Historia y Arqueologia Marítima

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La Ultima Batalla Naval en los Ríos Paraguay-Paraná.-

Por el Prof. E. Servera. Nov del 2005

El "Galileo", inaugurando el Dique Seco de San Fernando en 1877
El Prof. Enrique A. Servera nos envía desde Formosa un un informe del Cte.Fontana que tiene por protagonista al "Galileo" y que podría considerarse como la ùltima batalla naval en los Ríos Paraguay-Paraná.- Este texto está en el libro "Coronel Luis Jorge Fontana-Fundador de Formosa (Biografía y comentarios)" de Fernando Casals  y don Servera ha transcripto textualmente el informe respetando la ortografía y el estilo y nos los hace llegar para los aficionados a la historiade estos grandes buques de ruedas fluviales.-

Ordena telegráficamente el señor Ministro de Guerra y Marina D. Carlos Pellegrini que el vapor “Galileo” es revolucionario del Paraguay y que si entra en aguas argentinas lo aprese.-……………………………………………………………………………………………

 

Narra Fontana: “En el momento dispuse se embarcase en el “Resguardo” la única pieza de artillería que teníamos y que se calentasen las calderas; dos horas mas tarde zarpamos del puerto y mientras hoy (1911) con el pensamiento voy bajando al encuentro del vapor “Galileo”, haré la relación de lo que ocurría, por ser una página interesante en la historia política del Paraguay.-

 

Los emigrados políticos de la vecina república, disidentes en Buenos Aires, habían elaborado un movimiento revolucionario con el propósito de derrocar al gobierno de su país; y procedieron con tanta habilidad y sigilo, que el ministro paraguayo y el de Buenos Aires nada sospecharon, teniendo conocimiento del hecho, después de producido.-

 

Para la realización de sus propósitos, recurrieron a la simulación, abriendo en barrio central, con aparato inusitado una lujosa agencia de vapores, para la carrera entre la capital argentina y la del Paraguay, y no puedo decir otra cosa, si se recuerda que el paquete a vapor “Galileo” , palacio flotante de mayor suntuosidad que a la sazón surcaba el Río de la Plata, era uno de los buques a establecerse.-

Su primer viaje fue anunciado con sobrada anticipación, soltando amarras en la Boca del Riachuelo días después al son de alegres músicas a bordo y de aplausos en tierra de parte de la numerosa concurrencia que saludaba el acontecimiento y a los viajeros.-

 

El “Galileo” hizo operaciones de carga y descarga en los puertos de tránsito, pero cuando terminó sus trámites con la Aduana y Capitanía de Corrientes, el capitán del “Galileo”, obligó a los pasajeros que iban a Formosa y a los puertos del Paraguay, que desembarcaran, los que protestaron fueron echados a tierra con sus equipajes, en seguida el “Galileo” se puso en marcha enarbolando la bandera paraguaya de guerra y al tope del palo mayoría corneta o insignia de jefe.-

 

Encontré al “Galileo” fondeado en el puerto de Humaitá y me trasladé a su bordo.- El jefe revolucionario me recibió en el portalón, era el señor don Juan Silvano Godoy, hombre joven, de maneras cultísimas y de porte distinguido.- Una vez en la cámara le manifesté que el objeto de mi presencia era hacerle conocer un  telegrama que había recibido hacía pocas horas.-

 

Se impuso detenidamente leyendo por dos veces y me dijo: Esta bien, señor, pero esto no sucederá porque abrigo la esperanza de que la causa que me anima triunfará , y agregó: ¿qué noticias me da usted de la Asunción? A esta pregunta le respondí: infiero que el gobierno no conoce todavía la presencia de este buque revolucionario en aguas del Río Paraguay, pues, no ha subido vapor antes de mi bajada de Formosa.-

 

 -¿Podría usted decirme cual es su plan estratégico militar, si no tiene inconveniente, pregunta que no tiene mas alcance que la curiosidad profesional?

-Mi plan, contestó el señor Godoy, es apoderarme de todos los pueblos de la costa, como usted ve ya tengo a Humaitá, y después esperar que el país entero se pronuncie a favor de la revolución; ya sobre este movimiento acabo de recibir del interior informaciones halagadoras, y ya que usted es un jefe distinguido del ejército argentino me permito solicitar su opinión, con respecto al plan de operaciones que acabo de confiar a usted.-

 

En carácter particular no tengo inconveniente de satisfacer su pedido, y le digo que considero a su plan de resultado dudoso.-

-¿Qué haría usted en mi caso? Me dijo el señor Godoy.-En su caso subiría sin pérdida de tiempo hasta la Asunción con bandera mercante, atracaría en el muelle y echando a tiera a la gente de desembarco, tomaría el cuartel. La policía y la casa de gobierno, la guarnición del cuartel es reducida como usted sabe y los gendarmes durante el día se encuentran distribuidos en distintos servicios.-

 Estando en poder de la Capital, entonces si esperaría sin duda el pronunciamiento general del país.-

-Quizá tenga Ud. Razón, me contestó, pero entra en mi propósito y en el de mis correligionarios evitar en lo posible el derramamiento de sangre que anteriormente ya tantas veces se ha producido.-

 

Nos despedimos cordialmente después de haber tomado una copa de champagne y desde ese día, en cumplimiento de las órdenes que tenía recibidas de mi gobierno, mantuve constante observación sobre el buque revolucionario, siguiéndolo en todos sus movimientos.-

 

Pasaron muchos días en esa alternativa cansadora y resolví subir hasta Formosa para embarcar víveres y tomar nota de lo que estaban haciendo, pero como unas seis leguas antes de llegar, se avistó un vapor aguas arriba.- Era el paquete de la carrera “Esmeralda”, armado en guerra por el Gobierno del Paraguay con dos piezas Crupp* y quinientos hombres de infantería.-

 

Me trasladé a bordo en el bote del “Resguardo” y fui recibido por el jefe de la expedición, señor general Don Patricio Escobar y el 2º jefe el señor coronel Mesa,

A quienes presenté el parte telegráfico de referencia.- Noté contrariedad en el semblante de estos señores, y el general Escobar me dijo: Yo tengo orden de mi gobierno de tomar al vapor revolucionario “Galileo”, donde quiera que lo encuentre- a lo que contesté: no, señor general, porque si el vapor “Galileo” cae en aguas argentinas, seré yo quien lo aprese en nombre de mi gobierno.-

El "Resguardo" en Formosa.

El coronel Mesa me preguntó: ¡Que noticia puede usted darnos del buque con los revolucionarios?; a lo que contesté: lo acabo de dejar fondeado en el puerto de Humaitá, con el ancla a pique y los fuegos encendidos, está artillado con cuatro piezas de avancarga y setecientos hombres de desembarco.-

Regresé al “resguardo” y di orden al comandante Latorre de navegar en conserva con el “esmeralda”, siempre cerca de la costa argentina.- Cuando estuvimos a la vista de Humaitá, vimos que el imponente “Galileo”, había levantado anclas y que se mantenía sobre las ruedas a la espera del enemigo formidable que se le venía encima a toda fuerza de máquina con la rapidez de un rayo, haciéndole fuego con la coliza del castillo de proa.- El “Galileo” no aguantó el choque de abordaje, viró sobre su banda de babor y descargó sus dos piezas de estribor con mala puntería, puso la proa aguas abajo y escapó; los disparos del buque del gobierno no dieron en el blanco, si bien era muy grande.-A esta altura del incidente di orden al comandante Latorre que se colocara entre los dos combatientes.-El “Esmeralda” detuvo su marcha y el “Galileo” seguía aguas abajo y se detuvo al segundo disparo de cañón que se le hizo.-

 

Cuando atracó mi bote al “Galileo”, el señor Godoy me recibió como la primera vez en el portalón y a la intimación que le hice, me entregó el mando del buque, poniéndose desde aquel momento a la disposición del gobierno argentino cuya soberanía acataba con su actitud.-

Hice arriar la bandera del Paraguay y levantar la insignia argentina, la inversa de lo que poco tiempo antes había tenido que hacer en Villa Occidental ¡Este acto fue una pequeña compensación!

 

El señor general Escobar no tuvo la satisfacción de llevarse a remolque al “Galileo” con sus tripulantes, armas y municiones, su contrariedad fue grande sin duda, pero regresó con su misión honrosamente cumplida, sin necesidad de enrojecer las aguas purísimas del río, con la sangre de hermanos, como él y yo también, habíamos visto teñidas poco antes esas mismas aguas con sangre paraguaya, oriental, brasileña y argentina, por la imprevisión de los gobernantes de tres naciones que se dejaron llevar por un malentendido patriotismo sin pensar que López era…,con lo que ocasionaron la ruina de una nación y el retardo del progreso del Brasil, la Argentina y el Uruguay.-

 

Felizmente esta vez, mediante una disposición acertada de nuestro gobierno, disposición que tuve la suerte de interpretar fielmente, se evitó el derramamiento de sangre y la revolución paraguaya fracasó sin considerables erogaciones.-

Sin eso la cabeza del señor Don Silvano Godoy, hubiese rodado al abismo, otro ciudadano sería hoy ministro paraguayo en Río de Janeiro.-

Desde el Paso de la Patria, comuniqué al gobierno lo ocurrido, recibiendo la siguiente contestación: “Interne usted en territorio de Corrientes a los revolucionarios paraguayos que quieran aceptar este procedimiento y ponga el vapor “Galileo” y sus tripulantes a disposición  del  doctor Carlos Luna, Juez Federal en Corrientes”,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,”

 

(10/2007)Gerardo Broglio envio este recorte del diario La Libertad, de Corrientes, rescatado de pedazos rotos tirados, donde se informa del regreso del resguardo.

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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