Historia y Arqueologia Marítima

LAS INVASIONES INGLESAS AL RIO DE LA PLATA

VISTO DESDE EL PUNTO DE VISTA BRITÁNICO
Traduccion literal de "Historia Naval de Gran Bretaña" por William James - Publicado en1837

Fuente:http://www.pbenyon.plus.com/Naval_History/Index.html . propiedad de Paul Benyon. Reproducción permitida por P.Benyon. Traducción: Carlos J.Mey-17.05.2003.

1806 - Colonial Expeditions . Páginas  274 a 277.

(El historiador termina el capitulo sobre la invasión a  Capetown del Comodoro Sir Home-Popham de acuerdo a los planes del Almirantazgo Británico y comienza a relatar la expedición al Río de la Plata...).

Sir Home Popham

Habiendo sido informado entre el 9 y el 13 de Abril por, entre otros, el capitan de un barco mercante americano, que los habitantes de Monte-Video y Buenos Ayres estaban "tan pisoteados por su gobierno"  que no ofrecerían resistencia a un Ejercito Britanico, el Comodoro Sir Home Popham decidió por sí mismo, con la aprobación del Mayor General Sir David Baird, planear una expedición contra aquellos lugares. En ese o el día siguiente, con los buques de guerra Diadem, Raisonable, Diomede, Narcissus y Encounter y cinco veleros de transporte, que tenían a bordo el Regimiento 71, un pequeño destacamento de artillería y algunos Dragones desmontados, bajo el comando del Mayor General Beresford, partieron de la Bahía Table.

Para el 20 el escuadron se dirigió a Santa Helena y, al llegar allí, recibió a bordo un destacamento de tropas y artillería que sumaba 286 oficiales y hombres; haciendo el total de la fuerza de regulares embarcados cerca de 1200, incluyendo oficiales de toda descripción. El 2 de Mayo la expedición dejó Santa Helena y, el 27, estando ansioso por obtener informacion local temprana, Sir Home se dirigió hacia el Río de la Plata en el Narcissus, dejando  al escuadrón y transportes a cargo del Capitán Rowley del Raisonable. El día 8 de Junio el Narcissus ancló cerca de la isla de Flores y el 13 se le unió el Raisonable y el escuadrón.

H.M.S. Narcissus

Siendo considerado preferible, luego de una consulta entre los dos jefes, hacer el primer intento sobre Buenos Ayres, el batallón de marirnos consistente,. incluyendo oficiales, de 340 marinos y 100 marineros bahjo el comando de William King del Diadem (quien había sucedido al Capitan Downman, enviado de regreso con despachos anunciando la rendición del Cabo), fué embarcado abordo del Narcissus y del Encounter.  El 16 estos barcos, con los transportes y las tropas, se movieron río arriba; mientras el Diadem bloqueaba el puerto de Monte-Video y el Raisonable y el Diomede como una demostración, cruzaban cerca de Maldonado y otros puntos posibles de ser asaltados en esa vecindad.

Debido a vientos y corrientes adversas, el estado neblinoso del tiempo y las intricancias de la navegación, no fué hasta la tarde del 25 que el Narcissus y los transportes anclaron cerca de la punta Quelmey à Pouichin, a unos 12 millas de Buenos Ayres y no más de 90 desde el punto que habían dejado nueve días antes. No habiendo oposición, las tropas británicas que sumaban, con el batallon de marinos cerca de 1630 hombres, durante el curso de la tarde y la noche del 25 efectuaron un desembarco sin ninguna baja. En la mañana del 26 un cuerpo de Españoles, estimados en unos 2000 hombres, fueron descubiertos en la cima de  una colina unas dos millas de la playa. Estos fueron atacados y luego de una pequeña lucha fueron echados de su posición por los Británicos con la pérdida para estos últimos de sólo uno muerto, 12 heridos y uno perdido. Los Britanicos luego se apuraron para revenir la destrucción del puente sobre el Río Chuelo, un río a unas 8 millas de la escena de la acción y tres de Buenos Ayres. Las tropas llegaron muy tarde, pero del día siguiente, el 27, tuvieron éxito en pasar el río por botes y balsas, preparados principalmente por los marineros bajo la dirección del Capitan King.

  El Mayor General Beresford entonces solicitó a Buenos Ayres su rendición o capitulación, y, mientras se preparaban los artículos para ello, tomo posesión de la ciudad en forma tranquila, ya que el virrey y sus tropas habían previamente huído a Cordova. El 24 de Julio se firmo la capitulación, y con términos altamente favorables para los habitantes. La cantidad de valores que se capturaron en el lugar y que fué luego embarcada a bordo de la fragata Narcissus para ser enviada a Inlgaterra fué de 1.086.208 dólares.

Mayor General Beresford

El batallon de marinos, cuyos servicios fueron altamente y justificadamente recomendados por el mayor-general se reembarcaron a bordo del escuadrón, por lo que solo las tropas se quedaron en la ciudad de Buenos Ayres. Por un tiempo todo parecía quieto; pero al tiempo los españoles recobrándose de su pánico, vieron por cuan pocos hombres habían sido desposeídos de su ciudad y sus tesoros. El 31 de Julio Sir Home fué informado, por un despacho del Mayor general, que se estaba formando una insurrección en la ciudad. El 4 de Agosto M. Liniers, un coronel francés en el servicio español, cruzó el Rio de la Plata en una niebla, sin ser observado por los cruceros británicos y desembarcó en Conchas, sobre Buenos Ayres, trayendo consigo unos 1000 hombres de Monte-Video y Lacramento. El 10 explotó la insurrección; y el 12 el major-general Beresford y sus tropas, luego de una acción en la cual perdieron 48 oficiales y hombres muertos, 107 heridos y 10 perdidos, fueron obligados a rendirse; pero, debido a la firmeza del mayor-general, en términos altamente fravorables para los prisioneros, que se contaban en 1300. Las pérdidas por parte de los Españoles, de quien se representa que juntaron en la ciudad unos 10.000 hombres, fué informado como 700 muertos y heridos.

El Comodoro Sir Home Popham, con el escuadron, se mantuvo al ancla en la entrada del río bloqueando el puerto, hasta que, con la llegada de refuerzos en Octubre 5 y 12, pudo recomenzar las operaciones ofensivas. El primer intento de Sir Home fué sobre Monte-Video; pero encontrando el agua demasiado baja para permitir a los barcos acercarse lo bastante cerca como para batir las paredes con algun efecto, el comodoro el 28 se retiro con la intención de tomar posesión del puerto de Maldonado, formado por la isla de Goretti, una plaza fuerte defendida por una batería de veinte cañones de 24 llibras. El 29 las fragatas del escuadrón anclaron en el puerto y desembarcaron sin oposición un destacamento de tropas (incluyendo marinos y marineros unos 1000) bajo el mando del Brigadier-general Backhouse. Habiendo tomado posesión, luego de una leve escaramuza, de la villa de Maldonado, el comodoro, el 30, le pidio a Goretti la rendición, lo que inmediatamente hicieron; y de este modo quedaron las cosas en el Río de la Plata hacia el final del año 1806.

En falla de la expedición a Buenos Ayres, no se puede realizar ni la más mínima imputación a los soldados o marinos que tomaron parte: hicieron aún más de lo que se podía pedir a tan pequeño número de hombres.. El error recayó en confiar en la información que, aparte de su obvia improbabilidad, era derivada de una fuente como la de un capitán de un buque americano. Las historias de habitantes enojados y de su disponibilidad a recibir ayuda externa deben ser siempre tomados con sospecha. Generalmente son trampas para tomar a los crédulos y, cuando están mezclados minas de oro y plata, casi siempre logran conseguir sus objetivos. Este no era el unico caso por el cual Sir Home Popham estaba en falta. Los Lords del Almirantzago le hicieron juicio por dejar su estación sin órdenes; y una corte marcial, que se realizó a bordo del Gladiator en Portsmouth, desde el 6 al 11 de Marzo de 1807, pronunció sobre él esta sentencia:" La Corte a acordado que los cargos han sido probados contra el susodicho Capitan Sir Home Popham. Que la retirada, sin ordenes al efecto,  del total de la fuerza naval del lugar donde se había ordenado que estuviera empleada y el empleo de la misma en operaciones distantes contra el enemigo, más especialmente si el éxito de esa operación pudiera haber retrasado un regreso rápido, debe ser atentido con la más seria inconveniencia para el servicio público, como así que el éxito de cualquier plan formado por los ministros de su majestad para operaciones contra el enemigo, en el cual dicha fuerza naval hubiera sido incluída, podría, por tal remoción, ser totalmente impedido. Y la corte ha también acordado que la conducta del dicho Capital Sir Home Popham al retirar el total de la fuerza naval bajo su comando del Cabo de Buena Esperanza, y proceder con ella hacia el Rio de la Plata es altamente censurable; pero, en consideración a las circunstancias, lo encuentra que debe tener sólo una severa reprimenda, y por lo tanto se le otorga una severa reprimendo de acuerdo a ello.

 

NAVAL HISTORY

1807

COLONIAL EXPEDITIONS - SOUTH AMERICA 

Page 354 - 356

 

SUD AMERICA

En la historia del año pasado sobre lo ocurrido en el Rio de la Plata, dejamos al Comodoro Sir Home Popham y al Brigadier General Backhouse en posesión del puerto de Maldonado y de la pequeña isla de Gorretti cerca de su entrada.El 5 de Enero el Rear Admiral Stirling en la Ardent 64 cañones, con un pequeño convoy, llego a Maldonado para relevar al Comodoro Sir Home Popham. El Almirante también trajo al Brigadier-General Sir Samuel Auchmuty para tomar el comando de las tropas. El día 13 Maldonado fué evacuada sin oposición y solo se dejó un pequeño destacamento en Gorretti. Se determinó ahora tomar Monte-Video, una plaza fuerte, montando en sus diferentes baterías 160 piezas de cañon con un  respetable regimiento; y los siguientes fueron la fuerza naval Británica lista para cooperar en el ataque: 

Cañones    

Barco

 Comando

64

Diadem

Rear-ad. (w.) Charles Stirling.

Captain Samuel Warren.

Raisonable

Josias Rowley.

Ardent

Ross Donnelly.

Lancaster

William Fothergill

38

Leda

Robert Honeyman.

32 

Unicorn

Lucius Hardyman.

Medusa

Honourable Duncombe Pleydell Bouverie.

Sloops, troop-ships, gun-brigs, &c. 

 

De acuerdo a ésto, habiéndose reunido el 16 en la mañana los barcos en la isla de Flores, se procedió a un desembarco en una pequeña bahía al oeste de las rocas Caretas y unas 8 millas al este de la ciudad. La fuerza de la brisa y la intricancia de la navegación hicieron muy dificultoso para una fuerza de protección acercarse lo suficiente para ser de mucho uso, pero las fragatas, bajo el mando del Capitan Lucius Hardyman del Unicorn, llego a estar tan cerca como para comandar la playa, si hubiera habido alguna oposición por la fuerza de soldados que se veían en las alturas.

HMS Unicorn

El día 19 el ejército, incluyendo unos 800 marineros y marinos bajo las órdenes del Capitán Ross Donnelly y John Palmer, )este ultimo del barco Pheasant) se movieron hacia adelante, y por la tarde los buques de guerra y transportes anclaron fuera de Chico Bay; cerca del cual, y a unas dos millas de la ciudad, acamparon las tropas, habiendo durante la marcha tenido una pequeña escaramuza con el enemigo. Era tal la poca profundidad del agua en frente de Monte-Video que los buques no pudieron efectuar nignuna cooperación efectiva en el asedio, más que desembarcando parte de su gente, cañones y vituallas y cortar toda comunicación entre Colonna y Buenos Ayres. El 25 el general abrió sus baterías de asedio y los barcos ligeros del escuadrón abrieron una distante cañoneada. El asedio continuó, con resultado dudoso, hasta el 2 de Febrero, cuando se informó que era posible una brecha. Por la tarde se envió un pedido al gobernador el cual no fué respondido; y en la mañana del 3, antes del día, la brecha fué gallardamente asaltada y la ciudad y la ciudadela fueron tomados.

Las pérdidas sufridas por el ejército, desde su primer desembarco hasta la terminación del asedio, sumó 192 muertos, 421 heridos y 8 perdidos. La distancia de la costa a que fueron obligados los barcos a anclar, el viento constante y las fuertes olas, y la distancia que los cañones, cuando fueron desembarcados, debieron ser tirados sobre un camino de gruesas arenas, hicieron del trabajo de los marinos particularmente arduo. Por esos y otros servicios tantos hombres eran requeridos que el número diario de hombres ausentes del escuadrón, incluyendo la división enviada con el ejercito, fuera de unos 1400; y el Diadem mismo fué frecuentemente dejado con sólo 30 hombres a bordo. Las pédidas sufridas por la marina e tierra sumó 6 hombres muertos, un subteniente (George Stewart), 3 suboficiales (el honorable Charles Leonard Irby, Henry Smith y John Morrison) y 24 marineros y marinos heridos y 4 marineros perdidos.

  Era tan bajo el stock de polvora reducida por lo largo del sitio que, cuando se hizo una brecha, no quedaba una gran cantidad en los buques de guerra, transportes y la flota de mercantes ingleses que los acompañaba que hubiera podido entregar dos días mas de consumo. Ninguno de los barcos Españoles de guerra encontrados en el puerto eran de gran valor. Una corbeta de 28 cañones fué quemada por su tripulación. Había dos o tres corbetas inservibles y algunos veleros de guerra, también barcas de 21 cañones. Los barcos remanentes eran mercantes.

Robert Crawfurd

Durante el curso de Mayo un refuerzo de ceca de 5000 tropas Británicas llegaron, bajo el mando del Brigadier-General Crawfurd; quien así  remplazó a Sir Samuel Auchmuty. El 15 de Junio el Brigadier -General Crawfurd fué reemplazado por el Teniente-General Whitelocke y el Almirante(rear admiral) Stirling por el Almirante(Rear Admiral) George Murray, cuyo bandera fué izada a bordo de la fragata de 64 cañones Polyphemus, al mando del capitán Peter Heywood. Un ataque sobre Buenos Ayres era  el próximo objetivo de la expedición. La pequeña parte que tuvo la Armada, por el bajo calado de los accesos por agua, pudo tomar en la  desgraciada campaña que siguió, nos releva del trabajo de recordar sus particulares. Es suficiente decir que el 28 de Junio se efectuó un desembarco sin oposición a unas 30 millas de Buenos Ayres, que el 5 de Julio se realizó un ataque a la ciudad; que las tropas Británicas, bajo el brigadier-general Crawfurd, fueron sobrepasados en número y obligadas a rendirse con la pérdida de 2.500 hombres entre muertos, heridos y prisioneros; y que el día 6 el oficial en comando de Buenos Ayres, general Liniers, ofreció entregar todos los prisioneros si se discontinuaba el ataque y los británicos consintieran en evacuar el río Plata en dos meses.

 Liniers, Jacques (Santiago de Liniers)

Estos términos fueron inmediatamente entregados al General Whitelocke y así se perdió toda esperanza de los Británicos en este lugar. La campaña de Buenos Ayres no había, de todos modos, pasado totalmente sin beneficios: mostro la tontera de  basarse en las sospechosas especulaciones de mercaderes y renegados, respecto de las gentes insatisfechas de cualquier país que hayan visitado o huído de él. Mostró, también, la ventaja de fijarse, de un modo apropiado, en los primeros síntomas de debilidad que descubre un oficial. Si hubiera habido un poco de este tipo de observación de lo que afectó notoriamente al Teniente Coronel Whitelocke en Santo Domingo y lo hubieran despojado de su uniforme, el Teniente General Whitelocke no hubiera estado presente en Buenos Ayres para sacrificar un heroico ejército y poner una sombra sobre el nombre Británico.