Historia y Arqueología Marítima

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PÊRO ESCOBAR: UNA FRAGATA APODADA “GINA”

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

Fragata Pêro Escobar con el engalanado al tope.

Por   PEDRO R. BARREIRO  Publicado en Ciclo de Conferencias año 2013

RESUMEN

            En los primeros años de la década de los años ’50 del siglo pasado, en plena Guerra Fría, la Armada de los Estados Unidos puso en servicio una clase –la primera después de terminada la Segunda Guerra Mundial- de destructores de escolta identificada con el nombre de su nave cabeza de serie: el USS Dealey (DE-1006).

            De esta serie la Armada de los Estados Unidos incorporó trece unidades. Los fondos correspondientes a otras catorce de ellas fueron derivados para financiar la construcción de buques que contribuyeran a reforzar la capacidad para la guerra antisubmarina de otras naciones que integraban el pacto de la OTAN: Francia, Italia y Portugal.

            La Armada portuguesa, a partir de los recursos originalmente proyectados para el USS-1032, incorporó una fragata, única de su clase, que se construyó en astilleros italianos y recibió el numeral de amura “F-335” y oficialmente el nombre de “NRP Pêro Escobar”.

            A raíz de su financiamiento con dineros estadounidenses en el marco de la ayuda a sus aliados de la OTAN,  Portugal tenía vedado el uso de esta fragata en la lucha contra los movimientos independentistas que convulsionaron sus colonias en África. Por eso su vida activa fue corta, de 1957 a 1975, con largos períodos en desarme.

            Pero fue una nave inmensamente popular en la Armada lusa, aún se la recuerda por lo estilizado y armonioso de aspecto. Familiarmente entonces, fue conocida como “la Gina”, en alusión a la actriz Gina Lollobrigida tanto por su origen italiano como por su belleza de líneas.

 LA FRAGATA

            Esta charla va a estar referida a la que fuera fragata NRP (acrónimo naval que corresponde a “Navío da República Portuguesa”) Pêro Escobar (F-335), líder de una clase de la que fue su único componente.

Y al hablar de la fragata Pêro Escobar, tenemos que empezar haciendo una mención a la familia de naves de guerra que lideró el USS Dealey (DE-1006), cuyo cabeza de serie llegaría a ser el destructor ROU 18 de Julio (DE-3) en nuestra Armada Nacional.

El Dealey fue líder y le dio su nombre (Ocean Escort Dealey Class) a una serie de destructores desarrollada por los Estados Unidos para la escolta antisubmarina. Sus integrantes fueron los primeros destructores construidos para la Marina norteamericana, después de la Segunda Guerra Mundial.

Al principio, la Armada estadounidense había resuelto la construcción de 31 destructores de este tipo. Finalmente, los “clase Dealey” puestos efectivamente en servicio fueron únicamente diecisiete, según en siguiente cuadro:

 

NUMERAL                   NOMBRE         BOTADO                      ASTILLERO                            

DE 1006                       Dealey             08-11-1953        Bath Iron Works, Maine

DE 1007 a 1013                                                           Clase Le Normand, Francia

DE 1014                       Crommwell       04-06-1954        Bath Iron Works, Maine

DE 1015                       Hammerberg     20-08-1954        Bath Iron Works, Maine

DE 1016 a 1019                                                           Clase “Le Corse”, Francia

DE 1020                                                                      Clase “Centauro”, Italia

DE 1021                       Courtney          02-11-1955        Defoe Shipbilding, Michigan

DE 1022                       Lester               05-11-1956        Defoe Shipbilding, Michigan

DE 1023                       Evans              14-09-1955        Puget Sound Bridge, Washington

DE 1024                       Bridget             25-04-1956        Puget Sound Bridge, Washington

DE 1025                       Bauer               07-06-1956        Bethlehem Steel, California

DE 1026                       Hooper 01-08-1957        Bethlehem Steel, California

DE 1027                       John Willis        04-02-1956        New York Shipbuilding, New Jersey

DE 1028                       Van Voorthis     26-07-1956        New York Shipbuilding, New Jersey

DE 1029                       Hartley             24-11-1956        New York Shipbuilding, New Jersey

DE 1030              Joseph Taussig         09-03-1957        New York Shipbuilding, New Jersey

DE 1031                                                                      Clase “Centauro”, Italia

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Los cuatro destructores de la clase Claud Jones a veces se consideran como parte de la clase Dealey, de cuyo diseño derivan evidentemente, pero presentan diferencias significativas: son de menor costo, portan menos armamento, llevan motores diesel.

Los recursos previstos inicialmente para las unidades DE 1007 a DE 1013 y DE 1016 a DE 1019, se reorientaron en el marco del programa OTAN/UNITAS, para el financiamiento de dos series de escorteurs-rapides diseñados y construidos en Francia para uso de la marina de ese país: los tipo E 50 clase Le Corse y siete de los catorce tipo E 52A clase Le Normand.

Los Dealey class correspondientes a los numerales DE 1020 y DE 1031 pasaron a convertirse, programa de financiamiento de las Armadas aliadas de la OTAN mediante, en dos avissi scorta italianos (Cigno y Castore) de los cuatro que constituyeron la clase Centauro (que luego se reclasificaron como fragatas antisubmarinas).

Por último, los recursos para la construcción del DE 1032 se destinaron a la fragata portuguesa NRP Pero Escobar (F 335) tipo Altair, en Italia en las instalaciones de Navalmeccanica en Castellammare di Stabia, con diseño en base al modelo norteamericano aludido.

Ya por fuera del financiamiento estadounidense, en los astilleros Ansaldo de Italia se construyeron seis fragatas tipo Altair –parecidas a la Pêro Escobar, para la Armada de Venezuela, donde se conocieron como Clase Almirante Clemente. Las dos últimas de las cuales, reconvertidas en patrulleros oceánicos, operaron hasta los años 2008 y 2009, cuando fueron abatidas tras más de 50 años de servicio.

En Noruega y parcialmente financiadas por Estados Unidos, se construyeron  cinco fragatas Clase Oslo, cuyo diseño era una adaptación de los destructores tipo Dealey, en la que la torre de popa fue sustituida por un lanzador de misiles antibuque Penguin y un lanzador óctuple de misiles antiaéreos Sea Sparrow.

Había una notoria similitud entre los clase Dealey y los barcos franceses, italianos, portugueses y noruegos derivados de su diseño (el “flush deck” o cubierta corrida, a veces el ángulo de inserción de la chimenea, el arrufo de proa). Pero no se consideraron oficialmente como parte de aquella serie por haber sido construidos fuera de Estados Unidos y por las particularidades que cada país introdujo en los diseños respectivos.

    

Embarque y primera formación a bordo de la Pêro Escobar

 

La Pêro Escobar tenía un parecido evidente, en especial en la forma de la proa, a los avisos -luego reclasificados como fragatas- de la clase Centauro italianos.

En concreto, la Pêro Escobar correspondía al papel que Estados Unidos le asignaba a Portugal dentro de la Alianza del Atlántico Norte, que era más bien para el patrullaje y no el combate.

Su uso estaba limitado además, a las operaciones en el marco del tratado que regía esa alianza del Atlántico Norte (OTAN), por lo cual no estaba autorizado su despliegue en las posesiones portuguesas de ultramar, una vez que las colonias de Angola y Mozambique empezaron a verse convulsionadas por los movimientos independentistas.

La Armada portuguesa, para sortear esa restricción, varias veces la comisionó con carácter de buque de instrucción, llevando a bordo estudiantes de su escuela naval militar, y en ese carácter visitaba los puertos de las colonias de Angola, Cabo Verde y Guinea, mostrando de ese modo un poco subrepticio la bandera y reafirmando soberanía.

Hagamos una mención a la personalidad a quien el nombre dado a la fragata, rendía homenaje. Pêro (Pedro) Escobar fue un navegante portugués del Siglo XV, descubridor de la isla Príncipe en 1741 y que el año anterior, junto a Jõao de Santarém y Fernão do Po, hiciera lo propio con las islas Santo Tomé. Fue también piloto de una de las carabelas de la expedición de Vasco da Gama de 1497-1499 y participó en la expedición de Pedro Alvares Cabral que descubrió el Brasil en 1500. Su figura integra la composición escultórica de la cara oeste del Monumento a los Descubrimientos, de Lisboa.

La quilla de la fragata Pêro Escobar fue puesta en enero de 1955 en las instalaciones Cantieri Navalmeccanica en Castellammare di Stabia (Italia) y se incorporó a la Marina militar lusitana –cedida por la OTAN- el 30 de junio de 1957, constituyendo en dicha Armada (como ya dijimos) la unidad única de su clase. Desplazamiento estándar de 1.250 toneladas, llegando a las 1.600 toneladas a plena carga. Su eslora era de 90,09 metros. Manga de 10,85, Puntal 5,70, calado máximo 4,98 metros.

La información respecto a los detalles técnicos de la Pêro Escobar difieren según las fuentes. Los datos que nos parecieron más consistentes son los siguientes.

El armamento consistía en dos cañones de 76,2 mm en dos torres blindadas simples, una a proa y otra a popa, una pieza antiaérea de 40 mm, dos piezas antiaéreas de 20 mm, dos plataformas triples de tubos lanzatorpedos de 21”, dos lanzadores triples Squid y dos rampas para cargas de profundidad Mk-6.

Los sensores eran dos sonares en el casco (un AN/SQS-29 de búsqueda y ataque y un 147-F de profundidad) y tres radares (uno de alerta aérea Alenia Marconi MLA 1b 2-D, uno de exploración de superficie AN/SPS-12 y uno de conducción de tiro.

El equipamiento incluía tres transmisores, cuatro receptores, dos transceptores, 1 sistema de ayuda a la navegación LORAN, una brújula giroscópica y un sondador.

El sistema impulsor integraba dos calderas acuotubulares de alta presión Foster Wheeler alimentadas a nafta y dos turbinas a vapor Ansaldo de 12.000 caballos de potencia cada una, a dos ejes. Dos turbogeneradores de 280 kw. Tres motores generadores Maybach/Ansaldo de 130 kw. Velocidad máxima 32.6 nudos. Autonomía: 8.000 km a 12 nudos. Dotación: 165 tripulantes.

El diseño correspondía a un concepto que los italianos manejaban desde la Segunda Guerra Mundial y que privilegiaba la velocidad por sobre las dimensiones y la potencia de fuego.

La  vida de esta fragata tuvo tres períodos bien definidos.  Primero: a su entrada en servicio hasta setiembre de 1962 se constituyó en la mejor nave de la Armada portuguesa, con repetidos despliegues en el Mar Mediterráneo y los océanos Atlántico e Índico.

La Marina lusitana se hizo cargo de la fragata en el propio astillero, el 30 de junio de 1957, con una sencilla ceremonia. El 20 de agosto comenzó con las pruebas de mar, experimentando los motores, armas y demás sistemas. El día 26 partió hacia Nápoles y después de unas horas en este puerto, se dirigió a La Spezia, donde permaneció por 16 días.

El 11 de setiembre volvió a Nápoles para una estancia de 19 días, donde sometió sus motores Diesel a algunas reparaciones y el 9 de octubre, puso proa a Portugal. Primero hizo escala en Sosimbra, donde el navío fue preparado para la subsiguiente ceremonia de arribo y el día 14 de octubre entró a la boca del río Tajo. Ya frente a Lisboa, saludó a tierra con 21 cañonazos.

Permaneció dos días frente a la Praça do Comércio, donde recibió la visita de los ministros de Defensa y de Marina y otras autoridades castrenses. Y el día 19 navegó hasta el Arsenal de Alfeite, donde se le repararon los motores. Luego estuvo diez días en seco para limpieza de fondos, recambio de los ánodos de zinc, se le revisaron los ejes y eliminaron ciertos puntos de corrosión presentes en algunas chapas.

En 1959 embarcó a los alumnos del Primer Curso especial de Oficiales de la Reserva Naval, tocando puerto en Nápoles, Madeira y Azores. Por lo tanto, fue la primera unidad de la Armada portuguesa en realizar un viaje de instrucción trasladando cadetes de la Reserva Naval.

El 7 de agosto de 1960, la Pêro Escobar está presente entre los 29 barcos de distintas Armadas del mundo, en la Revista Naval Internacional que se realiza frente al promontorio de Sagres, en conmemoración del quinto centenario de la muerte del Infante Don Enrique el Navegante, fundador en el Siglo XV de una célebre Escuela de Náutica en la fortaleza de Sagres, cabo San Vicente en el Algarve, extremo sudoccidental de la Península Ibérica.

Ese mismo año dio soporte a la regata de grandes veleros, realizada entre los puertos de Ostende en Bélgica y Lisboa.

            A finales de 1960, la Pêro Escobar estaba en aguas africanas y recibió el cometido de dar apoyo lejano al patrullero NRP Sal (P-584), que retornaba a la metrópoli debido a serios desperfectos en uno de los motores, que no podían ser reparados en Angola.

            Este patrullero había sido cedido por Estados Unidos a Portugal en 1948. En la Armada norteamericana había llevado el número de amura PC-809 y se trataba de un cazasubmarinos de la clase PC-461 (173 feet) steel hull, la misma a la que perteneciera la corbeta Maldonado de nuestra Armada Nacional.

            La última etapa de la travesía de retorno del patrullero Sal, entre Las Palmas de Gran Canaria y Lisboa, transcurrió en medio de una severa tormenta con olas altas, vientos fuertes y escasa visibilidad.

Tuvo que enfrentarla con un único motor disponible que no daba más de 5 nudos de velocidad y que además sufrió varias detenciones, durante las cuales el pequeño buque (450 toneladas de desplazamiento y 53 metros de eslora)  quedaba a la deriva.

            En tanto la fragata Pêro Escobar lo seguía pero a varios días de distancia, por lo que en caso de necesidad, su potencial apoyo era menos que nominal.

            Tras una memorable singladura, el patrullero Sal llegó a Lisboa el 29 de diciembre. Cuando el Comandante se presentó ante las autoridades, nadie sabía quién había dado la orden de que el patrullero se hiciera a la mar desde Canarias a Lisboa en pleno temporal.

En la madrugada del 22 de enero de 1961 se produjo el secuestro del transatlántico Santa María, de bandera lusitana, por un comando integrado por exiliados portugueses y españoles (especialmente gallegos) de la organización Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación, DRIL, con el propósito de denunciar a los regímenes totalitarios de Oliveira Salazar de Portugal y Francisco Franco en España. La acción estaba liderada por el militar y político portugués Henrique Galvão.

En la toma del puente de mando de Santa María (en medio de la singladura entre Curaçao y San Juan de Puerto Rico) se efectuaron disparos, de resultas de los cuales murió el tercer piloto del barco y dos tripulantes resultaron heridos.

La intención de Galvão era llevar al transatlántico a la costa atlántica de África (posiblemente a Ghana o Senegal) para desde allí impulsar el alzamiento en las colonias portuguesas de aquel continente.

Bajo observación de aviones de Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda, finalmente recaló en Recife, Brasil, donde entregaron la nave junto con la tripulación y los pasajeros, y allí obtuvieron asilo político.

En este incidente, Portugal dispuso apresuradamente a varias de sus naves de guerra con la misión de recuperar el transatlántico secuestrado, o interceptarlo si eventualmente aproaba a algún puerto de África.

Entre esos barcos, se despachó desde su amarradero en el río Tajo para ubicar y perseguir al Santa María, a la fragata Pêro Escobar ya que era la nave más rápida de su marina militar. Se afirma que llevaba la orden de abordar al transatlántico si el mismo intentaba llegar a la costa africana y de ser necesario, incluso hundirlo.

 España por su parte, destacó con propósito parecido, al venerable crucero Canarias.

En marzo de 1961 la Pêro Escobar embarcó a los cadetes del 3er. Curso Especial de Oficiales de la Reserva Naval, en el viaje de instrucción que los llevó a los puertos de Funchal, Mindelo en San Vicente de Cabo Verde, Ferrol y Leixões, terminando de vuelta en Lisboa.

En marzo del año siguiente realizó el viaje de instrucción para el 4º Curso Especial de Oficiales de la Reserva Naval, visitando los puertos de Ponta Delgada, Funchal y Portimão. Para entonces las colonias portuguesas en África estaban sacudidas por una creciente actividad de rebeldes independentistas, de modo que los cadetes retornaron a la metrópoli por vía aérea una vez culminado su período de instrucción y la Pêro Escobar cumplió un período de algunos meses de permanencia en las costas de Angola, donde realizó una operación de desembarco y misiones de patrulla.

Y en julio de 1962 escoltó al Presidente de la República Almirante Américo Thomas y su delegación, que viajaron a Madeira y las Azores, en los trasantlánticos Funchal (a la ida) y en el Infante Don Henrique en su regreso a Lisboa.

Una segunda etapa en la vida de la Pêro Escobar va desde la segunda mitad de 1962 hasta julio de 1971, cuando la fragata permaneció largos períodos inmovilizada en el Arsenal de Alfeite en situación de desarme e incluso, se pensó en su desmantelamiento definitivo.   

Finalmente la Pêro Escobar fue modernizada, sustituyéndosele algunos equipos electrónicos y armamentos originales por otros estadounidenses, para compatibilizarlos con las fragatas clase Pereira da Silva (construidas en astilleros lusitanos sobre planos de la clase Dealey). Tras estas transformaciones, quedó armada con dos torres dobles con cañones US Naval Gun Factory calibre 76mm modelo 76/50 Mk 33, con capacidad antiaérea y controlados por radar, una pieza Bofors/BAE System 40mm/L70 modelo 1958, 2 Oerlikon naval de 20 mm modelo 1922, dos plataformas lanzatorpedos triples Mk 32. El equipamiento electrónico en esta nueva configuración estaba constituido con el radar MLA 1b de alerta aérea, un radar de navegación, un sistema de control de tiro Mk-63 con radar AN/SPG 34 y un sonar AN/SQS 17A.

Una vez refaccionada, la fragata Pêro Escobar tendría un tercer y último capítulo de vida, en el que sirvió durante un corto tiempo más en maniobras, viajes de instrucción y cumplimiento de visitas protocolares a puertos extranjeros.

En 1972 realizó ejercicios navales con otras unidades de la Marina portuguesa, en aguas de la isla Madeira.

Sabemos que en 1973 llevó en viaje de instrucción a los alumnos de 3er. año de la Escuela Naval, por el Mediterráneo. En los primeros días de agosto alcanzó el Bósforo a través de los Dardanelos y el Mar de Mármara y fondeó en Estambul, participando la tripulación en las celebraciones por el segundo centenario de la Escuela Naval de Turquía. Después hizo escala en el puerto griego de El Pireo. Posteriormente atravesó el canal artificial de Corinto desde el golfo Sarónico (en el Egeo) al golfo de Corinto (en el mar Jónico) por imposición de las autoridades griegas, ya que el Comandante de la fragata C/F Turíbio Pedro Abreu estaba en desacuerdo con navegar por esa ruta.

Un participante de dicho viaje ha relatado que la Pêro Escobar hizo el trayecto por el referido canal, a tiro de un “viejo y cansado remolcador[que iba] “escupiendo las bielas por la chimenea.

A continuación tocó puerto en Tolón, Francia, y posteriormente hizo escala en Cartagena, España. Durante este trayecto aprovechó para realizar ejercicios de instrucción con la artillería y armamento antisubmarino durante los cuales, al probar el mortero “Squid”, el impulso de propulsión dado a la granada antisubmarina –de 305mm-  fue insuficiente y el proyectil vino a caer a escasa distancia por delante de la proa de la nave, de forma tal que al momento en que la espoleta temporizadora debía hacerla estallar, la fragata debería encontrarse exactamente encima. Afortunadamente el sistema de seguridad del proyectil funcionó, la granada no llegó a explotar y se fue inofensivamente al fondo del mar.

De Cartagena la Pêro Escobar puso rumbo a las islas Azores, tras lo cual regresó a Lisboa.

En 1974 hizo un largo viaje que la llevó hasta puertos de Bermudas, Venezuela, Brasil (donde hizo escala en Belem, Recife, Fortaleza y Río de Janeiro), Francia, España, las Azores, Madeira, Cabo Verde, llevando a bordo a alumnos del 2º año de la Escuela Naval. 

En Mindelo, 1974. 

Al año siguiente, 1975, pasó a desarme y fue desguazada en 1976.

            Explicaremos ahora la razón del sobrenombre de “Gina” con que fuera conocida esta fragata y que mencionamos en el título de esta presentación.

            La Pêro Escobar era considerada en su momento, y todavía se la recuerda así, como la nave de guerra de la Armada de Portugal, de líneas más bonitas y armoniosas. Y por eso el personal de la marina militar de ese país la llamaba coloquialmente con el apodo de “Gina”: refiriendo a la vez a su origen en astilleros italianos y a la actriz Gina Lollobrigida, de esa misma nacionalidad, de particular belleza y en el pináculo de su carrera cinematográfica por aquellos años. Tanto que el nombre oficial aparecía casi únicamente en los documentos oficiales.

            A nivel oficial, causaba cierta molestia que familiarmente la fragata fuera llamada simplemente Ginaentre el personal naval lusitano, porque opacaba el homenaje rendido al navegante y descubridor Pero Escobar.

            Según artículo aparecido en la Revista de Armada en 2003, en marzo de 1962 la fragata Pêro Escobar hizo escala en Funchal, capital de la isla de Madeira, en viaje de instrucción, donde los oficiales y cadetes fueron agasajados con una recepción por las autoridades locales.

            Entre los invitados se encontraba Emanuele Valle, cónsul italiano en el lugar, además de empresario en el ramo de la pesca y entusiasta de los deportes náuticos.  Durante la recepción mencionada, alguno de los tripulantes de la fragata le comentó al Cónsul Valle sobre el sobrenombre cariñoso adjudicado a la misma y su alusión a la actriz Gina Lollobrigida y su proverbial hermosura.

            El cónsul hizo llegar la noticia a la actriz y evidentemente la anécdota despertó simpatía en ella, porque en agosto siguiente, estando la nave a muros de la base naval de Lisboa, le llegó un cuadro obsequiado por la misma, con la dedicatoria:

“Al Comandante e agli Ufficiali della NRP ‘Pero Escobar’ con l’augurio sincero che la loro bella nave esca sempre vittoriosa da qualunque cimento.

Roma, 1962 – Gina Lollobrigida”

O sea:

“Al Comandante y Oficiales de la NRP ‘Pero Escobar’ con el voto sincero de que su hermosa nave sea siempre victoriosa de todos los peligros.”

El cuadro, que mostraba el hermoso perfil de la actriz luciendo una diadema de brillantes, representó un problema para el Comando de la fragata. La cámara de oficiales, a la que iba destinada, era pequeña y sus mamparos estaban casi totalmente cubiertos de estantes, salvo un espacio que ocupaba el retrato del Presidente de la República (por aquel entonces, ocupaba ese cargo el Almirante Américo de Deus Rodrigues Thomaz).

Finalmente, se decidió que dado que la bandera de combate del barco se guardaba en la Cámara del Comandante y era allí donde se trataban los asuntos oficiales a bordo, dicho lugar era el más indicado para el retrato del Jefe de Estado. La propuesta fue aceptada, el retrato del Presidente Thomaz fue trasladado a la cámara del Comandante y su espacio en la Cámara de Oficiales pasó a ser ocupado por el de la Lollobrigida.

Tiempo más tarde, el Comandante y oficiales de la Pêro Escobar enviaron a la actriz una fotografía de gran tamaño de la fragata, con las palabras:

“A grande actriz Gina Lollobrigida, o Comandante e Oficiais do NRP ‘Pero Escobar’ na homenagem à eterna beleza e harmonia de linhas.

Lisboa- 1962”

El retrato de Gina Lollobrigida, convertido en orgullo de la dotación del barco y motivo de atracción para quienes lo visitaban, permaneció en la Cámara de Oficiales del mismo hasta su desguace en 1976, cuando fue transferido al Museo de la Marina.

  

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