Operaciones durante la Guerra de Malvinas.

Durante la Guerra de Malvinas, bajo el Comando del Capitán de Corbeta Horacio Alberto Bicain, el veterano S-21 tuvo una participación activa. El 30 de marzo de 1982 se incorpora a la Fuerza de Tareas 40, llevando a  bordo  parte de la fuerza de desembarco de la Operación Rosario. De él, partieron los buzos tácticos y comando anfibios que posibilitaron el desembarco de las fuerzas argentinas que reconquistaron las Islas Malvinas.

Luego del desembarco el buque regresa a su apostadero, la Base Naval Mar del Plata. A su regreso, se le asigna una nueva misión. El 9 de abril el ARA Santa Fe salió de su apostadero con un destacamento de infantes de marina a bordo para reemplazar a las fuerzas que se hallaban en las Georgias del Sur, y arribó a Grytviken el 24 de abril. El Capitán del ARA Santa Fe, tenía órdenes de evitar la posible presencia británica para desembarcar unos refuerzos en Grytviken. Se le ordenaba evitar a la tercera flota del mundo con un navío que vio un dique seco por última vez en 1960.     

 Estaba tan deteriorado que no podía variar su profundidad; sólo tenía dos posibles posiciones, en superficie o sumergido a cota fija. Y operar los tubos lanzatorpedos implicaba el riesgo de sufrir una explosión. Frente a él, buques y submarinos pensados para luchar en la Tercera Guerra Mundial. 

El 14 de abril de 1982, la Fragata inglesa HMS Brilliant, recibió la orden de dirigirse a las Malvinas junto a una formación de barcos, dividiendo así el grupo de batalla ingles que había arribado a la Isla Ascensión como respuesta militar a la recuperación argentina de la Malvinas el 2 de abril. Encabezado por el HMS Brilliant los navios HMS Arrow, HMS Coventry, HMS Glasgow y HMS Sheffield se dirigieron al sur, a gran velocidad. El 22 de abril, el Brilliant se separó del grupo a toda maquina, para apoyar al grupo del Crucero Antrim en las Islas Georgias del Sur. Navegando como podía en un agitado Atlántico Sur se dispuso que se uniera a tiempo al Antrim y la Fragata Plymouth a 150 millas al norte de Georgias. 

HMS Brilliant, HMS Coventry y HMS Glasgow a toda maquina rumbo a las Georgias

 

Antrim y Plymouth maniobran en la entrada de Georgias, el helicóptero Wessex del Antrim despega buscando al submarino Santa Fe

La invasión inglesa de Georgias se había fijado para el 25 de abril, pero surgió una complicación, se sabia de la presencia del Submarino Argentino SANTA FE en Grytviken. El Antrim barco insignia decidió que debería posponerse el desembarco hasta haber eliminado la amenaza que representaba el submarino.

El 25 de abril, helicópteros Wessex del Antrim ven al submarino saliendo de la bahía a gran velocidad, había desembarcado tropas de la Infantería de Marina Argentina para reforzar esa posición; el SANTA FE también sabia del despliegue de buques ingleses a la Isla, por eso realizó su aproximación de entrada a la Bahía Guardia Nacional de la Isla San Pedro navegado en superficie muy cerca de la costa para burlar los radares de búsqueda y cumplir con su misión. 

La aeronave inglesa inicio un decidido ataque con cargas de profundidad, a bordo del Brilliant, uno de los helicópteros Lynx, fue enviado para unirse al ataque contra el SANTA FE. El Wessex estaba suspendido en el aire, tras lanzar dos cargas de profundidad, esperando la llegada de su relevo aéreo antes de volver al Antrim a rearmarse. 

Helicóptero Westland Lynx HAS Mk2 cargado con misiles Sea Skua

Recreación artística que muestra al Westland Wessex HAS.3 XP142 “Humprey” del HMS Amtrim tratando que comprobar el resultado del lanzamientos de las dos cargas de profundidad arrojadas sobre el submarino ARA Santa Fe

 

El submarino argentino resistió el primer ataque . Puso rumbo de regreso a la Bahía de Cumberland en busca de resguardo, desde el helicóptero se vio que el submarino argentino dejaba un rastro de aceite por la popa. El Comandante del SANTA FE, Capitán de Corbeta Horacio Bicain, al ver por el periscopio caer el torpedo con su paracaídas, decidió rápidamente quedarse en la superficie para evitar su impacto, ya que esos torpedos operaban a profundidades mayores a 9 metros,  La tripulación del submarino se dispersó en el puente del SANTA FE, para protegerse, luego se armaron con fusiles y comenzaron a repeler la aproximación de los helicópteros ingleses, en el interior del Submarino se formó rápidamente una cadena de hombres para aprovisionamiento de municiones y fusiles hacia el puente. El helicóptero pasó una y otra vez, a unos 90 metros y a 10 metros de altura aproximadamente.

De repente la estela de un misil guiado AS-12 disparado por un helicóptero Wasp, impactó directamente contra la torreta del submarino traspasándola sin explotar por su estructura de fibra de vidrio. Ese impacto tendría el primero de los costos de guerra que pagaría el SANTA FE, la pérdida de la pierna de uno de los tripulantes que se encontraba en esa cadena de amunicionamiento.

 

Desde tierra los efectivos argentinos empezaron a repeler con el armamento disponible, la persecución del submarino, que retornaba defendiéndose, averiado y con un herido grave. Para asombro de todos, especialmente de sus ocupantes, el ARA Santa Fe logró llegar trabajosamente a Grytviken y ser evacuado junto al muelle de madera en la boca de la Caleta. 

YA CON LA VELA PERFORADA POR EL MISIL, Y SERIAS AVERÍAS EMPRENDE UN PELIGROSO REGRESO

EL SANTA FE BUSCA REFUGIO EN LA COSTA

El Comandante ordenó el desembarco de los 76 tripulantes y del herido al muelle, por las condiciones en que se encontraba, mientras las tropas inglesas desembarcaban en todos los frentes. Evaluada la situación, a las 17:00 hs. del 25 de abril ante la superioridad inglesa que contaba, en la zona, con mayor número de tropas, con apoyo aéreo y fuego naval, la guarnición argentina se rinde junto a los submarinistas. 

EL SANTA FE LOGRA ENTRAR EN PUERTO, MIENTRAS LOS INGLESES YA SOBREVOLABAN LA BAHÍA PARA DESEMBARCAR SUS FERZAS

 

INGLESES TOMAN LA POSICIÓN

DESEMBARCA LA TRIPULACIÓN DEL SANTA FE

 

LOS INGLESES LO INSPECCIONAN

The Skipper and Captain Bicain

Al día siguiente, el Comandante del Brilliant, Capitán John Coward, ex-oficial de submarinos, voló a Grytviken para inspeccionar al SANTA FE, ahora amarrado en el muelle y hundiéndose lentamente. Estaba inclinado a babor y con la proa levantada, su torreta agujereada y partes arrancadas por el ataque del misil. La veterana nave exponía innumerables agujeros de metralla. Dentro, ofrecía un panorama similar estaba averiado, desolado, y con luces de emergencia. 

El estado de la nave decidió a los ingleses a sacar al submarino del muelle, y ubicarlo en un amarradero vacío de la vieja estación ballenera, donde pudiera hundirse. Tripulantes argentinos designados por su Comandante serian los encargados de hacer funcionar los sistemas y mecanismos para navegar la nave unos 300 mts dentro de la caleta “Capitán Vago” bajo la supervisión de un oficial británico y la estricta vigilancia de los Royal Marines; los Comandantes Bicain y Coward estarían en el puente.  El submarino comenzó a moverse lentamente con una grave falta de flotabilidad, el Comandante argentino dio a toda prisa órdenes por intercomunicador en español a su reducida tripulación, para estabilizar la nave; esto requirió del Suboficial Primero Maquinista FELIX OSCAR ARTUSO rápidos movimientos para accionar válvulas neumáticas de la Sala de Control. Por la creencia de que se intentaba hundir la nave el guardia ingles que lo custodiaba lo hiere de muerte con su ametralladora. 

FELIX OSCAR ARTUSO (ver: Felix Artuso - Georgias,)

Durante el desenlace de este trágico incidente, el Santa Fe llegaba finalmente a su amarradero, horas más tarde comenzó a hundirse producto de una sutil maniobra de sabotaje de los argentinos, más tarde aflorando solamente su torreta en la superficie.

En 1983/1984 el submarino fue reflotado por los británicos, posiblemente para su traslado a Gran Bretaña como trofeo de guerra, sin embargo el buque terminó por hundirse en aguas abiertas, dando así un fin más honorable a esta veterana nave que había servido en la Armada Argentina y donde uno de sus tripulantes ofrendó su vida para la recuperación del territorio  argentino

UN CAPITULO APARTE:

La muerte del Suboficial FELIX OSCAR ARTUSO en el ARA Santa Fe. Mucho se ha dicho acerca de como murió el Suboficial Artuso a brodo del submarino Santa Fe y del rumor de sabotaje. Ahora conoceremos la historia en detalle para despejar dudas. El día 26 de abril, el comandante de la Fuerza de Taras británicas en la zona, el capitán Young, indicó al CC Bicain (comandante argentino del submarino Santa Fe) de que el submarino debía ser retirado del muelle del BAS hacia otro ubicado al fondo de la caleta. Para supervisar la operación, Young asignó al comandante de la fragara “Brilliant”, el capitán Coward, que era submarinista. Mientras consultaba con su segundo, el CC Bicain estuvo de acuerdo que podría realizarse una maniobra de sabotaje, abriendo las válvulas de inundación lenta, haciendo que el submarino se hundiera. Para el traslado del buque, Bicain asignó a los suboficiales Artuso, Ibalo, Ontiveros, Ruiz, Recalde y Salto. La maniobra se inició lentamente, utilizando los motores eléctricos, una vez en marcha y ya en medio de la caleta, el submarino se escora. De inmediato Bicain ordena ejecutar los procedimientos necesarios para contrarrestar la situación y se escucha la puesta en marcha del compresor. De pronto, uno de los infantes de marina asignados a la custodia de los marinos argentinos se asoma por la escotilla de batería de popa disparando su arma al aire y grita que el submarino se hundía. En el procedimiento para contrarrestar el efecto de la escora, el suboficial Félix Artuso se había dirigido hacia las palancas de maniobra, sin embargo, el soldado británico había recibido la orden de no permitir que Artuso se moviese de su lugar, sin poder entender lo que el marino argentino intentaba hacer, abrió fuego contra Artuso. Ante la situación, el CC Bicain es informado por el suboficial Ibalo que Artuso estaba herido, por lo que le comunicó a Coward, con gran indignación, que ahora se hacía cargo de la maniobra y así alcanzaron el muelle. Artuso había muerto por los disparos del soldado británico, la rabia del CC Bicain se hizo sentir cuando insultó al capitán Coward en español e inglés, el oficial británico no dijo ni una palabra, el error había sido fatal y el lo reconocía. Para entonces, los marinos argentinos habían abierto varias válvulas de inundación lenta, lo que permitió que, luego de unas horas, el submarino se hundiera, tocando fondo y con solo la vela asomando en la superficie del agua. El suboficial Félix Artuso, fue enterrado en las islas con honores militares, aunque el ataud no estaba cubierto con la bandera argentina.

Fuente: Entrevista al Capitán Horacio Bicain, comandante del submarino “Santa Fe” durante la guerra. (Revista DeySeg; Año 2, Nº 7

En 1971, luego de veinticinco años de servicio en la Armada Norteamericana, fue transferido a la argentina. Fue desplegado en 1978 junto a otras unidades submarinas en las preliminares del conflicto con Chile, operando en el pacifico. Protagonista absoluto de la recuperacion de las Islas Malvinas desembarcando una patrulla de trece hombres de la Agrupación Buzos Tácticos en las primeras horas del 2 de abril.