 de Embarcaderos Flotantes, por el que se autoriza al Poder Ejecutivo su construcción e instalación con destino al servicio de cabotaje nacional en los puertos de los ríos interiores, entre otros, el de este puerto sobre la margen oriental del Río Paraná. El 5 de Octubre de 1922 se procede a su inauguración, accediendo la procesión de autoridades y espectadores por la flamante Planchada Puente, ubicada sobre el parapeto o paredón de playa abovedado con piedras y rieles para el desplazamiento de los vagones de transporte.

Encendidos discursos del entonces Gobernador de Entre Ríos Ramón Mihura, su Ministro de Gobierno Lorenzo Beracochea, y el Alcalde Inocencio Almada, coronaron un acto público con gran concurrencia de pobladores de Puerto Curtiembre, Pueblo Moreno, General Paz, Gobernador Racedo, Colonia Cerrito, y Colonia San Martín, desarrollándose durante gran parte del día actos festivos con un almuerzo criollo, carreras de canoas y de natación, concurso de payadores, y como broche un gran baile popular que abarrotaron los amplios espacios del Flotante, que para la ocasión fuera adornado de babor a estribor con guirnaldas, banderines, e iluminado con candiles y faroles a sebo y kerosene.

Durante el incesante paso de los navíos de carga y pasajeros, este Pueblo-Puerto fue importante boca de salida de los productos agrícola ganaderos de las Colonias del Distrito Tala y colindantes, que llevaron al continuo crecimiento de un radio urbano que en el año 1947 llegó a registrar una población estable de 1.800 habitantes, con una sostenida actividad de comercios e industrias primarias: Galpones y Almacenes de Acopio y Venta de cereal, cueros, leña y carbón; Tiendas y/o Almacenes de Ramos Generales; Carnicerías; dos Clubes de Fútbol y un Frontón de Paleta, Iglesia con dos grandes cúpulas; Casas de Comida y Hospedaje; Herrerías; Carpinterías; Fábrica de Escobas; Talabarterías; Hojalatería; Oficinas de empresas de Transportes de Carga y Pasajeros por vía fluvial y terrestre, que descargaban sus productos en el muelle de la firma Solari-Stagnaro, y en un Embarcadero Flotante provisto por el M.O.P.; una gran Plazoleta o Rotonda de Carros al final de la Bajada de Calle Chacabuco, donde se estacionaban los transportes de productos coloniales; numerosas reparticiones administrativas como Comisaría de Policía con una dotación de más de seis personas, Escuela de Primeras Letras, Destacamentos de Prefectura, Gendarmería, Aduana, Agencias Marítimas, Oficinas de Telégrafo, Teléfonos, Correos, etc.

Tras la conclusión del ramal ferroviario Paraná-El Pingo, con la instalación de una Estación intermedia denominada "Cerrito" entre los Pueblos Moreno y Gobernador Racedo (hoy ambos integran la ciudad de Cerrito), sucedió años después el pavimentado de la Ruta Nacional N°126 (Hoy RN 12), siguiendo en paralelo el trayecto férreo. El avance del transporte ferroviario y del transporte automotor brindando mayor velocidad y de menor costo, relegaron drásticamente el tráfico fluvial llevando a la ociosidad a numerosos puertos del litoral paranaense, entre ellos el de Puerto Curtiembre, provocando el retiro del flotante y de las empresas públicas y privadas radicadas en el pueblo. Entre fines del decenio de 1950 y principios de 1960, comienza un incesante éxodo de comercios y familias, provocando una brusca disminución de más de un millar y medio de pobladores en el radio urbano, que cayó a 307 habitantes en el año 1970, llegando a que en el año 1987 se registren solo 250 habitantes. A tal estado de cosas tampoco sería ajena la desidia de los sucesivos gobiernos provinciales, que nada hicieron para solucionar los problemas derivados del derrumbe de los puentes instalados sobre los arroyos Curtiembre y El Chilcal, que por el denominado "Camino de la Costa" permitían el tránsito a Celina-Villa Urquiza-La Balsa, ahorrando en más de 30 km. el recorrido a Paraná. No obstante, la migración de pobladores comenzaría a revertirse lentamente en las postrimerías el siglo XX, con el retorno de familias originarias y la radicación de residencias de fines de semana. Actualmente las funciones comunales se encuentran a cargo de una Junta de Gobierno elegida por el voto popular; las de seguridad por un Destacamento Policial con una dotación estable de tres personas; las sanitarias por un Centro de Salud o Sala de Primeros Auxilios "Antonio Tardelli", sin capacidad para internación; y las educativas por la Escuela Primaria N° 37 "Estanislao Soler". Es casi nula la actividad portuaria, limitada como amarradero alternativo de eventual escala técnica, la práctica de pesca deportiva, fondeadero de lanchas y otras embarcaciones menores para el traslado de vacunos desde las islas. Cuenta con una carnicería, dos panaderías, cinco bares-almacén, pescadores, productores de miel y quesos frescos para venta informal, una capilla para ejercicio del culto católico, y una edificación contigua donde Caritas brinda diversos servicios sociales y educativos

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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