Historia y Arqueología Marítima

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"De Williwaws y Cachiyuyos"

UN VIAJE MEMORABLE  EN EL ICE LADY PATAGONIA - FEBR 2007

Ushuaia Octopus Museo Maritimo Ushuaia Buques en Ushuaia
El Ice Lady Patagonia Isla de los Estados - Faro del Fin del Mundo Caleta Basil Hall Caleta Hornos
Fauna Isla Leones- Faro Isla Leones - Caleta John Woddal El Pecio de Ciancio
Isla Tovita Comodoro Rivadavia Paisajes Los compañeros de viaje
  Momentos Peliculas  

Por Carlos Mey, Marzo del 2007

Video en Youtube por Matias Godio  

Ushuaia

Guillermo May tuvo la gentileza de invitarme, como parte de Histarmar, al viaje de regreso del motovelero "Ice Lady Patagonia" desde Antartida, tomandolo en Ushuaia. El Ice Lady habia cumplido un nuevo viaje de exploracion llevando a un grupo de españoles, entre los que se encontraba Orlando Boom y tambien don Carlos Vairo y el Arq. Hernan Alvarez Forn, mas conocido como Hormiga Negra. Abordé el buque el Sábado 17 e Febrero a la noche, cortesia de Aerolineas Argentinas que se demoro unas 6 horas apenas, peor le toco a Pablo Ciancio con una demora de 12,30 horas, que las paso en Aeroparque y a otro compañero a quien le perdieron el equipaje por un dia. Asi que el grupo español y don Hormiga ya se habian ido. Al dia siguiente aprovechamos para almorzar un buen corderito patagonico, visitamos el Museo Maritimo de Ushuaia, sacamos innumerables fotos a los buques en el muelle y cenamos con Carlos Vairo unos buenos mariscos Fueguinos. Como venian algunos invitados que al parecer jamas habian estado en un buque las bromas fueron continuas y variadas, a uno se le hizo traer ropa "sport elegante" para el cocktail de la noche (!) a otro le pidieron que trajera su bordeadora de césped para "sacar el hielo de cubierta" y cosas por el estilo. Nuestro cocinero de a bordo tuvo la mala suerte de caerse en la ducha esa noche (en el puerto con mar en calma) y se fracturo una mano, asi que al dia siguiente nuestro "Doc", Jorge Arias, lo tuvo que llevar a enyesar y de ahi en adelante se improvisaron los turnos de cocina.

Canal de Beagle y Estrecho de Le Maire

Nos quedamos en Ushuaia hasta el Lunes 19, saliendo al mediodia. El Canal de Beagle lo enfrentamos con un mar calmo, dia soleado y fresco, con poco viento aunque nos habian avisado que para la noche podria andar por los 40 nudos. Todos en cubierta sacando fotos, disfrutando del paisaje y acomodandonos en general al buque y sus movimientos. Yo estaba tratando de tomar imagenes de los faros, balizas, buques que pasaban y buques naufragados, en lo que fracase estrepitosamente, ya que con el afan de usar un lente nuevo y peliculas, en vez de digital, el resultado fue desastroso.

Los restos del buque de pasajeros Sarmiento se ven como una linea lejana de oxido, hay que acercarse mucho para ver detalles, el Logos no lo encontre, seguramente lo pasamos ya de noche, Harberton eran unas manchas blancas de edificios lejanos. Sí pude tomar buenas imagenes de algunos buques que nos pasaban de frente.

Se hacía de noche y refrescaba, ademas estabamos dejando la proteccion de la Isla Picton, asi que nos fuimos para adentro, a disfrutar de unos buenos tallarines con tuco. Mal lo ibamos a disfrutar. El Ice Lady comenzo a cabecear de lo lindo. Yo, canchero, no me habia mareado nunca antes asi que pensaba que no me pasaria aquí y les daba consejos a los novatos. La mayoria - excepto la experimentada tripulacion - hablaba de diferentes tipos de remedios contra el mareo. Para hilaridad nuestra, el Dr. Jorge Arias le sugirio a algunos que se ataran un hilo en la lengua para no marearse, cosa que algunos quizas probaron en secreto, pero tambien hubo parches antimareo, pildoras de diferentes tipos y remedios varios.

Poco surtio efecto. Yo ni pensé en cenar ya que la cosa venia mal, cuando me quise parar fue el desastre. Cuando pude salir del baño mas cercano, hecho bolsa, me agarré como pude para llegar al camarote, tomé un Dramamine y dormí como un tronco hasta la mañana siguiente, asi que estuve inconsciente durante lo peor. Los demas fueron a cenar los famosos tallarines, pero poco duraron con hambre, solo los tripulantes los disfrutaron, el resto se mareó maaaaal. Y los tallarines quedaron para los peces.

De alli en adelante varios se querian bajar en el primer puerto disponible, que no lo habria hasta varios dias despues. Uno, grandote él, no queria "ver agua nunca mas en su vida" jalonado con epítetos varios y hasta juraba que al regreso taparía la pileta de su casa. Otros, ilusionados mas tarde con bajar en la hosteria "El Pulpo de Oro" (inexistente) de Puerto Huevo, se aguantaban como podían.

Isla de los Estados

No hay palabras para contar todo lo que experimentamos alli, asi que no contaré todo. A las 06:30 me desperté ya con mar mas tranquilo, estabamos entrando en la protegida Bahia de San Juan de Salvamento. Ver las montañas que caen a pico hacia el mar, el agua totalmente transparente, la espesa vegetacion, el colorido, las nubes constantes en los picos mas altos, disfrutar los silencios y los sonidos del viento. Es espectacular y realmente para hacer alguna vez en la vida. Anclamos al fondo de la Bahia, donde se veia un cartel que decia "Reserva Provincial Isla de los Estados" y donde hay un camino marcado hacia el Faro de San Juan de Salvamento, mas conocido como el Faro del Fin del Mundo. Bajamos en gomones a mirar la isla desde el agua y recorrer las costas de la bahia.

Alli habia gran cantidad de "Cachiyuyos", largas algas que hay en casi todas las islas patagonicas y que complican la navegacion por el amplio espacio que ocupan y la profundidad desde la que suben a la superficie, lo que las hace larguisimas y que se enreden en las hélices. Tambien experimentamos los famosos "Williwaws" corrientes de viento que bajan de golpe a gran velocidad y que golpean de "sopetón". A veces se las ve venir por el movimiento en el agua, otras no y nos empapaban con la lluvia que traian. La temperatura era de unos 8,6 ºC, asi que todos con ropa de agua y abrigos.

Una vez que nos dimos un atracon de paisajes, salimos  a las 14 hs de la proteccion de la Bahia de San Juan de Salvamento para dirigirnos hacia la Bahia Basil Hall. Pero no esperabamos (los legos) encontrarnos otra vez con el mar embravecido. Menos mal que por lo menos era de día y se veía lo que venia. Asi que ya preparados fue mas divertido, aunque no para todos ya que algunos sucumbieron en las garras del mareo otra vez, pobres. Para el resto era cuestion de agarrarse bien y no caminar mucho. Con olas bastante grandes de un lado, la corriente del otro y el viento de todos lados, el mar era un  hervidero de muy dificil lectura para un timonel, por lo que habia que seguir la derrota y aguantar. El pobre Ice Lady aguanta realmente bien, se movia en tirabuzon, cabeceaba, rolaba, despedia agua por todos lados, pero seguia firme el rumbo. Pudimos hacer bifes con pure, pero era medio dificil comer ya que se movia el plato y el pure se queria salir por el borde de la fuente, tomar algo era mas que dificil, ya que la mitad del liquido nos quedaba en la cara. Por las dudas otro Dramamine y a dormir la siesta, que fue una excusa para tirarse en algun lado mas o menos estable.

Al despertarme estabamos entrando en otro mundo, una bahia tranquila, soleada, muchos cachiyuyos pero ningun Williwaw, una pequeña isla en su centro, pajaros, un paraiso. Aprovechamos para hacer un buen asadito en cubierta de un corderito patagonico que esperaba en el freezer. Una maravilla que seguimos disfrutando al dia siguiente.

Salida y larga navegacion

Salimos el Miercoles 21 muy temprano hacia el norte, rumbo cero directo. Pasamos por la Isla Observatorio, donde esta el Faro que reemplazo al del fin del mundo, se veia chiquito y solitario, alla a lo lejos, la vida dificil que deben tener esos "torreros", no se la envidio.

Nos dijeron que una vez que pasaramos la latitud de 50º el mar se calmaria y asi fue. Ese dia fue largo, movido con mar de frente todo el tiempo, asi que el cabeceo era muy cansador, pero ya estabamos hechos "viejos lobos de mar" y nos acostumbramos a caminar  y  agarrarnos sin golpearnos. Hasta podiamos beber sin salpicarnos! El baño era otra cosa, realmente no es facil afeitarse, ducharse y mucho menos hacer otras cosas, hay que agarrarse con dos manos...Cocinar realmente no se podia, asi que sandwiches de cordero frio y nada mas. Por lo que nos metimos en la rutina diaria de tres dias sin ver tierra.

Al dia siguiente se confirmo lo que nos decian, al pasar los 50 el mar estaba distinto, mas calmo y con aves de todo tipo. Menos mal que estaba Juan Pablo Seco Pon, un ornitólogo joven que estaba haciendo un trabajo sobre avistaje de aves marinas, quien nos decia qué aves se veian, su tipo, habitos, etc. etc. Petreles varios, un enorme albatros errante, petreles enanos, de todo. Pablo tiene un conocimento enciclopedico y muy interesante, pero no me quedó mucho asi que me  recomendo unos buenos libros para refrescar los datos. Increible la cantidad y variedad que hay en el mar, lejos de la costa, realmente aprendimos mucho sobre ellos.

Nos cruzamos un par de veces con delfines manchados que venian viajando hacia el Sur, pero nos acompañaron unos buenos ratos jugando en nuestra proa. Las fotos y peliculas dan fe de ello. No vimos ballenas ni otros mamiferos, lamentablemente.

Cuando pasamos Puerto Deseado tuvimos señal de radio (aunque no de celular) y justo escuchamos al amigo Cristian Murray hablando de los restos de un barco historico hallado en Madryn. Hasta el regreso a Comodoro no tuvimos otra señal radio, lo que muestra lo lejana y poco habitada que está nuestra patagonia.

Bahia Bustamante

Llegamos a la zona de Puerto Huevo a la noche, varios convencidos que bajaríamos al dia siguiente para un buen almuerzo en el "Pulpo de Oro", inclusive hablamos por radio desde el puente (con una compañera de viaje que estaba a popa) reservando 15 cubiertos, centolla, asado de cordero, dos bungalows para pasar la noche y un transfer a Comodoro Rivadavia para la mañana siguiente. Todo con las carcajadas escondidas de los que conociamos la broma, a expensas de los pobres que se mareaban y que no veian el momento de bajarse del buque. A la tarde del dia siguiente se dieron cuenta, pobres, me imagino la desilusion que habran sentido, perder el transfer a Comodoro, dormir en una cama que no se movia...

Pero fue compensado ampliamente con el paisaje de Isla Leones. Desembarcamos en los gomones en varios grupos, algunos bajamos y formamos un grupo para recorrer las playas de un modo metódico, buscando elementos historicos o interesantes. Esa busqueda fue complicada ya que hay pocas caletas con playa en la isla y debieron modificar su recorrido incontables veces, para poder volver a la costa. Otros subieron directamente al Faro y de alli bajaron a la Bahia de los Franceses, a ver las instalaciones que quedaron, la loberia cercana y los miles de pajaros que anidan, se alimentan y vuelan alli. Otro grupo se dedicó a rodear la isla por agua y un tercero a bucear, como se describe en las siguientes páginas. Ciancio y Godio encontraron los restos de un buque hundido (pecio), asi que esta expedición entro en la historia con ésto.

Aunque el Faro es interesantisimo y los restos en las caletas tambien, lo más impactante de la isla es la fauna. Jamás había visto tantos y diversos pájaros, la isla completa les pertenece a los pingüinos ya que anidan hasta en el mismo tope de la isla y todo su terreno esta surcado por los caminos que pacientemente hacen. Las costas e islotes pequeños pertenecen a las aves marinas, desde colonias de gaviotas cocineras a cormoranes y otros varios. La loberia es grande, pero salieron en estampida ni bien nos acercamos a unos 100 metros, por lo que no tenemos fotos de ellos en conjunto. Sin duda hay mucho alimento en la zona, lo que tambien atrae a las orcas por supuesto. Vimos una que creemos estaba cazando pingüinos o lobitos, de lejos y por instantes nada mas. Tambien hay mulitas (o pichis) muy mansos, una no quiso que la agarráramos y se metió en un nido de pingüino, poco duró allí ya que los ocupantes la sacaron a picotazos.

Al dia siguiente salió una expedicion a la Caleta Hornos a la cual no me animé. Estaba muy quemado por el sol del dia anterior y mis piernas no me respondian, luego de haber subido y bajado todo el dia en Leones, asi que descansé a bordo. Una pena, ya que la Caleta Hornos era espectacular por lo que me mostraron, tambien avistaron guanacos, ñandúes y pájaros y encontraron una piedra de boleadora.

Isla Tova y Tovita

Debiamos comenzar el regreso a Comodoro Rivadavia para que alli sí bajaran los invitados, pero vi que estaba la Isla Tova y Tovita en el camino, asi que convenci a don Guillermo May y Cia. para inspeccionar esa isla. Por los datos que me habian pasado desde Holanda, alli habia naufragado en 1929 el ballenero "Bahia del Fondo", ex IDA, que estaba al servicio de la Cia. Argentina de Pesca y segun informes de Holanda, habia encallado en las rocas Pingüino en la isla Tovita y otra tormenta lo habria tirado a la costa. Asi que alli fuimos, esperanzados. Vimos las rocas Pingüino, la isla Tova y Tovita, recorimos las costas, bucearon en las cercanias, pero ni rastros del buque. Pero por lo menos nos divertimos nuevamente viendo a los pingüinos que los habia por miles, a las aves y explorando una no muy vieja explotacion de algas, que se puede ver en las paginas siguientes. Lo que fue inaguantable y que finalmente nos corrio de la isla Tova fueron las moscas, chiquitas pero pegajosas como no he visto en mi vida; insufribles!

De alli derecho a Comodoro Rivadavia y a la mañana siguiente estabamos alli. Desembarcamos gracias a los buenos oficios del ARA Drummond, que nos dejo acoderarnos llegar al muelle.

Espero disfruten las imagenes y otros cuentos que veran mas adelante.

Carlos Mey, 08-03-2007

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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