Historia y Arqueologia Marítima

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SUBMARINOS - ACCIDENTES Indice Inf. General
BAP Pacocha - 26-08-1988
 

BAP Pacocha

En el año 1974 la Marina Peruana adquirió de la Marina de los Estados Unidos dos submarinos tipo “Guppy”. Las características principales de estas unidades bautizadas con los nombres Pacocha y La Pedrera eran las siguientes: Desplazamiento  en superficie 1870 toneladas, en inmersión 2,440 toneladas. Propulsados por 3 motores diesel en superficie con una potencia nominal de 4,800 H.P. y dos motores eléctricos en inmersión para 5,400 H.P. acoplados a dos ejes. Armamento: 6 tubos lanzatorpedos de 21 pulgadas en proa y 4 en popa. Eslora: 93.8 metros, manga 8.2 metros y calado 5.2 metros. Velocidad: 18 nudos en superficie y 15 nudos en inmersión. Dotación: 85 hombres. 

El 26 de agosto de 1988, el submarino Pacocha , ex USS Atule, que sobrevivió la guerra combatiendo a los japoneses hundiendo un numero considerable de buques de guerra y mercantes enemigos, fue colisionado por el barco pesquero japonés Kiowa Maru a la altura del puerto del Callao, el choque abrió una brecha en la popa de 2 metros por 10 cm, y hundió la nave.

El comandante Daniel Nieva logró cerrar la escotilla de acceso principal del puente pero murió en el intento al quedar atrapado en el compartimiento que se inundó al hundirse el submarino.  El Teniente 1ro. Roger Cotrina, en la sala de torpedos, logró cerrar la puerta estanca venciendo sólo con la fuerza de sus brazos la presión del mar que estaba penetrando el submarino y comenzó a bombear aire en el compartimiento.   Venciendo la resistencia del agua que entraba a raudales, Cotrina cerró también la escotilla de proa que estaba abierta mientras el submarino se hundía.  23 tripulantes lograron saltar al mar, 8 murieron y el resto quedó atrapado en la sala de torpedos de proa.  La nave se asentó en el fondo a unos 50 metros de profundidad. 

No todos los 22 tripulantes atrapados en el buque habían recibido entrenamiento de salvamento usando el sistema de escape de la escotilla Steinke, porque La Armada Peruana canceló los entrenamientos con ese sistema, cuando EEUU suspendió el programa debido a la muerte de un marinero, en ese país y puso el programa en revisión.  Esos submarinos no utilizaban boyas con teléfono, por lo que no había forma de que se comunicaran con el exterior.  Sólo pudieron lanzar la boya de marcación, bengalas y eyectar mensajes.  Hubo un pequeño conato de incendio y las  baterías de proa emitieron gases por lo que debieron sellar el compartimiento de baterías. 

Al día siguiente, luego de un pequeño entrenamiento dado por el Tte. Cotrina a los tripulantes y cuando en la superficie estaba todo listo, incluyendo los helicópteros para llevarlos al Hospital Naval para recibir el tratamiento de descompresión, se inició la evacuación del submarino. 

Durante el escape, el OM1 Carlos Grande, radioperador de abordo, estuvo a cargo de las comunicaciones con el grupo de salvamento mediante golpes en el casco, lamentablemente, Grande falleció horas después  a consecuencia de problemas de descompresión.

Tras la muerte del capitán del submarino y en completa oscuridad, Cortina supo que no podría evitar la tragedia y pensó que todos morirían. “Me faltaba el aire y entonces me puse a pensar con todas mis fuerzas en sor María Petkovic. Cerré los ojos y recé. Repetí la oración que había escuchado, pensé en ella y de pronto vi una luz brillante", relató el marino que logró cerrar la puerta metálica del submarino, pese a la presión del agua que creaba un peso de cuatro a seis toneladas.

El submarino se hundió y quedó en el fondo del océano. Al día siguiente, los marineros decidieron salir por la escotilla lateral soportando la presión marina. Salieron a la superficie cada 20 segundos, y aunque la descompresión brusca tuvo consecuencias, todos sobrevivieron.

La Marina condecoró al capitán por la hazaña pero él está convencido que el mérito es de la “Madre Mary”, como la conocen en América Latina, donde su congregación tiene varias fundaciones. "En realidad, ella fue la verdadera heroína", señaló.

 Murieron ocho marinos aquella tarde de agosto: Capitán de Fragata Daniel Nieva Rodríguez, Teniente Segundo Luis Roca Sara, Técnico 2do. Orlando Valdez Pacheco, Técnicos 3ro. Carlos Orosco León, Rigoberto Gonzales Pisfil y Walter García Morales, Oficial de Mar 1ro. Juan Oré Rojas y Oficial de Mar 2do. Carlos Grande Rengifo.  

Once meses después, el 30 de agosto de 1988 hasta el 23 de julio de 1989 la Marina peruana realizó un trabajo de  reflotamiento del BAP. Pacocha, que constó de seis fases que se iniciaron con una preliminar de inspección y evaluación para terminar en la fase de soplado final. El Bap Pacocha fué levantado el 23 de Julio de 1989. 

 

Bendezu y Cotrina

 

 

El Pacocha durante las maniobras de salvamento.