Historia y Arqueologia Marítima

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Naufragios en la Costa Norte de Cornwall

Basado en el libro "Cornish Shipwrecks - The North Coast" por Clive Carter.
Mapas y ubicacion Fotos de buques - 1 Fotos de Buques - 2
Para tener un punto de comparacion cuando se habla de costas con naufragios, me parecio interesante mostrar una zona de la costa Inglesa, que se presenta en el libro mencionado.

La costa norte de Cornwall es una de las mas peligrosas y salvajes, donde el Atlantico ruge entre afiladas rocas y rompe en lineas tras lineas de fuerte oleaje. Aun hoy su desolacion nos cuenta de su salvaje pasado, un pasado de violencia, tragedias, hechos de valentia y coraje increíbles y caracteres extraordinarios, tan duros como la costa en la que viven.

Hasta mediados del siglo XIX esta costa no tenía ni una luz indicadora ni ayudas a la navegacion. La tore de la iglesia de St. Eval era una marca terrestre tan vital que cuando se derrumbo por vieja en 1727, los comerciantes de Bristol pagaron su reparacion. Pero los marcadores diurnos eran inefectivos contra la peor maldicion de esta costa, sus tormentas con viento sur que cambiaba de pronto hacia el norte, tornandola en una costa a sotavento.

En Octubre de 1859 14 buques y 19 pesqueros se perdieron debido a este cambio de viento. Una tormenta similar en 1893 hizo naufragar 24 buques y en 1893 7 vapores sucumbieron a una tormenta de fuerza de huracan que encajono al compas por 12 horas. No habia refugio alguno para estas terribles tormentas; no habia puerto o refugio comparable a Falmouth hasta que se llegaba al canal de Bristol. Los puertos de St. Ives, Hayle, Portreath y Newquay eran todos peligrosos para entrar durante una tormenta y los de Padstow y Bude Haven eran directamente suicidios.

Sus entradas, debido a las rocas, barras de arena y las ondas del Atlantico podian ser tambien mortales en tiempo calmo y la cantidad de tripulaciones de Cornwall que se ahogaron a la vista de su propio muelle testifica de la falta de refugio ofrecidos por esos puertos.

Los bnuques naufragados eran diferentes tambien de los de la costa sur. En vez de grandes veleros, buques de pasajeros y del trafico del canal, eran pequeños veleros costeros del mercado de Gales, llevando mineral de hierro o cobre, o maderas de Francia; eran los buques mercantes irlandeses, cargados con manteca, cereales, cerdos o lino, los brigs y barcas de Liverpool con su variada carga; madera del Baltico o Canada, marfil, aceite de palma y polvo de oro de Africa; Cueros y cuernos de Argentina, cafe y especias de las Indias Orientales.

Grandes o pequeños, tenian pocas probabilidades de sobrevivir una tormenta en la costa norte y la lista de hundimientos es enorme. Una cuenta exacta es imposible, pero una estimacion conservadora habla de 800 veleros chicos, 200 grandes, 100 pesqueros y 94 vapores, sin contar las perdidas durante las guerras, esto entre 1800 y 1920 solamente.

Para los habitantes de la costa, la tragedia era tan comun que a veces nadie lo pensaba dos veces; una cantidad de hombres podian ahogarse en una noche, pero esto era a lo que estaban ya acostumbrados. Pero no obstante esta patologia inevitable, las historias de los naufragios d ela costa norte no es sólo una mórbida lista, sino una saga vívida y excitante, sus nombres y viajes un caleidoscopio de mundos fascinantes y su colorida carga contando de un mundo en desaparicion.

Las actividades de los notorios raqueros (la palabra wrecker significa el que roba o retira objetos de un naufragio y se ha castellanizado como "raqueo") le suma un toque de humor a ésto. Sus batallas con las autoridades causaban simpatía para ambos bandos. No eran ladrones en el sentido criminal de la palabra; un monton de genero medio suelto y mojado por el mar, o un barril de carne salada flotando haciua una cueva no parece ser la propiedad de nadie y para un obrero de esa época luchando por alimentar y vestir a su familia con un sueldo miserable, era impensable que permitiera que se arruine por el mar o recogido como salvataje por aquellos a los cuales no les hacia falta.

Con el desesperadamente bajo estandard de vida de esas épocas de mucha de su gente, realmente no se los puede culpar de converger en un naufragio "con el claro proposito de robo". Aun así, un policia o guardia costero tratando de cumplir su deber frente a hordas desesperadas y a veces beodas estaba en una posicion no muy envidiable, y su coraje en salvar un barco y sau carga debe haber sido tan grande como el de los remeros de los  botes salvavidas en salvar a sus tripulaciones..

La inmensa cantidad de naufragios hace imposible detallarlos aqui, y tampoco lo hace el autor en su libro; pero por lo menos se incluyen los mapas de la zona, para que el lector se de cuenta de la cantidad, y se muestran algunas fotos de buques y sus nombres, para poder imaginarse las dificultades inherentes a su salvacion. Estas listas y mapas han sido hechas antes de 1970, por lo que seguramente han habido mas naufragios desde entonces.

 

Este sitio es publicado por Carlos Mey -  - Martínez - Argentina

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