Historia y Arqueología Marítima

HOME El destino de los "Cargo Boats" Griegos "Mariona Goulandris" y "Mariola" y el "Eleni" Indice Accidentes Marítimos

Vapor griego "Mariona Goulandris" encallado el 13 de Noviembre de 1934 a la salida del puerto de Necochea. Vista tomada desde una lancha el mismo día del accidente.

Fuente:  Revista Neptunia

Al zarpar del puerto de Neco-chea el 13 de Noviembre de 1934, el vapor «Mario-na Goulandris» cargado con 6.000 toneladas de cereales, probablemente, más aún, seguramente, nin guno de sus tri pillantes pudo haber supuesto que breves minutos después, en la boca misma del puerto próximo a la escollera norte y con mar bonancible iba a encontrarse el «Mariona» con el fin que el destino le deparaba. Una varadura al parecer simple en principio se tradujo paulatinamente en su pérdida total por la acción de las diferencias de marea y de los vientos que azotan los dientes del puerto.

El mismo, visto el mismo día desde tierra.

(A los pocos días de haberse producido el accidlente, se levantó viento fuerte del S. desmantelando la chimenea primero, el puente después y destruyendo con la extrema facilidad que el mar puede hacerlo, todas las partes más sólidas y vitales del buque. La barra del puerto continuó atacando al indefenso buque, con la constancia que siempre se necesita emplear para lograr el éxito en todo propósito.

Pero la Diosa Destino hija de Caos y de la Noche, no se consideró aún satisfecha, envió otro temporal del S. y liquidó el resto de lo que quedaba, hasta no dejar visible fuera del del agua otra cosa que la galleta del trinquete. El casco a pique del «Mariona Goulandris» no estorba la navegación y del cargamento de lino que transportaba al Canadá valorado en $ m|n 600.000 se salvó solamente por valor de 20.000 $ m|n.

El mismo, a los pocos dias de encallar, partido al medio e inundada su bodegas.

El casco se quebró, la parte de proa sobre cuya cubierta está de pie el perito Don Pablo Bosisio, se encuentra 2 metros más baja que la cubierta de popqa. La lista muestra la quebradura.

Diez y siete días después o sea el 29 de Noviembre de 1934, apareció varado en la playa de Necochea 4 millas al E. del puerto el vapor griego, «Maroula» que la noche anterior había ganado la alta mar para capear en lastre un temporal del S., maniobra que le fué imposible llevarla a cabo, viéndose precisado a fondear en la imposibilidad de vencer al viento y la marea.

"Maroula" embicado en la playa.

Las anclas le garrearon al principio, luego mordieron, pero las dos cadenas se cortaron perdiéndose ambas. El «Maroula» quedó al garete y fué a embicar en la playa con proa a tierra.

Situación final del "Maroula". Así el seguro lo dio por perdido como buque, vendiéndolo por % m\n. 10.000.

Por la acción del viento y la rompiente el «Maroula» fué revirándose hasta quedar paralelo a la costa. En esta forma indefenso podía azotarlo mejor por la banda expuesta al mar hasta terminar definitivamente con la obra.

Otros temporales lo desmantelaron por completo dejándolo en la forma que se le ve en la popa.

Otro accidente en nuestro litoral atlántico

La violencia de los temporales que azotan la costa atlántica del país es ya característica; anualmente son varios los barcos que pagan tributo a los peligros de la navegación en estas alturas y no pocas las vidas cuyas pérdidas han de lamentarse. En estos días, amplia información periodística nos ha dado cuenta de los distintos naufragios de barcos pesqueros sorprendidos por tortísimo temporal en las cercanías de Mar del Plata. Nos ha parecido, pues, de actualidad incluir en las páginas de Neptunia la noticia, y su correspondiente documentación gráfica, del accidente sufrido por el barco griego "Eleni" al salir del puerto de Quequén - Necochea.

Desde el año de 1934 se encuentra-hundido al exterior del mencionado puerto el barco "Marionga Gounlandris", también de bandera griega, contra cuyos restos fué a dar el "Eleni". En circunstancias en que éste partía de Quequén encalló sobre la playa chocando su popa con el "Marionga Gounlandris", en la que se abrió un gran rumbo y quedando su proa rumbo al Norte, con 5° de escora a estribor, a una distancia de 30 metros de la escollera Este por popa y a 80 por proa.

El vapor había partido en demanda del puerto de Bahía Blanca con 6.200 toneladas de avena y cebada, con el objeto de completar su carga total de 8.500 toneladas. Acusaba un calado de 22 pies con una eslora de 130 m.

El rescate de la tripulación

En el momento del accidente, ocurrido el 25 de junio ppdo., a las 14.15, el mar no estaba muy fuerte, por más que existía algo de mar de fondo, viento de unos 30 km. de intensidad, en sensible aumento y la marea casi en pleamar. El casco quedó varado en una posición que no molesta la navegación por el canal de entrada y el Lloyd, al día siguiente, y conforme a las características del mismo, dio al barco por completamente perdido.

La tripulación permaneció abordo basta el día siguiente al del accidente, desembarcando por una guindola instalada con un cable de acero a la escollera. Si bien no hubo que lamentar desgracias personales ni heridos, ni la vida de los tripulantes corrió serio peligro, lo cierto es que el salvataje ofreció todo el aspecto de una operación realizada en circunstancias mucho más peligrosas. Así resulta de las fotografías que ilustran esta nota y en las cuales puede apreciarse la forma en que quedó el "Eleni" y el modo en que se efectuó el desembarco. Presenciar este espectáculo habría sido, a no dudarlo, de interés para todos los lectores, por lo que esperamos que este artículo llene uno de los objetivos de Neptunia: entretener mediante la difusión de todas las noticias que a la náutica se refieren.

 

  

Este sitio es publicado por la Fundacion Histarmar - Argentina

Direccion de e-mail: info@histarmar.com.ar