Historia y Arqueologia Marítima
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LOS BUQUES DEL SIGLO XX 

Indice Armada

Acorazados y Cruceros Acorazados

Cruceros  

Portaaviones 

 Destructores

 Submarinos

Fragatas

Barreminas

Exploradores - Torpederos

Corbeta Republica

Cañoneras  Parana  - Rosario

Rastreadores/ Avisos

Barreminas Alemanes de 1922  

Patrulleras- King y Murature

Lanchas Rápidas

Remolcadores de Alta Mar y Avisos

Buques de Desembarco - Candido de Lasala  - Cabo San Antonio

  Buques de Desembarco de Tanques  - LST

Buques de Desembarco de Infanteria - BDI

Buques Desembarco de Materiales

Buques Taller

Buques de Salvamento

Remolcadores

Buques Hidrograficos y de Investigaciones

Balizadores y Avisos

 Buques Escuela

Buques Polares

Transportes Navales 

Buques e historia desde 1880

Ver tambien: Transportes Navales

Buques Auxiliares - logisticos

Buques Tanque  

El equilibrio ya estaba establecido con Chile, pero entre 1904 y 1906 Brasil decidio adquirir en Inglaterra tres acorazados tipo Dreadnoughts, dos exploradores y diez destroyers, por lo que el Congreso, que habia sancionado una Ley en 1905 de adquisiciones navales, voto en 1908 otra Ley de refuerzo.

En 1909, cuando llegaron las cañoneras Paraná y Rosario, se contrato en Europa la adquisicion de 12 destructores y en 1910 la construccion de dos acorazados en Norte América. De los 12 destructores, se harían 4 en Alemania, 4 en Inglaterra y 4 en Francia. Debido a que la primera guerra mundial estaba en ciernes, los buques encargados a Inglaterra y Francia llegaron a tener nombres y comandantes Argentinos, pero se demoro su entrega hasta que finalmente los contratos fueron anulados por esos países y los buques formaron parte de sus flotas.

En cambio los alemanes y norteamericanos si cumplieron. En 1912 se recibieron los 4 destructores alemanes: Catamarca, Jujuy, Cordoba y La Plata. En 1914 y 1915 se recibieron tambien los acorazados Moreno y Rivadavia.

La Gran Guerra puso entonces un intervalo de varios años, durante los cuales la armada debió enfrentar problemas logísticos de todo tipo, tales como la falta de carbón para los buques.

Sólo en 1922 se pudo aumentar los buques con la compra de 10 rastreadores minadores alemanes, construídos entre 1916 y 1918. En 1926 se sanciono la Ley 11378 de Renovacion del Material Naval, ya que los progresos técnicos generados por la guerra habian cambiado totalmente los buques: petróleo en vez de carbon, mejores turbinas, cañones y directores de tiro, mayor distancia de tiro, mejores corazas, etc.

En 1925 los dos acorazados fueron enviados a EEUU, el Rivadavia a Boston y el Moreno a Filadelfia para modernizarlos, cambiando el combustible, modernizacion de turbinas, nuevo control de tiro, artilleria antiaérea y reemplazo del palo de popa por uno tripode.

El programa de 1926 pedía tres cruceros ligeros, cinco destructores, seis submarinos, buques hidrográficos y unidades menores, pero sufrio modificaciones.

Los cruceros fueron dos (1931): el Almirante Brown y el 25 de Mayo., los submarinos de seis a tres (1933): Santa Fe, Salta y Santiago del Estero (los Tarantinos), todas estas unidades fueron hechas en Italia. Dos de los 5 destructores Cervantes y Garay fueron comprados a España(1928), mientras que los 3 restantes (1929): La Rioja, Mendoza y Tucuman, junto con los hidrógrafos San Juan y San Luis, más los remolcadores Toba y Mataco se construyeron en Inglaterra.

Años después se completo el programa con la llegada del Crucero "La Argentina" en 1939, hecho en Inglaterra y los 7 exploradores-torpederos tipo Buenos Aires (luego llamados destructores), llegados en 1938, también hechos en Inglaterra.

Durante el quinquenio que el mundo asiste a la lucha de las potencias democráticas contra las dictaduras empeñadas en la conquista total del orbe, nuestra Marina de Guerra sufre la enorme descapitalización que le significa el no haber podido acompañar a la tecnología lograda en materia de guerra naval, por las naciones intervinientes en aquella lucha. Debido a su politica de neutralidad (o simpatía con el Eje de algunos gobernantes), Argentina es dejada de lado por los Aliados, cuando no mirada con aprension y/o disgusto, por lo que no recibe ningun tipo de ayuda para modernizar su flota. Esto repercutira por muchos años de desconfianza y solo por el inicio de la Guerra Fría se le darán algunos buques ya antiguos, surplus de guerra.

No obstante ello, son años de intensa labor, no solamente en lo referente al uso del material existente, sino tambien debido a que sus hombres se transfieren en gran parte a la naciente flota mercante argentina para suplir la falta de bodegas que el conflicto produce.

Triunfante a medias en las autoridades del período la idea del abandono de la neutralidad que mantenía la República, y casi al fin de la guerra, declarada ésta a las potencias del Eje, la Armada patrulla el Sur y establece un cordón de vigilancia en el Río de la Plata, cuyos resultados reales impiden ponderar el rápido cese de la guerra con Alemania primero, y con el Japón después. Terminadas las hostilidades, comienza la eterna lucha de adecuar el material sobrante de guerra a las nuevas técnicas observadas y a las experiencias que surgen de la lucha pasada.

Se incorporan dos nuevos cruceros, varias fragatas antisubmarinas y un considerable material sobrante de guerra, además de renovarse totalmente los transportes, mediante la construcción en el exterior de seis unidades para ese fin. También se encaran en el país la construcción de patrulleros antisubmarinos y unidades auxiliares menores, y se modernizan y transforman las en uso.

Otra vez, la segunda Guerra Mundial abrió un paréntesis en la renovacion de los buques de la Armada Argentina, pero a partir de 1948 la Armada inició la incorporacion de numerosas unidades adquiridas a muy bajo precio como "surplus" o sobrantes de guerra, aunque recien a partir de 1950 pudo contar con buques nuevos, con el BT Punta Médanos construido en Ingaterra y tres transportes construidos en Canadá: Bahia Thetis, Bahia Buen Suceso y Bahia Aguirre.

Los buques veteranos de guerra fueron numerosos, entre ellos 14 Buques de desembarco de tanques (BDT), 4 fragatas, una corbeta y 10 lanchas torpederas, además de 10 BDI y 2 BDM. Se compraron también petroleros y 2 BDT adaptados como buques taller (Ing. Iribas e Ing. Gadda).

En 1948 también se incorporaron cuatro fragatas antisubmarinas compradas en EEUU y en 1949 la corbeta República como buque escuela.

En 1950 se puse la quilla en AFNE de la fragata AS Azopardo, que entro en servicio en 1956 y en 1959 la Piedra Buena, gemela de la anterior.

En 1951 llegaron al país los cruceros 9 de Julio Gral. Belgrano , que revolucionaron los conceptos navales de ese entonces en el país, al tiempo que se radiaban de servicio los viejos acorazados, los cruceros italianos y los torpederos de comienzos de siglo.

En 1958 llega el portaaviones Independencia, ex HMS Warrior. Esto le puso alas a la Armada y entraba al mundo moderno de la aviacion naval.

Dos submarinos tipo Flota de EEUU llegaban en 1960, el Santa Fe y el S. del Estero con lo que se radiaron los Tarantinos de la década del 30. Se comienza el diseño y la construccion del buque escuela Libertad, orgullo de la construcción naval Argentina. En 1962 llegan tres destructores del tipo Fletcher americanos como préstamo y arriendo, los Brown, Espora y Rosales. Se sacan de servicio los torpederos Cervantes, Garay y 3 de la clase Mendoza.

En 1968 ingresan seis barreminas de la clase TON británicos, con casco de madera y también se tiene la oportunidad de adquirir un portaaviones de la misma clase que el Independencia, pero con cubierta angulada de vuelo, el ex Karel Doorman Holandés, que se transforma en el 25 de Mayo. Los submarinos Guppy I-A y II llegaron en 1970, de superior calidad que los Flota.

Los destructores tipo Buenos Aires ya tebnían casi 34 años de vida intensiva por lo que su cambio era indispensable, es así que a partir de  1971 se reemplazaron por destructores de la reserva norteamericana, así lo hicieron los destructores Almirante Storni y Alm. Domecq Garcia. El Bouchard, Piedra Buena y Seguí de la clase Sumner en 1972 y  el Py, de la clase Gearing en 1973.

Debido a los cambios del armamento naval, sobre todo el empleo de misiles, se encarga en Inglaterra un destructor de Defensa Aerea de Area, el DD Hercules en 1976 y se construye en AFNE RS el Santisima Trinidad en 1980, ambos del tipo 42 Sheffield con misiles AA Sea Dart. El portaaviones se modernizó con electronica y sistemas digitales de comando y control de vuelo.

En ese período y antes de que llegaran los submarinos Guppy, se habián ya contratado la construccion de dos submarinos tipo 209 en Alemania, que llegaron durante la decada del 70, además de dos lanchas rápidas, la Intrépida y la Indómita de 250 tons tambien hechas en Alemania.

Por la nueva crisis con Chile, se compran en 1978 dos corbetas francesas tipo A-69, las Drummond y Guerrico y en 1980 la Granville.

La guerra de Malvinas trae la pérdida del crucero Gral. Belgrano por un ataque de un submarino Británico con torpedos, además de daños a varios buques de la Armada o civiles captados por la Armada.

En 1983 comienza el Plan de Renovacion Naval, con las botaduras de 4 nuevos destructores de la clase MEKO 360: Alte Brown, La Argentina, Heroína y Sarandí. Con estos y las nuevas Meko 140 de AFNE se dispone radiar todos los destructores remanentes de la 2ª guerra mundial en nuestro uso.

Las corbetas clase MEKO 140  fueron seis, que se construyeron en AFNE Rio Santiago: Espora, Rosales, Spiro, Parker, Robinson y Gomez Roca. Tambien luego de Malvinas se incorporaron dos submarinos tipo TR1700 de Thyssen Alemania: San Juan y Santa Cruz. Se pensaba construir cuatro más pero se canceló la misma y las partes ya hechas quedaron como repuestos a los anteriores.

En 1983 se terminaron las modificaciones al portaaviones 25 de Mayo y en 1989 entro en un período de modernizacion de su planta propulsora, lo que nunca se logró y finalmente fué vendido para chatarra.

Durante la decada de los noventa y principios de la decada del 2000 se desguazaron todos los barreminas clase TOON, el destructor Hercules fue reconvertido, el Santisima Trinidad parado y vaciado y el submarino San Luis utilizado como fuente de repuestos.

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