Historia y Arqueología Marítima

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EL YAVARI - 1862

Una reliquia rescatada en Peru

Por Daniel Haim, Agosto del 2006

Nuestro colaborador Daniel Haim y su Sra. viajaron a Peru, de donde nos enviaron estas fotos que se muestran debajo y nos comentan:

La verdad es que del viaje a Perú, esto fue lo mejor, ni Macchu pichu, ni Puno ni nada, me sentí como en la película Krakatoa al este de Java, espero que lleguen bien. Un poco de historia, este barco fue navegando hasta El Callao cerca de Lima y despues transportado en piezas a lomo de burro hasta el Lago Titicaca, es increíble, en la primer foto está escrita la historia, además perteneció a la Armada Peruana hasta que lo compró una asociación, que lo puso en condiciones de navegar como está hoy día, espero que gusten!!!

Pueden ver mas datos en: http://proyectoyavari.perucultural.org.pe/index.htm

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El buque como estaba antes, ahora y esperan que este en el futuro, funcionando a pleno.
       
       

En 1861 el Gobierno Peruano presidido por Ramón Castilla, ordenó la construcción de dos pequeñas cañoneras para el Lago Titicaca. Debido a los beneficios obtenidos por la industria del guano, el Gobierno estaba interesado en la explotación de recursos naturales en la zona altiplánica.

A través de la agencia Anthony Gibbs & Sons, el Gobierno comisionó al astillero James Watt Foundry en Birmingham, Inglaterra para la construcción de los barcos. En esta época toda la carga debía ser transportada a lomo de mula ya que no existía línea ferroviaria, por esta razón las embarcaciones debieron ser diseñadas y construidas en piezas que no excedieran los 200 kg., la máxima capacidad de carga de una mula.

El astillero Thames Ironworks and Shipbuilding fue subcontratado para construir los cascos de hierro para el Yavarí y el Yapura.

El 15 de octubre de 1862, el "Mayola", con ocho ingenieros británicos a bordo, luego de haber cruzado el Atlántico y rodeado el Cabo de Hornos arribó al entonces puerto peruano de Arica y descargó cajas y piezas del Yavarí y el Yapura. La Armada Peruana se responsabilizó del transporte de las 2,766 piezas y dos cigüeñales hasta el Lago Titicaca.

El gran viaje

Desde Arica a Tacna (650 metros sobre el nivel del mar), las cajas viajaron por la segunda línea férrea más antigua de Sudamérica. En Tacna las 2,766 piezas con un peso total de 210 toneladas fueron sacadas de las cajas y acomodadas para su traslado en el orden en el que debían arribar a Puno. La ruta, pensada en sólo 350 kms., llevaría a los arrieros y porteadores a través del desierto, hasta el Altiplano pasando por altos picos en la Cordillera de los Andes. La entrega debía realizarse en seis meses. De acuerdo a este término los ingenieros que viajaron para re-ensamblar las piezas se adelantaron para construir el dique y la maquinaria necesaria.

Seis meses después el contratista fue despedido dejando piezas del barco dispersas entre Tacna y Puno. Una serie de eventos parecían conspirar contra la entrega de las piezas: un terremoto, una revolución de paisanos, y el intento de una segunda conquista al Perú por parte de España. Se requirió de más mulas y 1000 indios para finalizar el envío de las piezas , para el 1º de Enero de 1869 llegaron suficientes piezas para iniciar los trabajos.

El Yavarí estaba propulsado por calderas que generaban 60 HP, se utilizaba excremento de llama para la combustión, ya que era imposible conseguir carbón en el Altiplano. Además contaba con velas auxiliares en dos mástiles.

Luego de sortear varios obstáculos, los ingenieros británicos y trabajadores locales, reconstruyeron el Yavarí poco a poco. La botadura de la Primera Dama del Lago se realizó el 25 de Diciembre de 1870 a las 3 de la tarde. Su increíble viaje desde el corazón del Imperio Británico hasta el corazón espiritual del Imperio de los Incas había terminado. El Yapura (rebautizado años después por la Marina de Guerra del Perú como BAP “Puno” la siguió en 1873).

 Actividad del Yavari

A consecuencia de la Guerra del Pacífico y la construcción de las líneas ferroviarias, el Perú estaba muy empobrecido en 1890. Debido a una deuda pendiente, se formó la Peruvian Corporation, compañía británica que se encargó de los ferrocarriles en el territorio nacional y los vapores del Lago Titicaca. El Yavarí continuó brindando servicio de cabotaje entre las comunidades de la zona.

Conocida como "la Peruvian", la Corporación decide elongar el casco del Yavarí para contar con más espacio de carga, y en 1914 reemplaza el motor a vapor por un Bolinder semidiesel, motor sueco de 4 cilindros que desarrolla 320 HP a 225 rpm. Este motor es el más antiguo de su categoría y tamaño que funciona actualmente, siendo considerado una pieza de colección. Su reparación y restauración se debe al apoyo y auspicio de Volvo Perú S.A. y Atlas Copco S.A.

El YAVARI había pasado por muchos cambios hasta el momento en que The Peruvian Corporation fuera nacionalizada en 1975 convirtiéndose en la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENAFER Perú), ésta la entregó a la Marina de Guerra del Perú y finalmente, por falta de recursos, fue dada de baja.
 

Parte IV: El Redescubrimiento del Yavari

Fue en 1982 cuando Meriel Larken, dama inglesa enamorada del Perú, descubrió a esta antigua embarcación de hierro abandonada en un rincón del muelle de Puno. Pensó que había sido construida por el Astillero Yarrows, fundado por su bisabuelo Sir Alfred Yarrow, de hecho no había sido así, pero el valor histórico y el potencial para atraer la atención sobre una de las zonas más deprimidas del Perú la llevaron a comisionar a la empresa Lloyds Condition Survey para evaluar el estado de conservación de esta joya de la ingeniería naval. La empresa encontró que debido a la calidad del agua del Lago y a la altura sobre el nivel del mar donde se encuentra, el casco de hierro se encontraba en excelente estado de conservación y era posible la restauración. En 1987 se crea el Proyecto Yavarí y, con el fin de reflotar esta maravilla, es comprada a la Marina de Guerra del Perú.

Debido a la inestabilidad y la situación que atravesaba el país por esa época, fue difícil empezar el trabajo de restauración, pero a partir de 1990 esto fue cambiando. Desde ese momento hemos venido trabajando y se han realizado grandes progresos gracias al apoyo de amigos, auspiciadores y voluntarios.

Actualmente el Yavarí está abierto al público como el Primer Buque Museo del Perú, por Resolución Directoral del Instituto Nacional de Cultura. La entrada es libre, sin embargo las donaciones voluntarias son cordialmente recibidas. Las visitas son guiadas en español e inglés.


SU RESCATE

Cable de Reuters del 10.8.2006.

ENFOQUE-Viejo barco británico rescatado navega en lago Titicaca

Por Robin Emmott

A BORDO DEL YAVARI, Perú, ago 10 (Reuters) - En el calor del cuarto de máquinas, gigantes cilindros cobrizos silban mientras el capitán Carlos Saavedra jala con fuerza una palanca de aceleración, encendiendo el motor del barco en funcionamiento más antiguo de América. Cuatro décadas después de que que la marina peruana abandonó el Yavari, de 144 años de antigüedad, en las costas del lago Titicaca, la inglesa Meriel Larken ha rescatado la nave de la época victoriana de su desdichado estado, atrayendo gran interés turístico.

Larken planea poner en marcha cruceros turísticos a partir del próximo año, tomando ventaja del auge sudamericano de turismo de lujo y aventura. "No se podía dejar morir un barco como este. Necesitaba ser salvado porque es único", dijo Larken, quien descubrió el arruinado Yavari oxidado y varado en la década del '80 mientras trabajaba en el sur de Perú.

El barco de hierro de pasajeros a hélice en operación más antiguo del mundo, fue solicitado por Perú a Inglaterra en 1861 como un buque de combate, después de que la nación andina declaró un año antes la guerra a su vecina Bolivia. Construído en Londres a lo largo del río Támesis, el Yavari fue desmantelado y embarcado en piezas hasta la costa de Perú y llevado en mulas desde los Andes hasta el Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, a 3.800 metros sobre el nivel del mar.

Los 310 kilómetros de viaje por los empinados y sinuosos senderos a gran altura fueron demasiado arduos incluso para los cargadores locales. Deserciones, enfermedades, una revuelta indígena, un terremoto y una guerra corta con España retrasaron la entrega, significando que la tarea se completara en seis años, mientras los ingenieros británicos y trabajadores peruanos se tomaron otros dos años para ensamblar el barco.

El Yavari, que tenía inicialmente una máquina a vapor impulsada por estiércol de llama, comenzó a navegar en la navidad de 1870, llevando minerales, café, coca y pasajeros entre los lados peruano y boliviano del Lago Titicaca. Sin embargo, los cañones del buque se quedaron en la costa debido a la amenaza de guerra con España en 1865, a la que le costó aceptar la independencia de Perú en 1821.

DE CHATARRA A PROYECTO TURISTICO

El Yavari fue después acompañado por muchos otros barcos de casco de hierro hechos en Inglaterra en el Lago Titicaca, incluído el Yapura, que todavía es usado como barco hospital por la marina peruana, y el Coya, construído en 1892 y que encalló por inundaciones en 1984 y ahora es empleado como restaurante. La máquina a vapor del Yavari fue reemplazada en 1914 con una sueca Bolinder de cuatro cilindros a semidiesel, la más antigua de su clase en el mundo.

La recuperación del Yavari, que a inicios de la década del setenta fue usado informalmente como lugar de detención de marinos pícaros, comenzó luego de que Larken pagó 5.000 dólares por el barco a la marina peruana. A pesar de la aparente muerte lenta del Yavari en el lodo del Lago Titicaca, la gran altitud y el agua dulce ayudaron a que el casco no fuera seriamente corroído y valiera la pena su restauración. "Nunca se encontraría un barco en aguas saladas que dure tanto tiempo", dijo el capitán Saavedra.

Larken fue también ayudada por un encuentro casual con el presidente Alan García, quien estaba recién empezando su primer período en 1985 y que ayudó al proyecto de Yavari a pasar por la bizantina burocracia del estado. "García me llamó cuando estaba en su campaña (de 1985) en el sur de Perú y dijo: señorita, nosotros haremos lo que podamos hacer para ayudar", recordó Larken. En 1999, con su restauración casi completa, el Yavari navegó fuera del puerto del Lago Titicaca de Puno por primera vez en 40 años.

SUEÑOS DE CRUCERO

Con García de vuelta en el poder dos décadas después, muchos en la industria turística de Perú desean que su gobierno mantenga la elusiva política de estabilidad en el sur de los Andes, que ha permitido a decenas de miles de turistas extranjeros acudir en gran número y abordar el Yavari en los últimos cinco años. Dotado con sus herramientas de navegación originales, incluyendo un telégrafo de Deptford hecho en el sur de Inglaterra y un compás escocés, la librería del barco, las estrechas cabinas y el comedor, están cubiertas con pino canadiense barnizado.

Una carta de agradecimiento del príncipe británico Philip y copias de los contratos originales del barco y documentos de su seguro cuelgan de las paredes. "Ahora cuando los oficiales peruanos de la marina están a bordo se preguntan por qué vendimos el Yavari", dijo Máximo Flores, miembro de la tripulación quien ha trabajado en su restauración durante la última década.

Las donaciones turísticas ayudan al Yavari a cubrir los 2.000 dólares de gastos operativos mensuales, pero el proyecto todavía necesita unos 350.000 dólares para comenzar viajes regulares alrededor del gran lago, que está lleno de ruinas precolombinas.

Un importante hotel de una cadena peruana y un operador turístico se han adelantado a conseguir una alianza para desarrollar el potencial turístico del Yavari y el cual podría llevar al éxito del barco como un crucero de lujo.

Pero Larken es todavía cuidadosa al decidir con quién hacer negocios. "Después de todo, el Yavari no es un parque de diversiones", afirmó

 

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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