Historia y Arqueología Marítima

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UN VIAJE A HUMAITÁ - Noviembre 2005

 

Humaitá desde el río Paraguay

 por Gerardo Broglio

Durante nuestra visita a la Republica del Paraguay, Histarmar recibió una invitación por parte de la Agregaduría Naval Argentina de la Embajada Argentina, a un acto donde se descubriría una placa recordatoria en Humaitá por los caídos en la guerra de la Triple Alianza.

 Aceptando la misma y siendo también invitado mi hijo, pudimos participar de dicha invitación que se hizo extensiva para viajar en el ARA Ciudad de Zarate desde la ciudad de Formosa hasta Humaitá, donde se realizaría el acto y a posteriori zarparía con destino a la ciudad de Corrientes punto final para nosotros.

 

El buque Multipropósito A.R.A. "Ciudad de Zárate", llegando a Formosa

El día treinta de Noviembre a las siete de la mañana estábamos citados en el puerto de la ciudad de Formosa, para subir al ARA Ciudad de Zarate. Llegamos y fuimos recibidos por el Oficial de Guardia quien nos condujo a la Cámara para presentarnos ante su comandante el Capitán Falconi, luego de los saludos protocolares nos acomodaron y esperamos a los demás invitados.  En el puerto se hizo presente la Banda del Ejército del Cuerpo de Monte de Formosa, que entronizaron distintas marchas para dar la despedida.  A las ocho zarpó el Ciudad de Zarate por el río Paraguay aguas abajo rumbo a Humaitá, con una estima de llegada a las 15:45 horas local.

 

Gerardo Broglio y el Cap. Falconi, comandante del Multiproposito ARA Ciudad de Zárate, frente a la iglesia de Humaitá

Este viaje del ARA Ciudad de Zarate, se debía a que el mismo realizó un itinerario muy especial para que dieciocho cadetes recién egresados de la Armada del Paraguay, realicen su viaje final de instrucción, acompañados por cuatro oficiales de dicha arma, el mismo se hizo desde Posadas hasta Puerto Iguazú y regreso.

 Posteriormente siguió hasta Asunción donde fue recibido con un acto muy especial, donde es digno de destacar la acogida del mismo a su llegada al puerto de Asunción festejando con bailes y música tradicionales del Paraguay, el público de la hermana Republica concurrió espontáneamente al acto de bienvenida.

 A su regreso hacia Buenos Aires, llevaba a siete cadetes del finalizado tercer año, hasta Humaitá punto final de su itinerario de instrucción.  Esta vez junto a tres oficiales, siempre a cargo del Teniente de Fragata. Marcos Rivas de dicha arma.  De a poco fuimos conociendo e intercambiando opiniones con la tripulación quien nos brindó la mejor hospitalidad haciéndonos sentir como en nuestra casa, sinceramente, muy agradable.

 

Grupo completo en Humaitá

Durante la travesía, observamos como los cadetes recibían instrucción contra incendio, navegación y manejo de los distinto equipos del barco.  En el puente, bajo la mirada atenta del oficial de turno vivimos una navegación tranquila y serena hacia nuestro destino.  Mientras avanzábamos íbamos pasando y conociendo desde otra mirada las distintas localidades a la vera del río Paraguay, las personas en las orillas saludaban.  Cruzamos varios remolques y barcos, con los cuales se realizan los protocolares saludos de rigor,  los que llevan contenedores y carga a granel desde los puertos de Rosario y Buenos Aires a través de los ríos Paraná y Paraguay hasta el puerto de Asunción.

 A las 15:40 horas local en punto llegamos a Humaitá, desembarcando mediante un semirrígido que nos llevo hasta la orilla frente a la Prefectura, colaborando una embarcación de la zona el Paraná Mi, capitaneada por Agustín.

  

Una vez en tierra, nos dirigimos hacia las ruinas de la Iglesia del lugar, al observar, y mediante las fotografías, podemos apreciar su gran tamaño, que según el encargado del museo es solamente una tercera parte del frente de la misma lo que queda.  Fuimos recibidos por el Subprefecto de la zona Humaitá, el señor Estigarribia intendente de Humaitá y el encargado del museo.

 

Al comenzar a caminar por Humaitá se comienza a respirar un aire de calma y paz.  La gente sumamente cordial se presta a cualquier requerimiento que uno haga, y colabora en lo solicitado.  Mi impresión personal puedo decir (que hasta el césped estaba en el lugar que tenia que estar), todo estaba ordenado, nada fuera de lugar.  Existe una  casa construida en 1898, en la cual funciona el hotel, regenteado por doña Maria, quien según mentas no hay mejor cocinera que ella y atiende a sus huéspedes como a sus propios hijos.

 

Frente a la Iglesia esta la plazoleta de honores, con las banderas de ambos países, la placa a descubrir y una ofrenda.

 

La ceremonia fue muy sencilla presidida por el señor Agregado Naval Capital de Navío Gustavo Ardusso, quien luego de presentar los efectivos allí presentes de la Prefectura de Humaitá, Armada del Paraguay y Armada Argentina, se procedió a descubrir la placa correspondiente y a poner la ofrenda.  Posteriormente dirigió palabras alusivas a los caídos en la guerra y puso énfasis en la hermandad y a seguir en un camino de unión para nuestro futuro, en emotivas palabras.  Luego, el señor Intendente de Humaitá, dirigió unas palabras que me gustaría aquí comentar: “a veces los pueblos cometen el error de ir al enfrentamiento mediante una guerra, pero que él está convencido que es por el desconocimiento que se tiene de su vecino o de la otra parte, y que hacia votos por seguir en hermandad y unión”.  Y, por ultimo el Subprefecto de la zona Humaitá, comentó palabras de eco a las dichas.  Se dio por finalizada la ceremonia y nos invitaron a pasar al museo, el que esta en la misma casa restaurada donde era el cuartel general del Mariscal López, contiene elementos muy interesantes, desde palas que se utilizaron para cavar las trincheras, balas, tejas y ladrillos con que estaban echas las casas, lanzas que se utilizaron y un sin fin de arneses y utensilios para apreciar, todo muy ordenado y calificado.

 Al salir fuimos despedidos por el señor Intendente el Subprefecto y el encargado del museo, quienes nos recordaron que quedaban a nuestra disposición y que nos esperaban de visita.  También nos despedimos del Capitán Ardusso, artífice de esta ceremonia y siempre dispuesto a colaborar en todo lo requerido por nosotros.

 

El C.N. Ardusso, agregado naval a la Embajada Argentina en el Paraguay y Gerardo Broglio de Histarmar

Hasta el ARA Ciudad de Zarate nos llevo el Paraná Mi, subimos y partimos rumbo al puerto de Corrientes.

 Al seguir navegando y ver la geografía del río Paraguay se pudo apreciar que tanto Humaitá y la punta de la Isla del Cerrito en el Chaco argentino, fueron de suma importancia en la guerra de la Triple Alianza por su lugar estratégico.

 Llegamos a Corrientes a las 21:30 horas, punto final de nuestro recorrido, quedándome la satisfacción de haber experimentado algo diferente totalmente desconocido para mi y haber compartido y pasado momentos de camaradería excelentes.