Historia y Arqueología Marítima

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Puerto de Santa Rita de la Esquina - Corrientes  

 

Indice Puertos

 

Esquina, circa 1900. Arch Histarmar

Fuentes: Historia de Santa Rita de la Esquina, de Juan Daniel Cafferata Soto. Libro historico de la Prefectura Naval Argentina de Esquina. Archivos Histarmar. Nuestros Puertos. Fotos de Guido Seidel, Carlos Mey y Archivo Histarmar.

 

El puerto de Esquina está ubicado a la altura del km. 853 margen izquierda del Río Paraná, y sobre misma margen del km. 40 del Río Corrientes, existe un muelle de 70 metros de largo por 15 metros de ancho, con un calado máximo de 8,3 pies.

Este es un puerto provincial que paso a la administracion municipal en 1997. No tiene un nombre propio y se lo identifica con el de la ciudad de Esquina, no tiene actualmente ayudas para buques medianos ni grandes, sólo para la navegacion deportiva; es un puerto abierto, ya que todas las arterias de la ciudad que convergen al mismo, están habilitados para el ingreso de personas y vehículos. Existe un solo canal hacia el Paraná denominado TORELLO, el mismo no es canalizado desde hace varios años, dimensiones del mismo Longitud aproximado 2.000 metros. Ancho Aprox. 70 metros. Dirección Este - Oeste Arrumbamiento visto desde el Puerto 260º.

En la vista satelital de arriba se puede apreciar la ciudad y el canal artificial hecho antiguamente para conectarse con los buques que pasaban hacia Corrientes y Asuncion. Tambien se puede observar el tono oscuro del rio Corrientes, que desemboca allí y que se destaca con el color del Paraná.

 Altura de agua con respecto al cero local, 3,18 metros. Escala Hidrometrica, instalada por la Dirección de Construcciones Portuarias y Vías Navegables, a la altura del Km. 40 del Río Corrientes, frente al edificio del Destacamento Reforzado ESQUINA, profundidad máxima frente al mismo 5,60 metros.  Inundación del Puerto y curso que la provocan. Con respecto al cero local, este Puerto se inunda con una altura de 6,80 metros de agua., los cursos que provocan el mismo son : Río Corrientes y Paraná, profundidad en zona adyacentes al puerto: de 2,10 a 3,40 m, admite capacidad para permanecer 5 buques de aproximadamente 50 metros de eslora .

 

Este capitulo de la historia de Santa Rita de la Esquina esta compuesto enteramente en partes del magnifico trabajo hecho por don Juan Daniel Cafferata Soto, por lo cual cuando se habla de "nosotros" se refiere al autor.

I.- LA CIUDAD DE SANTA RITA DE LA ESQUINA - SU HISTORIA

La ciudad de Santa Rita de la Esquina es cabecera de! departamento de Esquina. Está situada en una altura sobre la orilla Izquierda del río Corriente, donde éste tenía su salida al río Paraná por el riacho Aguarachaí, que desde 1924 está canalizado y rectificado por el canal Torello. Dista 340 km de la ciudad capital de la Provincia, 110 de la ciudad de Goya al Norte y a 86 km de la ciudad de La Paz y a 248 km de la ciudad de Paraná, en la provincia de Entre Ríos, unida a todas ellas por la ruta esfaltada No. 12.

El casco urbano está enmarcado por el río Corriente y las avenidas Dr. Juan Ramón Vidal y 9 de Julio, constando el mismo con 233 manzanas, a lo que debe agregarse 198 quintas y 115 chacras, que completan la legua cuadrada que donó D. Benito Lámela a la Capilla de Santa Rita de la Esquina en su testamento. A su vez el departamento de Esquina está situado en el extremo SO de la provincia de Corrientes, casi totalmente limitado por los ríos Paraná, Corriente y los arroyo y estero Avalos, con pocas líneas convencionales. El municipio de Santa Rita de Esquina está, como ya lo mencionamos, en manzanas, quintas (cuatro manzanas) y chacras (cuatro quintas).En la barranca arenosa que es e! asiento de la ciudad de Esquina a una profundidad de dos a tres metros se encuentra una capa de calcáreo de un metro de espesor, aproximadamente, lo que indica que e! lugar, en épocas remotas estuvo en el fondo del Atlántico, antes de los movimientos del secundario. Dentro de su casco urbano se hallaba la laguna Santa Rita, ahora desagotada por un entubamiento y otras lagunas, además de las que todavía existen en quintas y chacras, que van desapareciendo paulatinamente debido a desagües y entubamientos y rellenamientos.

Fue Esquina la primera tierra correntína que pisaron los descubridores en su entrada hacia el Norte por el Paraná. Aquí se enfrentaron por primera vez en Corrientes dos culturas y dos razas: la americana, dueña de estas tierras por ocupación varias veces centenaria y la europea que llegaba en son de conquista. Y es también Esquina la única población argentina que durante nuestras guerras civiles fue destruida dos veces y que resurgió en el mismo lugar para ser la hermosa ciudad que es hoy con su Iglesia Parroquial dominando el paisaje desde, lejos cuando se va llegando al lugar por tierra o por el río.

II.- LOS PRIMITIVOS HABITANTES DEL LUGAR

De los primitivos habitantes que poblaron el lugar y sus aledaños sólo nos quedan restos de cerámica, desenterradas en investigaciones de campo privadas y las clasificaciones hechas para la región por los profesores Antonio Serrano, Canals Frau, Ibarra Grasso y otros. Comparando nuestras piezas con las que son reproducidas en sus medulosos trabajos, podemos afirmar que habían habitado parcialidades de los "canoeros del litoral"  (nos detenemos sólo en los que atañen a la ciudad de Esquina y sus proximidades, a pesar de que hay hallazgos de otro origen en el departamento).

Según la información que nos llega de quienes los conocieron en su "habitat", los aborígenes que estaban asentados en el lugar eran pescadores, que obtenían sus presas con garrochas hechas con palos de madera dura (cala o palo rosa) con punta aguda, pulida y tostada al fuego (en el arroyo "Las Piedras", al que se penetra por al Canal Torello, en tiempos de bajante se puede ver todavía una especie de dique o contención de piedras que cruza el arroyo de orilla a orilla, lo que suponemos era donde los aborígenes retenían a sus presas para fijarlas desde esas mismas piedras).
Los primeros europeos los llamaron, por indicación de sus lenguaraces, "Cuñameés" (que en guaraní significaba "fuertes o resistentes para la mujer") u hohomas. Sus hombres eran más bien altos -característica que destacan todos los comentaristas,(entre ellos Oviedo y Schimel) 'Los indios e gente de aquella tierra eran muy bien dispuestos e de muches mayores estaturas comunmente que la gente española". Sus viviendas se levantaban sobre los albardones de los ríos y lagunas.  Eran chozas rectangulares, de paredes hechas con esteras y juncos. Su cerámica tenía decoración incisa de formas geométricas y apéndices zoomorfos, representando cabezas de anímales (loros, yacarés, etc.). Según el Dr. J. Andrés Codazzi Aguirre ("Historia Cronológica de Santa Rita de la Esquina", inédito), los "Cuñameés" estaban asentados desde el río Corriente a la altura de Esquina, hasta el arroyo Sarandí, al E y el Guayquiraró al S.

III.- LA REGIÓN DESDE EL VIAJE DE CABOTO HASTA LA EXPULSIÓN DE LOS JESUÍTAS (1528-1767)

Se sabe con certeza que quien pasó por primara vez por lo que hoy es Santa Rita de la Esquina fue Sebastián Caboto, navegante veneciano al servicio de España, en 1528. Dice Luis Ramírez -uno de lo» tripulantes de la expedición- en carta publicada por Manuel Fernández Navarrete y reeditadas por Ricardo Trenes en la "Revista de la Biblioteca de Buenos Aires"en 1874, haciendo referencia al trayecto aguas arriba por el Paraná desde su desembocadura en el Plata, que lo hicieron por un río de cinco a catorce leguas de ancho, entre costas bajas y riachos que formaban una infinita cantidad de islas, lo que obligó a navegar largos trechos entre sirga y vela, hasta llegar a una isla entre Goya y Bella Vista (Toropí). Esta información hace suponer que navegó por el río Corriente desde el Espinillo (-que nace de la unión de Corrientes con el Guayquiraró-) hasta el Aguarachay, donde debe haber estado e! 18 de abril de 1528, por !a descripción que hace del "algodonal" y siguieron por entre los riachos hasta llegara las proximidades de Goya, para salir de nuevo al río Paraná..

Poco tiempo después pjsó Diego García de Moguer, ese mismo año, cuando remontó el Paraná para encontrarse con Caboto en las proximidades de los que hoy es Bella Vista. En 1530 lo hizo Pedro López de Souza, en 1536 Juan do Ayolas, Martínez de Irala y Juan de Salazar, expedición qus integraba Ulrico Schmidl, quien también escribió sobre este viaje; en 1537 pasó Francisco Ruiz de Galán; fin 1538 Alonso de Cabrero y Fray Francisco de Andrade en 1539, para nombrar sólo  los primeros en esa etapa de la entrada "al interior de la tierra sudamericana.

Debemos recordar que aquellas que remontaban el río eran embarcaciones de dos palos, que debían buscar las riberas aptas pura podar sirgar cuando al viento no ayudaba en esas aguas de cursos y profundidades desconocidas. Quien primero especifico claramente el lugar es Schmidl, quién lo llama "El Algodonal", seguramente porque llegaron cuando los palos borrachos (zamoú) estaban blancos, con sus fibras que semejan el algodón, en una altura que fue la antigua Quinta de Badaracco, hoy estación de bombeo de Obras Sanitarias, altura que desciende en plano inclinado hacia el río Corriente, casi frente al actual canal Torsello .Aquellos que más tarde continuaron pasando por el río. seguramente entraban por al riacho Aguarachaí, hasta donde hoy es Esquina, lugar apto para amarre y con agues tranquilas, donde pernoctarían y repararían fuerzas.

A todo esto, los primitivos habitantes que ya mencionamos, habían comenzado a retirarse hacia el interior, hacia los esteros del Iberá y sus desagües naturales, por temor a enfrentarse a esos hombres blancos bien armados a quienes no comprendían. Años más tarde, cuando Garay decidió en 1573 fundar la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz, envió desde Asunción una expedición que viajaría por la orilla izquierda del río Paraná, la que al mando del capitán Diego Ramírez, que en puerto Yeso (Entre Ríos) debía pasar a la otra orilla. Ruy Díaz da Guzmán, al referirse a ese viaje dice que se hizo sin dificultades y además descubriendo» aquel camino, explorándole sus tierras, las que hasta ese entonces no habían sido holladas por los españoles. Y fue precisamente Diapo Ramírez, con autorización de Garay, el primer poblador europeo que se estableció en "El Algodonal", y más tarde se trasladó hacia el interior, en lo que llamó "Estancia Redonda" (más tarde conocido como "Pago Redondo", en el siglo pasado "Colonia Derqui", "Colonia Berón de Astrada" y actualmente es al pueblo "Libertador"), en el lugar donde el arroyo Sarandí se une al Barrancas.

Según Manuel Cervera, en su "Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe"(1907), los herederos de Garay entablaron pleito a Ramírez por la ocupación de las tierras sobre el río Corriente, el que al ser ganado por ellos pasaron las mismas a ser propiedad de Gerónima Garay Cabrera de Contreras, quien fue la esposa de Hernandarías, por lo que Ramírez abandonó definitivamente "El Algodonal" para establecerse en su "Estancia Redonda".

Hernandarias, dueño de esta manera de las tierras comprendidas entre los ríos Guayquiraró y Corriente, autorizó al capitán Cristóbal González para que críe haciendas en ellas, levantando éste su estanzuela próxima al arroyo Sarandí, el que hasta 1700 se conoció como "Cañada de Don Andrés" (Cervera). Otra mención se hace cuando en 1632 los aborígenes del lugar se sublevaron y fueron perseguidos por los españoles desde Santa Fe, quienes penetraron por el Guayquiraró y los persiguieron hasta los esteros del Ibera. A su regreso fueron nominando las corrientes de aguas que encontraban: Sarandí, Avalos, Macieguitas, Espinillo, Pelado, etc..

En 1678, Francisca Ramírez Herrera de Matos, hija del capitán Diego Ramírez, solicitó permiso al Cabildo de Santa Fe para vender su propiedad "Estancia Redonda" a los Padres Jesuítas, y lo mismo hicieron los herederos del capitán Andrés González, con respecto a la estancia de Sarandicito o Cañada de Don Andrés. Ya en 1680 nueve jóvenes españoles y doce indios de la zona de Esquina fueron reclutados para la toma de Colonia del Sacramento, ocupada entonces por los portugueses. En ese tiempo los Padres Jesuítas habían levantado dos oratorios: en el Guayquiraró, desde el Espinillo a Barrancas, dedicado a San Higinio y el "Algodonal" bajo la advocación de San Isidoro.

No hay otras menciones para hacer sobre este lugar hasta el último cuarto del siglo XVIII, después de la expulsión de los Jesuítas en 1767, cuando sus estancias pasaron a ser realengas, lo que permitió el avecinamiento de quienes llegaban desde Santa Fe y Corrientes.

IV.- LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL SIGLO XVIII

Ya habían pasado los tiempos en que el aborigen primitivo reinaba como dueño y señor de estos lugares. Lentamente, aunque con esporádicos arrebatos de cólera que culminaban en malones contra poblaciones y estancias, habíanse ido retirando hacia el centro de la provincia y hacia Misiones. Pasaron también los años en que los españoles y criollos sólo pasaban por "El Algodonal", llegamos así al 11 de octubre de 1773, cuando al crear la Parroquia da San Roque, al "Pago de Esquina" -que no pudimos encontrar desde cuando se llamó así- fue incluido en su jurisdicción.

Ahora ya estas tiarras con estanzuelas diseminadas en lo que hoy son los departamentos de Esquina y Sauce, estaban pobladas por ganaderos que no tenían todavía sus mercedes reales o títulos de propiedad. A que se prolongue esta situación contribuía en gran medida el pleito mantenido entra los Cabildos de Santa Fe y Corrientes por su jurisdicción. A todo esto, había llegado a Buenos Aires don Benito Lámela, español de Lugo, quien al enterarse de que había en estos lugares tierras realengas, resolvió venir a establecerse y solicitar su propiedad o adquirirlas, según los informes recibidos en la capital del Virreinato .Fue hacia 1778 cuando se supone que pisó por primera vez la zona, que ya había confirmado que eran "vacuas y realengas", según posteriores alegatos presentados en Santa Fe y Buenos Aires.

Ese mismo año de 1778 se estableció también Pedro Cano, en la gran curva del río Corriente, hacia el norte de lo que hoy es el Municipio de Esquina. Ese mismo año de 1778, D. Benito Lámela hizo mensurar el campo por el agrimensor José de Sourriere de Souviltac, según consta en los archivos de Santa Fe, estableciendo su estanzuela en el rincón del Sarandicito. Mientras esto ocurría, fue designado Gregorio de Soto como administrador de los campos realengos desde el río Santa Lucía al río Guayquiraró. El Cabildo de Corrientes creó el 28 de noviembre dt 1782 el "Partido de la Esquina", siendo su primer comandante 0. Anattacio Quiroz, quien desde 1773 tenía su establecimiento rural desde la margen izquierda del arroyo Barrancas hasta el arroyo Sarandí.

A) Se crea la Posta de la Esquina

Cuando en 1779 el Virrey Vértiz y Salcedo decidió la reorganización del Correo Real, para evitar el difícil y peligroso camino por el Chaco, en la orilla derecha del rio Paraná, desde Santa Fe al Norte, determinó que se pasase por la otra banda de dicho río, desde La Bajada hasta Paso del Rey (Paso de la Patria). En conocimiento de esta resolución, D. Benito Lámela solicitó se le designe Maestro de Posta en "la esquina del río Corriente". Su petición tuvo éxito, pues en el tomo XV, pág. 92 y 93 de las Actas de Cabildo de Santa Fe se toma el nombramiento de D. Benito Lámela, en la sesión del 21 de octubre de 1782, habiendo sido designado desde Buenos Airas el 22 de noviembre de ese mismo año.

Al recibir la comunicación de su designación, seguramente Lámela decidió elegir inmediatamente el lugar para establecer la Posta, haciéndolo frente al Aguarachaí y próximo a la laguna que entonces se llamaba "Ighobig" (celeste) y luego Santa Rita (actualmente desecada). Una vez elegido el tugar dispuso Ia construcción de los locales, que debían ser tres: uno para oficina, otro para hospedaje y el tercero para el póstero y postillones. Después de instalada la posta, levantó un oratorio particular, en honor de Santa Rita (aunque entonces era todavía beata) e invitó a los pobladores de los campos vecinos a levantar viviendas en lo que ya proyectaba sería un pueblo, a lo que esos vecinos respondieron de tal manera, que veinte años más tarde ya tenían su ubicación en la población que ya nacía.

En su obra "Viajes inéditos", el naturalista español Félix de Azara dice que "había tres ranchos a los que llegué en compañía del ingeniero Pedro A. Cervino el 21 de febrero de 1784 a las 13 horas en un día lluvioso". Por el mismo Azara sabemos que la cata o estanzuela de D. Benito Lámela estaba a tres leguas al Sur de la posta, un cuarto de legua al Norte de la desembocadura del arroyo Sarandicito en el Corriente.

Como todo lo había conseguido desde Santa Fe, mientras se mantenía el litigio entre esta Cabildo y el de Corrientes, en un principio Lámela fue considerado como un intruso en nuestra provincia, por lo que para evitar más inconvenientes, al crearse el curato de San Roque, viajó hasta allí para arreglar su situación y pagar sus diezmos adeudados en esa jurisdicción. Esto le trajo problemas, ahora con el Cabildo de Santa Fe, ente quien fue acusado de no pagar impuestos y declarado fallido. Lámela recurrió al Alcalde de Primer Voto de Corrientes, 0. Manuel Vedoya, quien lo hizo eficazmente, al punto de que su nombramiento de Maestro de Posta borró todo antecedente en su contra y no pudieron seguirse los apremios, pues el decreto sobre los Maestros de Posta disponía que un "Maestro da Posta no puede ser apremiado a comparecer ante las justicias ordinarias, ni otra cualquiera, sin que proceda la correspondiente licencia del subdelegado y el caso lo requiere en forma terminante" (20/12/1776).

Como ya lo mencionamos, 0. Benito Lámela levantó su posta en un lugar alto, frente al mismo arroyo Aguarachaí, por el cual los veleros podían entrar y salir al y del río Corriente hasta el Paraná y comunicarse también con los pobladores del Rincón del Guayquiraró. De La Esquina salían cueros, leña, madera para la construcción, hasta que una resolución del Virrey Nicolás de Arredondo, de fecha 18 de junio de 1792 prohibió la carga y descarga en la costa del Paraná, desde Esquina hasta la ciudad de Corrientes.

B) D Benito Lámela poseedor legal de estas tierras.
Como seguían los problemas por la posesión de estas tierras, D. Benito Lámela, junto con D.Matías Carreras consiguieron que en la capital del Virreinato se incluyeren las mismas en 1797 para ser rematadas. El remate se realizó el 8 de abril de 1797 a las puertas de las Reales Cajas, de "un terreno realengo para estancia en el parejo llamado "La Esquina", dividido en suertes proporcionales". El rematador fue 0. Ramón Geoea y los remató 0. Francisco de Alba a nombre de sus representados 0. Benito Lámela y 0. Matías Carreras, ofreciendo mil pasos fuertes, lo que se aceptó al no presentarse otro postulante, lo que quedo asentado por el escribano D. Pedro de Velazco. Pero luego del remate se descubrió que eran dos los  lotes a rematar, por lo que se anuló el primer remate y se volvió a efectuarlo el 22 de labrero de 1798. Lo ofrecido fue rematado por José Mateo Echevarría, uno para Francisco Riere y otro para María Ortiz. ambos vecinos de La Esquina. Pero anta los reclamos y protestas de los primaros compradores, et Fiscal mandó el 25 de abril de ese año se los reconozca como dueños a Lámela y Carreras "por razón de dominio en sus propias tierras", disponiendo se libre los respectivos títulos a uno y  otro dueño".

C) Benito Lámela cumple su promesa
Ante la resolución precedentemente mencionada, que era un anhelo largamente esperado y seguramente cumpliendo con una promesa hecha a su venerada Santa Rita, D. Benito Lámela comenzó a hacer gestiones para levantar una capilla en reemplazo de su oratorio particular. Para ello escribió al párroco de San Roque, Pbro. Doctor Francisco Benigno Martínez, una carta con los siguientes términos: "Yo, el infrascripto, con el mayor respeto y en la mejor forma ante V.S. comparezco y digo que: ha sido desde que vine a poblar estas tierras de la Esquina del Río Corriente, mi constante deseo de conseguirlas en propiedad, para lo que, ante múltiples dificultades que fueron apareciendo en mi camino, prometí a Santa Rita de Casia, que de conseguir hacerlas mías, en pago de tan gran favor, transformaría el Oratorio que tengo construido en mi casa, en una Capilla Pública del lugar, en la posta que dirijo en torno a la que repartí sitios en memoria de dicha Santa a numerosos pobladores allí afincados". "Que, siendo que por fin se cumplieron mis deseos, cuanto que pude conseguir a esas tierras en propiedad, estoy ahora construyendo el local pare la Capilla, alrededor de la que día a día siguen tomando sitios numerosos pobladores; por lo que, y según estoy informado, siendo a V.S. a quien compete dar su conformidad como párroco, para que esta obra en función, se la solicito; pudíendo si es su deseo venir a constatar lo referido; viaje al que este vecindario y especialmente el abajo firmante, sabremos valorar en todos sus efectos". "Con reverente reconocimiento besa vuestra mano. Benito Lámela. Posta de la Esquina del Río Corriente, a 16 de agosto de 1798."

En una segunda carta dice: llustrísimo Sr. Obispo de Buenos Aires Dr. Manuel Azamor y Ramírez: Señor: Cierto tiempo hace que junto a la Posta del Correo del lugar desde donde con reverencia a Usía os escribo, un número no despreciable de pobladores allí afincados y otros de más lejos, han estado disfrutando de los beneficios del " Oratorio particular" del Maestro de Posta de aquella dependencia real; pues bien, es el caso de que, ahora, al pasar los terrenos en que todo está , en poder de dicho funcionario por haberlos éste adquirido en legítima propiedad, desea que se le transforme aquel " Oratorio" en una " Capilla Pública", destinada a la devoción de Santa Rita de Casia. Ese deseo particular del señor don Benito Lámela que es dueño del Oratorio, lo comparte igualmente todo el vecindario bastante numeroso que con aquél me han encargado para que os escriba a objeto de informaros nuestro proyecto, tanto como ya lo planteamos ante el Rdo. Cura de la Parroquia de San Roque, a la que pertenecemos, pese a lo distante que de ella estamos; para que nos haga inestimable bien de aprobar nuestro proyecto, en cuanto que con ello se facilitarán las visitas periódicas de sacerdotes encargados de traernos el Pasto Espiritual, altas finalidades que entendemos decidirán vuestra paternal deferencia a favor de tan acertado proyecto.'Nuestro Divino Señor preserve la importante existencia de S.S.I. por muchos años. " Posta de la Esquina del Río Corriente, a 24 de septiembre, día de las Mercedes, del año del Señor 1798. Matías Carreras."

Al mismo tiempo de construir la Capilla debió haber hecho el deslinde de calles y manzanas, que estaban ubicadas de N. a S. y de E. a 0. de 150x 150 varas y 16 varas para las segundas y primeras respectivamente. En el lugar se encontraría ya seguramente la imagen de Vestir de Santa Rita, que habría hecho traer desde España por Lámela, pidiéndosela a sus parientes de allá. Ante todos los acontecimientos referidos antes, el Cabildo de Corrientes fue disponiendo la designación da funcionarios reales que representasen a la autoridad en el "Pago de la Esquina".

"Afirmativa debió haber sido la repuesta del virtuoso párroco, coincidente con la del prelado, cuanto que sin demorar D. Benito se dio a la tarea de buscar y conseguir los materiales para construir la "iglesia" y demarcar las manzanas del poblado"..."La construcción de la misma, hecha en paredes de adobe y techo en cumbrera con aleros laterales de tejas da tronco de palmera y piso de ladrillo, quedó lista con su altar mayor, puertas y ventanas, bancos y muebles, recién para el día de Santa Rita, cuya imagen de madera para vestir, había sido tiempo atrás encargada a los familiares de don Benito, residentes en Lugo, desde donde llegó muy oportunamente para la inauguración del templo". "Cuando el local estuvo terminado, se le invitó al párroco para que viniera a bendecirlo e inaugurarle, invitación que no pudo aprovecharle, por otras obligaciones anteriores, por lo que delegó en su capellán, el teniente cura de Las Marías, el joven prebístero don Pedro Nolasco Hidalgo, quien se dípuso con entusiasmo a hacerlo, para lo que viajó con la anticipación del caso a fin de rezar la novena y oficiar la misa inaugural cuando tuvo lugar como se previo, el día de la santa, 22 de mayo de 1799" (11), al que asistieron autoridades del lugar y numerosos vecinos. Se cumplía así la primera etapa en el nacimiento de un pueblo, surgido por una idea rectora de su fundador, que hasta legó el sitio para su instalación, como lo veremos más adelante.

V.- DESDE EL PRINCIPIO DEL SIGLO HASTA LA DESTRUCCIÓN DE LA VILLA (1800-1839)

Todo lo que ocurre en este período se desarrolla en la primitiva ubicación y trazado del villorio organizado por D. Benito Lámela, quien según datos obtenidos por el Dr. J. A. Codazzi  Aguérre falleció el 22 de junio de 1800, al año y un mes de haber visto cumplidos sus deseos de erigir y bendecir la Capilla en honor de Santa Rita de Casia, como ya lo vimos. Como veremos más adelante, legó una legua de campo para esa Capilla, según testamento reconocido muchos años después por sus herederos. Ante la desaparición física del propietario y donante de esas tierras, los vecinos allí afincados comenzaron a movilizarse para obtener que la villa o pueblo sea reconocido como tal y se le de permanente asistencia espiritual.

Cien años más tarde y basándose en versiones de antiguos pobladores que él conoció personalmente, 0. Juan Pablo Soto escribía:
"Delineado que estuvo el pueblo. Lámela indujo a los vecinos que en las cercanías se hallaban diseminados, sacaran sitios y poblaran ofreciéndoles en propiedad a los que así lo hicieran. Así empezó la fundación del pueblo, siendo sus primeros vecinos don Atanacio Quiroz, porteño, casado; don Juan Maubrí, español, casado; don Vicente Cano, correntino; don Juan Vicente Gallardo, correntino, casado; don Felipe Cano, correntino, casado; don Nicolás Cabral, porteño, soltero;don León Pons, santafecino, casado;don Nicolás Balbuena, paraguayo, casado;don Manuel Bordón, paraguayo, casado; don Antonio Silgueira, portugués, casado; don Domingo Costa, español, casado; don Cipriano González, porteño, casado; don Serapio Rojas, correntino, casado; don Javier Fernández, correntino, casado; don Lorenzo Sánchez, correntino, casado; don Bonifacio Sánchez, corren-tino, casado; general José López, (Chico), brasileño, casado y don Matías Carreras, español, casado. Estos fueron en más o menos número en aquel tiempo los fundadores del antiguo pueblo, cuyas modalidades en su mayor parte eran escasas y limitadas; habiendo además en las cercanías otros muy pobres, negros y mulatos".

Como se ve, en esos cien años, y además, como el censo fue hecho en 1803 y reconocido recién el pedido de los vecinos en 1806, hubo cambios en ese listado mencionado en primer lugar y que figura además en el mapa número 5, en más y en menos, o sea que algunos se retiraron y otros llegaron a la nueva población que nacía.

Continúa don Juan Pablo Soto: "El pueblo pasó muchos años en su vida estacionaria, sin adelantar un solo paso, tanto por la falta de habitantes en el país como por la mezquindad de su comercio e industrias: sus campos aunque estaban cubiertos de haciendas, vacuno y yeguarizo, valían tan poco que no se exportaba para ningún punto; siendo los cueros que entonces valían dos reales, el único artículo de comercio". Desde ese año de 1806 el poblado, pese a la precariedad de sus posibilidades económicas, continúa desarrollando su vida de pueblo del interior, alejado de los centros de cultura y de resoluciones políticas importantes.

Un hecho que no podemos dejar de mencionar es el fallecimiento de D. Santiago Lámela, ocurrido el 2 de agosto de 1810, según información de O. Matías Carreras al Obispo Lué y Riega. Era hijo de don Benito y su único heredero. El 6 de setiembre de ese mismo año, el mismo D. Matías decía al Obispo: "Hasta el presenta no se ha practicado deslinde y amojonamiento del indicado terreno" (donado por Lámela, Leg.269 y 289 de la Curia Metropolitana. Dato aportado por el Dr. Codazzi Aguirre). Cuando el general Manuel Belgrano pasó por Corrientes, nombró diputado por la Villa Santa Rita de Esquina a D. Pascual Ferreira, quien viajé a Buenos Aires con los delegados de Artigas y como ellos fue rechazado por ser villa pequeña.

El 6 de abril de 1811 una escuadrilla española penetró por el Aguarachaí para amedrentar a la población del lugar.

Para el Primer Congreso Provincial, convocado por los partidarios de Artigas, y que inició sus sesiones el 11 de junio de 1814, fue designado en asamblea pública el representante de Esquina, designación que recayó en Dn. Francisco Javier Lagraña. Por Curuzú Cuatiá fue elegido el capitán José Cayetano Martínez, quien "En 1805, a los 32 años de edad figura como uno de los "dueños de casa y estancia" en el departamento de Esquina, en el empadronamiento de la población ordenado por el obispo Lué y ejecutado por el presbítero Pedro Nolasco Hidalgo". Este último diputado fue asesinado el 28 de agosto de 1814, tan pródigo en acontecimientos para Corrientes.

Ese mismo año el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata decretó la creación de las provincias de Entre Ríos y Corrientes, y estableció como límites entre ambas "la línea que entre los ríos Paraná y Uruguay forman el río Corriente en su afluencia con aquél hasta el arroyo Aguarachaí, y este mismo arroyo con el Curuzú Cuatiá hasta su afluencia con el Miriñay, en las inmediaciones del Uruguay". Esta delimitación, que dejaba a Esquina y Curuzú Cuatiá en la jurisdicción entrerriana, fue reclamada por e! Cabildo Correntino, pero la solución fue demorada hasta que en 1821, por disposición del Congreso Constituyente provincial, con fecha 29 de noviembre, se incorporó oficialmente a los diputados por los departamentos a ese Congreso.

Con su adhesión a Artigas, Corrientes se vio aislada del resto del país, dada la intransigencia porteña hasta ese mencionado año 1821, cuando se declara que Corrientes integra sin restricciones la unidad nacional. El 30 de julio de 1820, Pedro Campbell, dirigiendo una flotilla artiguista enfrentó a otra porteña ante el puerto de Esquina. En las barrancas de esta ciudad, cuando se construía la vieja usina de electricidad, se encontraron restos humanos sepultados uno al lado del otro, que se supone eran los hombres de Campbell que perecieron en el combate.

Cuando Francisco Ramírez organizó el 29 de noviembre de 1820 la República Entrerriana, de nuevo incluyó a Esquina en el Departamento de Paraná. Lorenzo Vega representante de Esquina ante el Congreso de Paraná, sostuvo con firmeza que Esquina pertenecía a Corrientes, según instrucción hecha llegar por José Simón García de Cossio por intermedio de Francisco Javier Lagraña. Según el Censo de la República Entrerriana, en 1821 Esquina tenía en la campaña 2.095 habitantes, de los cuales 930 eran mayores y 1.165 menores y en Santa Rita 907 habitantes, de los cuales 427 eran mayores y 480 menores.

El Supremo Entrerriano visitó Esquina (entonces Santa Rita) el 16 de marzo de 1821, como lo hacía para establecer contacto personal con los pobladores de su Estado. Después de su derrota y muerte del Supremo Entrerriano, Corrientes recuperó su autonomía, se convocó al Congreso provincial y en su Ley No. 2 del 27 de noviembre éste reafirmó la unidad territorial de la provincia que atentaba la incorporación de los departamentos de Esquina y Curuzú Cuatiá a Entre Ríos, decretada en 1820 por el General Ramírez . Dos días más tarde, como lo dijimos antes, por Ley No. 3 del 29 de noviembre, dispuso la elección de diputados por los departamentos antes mencionados y reivindicando la soberanía provincial sobra ellos.

El 8 de febrero de 1825 se reglamentaron las operaciones de aduana en Goya y Esquina. Por ley del 17 da diciembre de ese mismo año se estableció que "...Sólo los puertos de esta Capital, de Goya, Bella Vista y Esquina son habilitados para toda introducción de efectos y frutos del comercio en la provincia, quedando por ahora prohibido se haga por ningún otro puerto o punto terrestre bajo las penas que las leyes señalan a los contraventores". El 22 de enero de 1830 se dictó una ley por la que se autorizaba para que en los puertos da Bella Vista y Esquina pudiesen residir extranjeros, además de los de le Capital y de Goya que ya contaban con esa autorización.

Primera destruccion

Pasaron seis años desde la creación de la Parroquic Los habitantes vivían pacíficamente entregados al cultivo de sus tierras y al cuidado de su escaso ganado, cuando el 16 de noviembre de 1839 -como consecuencia de la derrota del ejército correntino en Pago Largo, que dejó desguarnecido el sur de la provincia, fueron atacados por sorpresa por soldados de una partida entrarriana encabezada por Bailón Cabral (lamentablemente era esquínense) y Santa Rita fué totalmente destruida por primera vez, en el único caso ocurrido en las luchas internas argentinas, pese a la heroica resistencia del Alférez Solano Saucedo y sus hombres.

Del libro de la Parroquia se extraen preciosos relatos asentados por Fray Bernardo, única fuente informativa de esos dramáticos momentos vividos por los esquinantes.
"1839. Nbre. 17 sepulté e hice el entierro menor rezado de gratis al Alférez Dn Solano y un ordenanza suyo que murieron en el ataque de! día anterior cuando fue saqueado este pueblo, y por verdad lo firmo".
"1839. Nbre. 17 muy temprano fuimos con el señor Mayordomo y el Yacaré (Dn. José Atanacio Senté Cruz, según otros apuntes) a observar la cepilla, estaba toda destruida y la Sta. por tierra, rota y con barro se vio con asombro que la cabeza y las manos ningún detrimento habían padecido, con lo cual le acomodamos unas tablilla; para juntar los miembros, y la conduje reverententemente".
Esa imagen que reconstruyó fray Bernardo es la misma que actualmente se venera en Esquina, vestida muchos años después con espléndidos trajes que la piedad de las feligresas Francisca Cabrera, Jacinta Fernández de Soto y María de la Paz Carreras de Quiroz le regalaron en diversos años.

El villorio de Santa Rita quedó totalmente destruido y sus habitantantes debieron marcharse en distintas direcciones, con la esperanza do regresar nuevamente. Y así lo hicieron, poco a poco, y muchos de ellos ya estaban de vuelta en abril de 1840, como !o atestigua fray Bernardo: "1840. Hasta el mes de abril no se compró ni gastó nada en la Iglesia por haber estado ausente los cuatro meses a causa de la despoblación que hicimos por disposición del gobierno anterior".

Pero no había de vivir mucho tiempo en paz Santa Rita: en agosto de ese mismo año fue asaltada nuevamente la población y muerto gran parte de sus vecinos. Entonces vino la orden compulsiva del gobierno de abandonar definitivamente el lugar, que más que pueblo era entonces un montón de ruinas. De este hecho deja constancia fray Bernardo: "1840. 5 de agosto, por segunda vez tuvimos que abandonar la Esquina. Llevé la sagrada imagen de.nuestra Patrona, este montón de fojas oficiales de la Parroquia nos separamos con !a bendición da la Sta. "Pero pocos días antes habia escrito: "1840. El día 31 (da julio) sepulté e hice entierro menor a mi pobre hermano Dn. Florencio Diez, que murió cristianamente de resultas de las heridas que recibió en la desgraciada acción de Pago Largo".

Dice el Pbro. Dr. Arturo María Arribillaga en la página 43 del Libro del Centenaria de la Parroquia de Santa Rita de Esquina: "Nos hablan, por fin, estos apuntes de Fray Bernardo de sucesos trágicos, de horas guerreras en las que los vecinos de Santa Rita ofrendaron el tributo de su sangre en fraticidas luchas. Son frases cortas y dolientes en las que escucharse parece todavía, a través de una centuria, el redoble funeral de los tambores en la noche acongojada de Pago Largo"..." Así eran aquellos hombres, nuestros antepasados...se daban por entero a la Patria. Florencio, en el holocausto cruento de su ser; Bernardo en el tributo incruento, pero no menos doloroso y viril, de sus fatigas, de sus sacrificios, de tus inmolaciones por el bien común". "Asi eran nuestros mayores. Ellos lo daban todo a la Patria, sin pedirle nada. Nosotros, en cambio, le pedimos todo a la Nación, sin que muy poco o nada le demos".

Así completamos esta parte de la historia de Santa Rita de la Esquina, con su poblado destruido y su población diseminada por los campos vecinos y algunos que nunca más regresaron al lugar. 

VI - ESQUINA DESDE 1840 HASTA EL FIN DEL SIGLO XIX.

Esta etapa de la existencia de Santa Rita de la Esquina se inicia con el pueblo destruido y abandonado, temerosos el gobierno correntino y sus pobladores de que nuevas incursiones puedan causar nuevos destrozos como los anteriores que ya comentamos.

El hecho más importante que se produjo antes de la reconstrucción o refundación de la villa en la jurisdicción del departamento, fue el combate de Costa Brava, entre las flotillas de la Confederación y la riverista, comandadas respectivamente por el Almirante Brown y José Garibaldi. La flotilla oriental salió de Montevideo y luego de forzar los pasos de Martín García y La Bajada, llegó hasta jurisdicción correntina, hacia donde se dirigía a prestar apoyo a Corrientes en su lucha contrr el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas. Al llegar frente a la isla de Costa Brava Garibaldi se detuvo, para enfrentar a Brown y allí se produjo entre los días 15 y 16 de agosto de 1842 el combate que se conoce con ese nombre. No corresponde a este trabajo hacer el relato del mismo Sólo agregamos que Garibaldi pudo escapar gracias a una orden de Brown, quien dijo: "No, déjenlos que escapen. Garibaldi es un valiente".

Pudo así el corsario italiano, luego héroe de la unidad italiana, cruzando las islas, llegar al destruido poblado de Santa Rita, donde se sabe que permaneció varios días en alguna estanzuela próxima, para continuar luego su viaje hacia el norte (Se recuerda que en la puerta de la Iglesia de Santa Lucía escribió tu nombre) y luego emprendió su regreso a Montevideo (Frente al Palacio Municipal de la ciudad de Esquina está emplazado un cañón naval que se supone casi con certeza que perteneció a la escuadrilla de Garibaldi, el que durante largos años, desde que fue hallado, estuvo en los sótanos da la Sociedad Italiana).-

Pasaron otros años en los que los vecinos se mantuvieren alejados del poblado destruido, hasta que el Gobernador Joaquín Madariaga, dispuso, con fecha 16 de octubre de 1846 Ia renovación de la planta urbana de Santa Rita de la Esquina.

 El texto dice:
"Terminada la guerra que durante ocho años consecutivos afligieron a la provincia, es preciso ahora que disfrutemos de los beneficios de la paz, apresurar todos los medios del restablecimiento del progreso y la prosperidad de su territorio, comenzando por aquellos pueblos que más han sufrido sus desdichados efectos. Tocóle a la villa más austral de la Provincia, la de Santa Rita de la Esquina, sufrir esos estragos hasta quedar poco menos a escombros, es por eso que creemos de nuestro deber dotarlo de nuevo a aquel lejano como rico partido, de su población cabecera, para lo cual el gobernador de la provincia ha acordado y decreta:

Art.1) Encárgase a don Lino Lagos, comisario de guerra entendido en agrimensuras, para que a la brevedad posible se constituya en Santa Rita de la Esquina y proceda a deslindar y a amojonar a la planta urbana de su renovada población dentro del perímetro de la legua de tierra regalada por su dueño don Benito Lámela a Santa Rita, informándole al gobierno sobre lo actuado.

Art.2) Las autoridades del partido cooperarán pare que esta resolución tenga más completo éxito."

Art.3) de forma.
"Corrientes, 16 da octubre da 1846 ■ Joaquín Madariaga, Gobarnador. Gregorio Valdez, Secretario."

El agrimensor designado, acompañado por el Comandante Militar y testigos procedió a demarcar primeramente 18 manzanas y en diciembre de 1847 comenzaron a entregarte los solares a los nuevos poseedores de los mismos en la nueva Santa Rita de la Esquina. Frente a la plaza del nuevo pueblo se concedieron solares a Cecilio Carreras, José de la Cruz Gallardo, Manuel Antonio Fernández, Bernabé Gallardo, Juan Silvestre Ferreira, José Eduardo Acevedo, Brígido Cabral, Manuel Reyes Alpino, Juan Bautista Cabral, Domingo Orué y Andrés Ricarda.

Al respecto dice On. Juan Pablo Soto, avecinado en Esquina desde 1854 y conocedor de la información directamente de los viejos pobladores: "A fines de 1846 don Joaquín Madariaga, Gobernador de la Provincia, mandó a don Lino Lagos para que practicara la delineación y amojonamiento del pueblo actual, lo que verificó al Oeste del pueblo antiguo, pero bastante inmediato y próximo al Río Corriente: de ocho a diez cuadres del lugar que ocupó el pueblo viejo. Dióle al rumbo N.E. al S.E. a sus calles con 20 varas de ancho y a las manzanas 100 varas por frente, dejando una manzana con igual extensión para una plaza".

"Hecho este primer trabajo y nombrado que hubo el gobierno al comandanta militar del Departamento al Coronel don Cecilio Carreras y de Juez de Paz a don Domingo Orué, varios vecinos del antiguo pueblo que a la sazón habían vuelto de sus emigraciones, solicitaron solares que les fueron concedidos a condición de pobladores".

"Los vecinos fundadores don Antonio Díaz, correntino, casado, poblador del antiguo pueblo; Francisco Esteban Barrios, id; José Eduardo Acevedo, id; Leonor Ramos da López, viuda del General López Chico, id; Juana González de Ojeda, correntina, viuda; Tomasa Ojeda de Quiroz, viuda; Coronel Andrés Ricarda, casado, entrerríano y vecino del antiguo pueblo; José Domingo Orué, casado, correntino; Escolástica González de Silgueyra, viuda; Coronal Cecilio Carreras, catado; Francisca Ferreira de Centurión, viuda y Cayetano Ortolaza, español, nuevo vecino,"

Estos fueron los primeros vecinos que cimentaron la piedra fundamental de este pueblo, construyendo ranchos de "tanteo y techo pajizo, con bastante trabajo por la escasez de recursos y miserias en que se hallan." "Apenas habían podido algunos de ellos asegurar un reparo en que vivir, cuando en Noviembre del año 1847 invadió un ejército de Entre Ríos a esta Provincia, ejército al mando del General Urquiza, con cuyo motivo los 600 pobladores del pueblo y de la campaña emigraron pare el interior de la Provincia donde permanecieron hasta después de la batalla titulada "Rincón de Vences" que tuvo lugar el 27 de noviembre del año antes citado".

"...En enero de año 1848 y ya cuando fueron organizadas nuevamente las autoridades departamentales, afluyeron la mayor parta de los vecinos del pueblo y campaña, siendo nombrado Comandante Militar el Coronel don José de la Cruz Gallardo." La primitiva Iglesia del pueblo fue terminada el 30 de agosto de 1851, construida bajo la dirección de Dn. Saturnino Muniagurria. Medía 7 varas de frente por 16 de fondo. Ere de adobes, tenía piso de ladrillos y techo de tejas; el armazón del techo y las aberturas eran de madera dura. Debajo del piso se enterraron varios cadáveres.

Cuando Corrientes adhirió a la proclama de Urquiza contra Rosas, numerosos esquinenses se alistaron para integrar el ejército provincial. En el parte de Casaros, el General Avalas menciona al Coronel Andrés Ricarde, jefe del regimiento sexto. En el combate del Puente de Márquez, en el parte del Coronel Galarza ta recomienda muy especialments a los coroneles Pascual Bailón Cabral, Cecilio Ignacio Carreras y José León Quiroz; a los sargentos mayores José Ciriano González, Sinforoso Caballero Vega, José de Jesús Martínez y Justo Anastacio Fernández Vega; Cabos Ciríaco y Saturnino Ferreira, Juan Pablo Soto, Julián Lentos, Julián Romero, Juan Maurí, Buenaventura Ojeda y Guillermo Lallana, todos alistados en Esquina.

Según tradición oral en el año de 1855 se trajo desde Egipto las primeras semillas da algodón que se sembraron en el departamento, lo que significa un dato importante para la historia de la producción agrícola de la Provincia.-

   

Diversas vistas del puerto a fines del siglo XIX, antes de su construccion.

Primeros Vapores

Un verdadero acontecimiento debió ser para los esquinenses la iniciación de la línea de vapores que hacía el trayecto entre Rosario y el puerto de Esquina, que inició sus servicios ese mismo año de 1864 con las embarcaciones "Guaraní" 'Taraguí" y "Goya".

Como es de todos conocido, el acontecimiento que trastornó la vida correntina con dolorosas consecuencias, fue la invasión paraguaya producida en 1865. Esquina no estuvo ausente de los preparativos. Muchos de sus hombres y jóvenes se alistaron en las filas del ejército provincial que integró luego el nacional. Los paraguayos llegaron hasta Goya por la costa del Paraná. Estrechamente vinculada a Esquina por lazos de parentesco y comercio, todo estaba listo pera la ayuda y el apoyo.

Como un dato anecdótico incluimos la existencia de una capilla con la imagen de la Inmaculada Concepción que se erigió en una estancia a pocos kilómetros del río Corriente, mirando hacía Goya, como una impetración para que no pasen por allí los invasores. Hoy esa estatua en madera coloreada se encuentra en custodia en la casa de la familia Izaguirre, luego de hallarla en un lugar poco accesible actualmente y con algunos destrozos que hicieron perfeccionar.

Como también se sabe, Esquina fue el primer punto de entrada que utilizó el General Mitre a la Provincia. Así, al 16 de mayo de ese triste año, llegó al puerto una flotilla con 1.000 hombres, que partieron desde aquí a encontrarse con las fuerzas que se concentraban en el centro de la provincia, después de acampar un mes en el lugar, donde fueron atendidos oficiales y tropa por la población del pueblo que recién tenía veinte años desde su reconstrucción.

En 1866, siendo ediles Manuel Aquino, Indalecio Gallardo y Pedro Pizarello, se inauguró por primera vez el 9 de julio el alumbrado público, que contaba con un farol con una vela de cebo, instalado en un poste de 2,50 de alto, colocado en las bocacalles y mitad de cuadras. Ese mismo año vino a radicarse en Esquina que iniciaba sus actividades comerciales: Nicolás Cafferata y Hermanos, con una casa de comercio (que aún se conserva en sus principales modalidades y varios veleros, los primeros que hacían el viaje regular hasta el puerto de Buenos Aires y también remontaban el río Corriente hasta el Paiubra.

El año 1874 la firma Nicolás Cafferata y Hermanos realizó una experiencia inédita hasta entonces y en algunas especies únicas en la provincia, en su Estancia Santa Rosa: sembró maíz maní, lino, mandioca, batata, papa, zapallo, sandía, melón, tabaco, algodón, café, cacao, caña do azúcar, remolacha, frutilla, porotos y azafrán. Salvo el café, que dio granos chicos, el cacao que no fructificó y el ananá que dio una producción mediocre, todos los otros fueron promisorios, lo mismo que el girasol que era transportado en sus embarcaciones para ser vendido en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires, donde estaba su casa matriz, haciéndolo durante más de treinta años.

Un acontecimiento también importante, ahora en el rubro de las comunicación y transporte, ocurrió el 15 de enero de 1880, cuando inició sus servicios la Mensajería de los señores Daniel Hayas y Ramón García, que hacía el recorrido ida y vestía entre Esquina y Curuzú Cuatié, haciendo escala en Sauce y que tenía también la concesión pera ef repsrto de correspondencia en toda la provincia, con conexiones con otros servicios similares.

El intercambio de productos con el Paraguay era intenso en esa época, lo que obligó a aquel país a establecer un Consulado en Esquina, designando para ejercer el viceconsulado a Dn. Eugenio CodazzL Es que el incremento del intercambio de los productos de! país mencionado y los que venían de Buenos Aires y Montevideo y hacían carga y descarga en Esquina hacían necesaria esa medida.

En 1885 Don Ramón F. García obtuvo la concesión para establecer una línea de vapores entre Esquina y el Paiubre, en el departamento de Mercedes, por el río Corriente. La prueba se hizo con el vapor "Nuevo triunfo", que tocaba también Paso Borda, El Carmen (Espinoza). Malvinas y Paso López, lo que demuestra que entonces el río Corriente era navegable hasta casi su nacimiento por embarcaciones de pequeño calado.

 

Veleros tipicos de fin del S XIX. La casa que se ve en la foto de la izquierda aún esta en pie, al lado del edificio nuevo de la PNA, la que esta a su izquierda ha sido tambien restaurada.

En 1889 la empresa "La Platense" de Alejandro Mihanovich comenzó a hacer sus viajes hasta "la Boca". para transbordar a los vapores que hacían la carrera entre Buenos Aires y Asunción los pasajeros desde y hasta el puerto de Esquina, en el vaporcito acorazado "El Primer Correntino". que había prestado sus servicios en la guerra contra el Paragüay.

Haciendo referencia a un tema similar acotamos que en ese entonces eran propietarios de transporte fluviales los siguientes armadores esquinenses o radicados en Esquina (la documentación completa que hubiéramos podido consultar fue incinerada al retirarse de Esquina le Oficina de la Aduana Nacional que aquí funcionaba. Los datos aportados son la recopilación de información suministrada por familiares descendientes de los mismos y recuerdos de viejos pobladores consultadps hace más de cuarenta años)

Luis Bertucci: 1 pailebote de 2 palos de 80 toneladas, el "Cuido Amato".
Juan Vigliecca: 2 pailebotes, "Miguelito" y "Amable María" de 60 toneladas cada uno.
Enrique Ruiz: 1 pailebote de 80 toneladas, el "Manuel" 1 balandra, "Enriquito" 1 chata, "La Española"
Cafferata Hnos.: 7 embarcaciones:
"Tacurú" y "Esquinera", para carbón,
"San Martín", "Río Corriente" y "Santa Clara", para mercaderíss generales.
"Sargento Cabra!" 'Te vi cuando" para postes, tijeras y tacuaras.

Completando esta información de carácter económico podemos mencionar que en la zona de Guayquiraró habían 24 hornos que fabricaban carbón, cargando en los puertos naturales de Ingá y Sarandicito, siendo los propietarios más importantes Juan Vigliecca, Luis Bertucci, Juan Guazzetti, Santiago Girommí, Enrique Ruiz y José Fassano.

Los primeros conscriptos esquínenses que fueron a integrar la Guardia Nacional eran 86 y se embarcaron el 2 de mayo de 1896 en el Transporta "Maipú". La primera peregrinación a Itatí fué encabezada por el Obispo de Paraná, Monseñor Rosando de la Lastra y Gordillo en 1898 y partió en el vapor "Pingo".

El 21 de setiembre de 1919 inició su servicio la Mensajería del señor José Moría Ramos Sola, con el recorrido Esquina- Sauce-Curuzú Cuatiá ida y vuelta, la que cumplió con esa importante ursa para el transporte de pasajeros y correspondencia hasta mediados de la década de 1940.

De acuerdo al decreto del 27 de agosto de 1929 deberían iniciarse las obras de construcción del puerto y canal, en el primero el plan era el siguiente: obras de dragado, obras interiores, obras exteriores y sistematización de las calles de acceso al puerto . Una explanada de alto nivel defendida por fajinados Pawkers, completando con un cómodo muelle da madera dura de alto y bajo nivel dotado de planchadas de operaciones de aguas bajas, una calzada de coronamiento de alto nivel a la cota 7 permitiría los accesos desde la ciudad. La playa natural entre las cotas 0,50 y 4 convenientemente dispuestas servirían de muelle a la ribera para las operaciones con planeado hasta aguas medias y en aguas altas las operaciones de las embarcaciones se efectuarían sobre un muro de mampostería armada entre la cota 4 y 7, convenientemente defendido por madera dura para evitar desperfectos por choques. El terreno próximo a la desembocadura del canal que se abriría, a coto 3, se proyectó arreglar para que sirve de atracadero exterior, pero luego se cambió ese plan por un pontón balsa (muelle flotante), que se iría ubicando según las necesidades producidas por las encientes a bajantes del río Paraná.

Ponton balsa flotante construido en el MOP Buenos Aires, de hormigon, (A donde fué a parar?

El dragado del primer corte de la isla fue iniciado el 26 de diciembre de ese mismo año, los trabajos debieron suspenderse en agosto de 1921 a causa de la bajante del río Corriente. Ese mismo año se dragó a la cota de 1 metro bajo cero el riacho Aguarachy, desde la desembocadura del primer corte hasta el río Paraná.

Al aprobarse por el superior Gobierno de la Nación otro proyecto para un segundo corte de la isla, se dio principio en abril de 1922 el dragado, empleándose dos dragas, las que al concluir eltrabajo dejaron un canal derecho de 20 metros de ancho y 50 metros a nivel de la isla, lo que permitió a los buques entrar y salir del río Corriente con facilidad.

Canal Torello hacia el Parana, desde el puerto

El 26 de setiembre de 1922 se efectuó el clavado del primer pilote para el muelle de madera, de alto nivel; se construyeron las 4 calles al puerto, con desagües, muros de defensa y macadan. Los vecinos por suscripción popular recolectaron 7.000 pesos para cooperar en la sistematización de otras calles de acceso. Esa obras se realizaron bajo la dirección del ingeniero jefe de la División Paraná Inferior José Repossini. Como complemento de esas obras se proyectó una línea ferroviaria que uniría Esquina-Sauce-Curuzú Cautiá.

Desde 1933 hasta 1983 la ciudad continuó completando su estructura urbana, cambiando su fisonomía de salida portuaria de los productos del departamento, por el transporte automotor, con lo que el puerto actualmente ha desaparecido y la calzada superior se ha transformado en la Avenida Costanera.

El Puerto

Desde mediados de la década de 1930 las motonaves que venían realizando dos viajes semanales de ida y vuelta a Buenos Aires-Corrientes-Asunción, llegaron a cumplir tres servicios semanales, con la consiguiente facilidad para acceder a los puertos de Buenos Aires y Rosario, principalmente, pues hacia Goya y Corrientes era muy poco el pasaje, en una situación que actualmente se ha revertido, pues la apertura ds la Universidad del Nordeste y la concurrencia de la juventud hacia sus facultades e institución ha vinculado ma a Esquina con la ciudad capital de la provincia.

Cuendo se cumplían esos servicios por la Cía Mihanovich de Navegación y más tarde Dodero, se embarcaba en el muelle principal o el auxiliar, en las plataformas altas o bajas y hasta en la playa, según la altura del río, para desde allí, ya en la embarcación menor ("El Sol Argentino", "El Baqueano" y por última la "Esquina"), llegar hasta el "pontón" en la boca del canal y desda allí transbordar al buque de la carrera.

En "la lanchita", que en Ios dos primeros casos tenían poca comodidad, viajaban los pasajeros, sus acompañantes y hasta quienes tomaban ese corto viaja como paseo o para esperar a sus familiares o amigos. Cada vez que llegaba la lancha al puerto, por lo general de noche, era un acontecimiento social y además de las despedidas o los recibimientos, eran un espectáculo que Esquina vivía cada dos o tres días por semana.

También por aquellos años se veían las embarcaciones de menor calado que llevaban hacia los puertos de cabotaje los productos de la tierra esquínense: naranjas, sandías, arvejas, cueros, lanas, algodón. madera para embalajes de frutos, tijerillas y en el puerto natural de La rinconada, el sur de la ciudad, se embarcaban vacunos en las "chatas corral".

Todo esto hoy ya no pasa por el puerto: sale en camiones da carga general o "jaulas".

Vista de las islas frente al puerto

Puerto actual (2004) Mirando hacia el Sur (izq) y hacia el Norte (der)

Por las notas y las fotos de se acompañan, se pueden ver el ascenso y muerte de un puerto de rio, que vio su logística pasar de los barcos a vela a los vapores, de las diligencias a los camiones, lo que debe ser el transporte mas costoso que existe. Quizás algún día en que prevalezcan las economías con algo de lógica se vuelva al transporte de carga por agua y el puerto de Santa Rita de la Esquina recupere su importancia como puerto regional. Carlos Mey 28.02.2009

 

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