Historia y Arqueología Marítima

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UN VIAJE EN LA FRAGATA LIBERTAD - 1

 

 por Carlos Mey, Marzo del 2009 Fotos del autor. Todas las fotos se agrandan a 1200 pixeles.

Primer día-11-03-09 Segundo dia - 12-03 tercer día 13-03
Ultimo dia y llegada 14-03 Amigos Buques avistados    1       2     

No es nada fácil narrar un viaje en la Fragata Libertad, ya que mas que hechos son emociones, difíciles de describir. Pero trataré de hacerlo lo mejor posible dentro de mis límites de narrador. En el 2008 fui invitado por la Secretaría General Naval, como webmaster de Histarmar, para hacer un viaje de salida de astillero para pruebas de sistemas. La fragata habia estado muchos meses en una modernizacion total de media vida y habia mucho para probar y comprobar, encima con muy poco tiempo, ya que se debia partir para el viaje alrededor del mundo en pocas semanas. Habia tanto para hacer, que el viaje previsto de 4 días se tornó en solo dos, asi que no salimos del rio de la Plata y sus aguas marrones. Encima una vieja afeccion mía de espalda se empeoró, por lo que a los pocos días debí operarme de la columna con el consiguiente reposo por bastante tiempo, lo que se llevó consigo el informe que pensaba hacer.

La salida

Esta vez fué distinto, me llama Hormiga Negra (Hernan Alvarez Forn) un Martes a las 6 de la tarde para decirme si quería subirme a la Libertad al día siguiente por 4 dias, ya que habia un lugar para mí. Como se imaginarán no lo dudé mucho, le pedi la venia a mi familia y el Miercoles 11 de Marzo estabamos ansiosos, a las 07:15 de la mañana,  esperando en el Edificio Libertad los micros que nos llevarian al astillero Rio Santiago, para tomar el buque. Ya con un cachito mas de experiencia, sumada a los consejos de Hormiga, llevé menos ropa que la vez anterior (aún así fué demasiado, Hormiga llevaba sólo un pequeño bolso!) y al subir nos apuramos a reservar una cama baja en el sollado de proa. Esto es importante para el que quiera viajar en la Libertad, ya que el espacio entre cada cama o como se la llame es estrecho y si encima hay que subirse a la segunda o a la tercera, es un suplicio para la gente "menos joven".

El sollado al 3er día, antes era "una pinturita".

Pero esta vez, debido a la premura de la salida y al corto tiempo de preaviso, sólo pudo venir un reducido grupo, lo cual hizo de la navegacion un placer aún mayor, ya que se aseguraba mas tranquilidad y menos gente molestando (como uno!); por lo cual habia espacio de sobra en el sollado (podria decir tambien dormitorio, pero se llama así, sollado). Una vez acomodados los petates nos fuimos arriba, ya estaban llegando tambien otros invitados de La Plata y los cadetes del Liceo Naval Alm. Brown.

La actividad a bordo era frenetica, pero con mucho orden, ya que se estaban colocando todas las velas, que se habian quitado antes de entrar a reparaciones y se habian enviado a revisar y arreglar. Tambien se estaban cargando tambores de aceite, alimentos, cabullería y las mil cosas que hacen a un buque en operaciones.

     
     
 

Creo que los responsables de los palos no deben haber parado ni un minuto durante el viaje, excepto para comer y dormir, ya que en todo momento estuvieron colocando velas, arreglando sus anclajes, cazando o tomandolas, tensando sogas (horror! no se dicen sogas jamás! son cabos, escotas, etc. etc.) El caso es que se habia racionalizado la cantidad y cantidad de cabos del buque, cosa de sentido común, por lo que habia que colocar todo bien y revisar que asi lo estuviera y funcionara. La pilas de cabos sueltos al principio, de a poco se irían arreglando y quedando en su posicion definitiva.

    

Cada año la tripulacion pierde dos tercios de su gente y el tercio que queda debe  continuar por otro año y enseñar a los nuevos el manejo del buque, por lo que, ademas de la colocacion, se estaban entrenando, lo que se hace de manera continua, todos los dias, hasta que las tareas se realizan rápida y eficazmente. Los cabos subian a las vergas (los palos cruzados) con una pasmosa agilidad y rapidez, aun a las más altas, pero siempre los he visto con buenas condiciones de seguridad, sin ropa suelta, con buen calzado y en todo momento con los arneses de seguridad colocados y enganchados.

Mientras esperábamos la partida los cadetes del liceo almorzaron y luego nosotros. El comandante de la fragata, CN Horacio Nadale junto con su plana mayor, nos dió una cálida bienvenida, explicandonos lo que haríamos. Luego se nos entregaron las "tarjetas de roles", donde figura el nombre, el alojamiento (sollado de proa), donde comeríamos (Rancho y descanso), el numero de balsa por abandono y donde deberia estar uno en caso de siniestro; tambien se nos dió un salvavidas personal, que cada uno debía guardar en su taquilla y ponérselo en caso de toques de alarma o Roles de siniestro y abandono, ejercicio que se podia llamar en cualquier momento.  Debo realzar efusivamente el tremendo espìritu de trabajo de absolutamente todos en el buque y la buena voluntad para con los invitados. Téngase en cuenta que el buque salía de reparaciones, se lo debía probar al máximo en cada uno de sus sistemas, generalmente ocurren fallas cuando se sale de dique, se navegaba en zona muy concurrida por otros buques, la mayor parte de la tripulacion era nueva y debía conocerse y aprender a trabajar en conjunto. No obstante todo ésto y la atencion y tension que logicamente se tiene en cada guardia, siempre (y todos) se nos saludo con una sonrisa, nos daban los buenos días o tardes o noches de forma realmente amable y aun nos pedian permiso y disculpas para pasar, cuando éramos nosotros los que realmente estábamos molestando con nuestra presencia e ignorancia de las cosas marineras - aclaro, no todos -.

     

La Zarpada

Otra ocasion llena de tradiciones, ya que todos los buques surtos en el puerto nos saludaban, los obreros del astillero se juntaban para vernos pasar y saludar, las tripulaciones de los buques de la Armada se forman en cubierta y es un momento realmente emocionante.

   

Se acercan los remolcadores, se unen a nosotros y muy lentamente nos vamos alejando del muelle. Mientras tanto vemos varios buques en reparaciones en el Astillero (se pueden ver en página aparte, seccion - Buques- ). El tiempo ya estaba medio lluvioso, asi que una fina llovizna nos despide de Rio Santiago. Quedan a estribor los muelles y mas lejos los restos del buque Ushuaia y del barreminas Murature, ultimo visible de un grupo de 10, llegados de Alemania en 1922.

    

El canal de salida de Rio Santiago es largo y medio angosto, a sus lados pueden verse los restos de construcciones de la época de esplendor de Rio Santiago, cuando estaba alli la escuadra, el Liceo, etc. Sus ruinas aun pueden verse al pasar, escondidas entre la espesura del monte que recobró sus hábitat. Tambien se dejan ver lindas casas y jardines de residentes, antiguas quintas y el destacamento de Monte Santiago de la Prefectura Naval. En esta zona se construiría un nuevo puerto y estacion terminal de contenedores en el futuro cercano, segun los anuncios del gobierno de la Pcia de Bs. As., que esperemos se concreten, ya que aceleraria la entrada y salida de buques y los costos respectivos de las navieras.

   

A bordo, siguen los trabajos para poner al buque a "son de mar" y las reuniones de cada grupo de palo, para instrucción.

   

  

El barco que recoge al práctico nos siguió de cerca hasta la salida del canal, entonces vimos en vivo las condiciones peligrosas en las que operan los prácticos, ya que pasó de un buque al otro, mientras ambos navegaban pegados -si, literalmente pegados ya que el "Mar Dulce" tocaba el casco de la Libertad.

  

   

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Este sitio es publicado por Carlos Mey -   Argentina

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