Historia y Arqueología Marítima

 

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OPERACIÓN URGENT FURY -  EL RESCATE DE ESTUDIANTES Y PROFESORES EN GRENADA

Por el CF SERGIO GUSTAVO ROBLES

Publicado en el Boletin del Centro Naval Número 786 Volumen 115 Abril, mayo y junio de 1997 CDU 627.77 Recibido: 10 de julio de 1996- Imagenes de Wikipedia

ABREVIATURAS UTILIZADAS EN EL PRESENTE ARTÍCULO

  A/2/75  Compañía A del Batallón 2 del Regimiento 75.
  AWACS Sistema Aerotrasportado de Alerta Temprana y Control (Airborne Early Warning and Control System).
  BLT  Equipo de Desembarco de Batallón (Battallon Landing Team).
  CAÁ Controladores Aéreos Adelantados.
  CCT

Equipo de Control del Combate (Combat Control Team). 

  CFD Comandante de la Fuerza de Desembarco.
  CFTA Comandante de la Fuerza de Tareas Anfibia.
  CÍA Agencia Central de Inteligencia (Central Intelligence Agency).
  CINCLANT Comandante del Teatro de Operaciones Atlántico (Commander in Chief, Atlantic).
  EDU Embarcaciones de Desembarco Utilitarias.
  ERP Ejército Revolucionario del Pueblo.
  FOE Fuerzas para Operaciones Especiales.
  JCS Junta de Jefes de Estado Mayor de Estados Unidos (Joint Chiefs of Staff).
  JSOC

Comando Conjunto de Fuerzas para Operaciones Especiales (Joint Special Operations Command).

  LAPES

 Sistema de Extracción con Paracaídas a Baja Altura (Low Altitude Parachute Extraction System).

  MAC Comando de Transporte Aéreo Militar (Military Airlift Command).
  MRP Milicia Revolucionaria del Pueblo.
  OAF Oficial de Apoyo de Fuegos.
  OEA  Oficial de Enlace de Artillería.
  OECS

Organización de los Estados Caribeños Orientales (Organization of Eastern Caribbean States).

  SEAL

 Buzos Tácticos de la Armada de Estados Unidos (Sea, Air, Land).

  SFNA  Spotter de Fuego Naval (aéreo).
  USA

 Ejército de los Estados Unidos de América (United States Air Forcé).

  USAF

 Fuerza Aérea de los Estados Unidos de América (United States Air Forcé 

  USMC

Infantería de Marina de los Estados Unidos de América (United States Marine Corps).

  USN

 Armada de los Estados Unidos de América (United States Navy).

  VAOs  Vehículos Anfibios a Orugas.
  ZDH  Zonas de Desembarco de Helicópteros.

La doctrina une las cosas con sus principios, conoce la relación que tienen entre si y descubre lo que hay que hacer para proceder en consecuencia. La virtud influye sobre los actos, los hace dignos de elogio y de recompensa: la previsión rechaza lo malo para sustituirlo por lo bueno y saca partido de todo; /a necesidad hace nacer los recursos. El sabio sigue la doctrina, se dirige por la previsión, se rige por la virtud, obedece a la necesidad.

Sé-Ma 11 - El Arte Militar de los Chinos

GRENADA es el estado insular más al Sur de lasAntillas Menores, próximo, en consecuencia, a las costas venezolanas. Ocupa una superficie de 344 Km2 y su topografía comprende montañas en su zona central, abundante vegetación tropical y hermosas playas de blancas arenas. Su capital es Saint George's y tiene alrededor de 100.000 habitantes.

Se mantiene dentro del Commonwealth británico aunque se declaró independiente en 1974, estando como Jefe de Ministros Sir Eric Gairy. Era éste un personaje de cuestionable trayectoria político-gremial, que había logrado ser reelecto en 1967 luego de ser expulsado de su cargo por excesivos gastos no autorizados.

¿Por qué se decidió la operación?

En 1979, en momentos en que Gairy se hallaba fuera de la isla, se produjo un golpe de estado encabezado por Maurice  Bishop, y celebrado por la mayoría de los granadinos. Lo que éstos no sabían era que su futuro sería peor que su pasado. Organizaciones tales como el Gobierno Revolucionario del Pueblo, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y la Milicia Revolucionaria del Pueblo (MRP) comenzaron a dominar la vida política de la isla, basadas en principios marxistas-leninistas y una organización política similar a la de la Unión Soviética. Se creó el Ministerio de Movilización Nacional, cuyas tareas nada tenían que ver con su título sino con el adoctrinamiento político. Este último pasó a tener mayor importancia que la educación académica.

El cuadro de adoctrinamiento y control se completaba con varias «organizaciones nacionales»: de las Mujeres, de la Juventad, de los Jóvenes Pioneros (niños de 5 a 14 años). Todos los funcionarios debían ser llamados «camarada», «hermano» o «hermana». El Gobierno Revolucionario del Pueblo creó las Leyes del Pueblo, apropiadamente adecuadas a sus fines de controlar a la población. La asistencia militar se buscó y obtuvo de Cuba, Guyana, Checoslovaquia y Corea del Norte, entre otros países de orientación comunista. Morteros, ametralladoras, ametralladoras antiaéreas, lanzacohetes antitanques, municiones de todo calibre y vehículos blindados comenzaron a llegar a la isla. Una misión cubana se estableció en Granada a fin de adiestrar al ERP y la MRP.

El embajador soviético en la República Argentina fue redestinado a Granada, apareciendo allí con su uniforme de general de división del ejército de la URSS. El 120CT82, el Vice Primer Ministro y subjefe del partido - Bernard Coard - renunció a su cargo, en una maniobra política para obtener mayor poder sobre el país y sobre el primer ministro Bishop. Las reuniones políticas posteriores echaron tierra sobre la habilidad de Bishop para gobernar y, menos de un año más tarde, el poder resultaba compartido con Coard, al término de una reunión hábilmente manejada por sus allegados.

El 130CT83, Bishop fue depuesto por Coard y recluido en arresto en su domicilio junto con sus colaboradores, hecho que provocó demostraciones en contra de Coard en los días siguientes. El 190CT, una multitud de miles de granadinos rescató a Bishop de su casa y comenzó a movilizarse para capturar a Coard, cuya propia casa no estaba lejos de la de Bishop. Este último detuvo a las masas y se encaminó a Fort Rupert, asiento del gobierno.

Pero Coard contó con el apoyo del ERP y atacó Fort Rupert con vehículos blindados, matando a docenas de civiles. Bishop y sus funcionarios fueron capturados y condenados a muerte sumariamente por Coard y otros diez miembros del Comité Central del Partido, entre los cuales estaban su propia esposa y Hudson Austin, Ministro de Defensa, Interior y Construcciones. Bishop y siete colaboradores fueron puestos contra una pared de Fort Rupert y virtualmente destrozados por las ráfagas de tres ametralladoras. Sus restos fueron llevados luego a Camp Calivigny, un cuartel del ERP, y cremados en una fosa común, siguiendo las directivas de Austin.

Coard había ganado y el escenario para «Urgent Fury» estaba listo. Faltaban las causas que justificaran el empleo del poder militar por otro país. Algunas causas fueron reales y no se dijeron; otras fueron creadas y tuvieron difusión.

Los funcionarios de los Estados Unidos estaban siguiendo con preocupación la militarización de Granada, aunque no se conocían detalles de la cantidad o tipo del armamento que estaba siendo introducido en la isla. El temor estadounidense radicaba en que Granada se convirtiera en otra exportadora de subversivos y terroristas - a imagen de Cuba - comenzando por otras islas caribeñas. La principal preocupación del gobierno del presidente Reagan era la pista del aeropuerto de Salines. Había sido construida y financiada principalmente por los cubanos, quienes de alguna forma cobrarían la inversión. Desplegar desde allí hacia Latinoamérica y África , por ejemplo, resultaba sencillo.

Otro aspecto que influyó en la resolución del presidente Reagan fue la necesidad de aumentar la autoestima de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, así como también el respeto de otros países hacia las mismas y hacia los Estados Unidos como potencia mundial. Según dice Richard A. Gabriel, un funcionario habría comentado privadamente que la administración Reagan había llegado «al poder con la intención de golpear la nariz de alguien» (1).

La retirada de Vietnam, el incidente con el Mayaguez, el fracaso del rescate de los rehenes mantenidos por Irán y el asesinato de 241 infantes de marina en Beirut en esos mismos días de la revolución en Granada, eran un desafío ante el mundo entero. ¿Podía decirse esto públicamente ? Ciertamente que no, pero...

En Granada estaba viviendo un número de estudiantes y profesores médicos estadounidenses en condiciones de seguridad poco claras a la luz de los últimos sucesos. El país ya había tenido que sufrir el incidente de los rehenes en Irán y, según parece, el nuevo gobierno no quiso correr riesgos. Combinada con los otros factores ya vistos, ésta fue la causa que pudo darse a publicidad y concurrir al lugar a «hacer todo lo que necesita hacerse» como dijera oportunamente el presidente Reagan.

El concepto de la operación «Urgent Fury» planeada por Cinclant

A las 0454 del 22 de octubre de 1983, la Junta de Jefes de Estado Mayor de los Estados Unidos, (JCS) (2), formalizó ante el almirante McDonald, Comandante en Jefe del Atlántico (CINCLANT), la orden de «ejecutar operaciones militares para proteger y evacuar extranjeros estadounidenses y de países seleccionados residiendo en Granada, neutralizar a las fuerzas granadinas, estabilizar la situación interna y mantener la paz. En conjunto con los gobiernos de la Organización de Estados Caribeños Orientales (OECS), asistir en la restauración de un gobierno democrático en Granada.»

El Comando del Atlántico (3), ubicado en Norfolk, Virginia, EEUU, tiene como tarea principal obtener la supremacía en el Atlántico en la eventualidad de una guerra mundial. Por lo tanto, no estaba preparado para planear y conducir una operación terrestre en gran escala; ni tenía los medios necesarios de inteligencia y comunicaciones, ni sus hombres tenían experiencia en el tipo de operaciones mencionado (4). Inexplicablemente, en el Pentágono estaba listo un plan de contingencia para una eventualidad como la presentada pero, en lugar de asignarse la misión al comando previsto - Cuerpo Aerotransportado XVIII -, se dio la responsabilidad a CINCLANT(5).

La orden de la JCS destacaba la necesidad de que la operación se realizara sorpresivamente y con rapidez, de forma tal que se protegiera adecuadamente la vida del personal a ser rescatado, y se pasara el mando de las acciones posteriores a las fuerzas de mantenimiento de la paz, integradas mayormente por fuerzas militares y policiales de la Organización de los Estados Caribeños Orientales (OECS).

Las tareas a realizar indicaban la necesidad de que la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USN y USAF) efectuaran las misiones de transporte y apoyo, en tanto la infantería de marina de Estados Unidos (USMC), tal vez con participación del ejército del mismo país (USA), ejecutara las operaciones terrestres. Las Fuerzas para Operaciones Especiales (FOE) tendrían participación en el rescate de los ciudadanos estadounidenses y en el de los rehenes, si los hubiere.

Después de los problemas que se habían presentado en 1980 para ejecutar la operación «Garra de Águila» a fin de rescatar los rehenes en Irán, parecería ser que todas las Fuerzas Armadas de EEUU debían tener la oportunidad de demostrar que eran eficientes en lo suyo. En consecuencia, ninguna podía quedar fuera de «Furia Urgente».

La necesidad de que hubiera un comandante en escena hizo que fuera designado el vicealmirante Metcalf III como Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) 120, dependiente de CINCLANT. Sus propios subordinados eran el Grupo de Tarea (GT) 20.5 y las Fuerzas de Tareas (FFTT) 121 y 124.

USS GUAM

A bordo del USS Guam se reunió un estado mayor conjunto para planear la operación, pero muchos de ellos no se conocían, la cantidad de miembros de la USAF y el USA era reducida y no había oficiales capacitados para planear y coordinar el apoyo de fuegos navales y aéreos a operaciones terrestres (7).

El 25 de octubre fue fijado como Día D, lo que significaba que todos debían trabajar sin descanso para emitir el plan de operaciones que coordinara las tareas de unos 20.000 hombres que participarían en la operación. Como ya se dijo, además de la sorpresa como requisito fundamental de la operación, se requirieron rapidez en la ejecución y seguridad de los rehenes. Obviamente, todos estos requisitos están conectados entre sí. El logro de los mismos en una operación con las características de la que debía ejecutarse, depende en gran medida de la inteligencia sobre los factores geográficos, militares, políticos, etc.

Lamentablemente para quienes ejecutarían las acciones, sin embargo, casi no existía información (8). Por ejemplo, se ignoraban las respuestas seguras a preguntas clave tales como ¿ dónde están los estudiantes ?, ¿ cuántos son ?, ¿ en qué condiciones se encuentran ?A pesar de que nunca faltó comunicación telefónica con la isla, ni durante el planeamiento ni durante la operación, a nadie se le ocurrió realizar un llamado telefónico que habría provisto información a estas preguntas (9).

A la sazón, los estudiantes se encontraban repartidos principalmente en dos áreas: True Blue y Grand Anse, aunque había otros grupos dispersos. Los hombres que integraban las FOE y CINCLANT sabían esto, pero quienes recibieron la misión de rescatar a los estudiantes y profesores sólo se enteraron de que existía Grand Anse cuando ya estaban en True Blue (10). Posiblemente el siguiente más grave problema de inteligencia fue que nadie tenía un solo mapa de la isla para planear la operación (11).

Como fue el caso con la operación «Garra de Águila», en aras del secreto se ocultó la realización de la operación a autoridades no sólo de rango elevado sino que estaban relacionadas con las operaciones. Tal fue el caso de los vicealmirantes responsables de la logística en la JCS y en CINCLANT (12). El vicealmirante McDonald llamó a reunión el 220CT, pero los resultados del llamado fueron pobres: no hubo un representante del USMC; las FOE estuvieron representadas solamente por un teniente coronel; el USA envió a un teniente coronel y tres oficiales más modernos; el representante del Comando de Transporte Aéreo Militar (MAC) llegó en la noche del día siguiente, porque recién se enteró de la reunión al mediodía del 230CT y luego lo demoró el mal tiempo (13).

Los asistentes a la reunión acordaron que las FOE incursionarían primero, junto con los Rangers. Oportunamente entrarían en acción las tropas de la 82a. División Aerotransportada. Aunque no pudieron coordinar con el representante del MAC, también acordaron que los Rangers utilizarían MC-130E Combat Talón y C-130 Hércules, en tanto que la 82a. utilizaría C-141 Starlifter. En un llamado telefónico, el Jefe de la JCS le recalcó a McDonald la necesidad de mantener celosamente el secreto de la ejecución de la operación. Cuando las fuerzas participantes fueran alertadas, debían serlo para un ejercicio y no para una operación real, y todas las comunicaciones debían ser verbales, no escritas. Asimismo destacó la importancia de que las FOE actuaran rápidamente y pasaran el mando lo más pronto posible a fuerzas convencionales de EEUU y los países caribeños.

Para paliar la falta de inteligencia, el Jefe de la JCS esperaba poder colocar un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CÍA) en Granada lo más pronto posible, a fin de obtener más información. También esperaba obtener buenos resultados de los vuelos de reconocimiento que se habían ordenado sobre la isla. Cuando los oficiales de la 82a. regresaron a su cuartel en Fort Bragg, Carolina del Norte, poco pudieron hacer para contestar las preguntas de su Comandante respecto a aspectos básicos de una operación como la que iban a emprender, tales como cuáles eran los objetivos, dónde estaba el enemigo y cuál era el papel que debían jugar las tropas de la División que se determinara que debían participar. La falta de inteligencia era enorme.

El Comandante de la 82a. División Aerotransportada se puso a planear frenéticamente cómo capturar toda la isla únicamente con su División, pensando en empeñar seis batallones organizados en dos brigadas. Las fuerzas de la 82a. División conformarían finalmente la FT 121. Dado que en el estado mayor de la FTC120 no había un solo representante del USA, se ordenó al Comandante de la 24a. División de Infantería Mecanizada, general de división Norman Schwarzkopf, que se trasladara a Norfolk. Según Adkin, como lo hizo únicamente con dos Mayores, poca fue la ayuda real que fue capaz de proveer. Es de hacer notar que tampoco se previo ni hubo un Comandante terrestre que condujera todas las operaciones en tierra (14).

Al general de división Scholtes, Comandante del Comando Conjunto de Fuerzas para Operaciones Especiales (JSOC), se le asignó el comando de la FTC 123, que agrupaba a los Deltas, los Rangers, los SEALs y el Equipo de Control del Combate (CCT) de la USAF. Tal como sucediera en Irán, Scholtes debía encontrar tareas para todos sus subordinados.

Los objetivos determinados por los planificadores de JSOC para la FTC 123 fueron los que se señalan en la Figura 2.

OBJETIVO N|  DESCRIPCIÓN ASIGNACIÓN DE FUERZAS
1 Aeropuerto Salines y parque estudiantil en su extremo oriental Batallón 1/75 Ranger
2 Aeródromo I'earls Batallón 2/75 Ranger
3 Seguridad del gobernador general de la isla Equipo SEAL N°6
4 Estación de radio en Beausejour Equipo SEAL N°6
5 Prision con detenidos políticos en Richmond Hill  Fuerza DELTA

No puede discutirse la importancia de los objetivos 1, 2 y 3, pero si se hubiera dispuesto de más inteligencia sobre la emisora de radio, probablemente habría sido descartada como objetivo, ya que existía otra estación trasmisora en Grand Anse y una estación trasmisora motorizada. Con respecto al objetivo 5, debido también a la falta de inteligencia, nadie sabía a ciencia cierta quiénes estaban encerrados en sus celdas. A pesar de ello, la mejor unidad antiterrorista de los EEUU recibió la misión de rescatarlos, quienesquiera que fuesen, a pesar de que no había inteligencia con el nivel de precisión que era necesario para una operación de esas características (15).

C5A-Galaxy

UH-60 Black Hawk

Habiéndose acordado ya cuál sería el transporte para los Rangers, se estableció que aviones C-5A Galaxy transportarían helicópteros UH-60 Black Hawk, parcialmente desarmados, hasta Barbados, juntamente con las FOE. Los Black Hawk, que conformarían la FT 160 y son el transporte normal de los Delta, serían armados nuevamente en Barbados y desde allí transportarían a las FOE a los objetivos 4 y 5.

Los infantes de marina conformaron la FT 124 y, al parecer carentes de directivas claras de su comando superior - al igual que sus pares en las FFTT121 y 123-, planearon por su cuenta para cumplir el total de la misión que suponían habría recibido CINCLANT. La FT 124 estaba compuesta por un equipo de desembarco cuyo núcleo era el 2- Batallón del 8a Regimiento (2/ 8 BLT), un escuadrón de helicópteros medianos CH-46 (HMM 261) y un grupo de apoyo de servicios (MSSG 22).

Todos ellos estaban embarcados en buques del Escuadrón Anfibio 4, cuyo comandante, capitán de navio Erie, recibió la orden de esperar en estación a 500 millas al NE de Granada. Nadie sabía con certeza qué era lo que esperaban, pero acertadamente dedujeron que EEUU se disponía a evacuar ciudadanos de la isla y que ellos participarían. Como su itinerario al zarpar del continente no incluía Granada, por supuesto que no tenían ningún mapa de la isla. Todo lo que consiguieron fue una carta inglesa de 1936 (16), lejos de ser satisfactoria para planear y ejecutar una misión terrestre donde el detalle era un factor de importancia relevante.

Los comandantes de cada componente de la FT 124 se juntaron a bordo del USS Guam para planear la operación. Determinaron que el aeropuerto de Salines debía ser capturado para ser utilizado como lugar de evacuación y que destinarían a ello una compañía de tiradores. Otra compañía desembarcaría en Grand Anse a efectos de bloquear las aproximaciones a Salines y una tercera compañía permanecería como reserva, lista a conquistar el aeródromo Pearls, si fuere necesario.

.A las 2200 el Comandante de la FTC 120 le comunicó al Comandante de la FT 124 que el USA haría un asalto aerotrasportado en Granada. Nada dijo sobre la participación de la FT 124 si es que había alguna

El 230CT CINCLANT viajó a Washington,DC y expuso el plan ante la JCS. Ésta lo hizo modificar ligeramente, quedando de la siguiente manera:

Día D: 250CT Hora H: 0200

Fase 1: La responsabilidad del sector sur de la isla se asignó a la FTC123 y la del sector norte a la FT 124. Los Rangers debían capturar True Blue, Salines y Calivigny. Los SEALs y los Delta conquistarían los objetivos planeados para ellos por JSOC y los infantes de marina recibieron como misión la conquista del aeródromo en Pearls. Además, los SEALs debían instalar ayudas a la navegación aérea con anterioridad al Día D.

Fase 2: A H+4 debían llegar los elementos adelantados de la FT 121. Primero debían relevar a las fuerzas desplegadas en el Sur, permitiendo que las FOE abandonaran la isla. Luego relevarían a los miembros del USMC desplegados en el Norte. Se fijó que esta fase terminara el mismo Día D o a más tardar elD+1.

Fase 3: La 82a. División Aerotrasportada debía paulatinamente pasar las responsabilidades a las fuerzas militares y policiales de los países caribeños de la fuerza conjunta-combinada, quienes desarrollarían tareas de mantenimiento de la paz.

Los apoyos naval y aéreo serían provistos por el GT 20.5, integrado por ocho buques estadounidenses encabezados por el portaaviones USS Independence, a bordo del cual se hallaban A-6 del USMC y A-7 de la USN. El aislamiento de la zona del objetivo anfibio, lo mismo que el reconocimiento aéreo, serían tareas de la FT 126, que agrupaba a ocho F-15 y 4 AWACS. El MAC, por su parte, proveería MC-130, C-130, AC-130, C-141, C5-A y KC-10 (17)

USS Independence

A pesar de que en la Fase 3 estaba prevista la participación de las fuerzas caribeñas, el comandante de la FT120 no tenía ningún oficial de las mismas en su estado mayor y ninguna coordinación fue hecha. Consecuentemente, cuando los caribeños arribaron a Salines no sabían cuál era la situación y asimismo ignoraban su misión. Fueron preparados para combatir, pero no bajo comando estadounidense.

La inteligencia disponible no era detallada sobre los objetivos, pero se conocía que el ERP tenía entre 1200 y 1500 hombres que podían sumar hasta 5000 adicionando a los milicianos. También había del orden de 50 asesores militares cubanos con 600 obreros de la construcción. En cuanto a las armas, había ametralladoras antiaéreas soviéticas de calibres 12,7 y 37 mm y hasta 12 vehículos blindados.

Las operaciones de la FTC 123 (Fuerzas para Operaciones Especiales)

En la noche del 23 al 240CT, doce SEALs y cuatro integrantes del CCT se lanzaron al mar en paracaídas desde dos C-130. Si todo salía de acuerdo con lo planeado, debían reunirse con dos botes de algo más de 7 metros de eslora que los dejarían cerca de la costa granadina para hacer un reconocimiento en Point Salines e instalar ayudas a la navegación aérea. Luego se dirigirían al destructor USS Clifton Sprague (18).

USS Clifton Sprague

Según Gabriel el lanzamiento de hombres y botes se produjo desde C-130 volando a ras del mar, extraídos por paracaídas especiales. Esta técnica se denomina LAPES, por la abreviatura de su nombre en inglés: Low Altitude Parachute Extraction System (19). Habría sido menos complicado y riesgoso lanzar al grupo desde un submarino, pero los SEALs que estaban disponibles para esa operación no habían sido adiestrados aún en esa técnica (20). Las condiciones de esa noche eran desfavorables para un lanzamiento LAPES al mar: el viento soplaba a 25 nudos y el mar estaba encrespado. A estas dificultades se sumaba que las tripulaciones de las aeronaves no estaban totalmente adiestradas en las técnicas apropiadas (21). El resultado fue que cuatro SEALs desaparecieron. El resto, en un solo bote, avanzó hacia la isla, encontrándose en su camino con una lancha patrullera granadina. Para evitar ser descubiertos, apagaron el motor del bote, quedando a la deriva. Como resultado del mar encrespado, el motor se fue humedeciendo y cuando se lo quiso poner nuevamente en marcha fue imposible. Todo esto consumió horas de oscuridad que eran necesarias para operar en tierra, por lo que los SEALs abortaron la misión y se encaminaron lentamente al destructor.

El Comandante de la FTC 123 pidió un retraso de 24 horas  en el Día D pero, después de fuertes polémicas con Washington DC y Norfolk, sólo consiguió autorización para intentar la operación de infiltración nuevamente la noche siguiente y un retraso de 3 horas en la Hora H.

Da la impresión de que los planificadores, sin experiencia en operaciones especiales, no tenían idea de lo que significaba disminuir las horas de oscuridad disponibles para operar a las FOE que atacarían los objetivos 3, 4 y 5 seleccionados por JSOC. Para colmo, las ayudas a la navegación aérea que se querían instalar no eran estrictamente necesarias. En consecuencia, podría haberse suspendido esta operación en lugar de amenazar el éxito de lo que era más importante.

Durante la noche siguiente, otro equipo de SEALs repitió el lanzamiento y se reunió con los botes que habían zarpado del destructor y luego se dirigieron a la isla. Para su desgracia, el encuentro con (a lancha patrullera se repitió y también tuvieron que volverse al destructor sin cumplir la misión asignada. Hay quienes se preguntan porqué no se dirigieron a la costa en lugar de volverse al destructor, para lo que hay una variedad de respuestas posibles: 1) arribar lentamente aumentaba las posibilidades de ser detectados; 2) si eran detectados, no podrían evitar ser capturados; 3) podía suceder que llegaran a la costa a plena luz, o no tuvieran tiempo de oscuridad suficiente como para ocultarse, para no mencionar que no tendrían tiempo de operar.

Las fuerzas dependientes de JSOC no habían tenido un feliz comienzo de sus operaciones. Como veremos, la cuota de fortuna que usualmente requieren las actividades militares les seguiría siendo esquiva a las FOE por un tiempo más.

Según las directivas de la JCS, la FT 160 - que agrupaba a los UH-60 Black Hawk que trasportan usualmente a los Delta -fue alertada para un ejercicio. No hubo ni puesta en situación, ni distribución de mapas de la zona del objetivo, ni destino especificado (22) ni, aparentemente, lista de equipo y material a trasportar. Todo lo que se dijo fue que había que embarcar en los C5-A. Como se pensaba que era un ejercicio y se ignoraba el objeto del mismo, muchos de sus integrantes dejaron en el cuartel sus chalecos antibala, algo que más tarde podría haberles salvado la vida.

Cuando los C5-A arribaron a Fort Campbell se desplegó una frenética actividad para cargar los Black Hawk, pero también una gran confusión, lo que demoró la carga más de lo previsto. Los aviones se dirigieron luego a una base de la USAF en otro estado, para cargar a las FOE y continuaron luego a Barbados. Una confusión con los horarios hizo que los aviones volaran más lento que lo necesario hasta que alguien se percató de lo que sucedía y los hizo acelerar. Cuando el último C5-A aterrizó en Barbados eran las 0330 y sólo quedaban algo así como 45 minutos para descargar nueve UH-60, armarlos, equiparlos, impartirlas órdenes para las diferentes operaciones, cargarlos SEALs y Delta y partir (23). Algo imposible, aún si todo salía bien. Por supuesto, en el nivel de improvisación con que se estaba realizando todo, algo tenía que salir mal. Por ejemplo, toda la munición a ser utilizada en las ametralladoras M-60 que son el armamento de los Black Hawk estaba a granel y hubo que colocarla en las bandas correspondientes (24).

La ignorancia sobre la situación y los objetivos era apabullante. Se esperaba que no hubiera oposición; se esperaba obtener sorpresa; se esperaba que los Spectre (25) brindaran apoyo de fuego; se esperaba desembarcar en los pastizales que se suponía existían a los costados de la prisión ubicada en Richmond Hill. Ninguna de estas esperanzas se cumpliría.

Avanzando hacia Salinas

Los UH-60 lograron despegar recién a las 0530, media hora después de la Hora H ordenada, llevando a bordo a los hombres de la FTC 123. El sol estaba saliendo. Cuando el comandante de la FT 160 sintonizó Radio Granada durante el vuelo, se quedó estupefacto: la misma estaba anunciando que se había iniciado la invasión de la isla. La información era correcta, ya que para esa hora los infantes de marina habían helidesembarcado en Pearls y los Rangers se habían lanzado en paracaídas sobre Salines, como ya veremos más adelante. Las FFTT 160 y 123 llegarían 75 minutos tarde a los objetivos asignados.

-El ataque a la estación de radio. Este objetivo fue capturado rápidamente, ya que sólo había en él 4 ó 5 granadinos. Los SEALs establecieron un perímetro defensivo que les permitió rechazar el ataque de tropas enemigas que se aproximaron en un camión, pero no estaban armados apropiadamente para el siguiente ataque: un vehículo blindado de exploración, un transporte blindado de tropas y un mortero de 82 mm (26).

Los granadinos no ahorraban munición y pronto comenzaron a sumarse las bajas entre quienes estaban en la radío, tanto de un bando como del otro. Los Spectre no estaban disponibles, simplemente porque nadie había previsto que cumplieran misiones de apoyo a la FTC 123 durante esa mañana (27).

 

C-130 SPECTRE

Al cabo de una hora de combate los SEALs decidieron, ante el agravamiento de la situación, que era conveniente abandonar el objetivo y se ocultaron. Durante la noche se produjo otro encuentro con los granadinos y esta vez la resolución fue lanzarse al agua y nadar hasta el USS Carón.

Durante la tarde y la noche la estación fue atacada con fuego naval y aéreo, pero ningún daño importante le fue provocado. Sin embargo, los ataques y las noticias de más desembarcos en otros lugares de Granada fueron demasiado para los granadinos recuperadores de la misma, quienes la abandonaron y, cambiados de civil, se mezclaron con la población.

-La protección del Gobernador General. Los tripulantes de los dos helicópteros destinados a este objetivo identificaron correctamente el edificio donde se encontraba el Gobernador General de la isla pero, mientras trataban de descender en un claro, recibieron fuego. Finalmente tuvieron que abortar la misión y volar hasta el USS Guam para desembarcar los heridos que tenían a bordo y reorganizarse.

En el segundo intento, once SEALs descendieron frente a la casa del Gobernador y otros once lo hicieron sobre la cancha de tenis. Todos se dirigieron a su objetivo, identificaron al Gobernador y se dispusieron a esperar la conexión con fuerzas terrestres, ya que su plan de protección del Gobernador no incluía sacarlo de la zona de combate (28).

Al igual que en la estación de radio, el contraataque de los granadinos se realizó con vehículos blindados, contra los cuales los SEALs estaban indefensos. Por suerte para ellos, pudieron pedir apoyo aéreo a un Spectre. Este llegó, disparó y dañó al blindado enemigo, pero se quedó sin munición y tuvo que volar hasta Puerto Rico y Barbados para recargar..solo que allí no había munición para recargar AC-130 (29). El tiroteo en tierra continuó durante el resto del día y la noche. Como veremos más adelante, los infantes de marina sacaron a los SEALs del problema en la mañana siguiente.

La protección de los prisioneros en la prisión de Richmond Hill. Varias sorpresas esperaban a los cinco UH-60 que se dirigieron al objetivo 5 designado por JSOC. Primero, no había ningún lugar próximo a la prisión donde desembarcar a los Delta. El lugar más próximo estaba al pie del cerro en cuya cima se encontraba la prisión, pero el mismo tenía sus laderas cubiertas de vegetación tropical.

La segunda sorpresa fue que las paredes de la prisión tenían aproximadamente seis metros de altura y estaban protegidas por alambres de púas en sus coronamientos y torres. Pero la peor sorpresa fue que a sólo 300 metros de distancia había un cerro con 50 metros más de altura que el Richmond, donde estaba instalado Fort Frederíck, el Comando del ERP. Dicho fuerte estaba defendido, entre otras armas, por ametralladoras antiaéreas soviéticas (30).

Cuando los Black Hawk llegaron a plena luz del día volando por el valle entre los dos cerros, todos los militares granadinos que tenían un arma dispararon sobre ellos desde todas las direcciones. Si bien los UH-60 están blindados en su cabina para proteger a los pilotos, no están totalmente blindados. A medida que los helicópteros recibían impactos, algunos de los miembros de las FOE y algunos tripulantes comenzaron a resultar heridos. Las ametralladoras M-60 con las que están artillados los Black Hawk disparaban sin mucho efecto, pero sumaban su estruendo al caos que empezó a reinar dentro de los helicópteros. Estos se retiraron de la zona hacia el mar y se reagruparon. Increíblemente, aún volaban los cinco.

A los pocos minutos se les ordenó regresar sobre su objetivo, y lo hicieron por la misma helirruta (31). Esta vez, cuando el helicóptero del comandante de los UH-60 fue alcanzado, éste murió instantáneamente. Mientras tres de las aeronaves escogían cada una su ruta, el copiloto del comandante llevó la aeronave hacia el sur escoltado por otro Black Hawk. Desgraciadamente, la helirruta elegida lo llevó a pasar sobre otro cuartel del ERP desde donde recibió fuego nuevamente. Incapaz ya de volar, el helicóptero se estrelló y se incendió. Oportunamente llegaron al lugar otras FOE y deslizándose por cuerdas descendieron al lugar de la caída y apoyaron a los sobrevivientes, en tanto que un Spectre atacó en cierto momento a columnas del ERP que se aproximaban al lugar desde dos direcciones diferentes. A las 1000, un helicóptero de rescate de la USN se llevó a todos.

El siguiente ataque en esta zona fue realizado por aviadores del USMC. A pesar de que losAH-1 Cobra no poseen el blindaje de los Black Hawk, recibieron la orden de atacar Fort Frederíck. Como se les ordenó que en lo posible no destruyeran las casas civiles que había en los alrededores, debían realizar sus corridas en línea recta durante un tiempo extremadamente peligroso para su integridad, y si disparaban misiles, debían hacerlo en vuelo suspendido (32).

Uno de los Cobra resultó dañado en su quinta corrida y en tanto el copiloto perdió el conocimiento, su piloto quedó herido en un brazo y una pierna. A pesar de ello se las arregló para aterrizar la aeronave en un campo de deportes. El copiloto, que recobró el conocimiento, lo sacó entonces del helicóptero que se incendiaba. La explosión de la munición ahuyentó transitoriamente a los hombres del ERP que se aproximaban y el piloto, con una radio portátil que aún conservaba en sus manos, clamó por ayuda, logrando que el otro Cobra llegara al lugar y atacara a los que nuevamente se acercaban después del fin de las explosiones.

El piloto del Cobra había ordenado al piloto de un CH-46 que lo siguiera y rescatara a los hombres del Cobra caído mientras él distraía a los del ERP. El CH-46 aterrizó en el lugar y su artillero, fusil en mano, corrió hasta los restos del Cobra, logrando arrastrar/cargar al piloto del mismo hasta su helicóptero. El piloto del CH-46 esperó y buscó desesperado al copiloto del Cobra antes de despegar pero, si bien él no lo sabía, el mismo había sido muerto por los granadinos. A su vez, el Cobra de apoyo fue alcanzado cuando volaba sobre el puerto y se desplomó instantáneamente al agua pereciendo sus ocupantes.

La valentía de los helicopteristas y las bondades de los medios técnicos de que dispusieron, no alcanzaron para compensar los errores en los planes y órdenes impartidos.

.-La captura de Point Salines. Tampoco escasearon los problemas en las acciones ejecutadas por los Rangers para cumplir con las misiones asignadas.

Había tres AC-130 Spectre designados para apoyar la operación: a uno se le ordenó partir una hora más temprano; de los dos restantes, uno tuvo que volver por desperfectos y fue reemplazado. Esos eventos, sin embargo, terminaron favoreciendo el desarrollo de las operaciones, ya que el apoyo brindado no fue masivo pero si fue constante. Al Batallón 1/75 se le ordenó embarcar dos horas antes de lo que tenían previsto. En el apuro, los aviones no recibieron las antenas especiales para comunicar a las tropas directamente de avión a avión. Para hablar con sus subordinados diseminados en seis aviones, el Comandante de Batallón sólo pudo hablar por las radios utilizadas por las tripulaciones (33). A las 0930 despegaron.

La información recibida por el Comandante del 1/75 evolucionó de la siguiente manera:

2200 : pista obstruida; sin noticias sobre enemigo; tal vez se obtenga más información cuando los SEALs estén desplegados

2320 : se vio enemigo en proximidades de True Blue

0030 : los SEALs fallaron otra vez

A la 0130, el Comandante de Batallón ordenó que la Compañía A, que estaba distribuida en dos MC-130, saltara con paracaídas en lugar de aterrizar y la compañía inició sus preparativos. A las 0330 los exploradores se lanzaron en caída libre hasta los 600 metros y allí abrieron sus paracaídas. Por razones desconocidas, dos continuaron cayendo y se estrellaron contra el suelo.

A las 0400 el Comandante de Batallón decidió que todo el batallón saltara sobre Salines e impartió la orden correspondiente, que no fue recibida en los aviones quinto, sexto y séptimo. En el quinto avión, el más antiguo había previsto el salto y había ordenado equiparse y enganchar. Lamentablemente, por algún malentendido el Jefe de Carga anunció que aterrizarían, por lo que todos comenzaron a trabajar de acuerdo con ello (34).

Los Rangers se sacaron el arnés H, la mochila, el paracaídas principal, el de emergencia y el salvavidas, los guardaron en bolsas y los estibaron en la proa del avión a fin de facilitar el desembarco de los jeep y el equipo pesado que estaban estibados en el centro de la aeronave. Veinte minutos antes del «aterrizaje» les comunicaron que había combate en tierra y que en lugar de aterrizar debían saltar sobre el objetivo...en veinte minutos. Al mismo tiempo la situación llegaba finalmente a los aviones sexto y séptimo. Ni qué hablar del pandemonio que se vivió en los aviones afectados mientras las tropas recuperaban el material que habían guardado (35).

A las 0445 el avión líder sufrió desperfectos en los sistemas de navegación, con el resultado final de que los dos MC-130 que llevaban a la Compañía A pasaron a estar detrás del avión que transportaba al Comandante del 1/75. La Hora H se pospuso por 30 minutos.

El salto se hizo a 500 pies, a fin de evitar la larga exposición y el peligro de dispersarse demasiado. Los problemas continuaban. Los paracaidistas estaban sobrecargados, por lo que algunos más que saltar del avión se dejaban caer. Algunos creían que llevaban paracaídas MC1-1B que tiene tajos en el velamen y cuerdas para ser dirigidos, para encontrarse en el aire con que los paracaídas eran T-10, prácticamente ingobernables. El 1 /75 saltó con paracaídas de reserva, el 2/75 no (36). En realidad, el paracaídas era innecesario a esa altura, ya que si se hubiera producido una falla en el paracaídas principal no habría habido tiempo de abrir el de reserva.

Cuando el primer avión inició la corrida, fue iluminado por un reflector del ERP. Sin embargo continuó, lanzó a los paracaidistas y, zambulléndose para evitar el fuego antiaéreo, partió hacia el mar rozando los techos de los edificios de True Blue. Los dos aviones siguientes abortaron el lanzamiento, impresionados por el fuego antiaéreo que llegaba desde tierra. Cuando el comando del 1 /75 llegó a tierra no tuvo oposición y sus hombres se pusieron a trabajar para despejar la pista.

     

Posteriormente dos AC-130 comenzaron a disparar sobre los granadinos concentrados en la base logística Frequente y en Calliste, un caserío al N de True Blue. A las 0552 uno de los MC-130 llegó y lanzó a las tropas que transportaba sobre la pista. Recién a las 0634 llegó el resto de la compañía y a las 0705 se reunió todo el Batallón. A las 0707 saltó el 2/75, que había estado orbitando en espera de que el 1/75 finalizara su lanzamiento, rogando que no se le acabara el combustible a los aviones. Poner a ambos batallones en tierra había llevado una hora y media en lugar de los 32 minutos que podían haber transcurrido con un aterrizaje. El cambio de método para arribar a tierra provocó que algunas armas pesadas - antitanques, por ejemplo - no estuvieran disponibles al igual que equipo médico y de comunicaciones pesado (37).

Las compañías del 1/75 se movilizaron hacia sus objetivos a partir de las 0730. La sorpresa fue encontrar en True Blue a menos de la mitad de los estudiantes que se esperaba. Como ya dije, los Rangers desconocían la existencia de Grand Anse. También las subunidades del 2/75 desplegaron y conquistaron sus objetivos sin mayores inconvenientes.

Los AH-1T Cobra del USMC tenían órdenes de apoyar la conquista de Salines. Cuando llegaron a la zona, se encontraron con que no podían comunicarse, ya que les habían provisto frecuencias equivocadas. Cuando lograron conseguir las frecuencias correctas, no podían encontrar los blancos de los pedidos de apoyo de fuego, porque las cartas que tenían eran diferentes de las de los controladores aéreos adelantados (CAÁ). El problema lo resolvió un CAÁ señalando los blancos con los reflejos de un espejo de supervivencia (38).

Para las 1000, ambos batallones habían asegurado la zona lo suficiente como para recibir a los C-130 que transportaban el resto del material de los Rangers. El comandante de la FTC123 también arribó y estableció su cuartel en un edificio del aeropuerto. A las 1045 aterrizó un C-130 y de él descendieron soldados caribeños que sorprendieron totalmente al comandante del 2/75. Nadie le había comunicado que arribarían y por un instante pensó que eran tropas del ERP (39).

-El rescate de estudiantes en Grand Anse. Tan sólo quince minutos antes de lo relatado en el párrafo anterior, el comandante del 2/75 había tomado conocimiento de la existencia de más estudiantes en Grand Anse y discutió el tema con su comandante esa tarde. La primera idea fue destacar al 2/75 a pie, asegurar la zona y llevar a los estudiantes a Salines en camiones.

Sin embargo, el asesor del USA que estaba en el Estado Mayor de la FT120 pensó que era mejor realizar una operación conjunta: el 2/75 y los helicópteros del USMC. El programa de actividades delineado es el detallado en la Figura 3.

Más tarde se tomó conocimiento de que muchos estudiantes no vivían exactamente en el parque estudiantil sino que estaban diseminados en viviendas por los alrededores. A fin de darles tiempo para reunirse en el parque, se pospuso la Hora H hasta las 1605.

Hora Actividad
H-10 Inicio de bombardeos aéreos (A-7. Spectre y Cobras).Fuego naval de apoyo y artillería de campaña
H 15.10 Asalto vertical de la CaA/2/75 para aislar el parque universitario y prevenir interferencias con las operaciones de rescate
Consecuencia  Asalto vertical ele la CaIV 2/75, con la misma misión que la A/2/75
Consecuencia Asalto vertical de la Ca C/2/75. con la misión de reunir a los estudiantes
Consecuencia Arribo de cuatro CH-53 para evacuar a los estudiantes
Consecuencia Extracción de las Cas del 2/75 en orden inverso a su arribo

Figura 3 Plan de Actividades para el Rescate en Grand Anse

Cuando los helicópteros CH-46 del USMC decolaron de Salines, los de la Ca A se mezclaron con los de la B. Además, cuando la primera ola llegó a la zona, aterrizó a 500 metros de donde se había planeado. La segunda ola aterrizó más cerca, pero de todas maneras las compañías perdieron tiempo reuniéndose (40).

Un CH-46 se averió al tocar una palmera con las palas de su rotor, pero como su piloto estimó que aún podía volar, su tripulación lo llevó volando a Salines sin mayores problemas que violentas vibraciones. Otro CH-46 tocó otra palmera cuando iniciaba la extracción, por lo que fue abandonado en la zona de rompientes y ametrallado (41).

En los cuatro CH-53 previstos fueron compactados 233 estudiantes y llevados a Salines. Allí trasbordaron a un C-141 que los llevó a Carolina del Sur.

Cuando todos los Rangers se encontraban en el aire alejándose de Grand Anse, el jefe de la Ca C/2/75 se percató de que se había olvidado 11 hombres en el lugar (42). Comunicándose con ellos por radio, les ordenó que se dirigieran a pie hacia la zona donde operaba la 82a División Aerotrasportada. Hacer eso durante la noche que ya comenzaba, sin contacto radial con la 82a. y sin conocer las señales de reconocimiento era una invitación a los problemas.

Con buen criterio, los Ranger intentaron otra cosa. Se metieron en la zona de rompientes y revisaron el CH-46 abandonado, encontrando tres botes de supervivencia utilizables. Los inflaron y, remando con los cascos y las culatas de los fusiles, llegaron hasta el destructor USS Carona las 2300.

-La conquista de Camp Calivigny. La siguiente intervención de los Rangers nos lleva a Camp Calivigny. Por alguna extraña razón, Camp Calivigny se había erigido en un objetivo importante para la JCS. Consecuentemente, se ordenó capturarlo, estimándose que estaría fuertemente defendido. Cabe acotar que no parece razonable pensar que, 48 horas después de iniciada la invasión, las tropas estuvieran aún en su cuartel. Sin embargo, se indicó a quienes realizarían el ataque que el lugar estaba defendido por 600 cubanos y soviéticos y 6 ametralladoras antiaéreas. Todos pensaron que era una misión suicida.

El plan, sin embargo, era simple: 3 baterías de obuses de 105 mm de la 82a. y 2 cañones de 5" del USS Carón se sumarían a los cohetes y bombas de AC-130 y A-7 para reducir el lugar a escombros antes de que las tres compañías del 2/75 y la C/1/75 como reserva, descendieran sobre el lugar a bordo de Black Hawks.

La coordinación de los fuegos se encargó al oficial de apoyo de fuegos (OAF) de la USN. Fue designado comandante de la operación el comandante de la Brigada 3 de la 82a., quien estaría a bordo de un helicóptero UH-1 acompañado por el OAF, el comandante del 2/75 y el comandante de la unidad de aviación a la que pertenecían los helicópteros.

Diecisiete obuses de la 82a. dispararon 500 proyectiles sobre Camp Calivigny; 499 cayeron al mar ante la impotente e incrédula mirada del comandante de la operación. Al OAF de la Brigada 3 no se le había permitido subir al helicóptero, por lo que no hubo forma de ponerse en contacto con los artilleros y efectuar correcciones.

Posteriormente se descubrió que los artilleros habían dejado sus goniómetros en su cuartel en el continente, habían errado en la ubicación de su propia posición por 700 metros y tenían equivocadas las coordenadas del blanco (43).

El USS Carón tampoco estuvo feliz con sus tiros, a pesar de que el spotter de fuego naval (aéreo) (SFN A) trató desesperadamente de cumplir su tarea. El fuego naval de apoyo fue finalmente suspendido por el CFTA, ya que temía que algún disparo le acertara al helicóptero observador.

Como el blanco estaba prácticamente intacto después de toda la munición consumida por la artillería de campaña y el fuego naval, la Hora H se pospuso 15 minutos para permitir que la aviación hiciera sus ataques, tal vez con más eficacia. La aviación sí tuvo éxito y para cuando se inició el asalto poco quedaba en pie de las instalaciones.

Las operaciones de la FT 124 (Infantería de Marina de los EE.UU.)

A las 2200 del 230CT la Unidad Anfibia de I.M. 22, que se encontraba distribuida en cinco buques de la USN, se enteró de que su participación en la operación de rescate de estudiantes de la isla de Granada consistiría en las capturas del aeródromo de Pearls y la pequeña ciudad de Grenville, a 2 km del primero, y la neutralización de cualquier oposición existente en la zona. Los problemas enfrentados por las FOE en otros lugares de la isla para poder cumplir con sus misiones expandieron luego esta participación a todo el sector norte de Granada, considerando la división de la isla realizada por el CFTA 120.

El primer helicóptero cargado con Rangers aterrizó correctamente. El segundo y el tercero se pasaron un tanto porque se encontraron con que el cuartel quedaba más cerca del acantilado de lo que parecía. El tercero tuvo un desperfecto y se estrelló contra el segundo, que ya estaba en tierra y siendo desalojado por los Rangers. Cuando el cuarto vio el choque, giró para evitar los restos y aterrizó duramente en una zanja. Su rotor de cola se rompió y el helicóptero terminó aterrizando descontroladamente.

Los pedazos de hélice y otras partes del helicóptero que se desprendieron y volaron en todas direcciones mataron instantáneamente a tres Rangers e hirieron gravemente a otros cuatro. Un sargento enfermero, despreciando el peligro, se introdujo en los restos del desastre y salvó varias vidas, siendo posteriormente condecorado personalmente por el Presidente de EEUU.

Cuando todas las compañías estuvieron en tierra avanzaron hacia las ruinas del objetivo, comprobando que no había enemigos vivos ni muertos.

-La conquista de Pearls y Grenville.

Aprovechando los medios disponibles, el comandante del Equipo de Desembarco de Batallón 2, Regimiento 8, USMC (BLT2) y el comandante del Escuadrón de Helicópteros Medianos 261, USMC (HMM261) pergeñaron un plan para desembarcar con helicópteros una compañía de tiradores en cada objetivo asignado, en forma simultánea. Como reserva, una tercera compañía desembarcaría por superficie en VAOs, debiendo llegar a la playa a la misma hora (H) en que los helicópteros llegaban a tierra (L). Las horas H y L se fijaron a las 0500 del Día D, 250CT. Esto, obviamente, dejaba pocas horas de oscuridad disponibles para operar.

A las 2200 del día D-1, dos embarcaciones con SEALs partieron desde el USS FortSnelling rumbo a la playa, desde 15 km mar adentro y oportunamente desembarcaron su carga sin inconvenientes. Los SEALs, llevando a cabo la única operación totalmente exitosa de las FOE durante el Día D, reconocieron las playas, las rompientes, el aeródromo y el enemigo, calificando a este último de débil.

A las 0400 enviaron una señal codificada para indicar que los VAOs encontrarían condiciones muy peligrosas. El comandante de la FT124 canceló el desembarco por superficie hasta el día siguiente, siempre y cuando se encontrara un lugar apropiado. Consecuentemente, todos los infantes de marina desembarcarían verticalmente.

Como de costumbre, los planes tambalean cuando se comienzan a analizar los detalles de su ejecución. El plan de los miembros del BLT2 enfrentó su primera dificultad al saberse que en las condiciones de despegue de esos momentos -noche, fuertes vientos y frecuentes chubascos - sólo un helicóptero por vez podría despegar de la cubierta de vuelo del USS Guam en lugar de cuatro como era lo normal. Eso significaba que habría que fijar un punto de reunión para que los helicópteros se esperaran los unos a los otros, lo que representaba consumo de combustible e iniciación más temprana de las tareas preparatorias.

No solamente no podrían atacarse los dos objetivos en forma simultánea, sino que el comandante del HMM261 no garantizaba que algún helicóptero no tuviera que estar ausente en alguna ola para poder reabastecerse. Como Pearls era más importante que Grenville, sería atacado primero, pero eso significaba que la localidad sería atacada a plena luz del día.

Los estudios realizados a las cartas navales y fotografías aéreas disponibles señalaban la existencia de dos hipódromos en desuso al sur del aeródromo. Los mismos fueron seleccionados como zonas de desembarco de helicópteros (ZDH), uno para la Compañía E (aeródromo) y otro para la Compañía F (ciudad). No se seleccionó la pista misma como ZDH porque una altura próxima parecía dominarla y se pensó que podría haber armas emplazadas sobre la misma, lo cual resultó cierto.

Cuando la primera ola de la Ca E llegó a tierra transportando dos secciones de tiradores y dos jeeps con misiles antitanques guiados TOW, se encontró con que la supuestamente despejada ZDH tenía árboles altos que impedían que los helicópteros se aproximaran. El comandante del HMM261, que venía en la ola, dirigió sus helicópteros hacia el NO en busca de una zona apropiada y allí descendió. Cuando se intentó desembarcar a los jeeps, éstos se atascaron. Los denodados esfuerzos por resolver la situación culminaron en que uno de los vehículos se cayera del helicóptero y volcara, quebrando huesos a dos infantes de marina y rompiendo el lanzador de TOWs.

 

La siguiente ola fue vista por los servidores de unas ametralladoras de calibre 12,7 mm que estaban en posición sobre la altura temida por los planificadores. Abrieron el fuego sobre los CH-46, pero a su vez atrajeron la atención de los helicópteros Cobra que escoltaban a los transportes, que las atacaron de inmediato con cañones y cohetes, silenciándolas a la brevedad.

Después de un corto intercambio de disparos que no causó bajas en ningún bando, Pearls quedó asegurado para las 0730 y luego fue asegurada también la altura desde la que habían partido los disparos de las ametralladoras antiaéreas.

Para la conquista de la ciudad, la Compañía F tuvo el mismo problema con los árboles crecidos. En lugar de aterrizar en la ZDH reconocida por la carta, el comandante del HMM261 reconoció un estadio y decidió utilizarlo, en vista de la poca oposición que había enfrentado la Compañía E y la aparente actitud amistosa de los habitantes de Grenville, que saludaban desde tierra dando la bienvenida a las tropas estadounidenses.

La Compañía F no tuvo enfrentamientos y la misma población colaboró con sus integrantes identificando a los milicianos granadinos y prestando sus propios vehículos para transportar el material capturado.

Con tantas operaciones especiales fallidas, el comandante de la FTC 120 dispuso que enviaría a los infantes de marina a la otra costa para tratar de resolver los problemas que se presentaban. La línea divisoria entre las FFTT 121 y 124 sería 95" corrida hacia el sur, para ampliar la zona de responsabilidad del BLT2.

Mientras decidía cómo trasportar a los infantes de marina, el vicealmirante Metcalf envió los Cobra a atacar Fort Frederick (44), decisión que, como ya vimos, costó dos helicópteros y la vida de tres pilotos.

Las órdenes que salieron del comando de la FT120 fueron:

Ca E/BLT2 permanecería custodiando Pearls

Ca F/BLT2 sería helitrasportada a la Bahía Grand Mal, al norte de St. George's

Ca G/BLT2 sería desembarcada en Grand Mal por superficie, en VAOs, luego de navegar en el USS Manitowac por el norte de Granada para pasar de la costa este a la costa oeste.

Tanques, TOWs serían trasportados a la costa oeste por el sur y A Camp a bordo de los USS Ft. Snelling y Barnstable County

La intención era concurrir a los objetivos en St. George's a partir de un desembarco en la bahía Grand Mal. La Hora H se había fijado para las 1630.

Todo esto se planeó y ordenó sin conocimiento del comandante del BLT2(45), que estaba ocupado con el control de las operaciones en Pearls y Grenville en circunstancias en que las comunicaciones entre el buque insignia y tierra no funcionaban. La toma de conocimiento de todo lo planeado se produjo aproximadamente a las 1500, gracias a la persistencia del jefe de una sección de reconocimiento que se mantuvo sobre la cubierta del USS Ft. Snelling con una radio portátil hasta que logró comunicarse con el Comandante del BLT2 y le dijo lo que pasaba. El comandante mencionado abordó inmediatamente un helicóptero de reabastecimiento y voló al USS Guam, arribando cuando ya el USS Manitowac había zarpado con la Compañía G y los VAOs a bordo.

Dicho comandante explicó en el buque insignia que era imposible que ambas compañías llegaran simultáneamente, a menos que se retrasara la Hora H para las 1830. De esa forma, demás, él podría ir a Pearls, reunir a su Grupo Comando, dejar al 2 comandante a cargo de Pearls y volar a Grand Mal. Consiguió la aprobación de todo, pero luego perdió 30 minutos buscando un helicóptero que lo llevara a Pearls. Finalmente abordó uno, pero después de un buen rato se dio cuenta de que el piloto tenía instrucciones de ir a Salines no a Pearls. Su enojo seguía aumentando.

Cuando el comandante del BLT2 finalmente llegó a Pearls, faltaban 20 minutos para la Hora H. Juntó apresuradamente a su Grupo Comando y en el mismo helicóptero levantaron vuelo nuevamente para ir a buscar - en la oscuridad de la noche - al USS Manitowac, donde estaba embarcada la Compañía G. El helicóptero no tenía comunicaciones con absolutamente nadie

Conseguir algo para volar hasta el USS Guam resultó casi imposible. El comandante del BLT2 reconoció más tarde que estaba tan frustrado «que apenas podía ver». Recién llegó al USS Guam a las 2300, 8 horas después de haberse enterado de lo que sucedería a sus compañías, 6 horas después de comenzara volar en la oscuridad para reunirse con su Compañía Gy4 horas y media después de cumplida la Hora H que él mismo había fijado (46).

La Compañía G y cinco tanques M-60 comenzaron a llegar a la playa de la Bahía Grand Mal poco después de las 1900. Los miembros de la Compañía deben haber respirado aliviados por llegar finalmente a tierra, ya que habían tenido un día extremadamente complicado. Se habían sentado en los VAOs a las 0345, listos para llegar a la playa a las 0430. Luego se les dijo que a las 0530, luego a las 0630, luego a las 0730 y luego se les comunicó que el desembarco se había suspendido. Al mediodía les comunicaron que los VAOs irían a la playa vacíos y que ellos serían helidesembarcados.

A las 1330, el Jefe de la Compañía G, Capitán Dobson (47), fue llamado al puente para ser impuesto de la orden de desembarcar en el NO en lugar del SO. Como el buque estaba próximo al lugar de desembarco, Dobson se dirigió apresuradamente a los VAOs para impartir órdenes y controlar la preparación de todo. El lugar de desembarco quedó atrás y nada pasó. Luego de soportar otro amago de desembarco, cansado de recibir órdenes y contraórdenes y teniendo en cuenta que ya era de noche, a las 1750 Dobson ordenó dejar el equipo en los VAOs y concurrir a descansar. No había terminado de dar la orden cuando lo llamaron nuevamente al puente de comando y le ordenaron desembarcar a las 1830. Sin saber cuál era su misión y sin contacto con su comandante de batallón, Dobson metió a sus hombres de vuelta en los VAOs y desembarcó. Las embarcaciones de desembarco utilitarias (EDU) le llevaron luego los jeeps con TOWs y ametralladoras calibre 12,7 mm.

A las 2300 llegó hasta él el oficial de enlace de artillería (OEA) y le informó que aparentemente había una fuerte fuerza enemiga entre su compañía y St. George's. Dobson le pidió que cuando se fuera se pusiera en contacto con el comandante del BLT2. El OEA y el comandante del BLT2 llegaron al USS Guam casi al mismo tiempo. El OEA se ofreció a guiar a su superior hasta la Compañía G. Para completar el día aciago del comandante del BLT2, la ZDH era tan chica que el CH-46 quedó con su parte posterior en el agua y los pasajeros tuvieron que vadear un trecho para llegar hasta la playa.

En las primeras horas del 260CT, la columna de infantes de marina comenzó a moverse hacia el sur por el único camino disponible, organizada de la siguiente manera: una sección de tiradores a pie, dos secciones en VAOs, cinco tanques M-60. Una fracción de la Compañía G permaneció en espera de la Compañía F

El simple sonido de las orugas de los VAOs y los tanques bastó para dispersar a los granadinos interpuestos entre los militares estadounidenses en movimiento y sus objetivos. Para las 0730 los infantes de marina habían tomado contacto con los SEALs que protegían al Gobernador General. Éste y su esposa fueron llevados a pie hasta donde el Jefe de Compañía había instalado su puesto de comando, siendo transportados al USS Guarn en helicóptero al mediodía. Al anochecer fueron llevados nuevamente a tierra e instalados en una casa en Salines.

A las 1600 del Día D+1, esto es el 260CT, el Gobernador General firmó una carta solicitando al Primer Ministro de Barbados ayuda para recomponer la situación política de Granada, con la ayuda de Estados Unidos, Jamaica y la OECS, la que tenía fecha del 240CT (48).

Mientras tanto, la Compañía F y el comandante del BLT2 habían arribado al puesto de comando de la Compañía G. El jefe de esta última recibió allí una nueva misión: capturar Fort Frederick. La Compañía conquistó el lugar sin recibir oposición, encontrando uniformes y documentación abandonados, al igual que gran cantidad de armas y municiones.

El comandante de la FT 120 estaba contento con la forma en que los infantes de marina iban cumpliendo sus tareas, por lo que movió una vez más la línea divisoria con las fuerzas del USA más hacia el sur. El comandante del BL T2 no se enteró del cambio hasta bien avanzado el día 270CT, en tanto en la 82a.  nadie se enteró por debajo del nivel de comandante de brigada. Como a pesar de que se habían distribuido frecuencias de radio no se conocían aún los indicativos y no se habían coordinado a nivel conjunto medidas para el control de los fuegos, los infantes de marina avanzaron muy cautelosamente hacia las filas de la 82a (49).

Las operaciones de la FT 121 (82a. División Aerotrasportada)

A las 1405 del Día D arribó a Granada la 82a. Su vuelo había estado precedido por la común falta de inteligencia previa, los cambios de planes, la información confusa acerca de lo que sucedía en Granada y las comunicaciones pobres o inexistentes. La secuencia original planeada, FOE —> 82a. —> Fuerzas Caribeñas, fue abruptamente cambiada por la JCS cuando ésta ordenó que la 82a. partiera de sus cuarteles en Fort Bragg a la Hora H+4, la hora en que originalmente estaría arribando a Granada.

Al analizar el plan, el comandante de la 82a. se dio cuenta acertadamente de que al no haber un comandante de todas las operaciones en tierra, habría dificultades para coordinar las operaciones de todas las FFTT participantes, problemas que resultaron potenciados por las deficientes comunicaciones entre la 82a., los infantes de marina y el USS Guam, donde al final hubo que instalar un grupo de comunicaciones del USA.

Una vez en Granada, el comandante de la 82a. se enteró de los éxitos en Salines, True Blue y Pearls y asimismo de los problemas: los cubanos y miembros del ERP todavía ofrecían resistencia; había estudiantes que rescatar en Grand Anse; a causa de que no tenían todos sus efectivos, los dos batallones de Rangers no podrían capturar Camp Calivigny como estaba previsto; los SEALs estaban cercados junto con el Gobernador y habían sido expulsados de la estación de radio previamente conquistada. Su conclusión quedó reflejada en su mensaje al continente: que le enviaran batallones hasta que dijera basta. Respondiendo a su pedido, en las siguientes 72 horas arribaron a Granada seis batallones.

A las 1900, el comandante de la FT 120 ordenó que los batallones 1 y 2/75 pasaran a depender del comandante de la 82a., que para ese entonces ya tenía tres batallones en la isla. Recién tres horas más tarde se enteró de la noticia el comandante del 1/75 y el del 2/75 se enteró recién en la madrugada del día siguiente. El USS Guam estaba a simple vista, pero no había forma de comunicarse con él (50).

El comandante de la FT 121 decidió preocuparse de sus propios problemas, que no eran pocos, ya que continuaba ignorando la situación del enemigo. Como resultado de su apreciación de la situación, dio órdenes para que en la madrugada del 260CT los batallones 2 y 3/325 avanzaran hacia el N y el E, expandiendo la zona bajo control aliado.

En las fuerzas estacionadas en Salines otro error quedó en evidencia y fue corregido: la artillería de campaña había entrado en posición al S de la pista, en tanto los blancos estaban al N de la misma. Si había que usarla artillería, la pista quedaría vedada para las operaciones aéreas, porque los proyectiles pasarían por sobre ella (51).

Otro problema que surgió fue el manejo de los aviones que el MAC enviaba a Granada tan rápido como podía. La situación se había complicado porque:

1. el grupo que tenía que controlar la impresionante cantidad de aviones que llegaban estaba integrado portan sólo cinco hombres;

2. las comunicaciones por radio continuaban siendo malas;

3. las tripulaciones de los C-141 no estaban adiestradas para aterrizar de noche sin todas las luces, y éstas no habían podido ser instaladas al completo;

4. no había un sector de descarga en el aeropuerto, por lo que los aviones tenían que ser descargados en la misma, y única, pista.

Como consecuencia de todo esto había aviones que luego de volar durante 5 horas hasta Granada tenían que orbitar por otras 6 antes de poder aterrizar o, con escaso combustible, debían dirigirse a Puerto Rico o Barbados a reabastecerse(52). Los aviones se escalonaban en el aire como en el más concurrido aeropuerto civil.

El 260CT, las tropas de la 82a. avanzaron lentamente, torturadas por el clima tropical al cual no estaban acostumbradas, sus mochilas sobrecargadas - por precaución, con motivo de todo lo que se ignoraba de la situación -, la falta de una acertada apreciación de la situación que les hacía temer la actividad de un enemigo inexistente y las órdenes para movimientos cautos impartidas por el comandante de la FT121.

El final

Al final del día 270CT los infantes de marina habían asegurado una zona alrededor de la bahía Martin, en tanto las fuerzas del USA se habían extendido levemente y proyectaban capturar al día siguiente la península Lance aux Epines al Sur y conectarse con la FT 124 en el Norte.

Ese día, por la tarde, se ejecutó un plan para capturar a Austin. El mismo falló porque la embarcación utilizada se quedó sin combustible y fue imposible darle dirección a vela, a causa de los vientos reinantes y el estado del mar (53). Se pensó un nuevo plan para el día siguiente pero luego se lo descartó por considerárselo muy peligroso.

El día 280CT transcurrió sin incidentes de trascendencia y las fuerzas del USMC, tanto como las del USA, avanzaron y capturaron distintos objetivos y a su vez se conectaron entre sí. Las operaciones de limpieza y captura de armas continuaron hasta los primeros días de noviembre.

  

El 290CT los Rangers llegaron a su cuarteles en el continente, en medio de grandes demostraciones de júbilo por el éxito alcanzado en las operaciones realizadas. Los artilleros de una batería del USMC capturaron ese día a Coard, su mujer, hijos y algunos colaboradores, luego de que un grupo de granadinos les dijeran donde estaban escondidos.

 

Austin fue capturado al día siguiente por una compañía de paracaidistas de la 82a. y llevado preso al USS Guam, donde ya se encontraban los Coard. En el juicio que se les realizó posteriormente en Granada se demostró su culpabilidad y fueron sentenciados a morir ahorcados, junto con los militares que habían participado activamente en los hechos siguiendo sus directivas.

El 02NOV los infantes de marina continuaron hacia el Mediterráneo y la FTC 120 fue disuelta. Todas las fuerzas que permanecieron en la isla quedaron al mando del comandante de la 82a.


Conclusiones

"Even though higher hq screws up every way you can possibly screw it up, it is the iniciative and valor on the part of small unit leadership that will win for you every time' (*). General Norman Scbawrzkopf

(*) A pesar de que los más altos comandos cometan errores de todas las maneras en que puedan hacerlo, es la iniciativa y el valor de los líderes de las pequeñas fracciones lo que siempre dará la victoria.

 Errores a Nivel de Organización y Comando

El primer error consistió en el nombramiento del comando para conducir la operación en razón de su falta de experiencia en una operación de ese tipo y las fallas en el cubrimiento de cargos en forma conjunta, en lugar de utilizar el plan de contingencia existente, con las autoridades y fuerzas previstas en el mismo.

CINCLANT, por su parte:

1. debió visualizar que, independientemente de que algunas fuerzas no llegaran al objetivo partiendo de buques sino del continente, la operación era anfibia por naturaleza y debía ser planeada como tal.

2. debió haber formado un estado mayor especial conjunto, siendo «Urgent Fury» una operación en la que participaban unidades convencionales y para operaciones especiales de todas las Fuerzas Armadas. Debió ser también combinado, ya que las fuerzas de los países caribeños actuarían en la zona estando las fuerzas estadounidenses aún en la misma.

3. si hubiera tomado la decisión de que la operación era anfibia, habría designado un comandante de la fuerza de desembarco y, seguido los parámetros del planeamiento anfibio, posiblemente se habrían coordinado la difusión de inteligencia, las operaciones en tierra, las comunicaciones, la logística y los apoyos de fuego.

En lo que atañe a las operaciones, la falta de órdenes llegó a tal nivel que, aún después de la reunión del 220CT, había dos comandos subordinados al CFT120 y uno paralelo, planeando para ejecutar la totalidad de la operación. Los miembros involucrados del USMC ni siquiera sabían oficialmente para qué estaban alistados.

Ya se ha mencionado en varias partes la falta de datos de inteligencia.

Con respecto a la logística en particular, tal vez se haya pensado que la operación sería tan corta que no se utilizaría más que la necesaria para iniciar las operaciones. Pero los elementos funcionales de la logística operativa son más que 'abastecimientos' - y aún así hubo dificultades con las clases III (A) y V (A), combustible y munición para aviación - y de ellos se desprenden numerosas acciones para apoyara una operación con tantos participantes atacando una isla a varias horas de vuelo del continente si es que los buques no podían proveer todo el apoyo necesario.

La carencia de un plan de comunicaciones para toda la FT y la incompatibilidad de los equipos radioeléctricos complicó muchas cosas. Entre ellas, las coordinaciones entre unidades terrestres, el apoyo de fuego y el funcionamiento de una efectiva cadena de comando. Expresa Gabriel que en los primeros días de la operación las unidades del USA enviaban sus pedidos de apoyo aéreo a Fort Bragg para que fueran retransmitidos al CFTA, quien finalmente encaminaba los pedidos (54).

Los cambios en la organización dé la FTC120 llegaron tarde o nunca y el CFTC 120 dio órdenes saltando comandos intermedios. Si bien en vista de las dificultades ello no es totalmente criticable, los subordinados terminaron actuando sin la necesaria coordinación y el adecuado comando y control.

Al parecer, nadie había confeccionado una tabla de los tiempos estimados para llevar a cabo las misiones parciales, ya que las horas H se modificaban para toda la FT a causa de los inconvenientes de un componente, provocando importantes efectos negativos sobre las operaciones de otros componentes.

Llama también la atención que nadie menciona que hubiera una reserva a nivel FTC 120. Conforme a los conceptos de la guerra de maniobras, dos compañías de tiradores del USMC se convirtieron de hecho en la reserva que utilizó el Vite. Metcalf para conquistar los objetivos necesarios, particularmente ante la lentitud para avanzar que evidenciaban dos batallones de Rangers y cuatro batallones de paracaidistas.

b. Errores a Nivel Táctico y Técnico

Una operación real no es momento para involucrar a participantes no adiestrados en realizar técnicas complejas de infiltración que implican alto nivel de riesgo para los participantes, ya que así aumentan considerablemente los riesgos de que la operación falle.

Que no hubiera SEALs adiestrados para efectuar escape de un submarino en inmersión es similar a que no hubiera dotaciones de pilotos adiestrados para lanzarlos con paracaídas de noche, en el medio de un mar en malas condiciones y con viento fuerte. Sin embargo se llevó adelante esta última técnica descartando la primera, lo que provocó las primeras bajas y el primer cambio de Hora H.

Cuando las fuerzas para operaciones especiales realizan una operación, la última fase de ésta incluye normalmente la exfiltración de los participantes algún tiempo después de haber cumplido la misión. Entre otras cosas, esto condiciona el armamento y equipo que las mismas transportan a la zona del objetivo.

Si las fuerzas deben permanecer por un tiempo en la zona, su equipo y armamento debe ser el necesario para enfrentar el grado de amenaza asignado al enemigo, al menos en una cierta proporción, balanceando ello con las ventajas de una fracción pequeña adiestrada en técnicas especiales de combate.

Ni los SEALs que capturaron la estación de radio ni los que fueron a la casa del gobernador general, estaban preparados de acuerdo con lo citado anteriormente. Cabe preguntarse, por otra parte, por qué el plan no previo extraer al gobernador general inmediatamente de la zona de combate. Sacarlo a él ¿ era más sencillo que sacar a cientos de estudiantes y profesores y mucho más importante en esos momentos ya que, por ejemplo, tenía que firmar la carta con fecha del día anterior pidiendo la intervención militar a fin de que la operación de la FTC 120 tuviera una cobertura «legal». Gabriel sostiene que ése era el plan original, arruinado por la rápida maniobra de los granadinos que rodeó la residencia y aisló al Gobernador General y a los SEALs enviados a rescatarlo (55).

Quien ordenó el alistamiento de los UH-60 sabía que era una operación real y, por lo tanto, debió ordenar el equipo necesario. Su disculpa puede ser que los pilotos no hayan cumplido el plan de alistamiento, lo que es posible.

Sería interesante saber qué pasaba por la cabeza de los pilotos de los UH-60 cuando cargaban contra Richmond Hill por segunda vez, por la misma heliruta, después de haber sido duramente golpeados la primera vez que habían intentado llegar al lugar.

También sería interesante saber por qué el Vite. Metcalf ordenó una carga contra Fort Frederick con helicópteros sin blindaje cuando los que lo tenían ya habían perdido a uno de ellos en ese lugar, sin haber logrado cumplir la misión asignada. ¿ Acaso no contaba con medios aéreos más apropiados ?

Se sabe de bromas entre paracaidistas consistentes en el cambio de velámenes cuando las condiciones de los saltos son ideales. Pero que una organización militar provea a sus hombres para la ejecución de una operación real en territorio enemigo, un paracaídas que ellos no esperan y que tiene desempeño menor en cuanto a posibilidades de dirigirlo, es abiertamente criticable.

Uno de los autores consultados expresa que dicho cambio no fue accidental sino deliberado, ya que con el paracaídas T- 10 se pudo llevar más munición. Esta es, asimismo, la justificación para que un batallón haya saltado sin paracaídas de reserva. Ambas justificaciones son valederas... si ocurrieron. Pero ese mismo autor dice también que la mayoría de los SEALs que protegían al gobernador general estaban heridos, cuando según parece no había tales bajas. Tampoco tiene explicación que se disparen cientos de proyectiles sobre un blanco sin tener los observadores apropiados para efectuar correcciones, como sucedió en Camp Calivigny momentos antes del desembarco de los Rangers.

Comentario final

Por lo que hemos visto, fue una suerte que los granadinos no tuvieran intenciones de mantener rehenes estadounidenses y que fueran tan pocos y estuvieran tan mal organizados, ya que de otra manera las bajas americanas probable y lamentablemente, habrían sido mayores.

Camion capturado, en la pista.

 
Referencias

(1) Gabriel, Richard A.: Militan/ Incompetence - Why the American Militan/ Doesn't Win (New York, NY, EE.UU.: Hill and Wang, 1985), 150.

(2) Las siglas utilizadas corresponden a las palabras en el idioma inglés.

(3) Han servido allí oficiales navales argentinos.

(4) Adkin, Mark: Urgent Fury, The Battle for Grenada (Lexington, Massachusetts, EE.UU.: Lexington Books, 1989), 126.

(5) Adkin, 131.

(6) Adaptada de la obra de Mark Adkin.

(7) Adkin, 127.

(8) Adkin, 128.

(9) Gabriel, 174. (10)Adkin, 130. (11)Adkin, 133. (12)Adkin, 132. (13) Adkin, 132.

(14)Adk¡n, 135.

(15)Adk¡n, 174-175.

(16)Adkin, 138.

(17) El AC-130 Spectre es un C130 modificado para tener capacidades de reconocimiento y ataque. Está equipado con: 2 cañones Vulcan de 2500 disparos por minuto, 2 ametralladoras Gattling de 6 cañones, de 6000 disparos por minuto cada una, 1 cañón de 40 mm, 1 cañón de 105 mm, capaz de disparar 8 proyectiles de 40 libras por minuto. El KC-10 es un avión tanque para reabastecimiento en vuelo, construido sobre la base del avión comercial DC-10.

(18) Los dos principales autores consultados difieren en cuanto a los ejecutantes de las misiones sobre Salines y Pearls. Adkin sostiene que diferentes patrullas de SEALs debían reconocer ambos objetivos y que, mientras las operaciones sobre el primero fracasó, fue exitosa la realizada sobre Pearls. Es más, sostiene que fue la única operación de FOEs del Día D que se ejecutó tal cual estaba planeada. Gabriel, en tanto, sostiene que los Delta eran responsables del reconocimiento en Salines y fracasaron y que los SEALs eran los responsables de Pearls y también fracasaron. Bolger sostiene que la operación sobre Pearls fue un éxito y menciona como responsable del exitoso rconocimiento en Salines, a la unidad de aviación pero no a quienes accionaron en tierra. Ver Adkin, 167-170, 233 y 236; Gabriel, 156-157, 159-160 y Bolger, 11.

(19)Gabriel, 159. Ver nota anterior.

(20) Adkin, 168.

(21) Adkin, 169.

(22)Adkin, 178.

(23) Adkin, 179.

(24)Adkin, 179.

(25) Spectre es el nombre del AC-130.

(26) Adkin, 183.

(27) Adkin, 183.

(28) Adkin, 184.

(29) Adkin, 184

(30) Adkin, 186. Gabriel, 158. 

(31)Adkin, 189.

(32) Adkin, 242

(33) Adkin, 201.

(34) Adkin, 203.

(35) Adkin, 203. Gabriel, 163.

(36) Adkin, 209. Gabriel, 164.

(37) Gabriel, 164.

(38) Adkin, 216.

(39) Adkin, 131-219.

(40) Adkin, 271.

(41) El relato de Gabriel difiere en esto. Si bien sostiene que uno de los CH-46 golpeó una palmera, expresa que otro CH-46 fue puesto fuera de combate por el fuego de las armas granadinas.

(42) La versión oficial dice que fueron dejados ex-profeso, para hacer lugar para los estudiantes y profesores ya que su número era mayor que el esperado.

(43) Adkin, 283.

(44) Adkin, 242.

(45) Adkin, 246

(46) Adkin, 249.

(47) Los detalles de los sucesos que se resumirán a continuación fueron hechos personalmente al autor de este articulo por el capitán Dobson en 1989 en el Colegio de Comando y Estado Mayor del USMC ubicado en Quantico, Virginia, EE.UU. Los mismos confirman lo dicho por el autor de la principal bibliografía consultada para la redacción de este artículo en la página 251 de su obra.

(48) Adkin, 256.

(49) Adkin, 289.

(50) Adkin, 229.

(51)Adkin, 260.

(52) Adkin, 260.

(53)Adkin, 297.

(54) Gabriel, 178.

(55) Gabriel, 160.

 

BIBLIOGRAFÍA

Adkin, Mark: Urgent Fury - The Battle for Grenada (Lexington, MA, EEUU: Lexington Books, 1983)

Bolger, Daniel P.: Operaciones Especiales y la Campaña de Grenada

(Military Review, Noviembre-Diciembre 1988)

Cuerpos de Élite: Urgent Fury (Buenos Aires: Sudamericana-Planeta, S.A., 1987)

Gabriel, Richard A.: Military Incompetence - Why the American Military Doesn't Win (New York, NY, EEUU: Hill and Wang, 1985)

Servicio de Investigación del Congreso de los Estados Unidos: El Uso de la Fuerza Por los Estados Unidos: Estudio de un caso: GRANADA, 1983

 

 
 
 
 

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