Historia y Arqueologia Marítima

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Guido Seidel - El pecio de Bahía Rosa

Guido Seidel es un amigo, integrante de SASAS, que viaja bastante con su familia. He aquí otro articulo suyo sobre buques hundidos o encallados yal final nos damos cuenta que no solo sabe de  buques, sino también de buenos vinos!

En el 2003 Guido Seidel nos contó sobre un barco en Bahía Rosa:

     "En Bahía Rosa encontramos otro naufragio interesante! Restos de un vapor,  muy, muy antiguo. Esta el conjunto de las dos helices con parte de los ejes,  la caldera, dos cabrestantes, la helice de repuesto, la pala del timon,  parte de la zona de quilla,
(sorprendentemente, parte de la sobrequilla era de madera,aun esta en su  lugar) y las dos maquinas de vapor de tres cilindros cada una con sus  cigueñales.
Uno de los cabrestantes aún aparecía montado sobre un pedazo de cubierta de  madera, y con señales de fuego. Era muy comun en esa epoca los incendios  abordo (vease sinó la tragedia del "Presidente Roca", "Desdémona", etc), y se producian tanto accidental como intencionalmente para lograr que el  seguro dictaminara siniestro total despues de que el capitán o la
tripulacion se hubieran mandado alguna macana.

Obviamente era un barco grande ya que no todos tenian dos helices con su  complejidad adicional. Deduzco que era antiguo por la forma de las hélices (parecidas a las del "Monte Cervantes") y el curioso detalle de la sobrequilla de madera.  Tambien me voy a poner las pilas para  tratar de identificarlo."

Ahora Guido nos ha enviado este otro informe detallado:

"A fines de mayo volvimos con Cecilia un par de dias a recorrer el camino costero entre Viedma y San Antonio Oeste, donde el año pasado encontramos en Bahia Rosa los restos de un vapor bastante viejo. Dado que en esa oportunidad se nos habia terminado la bateria de la cámara digital aprovechamos esta vez para sacar algunas fotos que ahora comparto con los amigos de SASAS.

Se trata de los restos de un vapor de dos hélices, chatarreado seguramente en epocas pasadas ya que queda poco del casco y solo los elementos pesados muy dispersos sobre la restinga. Se advierten signos de un intenso fuego. Con marea alta cubre totalmente. No se encuentra registrado en el Derrotero Argentino y no pude aun terminar las investigaciones en procura de su identificacion.

Presumo que puede haber sido un barco de cierto porte, por la complicacion adicional de tener dos helices salvo que se tratara de un gran remolcador. Y ademas a que tenia una helice de repuesto aun existente.

Dada la constante exposicion a las mareas los restos  han sido sumamente desgastados y redondeados. La forma de las helices habla de un diseño de fines del siglo XIX, y es sumamente curioso comprobar que la  quilla, o al menos sobrequilla, esta hecha de madera. En la proxima visita voy a llevar elementos para cavar ya que me interesa ver el sistema de ensamble de la parte de madera con la de hierro. Esto debe hacerse entre dos mareas ya que la arena vuelve a cubrir todo, de hecho hay algunas diferencias topograficas en la zona desde la visita de octubre pasado.

Estuvimos dos dias acampados sobre el acantilado, el tiempo acompaño a pesar de tener una noche de dos y medio bajo cero. La zona esta totalmente deshabitada salvo algunos puestos de estancias entre los medanos. En los dos dias pasaron dos vehiculos, ambos locales.

Como la arqueologia no esta reñida con el placer, el ultimo dia fue coronado con un buen asado al disco regado con un Tannat Michel Torino mientras nos pasaban por delante las manadas de leones y lobos marinos que viven bajo los acantilados.

Saludos, GUIDO

 
En la imagen 008 vemos la parte de las helices emergiendo del agua en bajamar. (En primer plano, el moderno sistema de comunicaciones!) En la imagen 001 vemos el campo de restos ya en seco.
En la 009    el codaste con la pata de gallo sosteniendo ambas helices, aun todo unido. En la 10 se ve el extremo superior del codaste, aun con los herrajes del timon.
En la 11, otra imagen del conjunto hélices donde se puede apreciar los tremendos prensaestopas y uno de los ejes aun acoplado, doblado a causa del intenso calor del posible incendio que causo el naufragio. En la 12, la pala metalica del timon, con sus herrajes.
En la 13, vemos ambos motores de vapor de tres cilindros cada uno, En primer plano se ve uno de los cigueñales ya que los motores han sido desarmados. En la 14 se aprecia el otro cigueñal.
En la 15 de ve un extremo de una de las calderas, muy lejos del resto En la 16 se aprecia el costillar de una de las bandas, cerca de la arena vemos el trozo de quilla (o sobrequilla?) de madera. Al lado se ve el tambor de uno de los cabrestantes, al fondo la caldera de la imagen anterior.
En la 17 se aprecia el cabrestante supuestamente del ancla, aun todo montado sobre el pedazo de cubierta de madera en la que se advierten tambien claras señales de fuego. En la 18 se ve la helice de repuesto.
 
En la 19, una de las grandes cornamusas de amarre.