Historia y Arqueología Marítima

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Indice Informacion General 

EL CASO DEL NOBISTOR

FRANCISCO VALIÑAS

Capitán de Navío (R)

Licenciado en Sistemas Navales

 INTRODUCCION

            En estos días los nombres de Argentina y Ghana se han visto unidos por un sinnúmero de titulares y noticias de prensa derivadas de la retención por el gobierno ghanés del velero escuela argentino ARA “Libertad”.

            Hasta ese incidente, los nombres de ambos países eran difíciles de relacionar, no tenían misiones diplomáticas recíprocas establecidas, no habían tratados internacionales ni comercio exterior que los vinculara, y de no ser por un hecho exógeno (denuncia internacional de un fondo de inversiones contra Argentina en Ghana) ambos habrían permanecido en el anonimato.

            Sin embargo, en 1986, hace hoy 26 años, los dos países estuvieron vinculados por un incidente conocido como “El caso Nobistor

 INTRODUCTION

            In the present days the names of Argentina and Ghana have been united by a lot of news in the press, derived from the Ghana retention of the Argentinean school vessel ARA “Libertad”.

            Until that incident, the names of both countries were difficult to relate, they didn't have established reciprocal diplomatic missions, they had not tried international neither external trade that linked them, and if not being for an exogenous fact (international claim of a found investments against Argentina in Ghana) both would have remained in the anonymity.

            However, in 1986, 26 years ago, the two countries were linked by an incident known as “The Nobistor Affair"

 REPUBLICA DE GHANA

La República de Ghana es un país del oeste de África, que limita al norte con Burkina Faso, al este con Togo, al oeste con Costa de Marfil y al sur con el golfo de Guinea. Con una superficie de 238.533 km2 y una población de 24.223.431 habitantes, Ghana tiene una densidad de población de 102 habitantes por kilómetro cuadrado, y un producto interno bruto de casi 80 mil millones de dólares.

 

             

 Su territorio fue víctima de constantes expediciones europeas por los yacimientos de metales preciosos. Los portugueses llegaron en el Siglo XV, y encontrando gran cantidad de oro bautizaron esta región con el nombre de Mina. Para una mejor explotación del recurso, el rey Juan II mandó construir un castillo en Elmina. En el 1598, este metal precioso atrajo colonizadores británicos, franceses y holandeses, quienes intentaron arrebatar los territorios a los portugueses. Para ello, el Reino Unido y los Países Bajos construyeron fortalezas en los poblados de Komenda y Kormantsil desde donde expulsaron a portugueses y franceses, y de esa forma lograron hacerse con el control de todo el territorio ghanés en 1637. A finales de 1874, los holandeses se retiraron, y los británicos bautizaron la nueva colonia con el nombre de Costa de Oro, que en 1901 convirtieron en un protectorado.  

Costa de Oro apoyó con oro y tropas locales al esfuerzo de Gran Bretaña en la Primera Guerra Mundial.  Durante ese período, varias de las funciones coloniales quedaron a cargo de mandos nativos, dando lugar luego de finalizado el conflicto en Europa a unos primeros reclamos por autogestión por parte de los pobladores autóctonos, algunos de los cuales fueron aceptados. La simiente nacionalista quedó dormida (pero latente) durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los pueblos de Costa de Oro apoyaron el esfuerzo de guerra británico, pero se reanudó en 1945. El Quinto Congreso Panafricano, celebrado en Mánchester, sirvió para que el 4 de agosto de 1947 se formalizaran los reclamos para el fin del regiman colonial.

En junio de 1949, Kwame Nkrumah fundó el  primer partido político local, cuya plataforma reclamaba por la independencia pero con pertenencia a la comunidad británica. El 8 de febrero de 1951 se condujeron las primeras elecciones de la historia de la colonia, con victoria para Nkrumah.  Sin embargo, la colonia siguió siendo gobernada por un mandatario designado por el Rey Jorge VI. La situación interna comenzó a enrarecerse, con una progresión geométrica de las huelgas y los actos de resistencia a la autoridad colonial, lo que condujo a que el Gobernador Conde de Listowell otorgara la independencia el 6 de marzo del año 1957, convirtiéndose Nkrumah en el Primer Ministro del gobierno.  El 1 de julio de 1960, se aprobó la primera constitución, y a partir de ese momento la Costa de Oro se convirtió en la República de Ghana. 

 

               

Kwame Nkrumah                                                             Jerry Rawlings                                                         John Atta Mills

En 1966, Nkrumah fue derrocado por un golpe de Estado y el país entró en una época de inestabilidad y cambios políticos, que acabaron con un segundo golpe de Estado encabezado por los llamados “Tenientes Aviadores”, al mando del Teniente Aviador Jerry Rawlings, el 31 de diciembre de 1981. Tras la llegada al poder, Rawlings ordenó redactar una nueva Constitución, incorporando al gobierno el sistema de partidos, y en lo internacional se acercó a la URSS, dando a su gobierno un tinte socialista aunque sin abandonal el nacionalismo ghanés y la tutela británica.  Rawlings fue relecto en suscesivas elecciones, permaneciendo en el poder hasta el año 2000, aunque en el período debió enfrentar cuatro intentos de golpe de estado, con sus correspondientes consecuencias sociales.

Actualmente, el país es una de las democracias más estables del continente, destacando la importante influencia que ejerce en la Unión Africana (UA). Además, es miembro de las Naciones Unidas (ONU), la Mancomunidad Británica de Naciones y la Organización Mundial del Comercio (OMC).  Su último presidente electo fue John Atta Mills, quien fuera vicepresidente de Rawlings en varios períodos (en uno de ellos se produjo el incidente del Nobistor).  Mills falleció en funciones el 24 de agosto de 2012, y en meses previos había autorizado la visita de la fragata ARA Libertad a Ghana.  Se prevé que el nuevo mandatario será electo recién el 2 de diciembre de 2012.

 

ARGENTINA

            En 1986 Argentina llevaba tres años viviendo bajo el recuperado régimen de derecho. El presidente era el Dr. Raúl Alfonsín, con Dante Caputo como Canciller y Horacio Jaunarena como Ministro de Defensa.  De éste último dependía “Fabricaciones Militares de Argentina” (FMA), empresa estatal dedicada a la fabricación de armamentos individuales de todo tipo, abastecedora de casi todo el arsenal de las Fuerzas Armadas nacionales, y además proveedora de varios países en el mercado regional.  El prestigio internacional de FMA se había visto seriamente resentido luego de la guerra de Malvinas, en la que la performance de las armas argentinas no había sido la esperada, y en consecuencia las ventas al exterior se habían resentido seriamente.

 

                     

Raúl Alfonsín                                                Dante Caputo                                                       Horacio Jaunarena

             Por esa causa, la aparición de un cliente internacional fue bien recibida, y en la premura por vender no se hicieron muchas averiguaciones sobre la procedencia del cliente y el destino de las armas.  Esto sería después seriamente cuestionado durante la investigación del incidente. Lo interesante del caso es que las armas se habían vendido a un ex funcionario del servicio exterior de Ghana que estaba en el exilio.  Jamás la prensa argentina investigó el caso, solo los diarios brasileños indagaron algo y luego de intensas negociaciones entre los gobiernos de Alfonsín y Sarney, los marineros argentinos quedaron libres a cambio de la retención de las armas por el gobierno brasileño para sus fuerzas armadas y la incorporación del Nobistor a la armada brasileña con el nombre de Trindade.

Años después, otras dos ventas secretas de armas realizadas por el entonces presidente Carlos Saúl Menem a Ecuador y Croacia, que se triangularon por Panamá, despertaron la polémica, la investigación periodística y la intervención de la Justicia. Se constató entonces que armas argentinas llegaban hacía años como abastecimiento de las guerrillas de derecha prohijadas por EEUU en América Central. Panamá era por entonces sede del Comando Sur de los Estados Unidos, y por sus redes subterráneas se habría obtenido y aprovisionado al Nobistor.  

EL BUQUE

            El Nobistor fue construido en 1954 en el astillero J. G. Hitzler GmbH & Co.KG, de Lauemburg (Río Elba), Alemania Federal, sobre los planos modificados del remolcador oceánico modelo ATA estadounidense. A su botadura sus parámetros eran: Desplazamiento: 534 toneladas estándar o 1.308 a plena carga, Eslora; 54 metros, Manga: 11 metros, Calado Máximo: 3,55 metros, Propulsión: 2 motores diesel MWM, 2.740 BHP cada uno, acoplados a 2 ejes con hélices de paso fijo, y bow-thruster, Velocidad Máxima; 13,5 nudos. Económica: 9,5 nudos, Autonomía: 8.700 millas a V/E, 37 días, Dotación: 22 tripulantes. 

Nobistor en 1986 

En 1958 sufrió un incendio devastador, tras el que fue declarado no recuperable. El pecio fue adquirido por un broker griego, quien lo reconstruyó, y en 1960 apareció en el registro de Panamá, con el nombre de Nobistor, ofertado en charter a plataformas petroleras que comenzaban  a levantarse en aguas del Golfo de México.

            En febrero de 1986 el Nobistor fue charteado para llevar un contenedor y doce pasajeros desde Buenos Aires a Costa de Marfil, África. El contrato incluía los tránsitos Panamá – Argentina y Casta de Marfil – Panamá. Habiendo zarpado de Buenos Aires, el Nobistor experimentó problemas de máquinas, por los que entró al puerto auxiliar de Itaipú, en la Bahía de Guanabara, Río de Janeiro.  Allí, el 14 de marzo fue inspeccionado por la Policía Federal, la que encontró abordo un contenedor con seis toneladas de armas y equipamientos militares, procediéndose a la detención de todos sus tripulantes y pasajeros.  

U-16 “Trindade” 

La Justicia de Brasil, al no encontrar quien se hiciera responsable del buque dispuso su confiscación y entrega a la Marina en octubre de 1987.  Trasladado al Arsenal Naval Río de Janeiro, fue recuperado y adaptado a las necesidades de la armada brasileña, y entró al servicio activo el 31 de enero de 1990 con el nombre de “Trindade”, U-16, asignado al 1º Distrito Naval (Espirito Santo, Río de Janeiro y Sâo Paulo), Grupo Naval del Sudeste (GrupNSE) como nave de apoyo de las islas oceánicas de Brasil. En 1997 fue transferido al 3º Distrito Naval (Pernambuco, Río Grande do Norte, Paraíba y Ceará), designado R-26 Trindade para tareas de remolcador de alta mar.

En enero de 2007 fue sometido a una nueva inspección técnica por la SIPAA-ForSup (Sección de Investigación de prevención de Accidentes del Comando de la Fuerza de Superficie), la que determinó que no cumplía con los estándares de seguridad de navegación.  Así, el 24 de agosto de ese año fue desincorporado de la Flota y amarrado en un muelle secundario de la Base Naval Ary Parreiras, de Natal, Rio Grande do Norte, donde aún se encuentra a flote. 

LOS HECHOS

            En 1983 Goodfrey Akwasi Duku Osei (Godfrey Osei) era un funcionario de alto nivel en el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República de Ghana.  Hombre ambicioso y con ansias de escalar rápido en el mundo político, formó parte de un complot para derrocar al gobierno del presidente Jerry Rawlings, por lo que fue detenido y enviado a prisión.  Sin embargo, logró escapar y viajó a EEUU, donde pronto comenzó a organizar un nuevo golpe de estado para asumir la presidencia del país.

            Para 1985 Osei había logrado reunir unos 500.000 dólares para financiar su operación.  Existen tres versiones de cómo obtuvo los fondos.  Una dice que los recibió de una organización china de crimen organizado de New York, acordando pagar una tasa de interés de 300% y garantizándole al grupo concesiones exclusivas sobre casinos y otras formas de juego una vez asumido el gobierno. Otra dice que fue apoyado por el Mossad israelí y la CIA  estadounidense, interesados en derrocar el gobierno marxista de Jerry Rawlings.  La tercera menciona la combinación de las dos anteriores, con los chinos oficiando de testaferros de la CIA.

            En poder del capital, Osei se dedicó a obtener las tropas y las armas para su proyecto.  Entró en contacto con Edward (Ted) Bishop, un comerciante de Texas del que se decía estaba vinculado a la CIA (lo que nunca se pudo probar) y que tenía buenos contactos con Fabricaciones Militares de Argentina (FMA).  A cambio de su asistencia, Bishop  recibiría derechos exclusivos sobre las exportaciones de café y cacao, los principales cultivos de Ghana, cuando Osei estuviera en el gobierno.

            Por Bishop, Osei entró en contacto con un bróker argentino que le proporcionó un contenedor con seis toneladas de armas de FMA, que incluyó 70 fusiles FAL, subametralladoras, pistolas, munición y granadas de fragmentación, el que estaría listo en Buenos Aires en el momento que él lo indicara.  Existen varias versiones sobre cuanto se pagó por el armamento, que van de U$S 200.000,00 y 750.000,00. Lo más probable es que la primera cifra fuera lo recibido por FMA, mientras que la diferencia con la segunda habría sido lo que se “diluyó” en las intermediaciones. En todo caso, la cifra definitiva pertenece al paquete de hechos que nunca se conocerán.

También por intermediación del texano, Osei contrató ocho mercenarios estadounidenses (veteranos de Vietnam): John Dee Early y Robert Foti de New York, Sheldon Ainsworth de Nebraska, Steven Hendrick de Texas, Julio Rodríguez Larrazábal y Esteban Villa Sosa de North Carolina, y Timothy Carmody y Frederick Verduin de California, los que cobrarían U$S 10.000,00 cada uno por el trabajo, a ser depositados en sendas cuentas bancarias, 4.000,00 de adelanto y el resto al iniciar las operaciones. 

Según Early, líder natural del grupo, Osei les aseguró que la operación era promovida desde la CIA y el NSC (Consejo de Seguridad Nacional), las que si bien políticamente no podían reconocer la vinculación con los hechos a producirse, harían la vista gorda porque les interesaba la caída de un régimen marxista, y brindarían respaldo encubierto.  También, que Osei les ofreció ocupar altos cargos de comando en el Ejército y la Policía de Seguridad del Tesoro y las Minas de Diamantes, con salarios a acordar después del triunfo.

Hubo un noveno hombre en el grupo: Scott Caldwell, un investigador privado de Tampa, Florida, quien permanecería en EEUU velando por los intereses de los mercenarios, y manteniendo enlace permanente con ellos como una especie de garante del cumplimiento de lo acordado con Osei.

También a través de Bishop, Osei entró en contacto con un bróker en Panamá, con el cual charteó un remolcador de altura llamado Nobistor, de bandera panameña y tripulación argentina, arrendado para una operación de transporte de personas y carga a África, en una travesía Panamá – Argentina – Costa de Marfil – Panamá.

            El plan de Osei para obtener el control de Ghana era digno de la novela “Los perros de la guerra” de Frederick Forsyth.  Arribarían a un punto específico de Costa de Marfil donde recogerían noventa soldados ghaneses fieles a Osei, y con ellos desembarcarían cerca de Accra la noche siguiente en botes inflables, para atacar la Central de Inteligencia y liberar los presos políticos de la cárcel aledaña, algunos de los que serían armados. El grupo entonces se dividiría en dos, para atacar el palacio presidencial y otros edificios de gobierno el segundo.  Una vez asegurados estos objetivos, los grupos de asalto se unirían para, junto con los ghaneses armados, atacar un centro de adiestramiento político y militar de Libia, sito a 60 km de Accra.  Las operaciones estarían terminadas antes del amanecer, y sobre el mediodía Godfrey Osei arribaría oficialmente al aeropuerto para asumir la presidencia.

            En febrero de 1986, mientras el Nobistor navegaba hacia el sur, los mercenarios arribaron a Buenos Aires, alojándose en el Hotel República, en habitaciones de a dos previamente reservadas por Osei.  Durante la estadía en la capital argentina, John Dee Early se reunió en varias oportunidades con el contratista, en una relación que pronto comenzó a deteriorarse.

            Según después comentó el estadounidense, Osei se desplazaba siempre acompañado de un grupo de guardaespaldas africanos, que muy poco hablaban y casi siempre lucían lentes de sol, aún en la noche.  Early atribuyó esto a una actitud común de los africanos que quieren aparentar status y no le dio mayor importancia, pero comenzó a disgustarse cuando recibió rumores de que este grupo no estaría bajo sus órdenes durante las operaciones y que su finalidad sería asesinar directamente a los opositores y enemigos de Osei una vez conquistado el poder.  No estando dispuesto a avalar tal tipo de comportamiento, Early consultó a Bishop (también estaba en Buenos Aires), quien lo tranquilizó asegurándole que todo se trataba de rumores infundados.

            Sobre fines de febrero de 1986 el Nobistor zarpó de Buenos Aires con diez tripulantes (argentinos), ocho pasajeros (estadounidenses) y una carga de seis toneladas de productos textiles según el manifiesto de carga (en realidad: armamentos, uniformes, equipos y botes de goma) con destino a Costa de Marfil, país vecino de Ghana.  Estaba previsto que Osei y su grupo personal viajaran en el buque junto a los mercenarios, pero en el momento de la zarpada éstos se enteraron que no sería así, lo que causó desconfianza y malestar entre ellos, porque no era lo acordado en los planes previos.

            A los nueve días de la zarpada, en medio del Atlántico, Early recibió una comunicación de Caldwell desde EEUU, quien le informó que la operación no estaba ni estuvo nunca en conocimiento de las autoridades estadounidenses, menos aún avalada, y que no contarían con ningún tipo de respaldo encubierto en caso de ser descubiertos o capturados.  Pero más importante fue recibir de éste un informe sin confirmar indicando que el gobierno de Ghana estaba al tanto de la operación, lo que significaba que el ejército ghanés y sus acólitos libios los estarían esperando en el lugar y momento del desembarco, y por lo tanto se dirigían a una carnicería. Early intentó sin éxito comunicarse con Osei y Bishop, por lo que exigió al Capitán del barco cambiar de rumbo hacia algún puerto de Sudamérica, donde intentarían aclarar la situación.  Como éste se negara inicialmente, los estadounidenses se amotinaron y por el peso de las armas impusieron su demanda.  (*)

El 12 de marzo de 1986 el Nobistor ingresó a la Bahía de Guanabara, fondeando frente a Itaipú, a 20 millas de Río de Janeiro.  Ante las autoridades marítimas brasileñas, el capitán del buque justificó la arribada en averías de máquinas que serían reparados en pocos días por la propia dotación, sin necesidad de ayudas provenientes de tierra. 

En esos días, Brasil vivía momentos de alta sensibilidad y conmoción social. Una reforma agraria había provocado resistencias armadas por parte de propietarios de tierras que se negaban a entregarlas para su distribución gratuita a los campesinos, y estaban armando seudo ejércitos particulares paras defenderlas.  De alguna forma se filtró a la Policía Federal la versión de que a bordo del Nobistor habría un contrabando de armas, y al inspeccionar el buque las encontraron. El 14 de marzo de 1986 fueron detenidos los diez tripulantes y los ocho pasajeros, acusados de contrabando internacional de material de guerra.

El caso judicial se instruyó en la 13º Vara Federal, Río de Janeiro.  El Fiscal Juarez Tavares consideró “… mucha coincidencia …” que seis toneladas de armamentos arribaran a las costas de Brasil justo en el momento en que los terratenientes estaban buscando material bélico con desesperación, y pidió que los detenidos fueran inculpados de sedición, terrorismo y contrabando de guerra.  Sin embargo, para la Juez Julieta Lunz resultó en un caso común de contrabando.  Los tripulantes del Nobistor fueron puestos en libertad luego de un proceso de unos cinco meses, mientras que los estadounidenses fueron condenados a cuatro años de prisión, con excepción de John Dee Early, a quien le tipificaron el agravante de ser el líder del grupo, y su condena fue de cinco años.

Simultáneamente, se iniciaron procesos judiciales en otros países.  Argentina solicitó la extradición de los estadounidenses, para interrogarlos sobre el origen y las vías de obtención de las armas, y su pedido fue acogido, aunque no pudo llegar a concretarse. Ghana solicitó también la extradición de Godfrey Osei (quien nunca estuvo en Brasil) y los ocho estadounidenses, pero este expediente se esfumó en la maraña burocrática brasileña y desde Accra nunca insistieron.  En EEUU, agentes federales interrogaron a Ted Bishop y Scott Caldwell, más para desvincular a su gobierno del caso que para conocer lo ocurrido, y de esas indagaciones nada trascendió ni tuvieron consecuencias.

            Los mercenarios permanecieron en prisión cerca de un año, hasta que una noche lograron escapar, en una fuga que fue descrita como producto de un 5% de planificación y un 95% de suerte. También, las autoridades brasileñas poco esfuerzo volcaron en capturarlos.  Sin documentación alguna, los hombres iniciaron un viaje ignoto por Sudamérica, gracias a contactos con narcotraficantes obtenidos en la cárcel.  Cinco meses después, cuatro de ellos (Early, Carmody, Verduin y Hendrick) estaban en sus respectivos hogares en EEUU. Habían llegado clandestinamente a La Paz, Bolivia, donde sobornos mediante habían logrado abordar un vuelo comercial que los dejó en Miami.  Los otros cuatro se perdieron en la noche de la historia.  Años después aparecieron versiones indicando que Rodríguez y Villa se encontraban en Congo, pero nunca fue comprobado.

            Por decisión judicial, el Nobistor fue entregado a la Marina (como ya se explicó) y las armas al Ejército de Brasil.  El capítulo final se escribió a fines de 1996, cuando el Juzgado Penal en lo Económico N° 1 declaró “… extinguida por prescripción de la acción penal emergente del hecho que consistió en la exportación de armas con destino a la República de Ghana efectuada en febrero de 1986 a bordo del buque Nobistor mediante la utilización de documentación apócrifa ...".

            Goodfrey Akwasi Duku Osei nunca fue detenido ni interrogado por el caso Nobistor. Vivió en varios países de África, hasta su muerte en Togo el 15 de julio de 2008.  Su viuda, Demirifa Duee, trasladó sus restos a Ghana, donde se encuentra inhumado en un panteón familiar.

            John Dee Early, que fuera Suboficial Paracaidista del Ejército durante la guerra de Vietnam, volvió a la dirección de una escuela de paracaidismo de su propiedad en Nebraska.

            Timothy Carmody, también veterano de Vietnam, obtuvo un título de grado en San Francisco State University, dedicándose a la docencia y al ejercicio legal de su profesión en Santa Rosa, New Mexico.

            Frederick T. Verduin se radicó en California, dedicándose a la venta de automóviles.

            Steven W. Hendrick, ex Sargento 1º Paracaidista de Fuerzas Especiales (con misiones encubiertas en El Salvador, Honduras y Costa Rica) desarrolló actividades diversas y asesoramientos en empresas de seguridad, y falleció de cáncer en 2010, a los 53 años.

            Edward “Ted” Bishop continuó con sus actividades de comercio en rubros diversos, con casas comerciales en varias ciudades de Texas. En muchas oportunidades fue abordado por periodistas e investigadores deseosos de conocer detalles del caso Nobistor, pero las pocas veces que respondió fue para manifestar su desvinculación con los hechos, asegurar que no conoció a Godfrey Osei, y reafirmar que nunca perteneció a la CIA.. 

REFERENCIAS

Ø  AMES, Justin; “The Nobistor Affair”, The Velvet Rocket Online, Philadelphia, 26/II/2010.

Ø  CAREY, Peter, “Mysterious scheme lands eight americans in brazilian prisión”, San Jose Mercury News (California), 22/VI/1986.

Ø  CARMODY, Timothy, “Ghana and the Nobistor Affair”, Editorial Bookmark, San Diego, 2010.

Ø  Coasters & Other Ships Revived”, en www.7seavessels.com.

Ø  GALLO, Daniel; “El caso Nobistor, un antecedente con armas y mercenarios”, La Nación, 17/XI/2012.

Ø  Janes’s Fighting Ships”, Alexandria, 1991.

Ø  NAux/RbAM Trindade U16/R26”, en “Navíos de Guerra de Brasil!, Wikipédia.

Ø  NEPOMUCENO, Eric, “Armamento Aprehendido”, el País, España, 21/III/1986.

Ø  Venta de Armas: ¿Y el Nobistor que fue?”, Volver Atrás, Nº 4, Buenos Aires, 12/II/1999. 

El autor agradece la colaboración del Licenciado Luis Fernando Furlán, República Argentina, en la búsqueda de la información que permitió realizar este estudio.

(*) Hay otra version de los hechos que dice lo contrario, que el capitan, al enterarse de la realidad, decidio acercarse al puerto mas cercano.

 

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