Historia y Arqueología Marítima

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BUQUE DE TRANSPORTE MONSUNEN EN MALVINAS

EL MONSUNEN NAVEGANDO

Enviado el 26 de bril del 2012 por el Sargento Primero Rubén Oscar Marchetti -  EJERCITO ARGENTINO

El Monsunen, une buque de 30 m de eslora de origen noruego pertenecía a la Falkland Islands Company y desarrollaba una velocidad de 7 nudos. Fue requisado y puesto bajo el mando del teniente de navío Jorge A. Gopcevich Canevari. Sus plumas y su capacidad de transporte lo hicieron muy útil para las tareas logísticas, desarrolladas en condiciones muy adversas.

 El 6 de mayo de 1982 me encontraba con mi sección de apoyo de combate  de la compañía “C” del Regimiento de Infantería 4,  de Monte Caseros en Monte  Wall, cuando recibí una  orden del jefe de compañía Capitán  Marpegan por la cual, según lo dispuesto por el Comandante de la Brigada de Infantería III,  junto a dos soldados, una ametralladora MAG y  dos cajones de munición, debía  presentarme  en Puerto Argentino en el sector de muelles.

Durante la marcha al lugar ordenado pensaba que la misión que debería cumplir sería la defensa de una posición en las adyacencias del puerto, pero no fue así, me ordenaron embarcar en un pequeño buque, el Monsunen,  anclado en el muelle Nro 4, a fin de proporcionarle  defensa antiaérea en todo los viajes que realizara hasta su regreso a Puerto Argentino, uno de los soldados debió reintegrarse a la unidad.

Fui recibido a bordo por  el 2do Comandante, el Teniente de Navío Oscar Vázquez, quien me asignó  un lugar como integrante de la tripulación, zarpando ese mismo día  a Puerto Yapeyú (Howard), con una sección del Regimiento de Infantería 5 que guarnecía en ese lugar,  transportando también  a bordo cañones 105mm, munición y alimentos para dicha unidad.

EN GOOSE GREEN

 El puente del Monsunen, con un oficial del Ejército y la plana mayor del buque: J. Gopcevich Canevari, O. Vázquez y H. Lehmann (1982)

Los primeros dos días de navegación  pasaron en calma, pero siempre a la espera  de un ataque naval o aéreo. De inmediato me integré a  la tripulación del Monsunen de la que recibí su afecto y cordialidad como si fuera un integrante mas de la Armada, logrando concretar una amistad que se ha fortalecido y perdura a través del tiempo, en los buenos y malos momentos.

Este sentimiento es privativo de  personas que ofrecieron sin retaceos sus vidas por la Patria, en las que el sufrimiento de uno era compartido por el otro, que supieron anteponer por sobre todo  el desinterés que presupone el riesgo permanente, manifestado en forma continua hasta el  regreso al continente. Solo importaba cumplir acabadamente con la misión

Luego  de tres días de viaje llegamos a Puerto Yapeyú, donde desembarcó la sección aludida, prosiguiendo luego a Puerto Darwin en donde se debió traspasar  del Transporte ARA Bahía Buen Suceso,  combustible para aeronaves JP1 y  munición  con destino a Puerto Argentino, al cual finalmente  nunca llegaríamos.

EN PUERTO   

El Monsunen en Puerto Yapeyu (Howard), con J. Pedraza, A. Mamaní, R. Marchetti, un suboficial del RI5 y un conscripto sobre la cubierta del buque (Mayo de 1982)  Fuente: Rubén Marchetti 

El dia 23 de mayo, siendo aproximadamente las 0230 Hs  de la madrugada, realizábamos un viaje en calma cuando  el Comandante de la nave,  el Teniente de Navío Jorge Gopcevich Canevari impartió la  alerta amarilla (ataque de helicópteros),  preguntando de inmediato quien se encontraba a cargo  de la  ametralladora,  por lo que  respondí que yo me encontraba en dicho puesto,  expresándome de inmediato   el Comandante,  que se aproximaba al buque un helicóptero enemigo.

La noche era clara,  se veían las siluetas de los cerros en el horizonte, tomé la ametralladora MAG y  le ordené al soldado clase 62 Ramón Orlando Godoy, que era el auxiliar abastecedor de munición, que girara conmigo a mi derecha cuando apareciera el helicóptero.

En la proa del buque se sentía a lo lejos que el enemigo se aproximaba,  una vez localizado y en alcance  procedí a abrirle el fuego observando como las balas trazantes,  dejaban de verse  dentro del fuselaje, seguidamente hizo un giro buscando la costa,  originándose un resplandor en el cielo que iluminaba la  noche.

De inmediato nos surgió incertidumbre por lo que podría suceder, pero instantes después  sobrevino  la respuesta de las fragatas que se encontraban  dentro del estrecho, las que  abrieron el fuego con bengalas de iluminación para ubicar  la posición del buque, prosiguiendo  con fuego de cañones y misiles que no dieron en el blanco gracias a la valentía y coraje de nuestro Comandante que en una demostración de destreza hizo  zigzaguear al buque  para evitar constituir un blanco de la  artillería naval del enemigo. Por alta voz nos comunicó que debíamos prepararnos para desembarcar  en la costa.

En esas circunstancias me encontraba  en la proa del buque junto al soldado clase 62 Godoy y al Teniente de Corbeta Héctor Lehman, .el fuego del enemigo era constante, el buque  en busca del lugar para poder desembarcar hasta que en un momento dado se clava con su proa en la costa, de características rocosas,  tirando entonces de inmediato las balsas salvavidas al mar para poder desembarcar.

El soldado Godoy decide lanzarse desde lo alto del buque hacia las rocas pegando con su chaleco salvavidas en ellas e hiriéndose en una pierna, yo me arrojé en una balsa que se encontraba en la popa cayendo dentro de ella, mientras el resto del personal apurado por el peligro que implicaba la carga, trataba de salvar su vida bajo el fuego del  enemigo.

Una vez en la balsa, escucho que desde el  buque alguien pregunta:  quien se encontraba en la balsa de popa, respondí con mi nombre y de inmediato sentí caer sobre mi a una persona a la que ayudé a ingresar, reconociendo al cabo Brunetti.

 Desde la costa también a viva voz interrogaban sobre quienes se encontraban en la balsa de popa, al contestar nuestro nombres, nos dicen que la corriente nos estaba llevando  mar adentro,  con  peligro de ser atrapados por la rotación de la hélice del buque que  seguía girando.

Comenzamos entonces a remar con las manos, que se amorataban  por el frío del agua;  al no obtener  resultados  decidimos arrojarnos  al mar y nadar hacia la costa, distante  aproximadamente  a cuarenta  metros, que se nos  hacían eternos por el frío que comenzábamos a tener. Al lograr  tomarme de una roca siento que alguien me ayudaba a subir porque resbalaba  debido al musgo  que esta presentaba.

Una vez reunidos, ayudo al soldado Godoy que se encontraba herido, abandonando  todos rápidamente la zona  bajo el fuego enemigo, .hasta alcanzar  un lugar donde nos pusimos a cubierto. Pasados unos minutos el fuego enemigo cesó, observando  a lo lejos como ametrallaban las balsas que flotaban  a la deriva.

El ataque enemigo continuó sobre la costa, debido a la imposibilidad de localizar el buque porque se encontraba varado en las  rocas, las que impedían su localización ya  que provocaban el rebote de las ondas del radar. Continuamos la marcha alejándonos de la costa.

La madrugada del 23 de mayo transcurrió con mucho frío, llegando casi al limite de la hipotermia debido a que todos nos encontrábamos mojados. Para poder mantener el calor nos manteníamos juntos, lo más cerca posible unos de otros.

Al amanecer un grupo nos dirigimos al buque para ver si se encontraba en el lugar y era posible recuperarlo, otro grupo realizó un reconocimiento por los alrededores. Al llegar nos encontramos  con la nave  desencallando debido a que la marea estaba creciendo,  El Comandante junto con  el cabo Brunetti, el suboficial Cabana y el conscripto clase  62 Bazan, subieron por una cuerda que se encontraba atada al buque para poder recuperarlo, en el intento queda enganchado en la soga el suboficial Cabana cayendo al agua siendo auxiliado  por el conscripto Bazan.

El cabo Brunetti logró abordar, tirando una balsa al agua con la que se efectuaron transportes desde  tierra hasta el buque para lograr su recuperación. Lamentablemente  una amarra se había enrollado en la hélice por lo que no fue posible continuar el viaje, comunicándose el Comandante  por radio para solicitar un auxilio.  Entrada la  tarde arribó el  buque Forrest que nos  remolcó hasta Pradera del Ganso sin avistar al enemigo..

El dia 25 de mayo, día de la Patria,  al mediodía, se impartió una  alerta roja (ataque aéreo), debiendo ocupar rápidamente las posiciones en tierra, a cubierto de la acción de los Harriers. El día 27 comenzó el ataque ingles a Darwin - Pradera del Ganso desbordando la primera línea defensiva por lo que  las tropas debieron replegarse,  sucediéndose duros combates por parte del grueso de las unidades destacadas en el lugar, con  cruentos intercambios de artillería y armas pesadas hasta el dia 29 de mayo. El enemigo debió retroceder en  mas de una oportunidad por encontrarse frente a sólidas defensas en las que campeaba el  valor y el coraje  de nuestras tropas que no cejaban ante el invasor.

Pero ese  espíritu y arrojo de nuestros combatientes no fue suficiente, en la madrugada del 29 se produce  un alto el fuego, se comentaba  en la  propia tropa que era posible una rendición.  No lo podía creer pero llegó el momento más amargo de mi vida finalizando también  mi humilde participación en el conflicto. Fue una situación dolorosa pero honrosa puesto que las tropas argentinas hicieron con lo que tenían mas de lo posible, luchando denodadamente  hasta el final. Los  muertos y heridos atestiguan  la dureza del combate de Darwin - Pradera del Ganso

Esta pequeña relato  escrito con mucha emoción y sentimiento está dedicado a todos los  camaradas que ofrendaron sus vidas en defensa de nuestra soberanía, muy en especial a los de la Armada que  en todo momento me hicieron sentir como un marino mas durante los duros momentos compartidos en el Monsunen ,  correspondiéndoles con esta amistad de por vida. 

                                       TRIPULACIÓN DEL MONSUNEN

  Teniente de Navío           Jorge Gopcevich Canevari

 Teniente de Corbeta        Vázquez Oscar Guillermo

 Teniente de Corbeta         Hector Rodolfo Lehman

 SSMN                              Cabana Lucas

 SSMN                               Mamani Adolfo Blas

                                        CPEN                               Gramajo Raúl

 CPEN                               Pedraza Jose Antonio

 CPMN                              Rivero Carlos Javier

 CSMN                              Bruneti Carlos Alberto

 CSMN                              Calizaya Zerpa Jesús

 CC 62                                Bazan Romualdo Ignacio

 Cc62                                  Avila Jose Dulcillo

 Sgt Inf EA   (RI4)             Marchetti Ruben Oscar

 Sold C 62  EA  (RI 4)        Godoy Orlando Ramon

 

El Monsunen actualmente, como Navisur y bandera chilena. 

 
 

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