Historia y Arqueología Marítima

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LA NAVEGACIÓN FLUVIAL EN EL DEPARTAMENTO DE SORIANO

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

Por  EMILIO HORCADE LEGUISAMO   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2013

 RESUMEN

Ubicado en el Oeste de la República Oriental del Uruguay, Soriano cuenta con la característica de poseer tres importantes ríos, los cuales le dan posibilidades únicas para la navegación fluvial en el Uruguay, y a sus orillas se asientan los tres principales centros poblados del Departamento: Mercedes, Dolores y Santo Domingo Soriano.

Observando la geografía en la que se emplazan estas tres poblaciones, podemos ver que sus ubicaciones respondieron fundamentalmente a las posibilidades que le ofrecía la navegación fluvial de los ríos, y esa navegación tuvo una historia.

Ubicado en el Oeste de la República Oriental del Uruguay, el Departamento de Soriano cuenta con características únicas que resumimos de la siguiente manera en el libro “Río San Salvador” publicado en el año 2011:

“Tres importantes ríos posee el Departamento de Soriano, los cuales le dan posibilidades únicas para la navegación fluvial en el Uruguay.

Por un lado el Río Uruguay, con 50 Km. de río completamente navegable, por otro lado el Río Negro, que si bien posee aproximadamente unos 70 Km. de relativa fácil navegación, un siglo atrás se intentó utilizarlo desde Paso de los Toros hasta la desembocadura, contando Soriano con cerca de 200 Km. de costa sobre el mismo, y por último el Río San Salvador, que ofrece 23 Km. de fácil navegación y comunicado directamente con el caudaloso Uruguay.

De esta manera podemos contar con aproximadamente 270 km de ríos navegables que en algunos casos aun siguen siendo utilizados y en otros ya no, debido a la falta de profundidad o a la instalación de la represa hidroeléctrica de Palmar, pero que de todas maneras han influido notablemente en la historia de tres importantes poblaciones como lo son: Mercedes, Dolores y Santo Domingo Soriano”.

Observando la geografía en la que se emplazan estas tres poblaciones de Soriano, podemos ver que la ubicación de las mismas respondió fundamentalmente a las posibilidades que le ofrecía la navegación fluvial de los ríos en cuyas márgenes se asentaron.

Santo Domingo Soriano, se ubica en los primeros años de 1700 en el lugar donde al día de hoy se encuentra, sobre la costa del Río Negro y a solo 10 Km. del Río Uruguay, aprovechando de esta manera la fácil comunicación que le ofrecían estos dos ríos para estar en contacto con Buenos Aires y Montevideo.

Mercedes, será por el año 1788 que se fundará, también sobre la costa del Río Negro y a unos 55 km. de la desembocadura en el Río Uruguay. Es justo hasta ese punto donde el Río Negro ofrece dos condiciones fundamentales para que Mercedes allí se establezca: la primera es la relativa fácil navegación que hasta ese lugar ofrecía desde el Río Uruguay y que río arriba de Mercedes se complica, siendo fundamental poder utilizar ambos ríos para la comunicación no solo con Buenos Aires y Montevideo, sino con el litoral en ambas márgenes del Río Uruguay; la segunda, es que allí se presenta el primer paso de relativa facilidad para el cruce del Río Negro, permitiendo el tránsito por tierra de Sur a Norte y viceversa.

En cuanto a Dolores, fundada en 1801, ofrece una posición similar a Mercedes, pero en la costa del Río San Salvador.

Éste río es justamente navegable hasta ese punto, o sea, a 23 km. de la desembocadura en el Río Uruguay, y allí ofrece el primer “paso” que permitía vadearlo con facilidad y así poder transitar por tierra en dirección Sur y Norte.

Así vemos como estos ríos que hoy ofrecen un atractivo mayormente turístico, fueron en los orígenes de nuestras poblaciones, factores fundamentales para que se establecieran en esos determinados lugares, ofreciendo un fácil medio de transporte no solo para las comunicaciones, sino para el transporte de los productos que esos centros poblados pensaban producir para su subsistencia.

Establecidas las poblaciones, las primeras actividades económicas que se desarrollaron estuvieron relacionadas a la explotación de la materia prima que tanto demandaban ciudades como Buenos Aires y Montevideo y que abundaban en estas zonas, así es que comenzará un intenso tráfico fluvial llevando leña, madera y carbón extraídos de los montes e islas, fundamentalmente del Río Negro.

Aquellas primeras embarcaciones eran a vela, de un solo palo llamadas “balandras” o de dos palos llamados “pailebotes”, navegando recién  en el año 1852 el primer vapor por el Río Negro, cuando el Presidente Francisco Giró en su recorrida por el interior de la república, llega a Mercedes en el vapor “Progreso”.

No existieron en un principio líneas estables de navegación, aprovechándose el tránsito que había de embarcaciones de carga que navegaban diariamente por estos ríos, hasta que en el año 1860 se establece en Mercedes la primera agencia propiedad del mercedario Francisco Varsi, para sucederse otras de acuerdo a la siguiente cronología que publicamos en el libro “La Carrera de Mercedes a la Boca del Yaguarí, Historia de este olvidado servicio de vapores en el río Negro (134 páginas) Año 2009 “:

Ø  Agencia General de Vapores de Francisco Varsi (1860 -1867)

Ø  Compañía Salteña de Navegación (1860 -1865)

Ø  Nueva Compañía Salteña de Navegación a Vapor (1865 -1879)

Ø  Agencia de Vapores Paraná (1866 -1867)

Ø  Mensajerías Fluviales a Vapor (1866 -1887)

Ø  La Platense Flotilla Company Limited (1882 -1898)

Ø  Compañía Nacional Argentina de Navegación a Vapor (1891 -1899)

Ø  Mensajerías Fluviales del Plata (1891 -1900)

Ø  Empresa Nicolás Mihanovich (1898 -1930)

Si bien estas empresas tenían sus embarcaciones que prestaron un servicio regular durante esos 60 años, cientos de otras naves siguieron navegando, llevando y trayendo distintas mercaderías, quedando en el recuerdo el nombre de algunas de las más emblemáticas como lo fueron los pailebotes “Segundo Catalán”, “La Constancia”, “Feliz Fortuna”, “Antonio Sanguinetti”, “Curzula” las balandras “Anita”, “Joven Luisito”, vapores “Electra Ema”, “Victoria Emma”, “Satélite”, etc.

En cuanto al servicio estable de las distintas empresas que a lo largo de todos estos años hicieron el servicio, debemos indicar que fueron 30 vapores distintos que se fueron sucediendo y que cumplieron no solo la carrera desde Mercedes a la Boca del Yaguarí (desembocadura del Río Negro en el Río Uruguay), sino que también, pero en forma bastante irregular, el servicio entre Dolores y la desembocadura del Río San Salvador o incluso desde Dolores hasta la misma Boca del Yaguarí.

Dentro de estos vapores que no solo llevaban pasajeros, sino que también transportaban carga, ya sea abordo como también en chatas que remolcaban (“Caseros”, “Atacama”) podemos nombrar los siguientes: “Yaguarón”, “Artigas”, “ABC”, “Dorado”, “Pólux”, “Chaná”, “Águila”, “Yerba”; “Pingo”, “Río Negro”, “Mercedes”, “Miní”, “Cometa”, etc. (Ver “La Carrera de Mercedes a la Boca del Yaguarí, Historia de este olvidado servicio de vapores en el río Negro (134 páginas) Año 2009 “)

Otras naves que cabe recordar, fueron las contratadas para viajes específicos de esparcimiento por parte de las sociedades de Mercedes y Dolores, así encontramos la presencia en aguas del Departamento de Soriano, de los vapores “Surubí” que en el año 1925, en ocasión del centenario del Desembarco de los Treinta y Tres Orientales, llevara desde Mercedes muchas personas y hasta la misma banda musical a presenciar los actos en la Playa de la Agraciada, naufragando éste vapor en el año 1932 en el Río Uruguay; también en 1925, y dada la cantidad de gente que concurriría al acto, fue contratado el vapor “Corrientes”.  Estos vapores fueron contratados en otras oportunidades para hacer viajes visitando desde Mercedes y Dolores, el litoral uruguayo y argentino.

Conforme existieron emblemáticas embarcaciones que marcaron la historia de la navegación en estos ríos, también recordamos a quienes con su acción, ayudaron al desarrollo fluvial de Soriano, yendo desde Saturnino Ribes, francés que radicado en Salto dio origen a varias empresas fluviales que navegaron los ríos de la “cuenca del Plata”, creando un astillero propio donde supo construir y botar al agua diversas embarcaciones tales como los vapores “Surubí” y “Dorado”. 

                  

Saturnino Ribes                                          Nicolás Mihanovich                                                                     Salvador Torres

 También podemos mencionar a Nicolás Mihanovich, quien a fines del Siglo XIX alcanzaba el monopolio de la navegación de estos ríos, montando una gigantesca empresa con decenas de embarcaciones.  La Empresa Mihanovich mantendrá el servicio regular con un vapor en el Río Negro hasta el año 1930, en donde lo retirará definitivamente.

Ya con una destacada labor, pero a nivel local, podemos mencionar a Don Salvador Torres, quien radicado en Dolores dedicó su vida a la navegación fluvial, siendo propietario de varias embarcaciones y además patrón de las mismas.

En Dolores  se dio la particularidad de que existieron astilleros, actividad que no se desarrolló en Mercedes, por lo que varias embarcaciones que navegarán tanto el Río Uruguay como el Río de la Plata, serían armadas y botadas en el Río San Salvador, recordando apellidos como Buscio, Celesia y Bremermann. (Ver libro “Río San Salvador” (120 páginas) Año 2011)

Capitanes que desarrollaron la navegación en forma asidua por los ríos de Soriano, también fueron Juan Sauleda, Juan Bacigalupe, Manuel Anuncio, Luis Piazze, entre otros.

Hemos hecho referencia anteriormente a la Boca del Yaguarí en la desembocadura del Río Negro y en el Río Uruguay, y ampliando un poco la referencia de este punto geográfico, debemos indicar que el Río Negro desemboca en el Uruguay a través de un delta formado por varias islas.

La salida más ancha que ofrece es la llamada “Boca Falsa”, que es la más amplia pero la menos profunda, ubicada entre la costa de la Isla de Lobos y el Departamento de Soriano.

Entre la Isla de Lobos y la Isla Vizcaíno, existe un brazo angosto, pero muy profundo, y que se llama Yaguarí, siendo éste el históricamente utilizado para la navegación de entrada o salida al Río Negro.

Entre la Isla Vizcaíno y el Departamento de Río Negro, el brazo de agua que ofrece, tampoco es navegable para embarcaciones de cierto calado.

Entonces en la desembocadura del único brazo navegable para todo tipo de embarcaciones, se encuentra la “Boca del Yaguarí”, punto en el cual, las embarcaciones que venían desde Mercedes, quedaban a la espera del pasaje de los grandes vapores que navegaban el Río Uruguay.

Al cruzar éstos últimos, los vapores del Río Negro salían a su encuentro, haciendo la maniobra de trasbordo de pasajeros, carga y correspondencia en aguas abiertas del Río Uruguay, y muchas veces en movimiento, ya que el vapor que venía del Río Uruguay no detenía su marcha.

Lo mismo pasaba con las embarcaciones que venían desde Dolores, haciendo la misma maniobra en la desembocadura del Río San Salvador, aunque en algunas oportunidades, se les exigía que navegaran hasta la Boca del Yaguarí para hacer solo allí las maniobras de carga y descarga. Esta acción complicaba bastante a los doloreños, dado que debían navegar por el San Salvador y luego salir aguas adentro del Río Uruguay hasta llegar a la “Boca del Yaguarí”, siendo vapores de pequeño porte que cuando debían navegar el Río Uruguay “picado” por el viento, la navegación se hacía bastante complicada.

Igualmente se recuerda en varios artículos periodísticos, las quejas que muchas veces hacían los vecinos de Mercedes y Dolores, cuando aquellos grandes vapores del Río Uruguay no paraban para hacer el traspaso de pasajeros y carga al venir compitiendo entre ellos para ver quien llegaba antes a destino, ocurriendo incluso varios accidentes por maniobras imprudentes de los capitanes de estos vapores.

Por lo general, las competencias se producían cuando el servicio era realizado por embarcaciones de distintas empresas, entre las que se generaba una clara rivalidad por ver quien era el más veloz. Así recordamos a vapores que navegaron el Río Uruguay como por ejemplo “Eolo”, “Tridente”, “Olympo”, “París”, “Tritón”, “Villa del Salto”, “Londres", “Rivadavia”, “Apolo”, “Río Uruguay” y muchos más.

Sobre el vapor “Río Uruguay”, es pertinente recordar un suceso en el que se envió envuelto, al igual que el vapor “Chaná” que hacía la carrera por el Río Negro desde Mercedes.  Corría el año 1870 cuando el vapor “Chaná”, navegando desde Mercedes a la “Boca del Yaguarí” es llamado por un grupo de personas que haciendo señas desde una isla, pedían su detención para abordarlo, en acción común en aquellos años en que los isleños lo utilizaban para su transporte. Cuando lo abordan, resultó que eran varios revolucionarios blancos, que bajo el mando del saladerista francés Lamorvonnais, toman el vapor y marchan rumbo al Río Uruguay.

Al pasar frente a la Isla de Lobos, un piquete al mando del Comandante Galarza, abre fuego contra éste vapor, pero igualmente sigue navegando hasta dejar atrás el Río Negro. Ya en el Río Uruguay, otro grupo de revolucionarios los esperaban en el vapor “Anita”, quedando ambos vapores a la espera del vapor “Río Uruguay” que hacía la carrera por ese río. Cuando éste llega a la “Boca del Yaguarí”, los vapores “Chaná” y “Anita” se acercan y lo asaltan con 40 hombres al mando de Justiniano Salvañach. 

Luego del tomar el vapor “Río Uruguay”, los revolucionarios tomarán el vapor “Río de la Plata” y con estos dos vapores marcharán rumbo a Montevideo, intentando tomar al vapor “Oriental” que hacía de depósito de pólvora del Gobierno cerca de la “Isla de la Libertad” (bajo el Cerro). El ataque fue repelido por las fuerzas gubernamentales y así los blancos abandonan los buques que habían tomado, los que son devueltos  a la Compañía Salteña de Navegación.

Volviendo a la navegación de los ríos de Soriano, hasta ahora hemos hecho mención a la que se producía desde Dolores y Mercedes rumbo al Río Uruguay, pero también debemos referirnos a la que se realizó desde Mercedes río arriba hasta Paso de los Toros.

En 1906 y bajo cuando el Presidente de la República era Don José Batlle y Ordóñez, el gobierno creará la Oficina de Navegación Interior (ONI) que intentará explotar la navegación desde el centro de la República.  La idea era aprovechar el Río Negro, el cual atravesaba el país de Este a Oeste, uniendo zonas del país completamente alejadas de los medios de comunicación. Cabe indicar que como hasta hoy sucede, las vías de comunicación se han desarrollado desde Norte a Sur (todas en dirección a Montevideo), no existiendo rutas que permitan atravesar el país en la otra dirección con la misma facilidad.

Efectuados los estudios de los ríos Negro y Tacuarembó, en donde cabe destacar la labor realizada por José Esquerré y Aren, se adquieren en Inglaterra 5 vapores para cumplir la navegación en estos ríos.

Los vapores se hicieron construir de poco calado y guardando las características necesarias para realizar la navegación aún con poca agua, como sucedía en algunas zonas del Río Negro principalmente, siendo destinados a carga los vapores “Legalidad”, “Progreso” y “Libertad”, mientras que al transporte de pasajeros y carga los vapores “Paz” y “Orden”.

Traídos en barco desde Inglaterra, son transportados en tren desde Montevideo a Paso de los Toros, en donde se creará un varadero para el armado de estas embarcaciones, iniciando la navegación por los ríos Negro y Tacuarembó en el año 1906.

Dado el puerto de origen, Paso de los Toros, se las llamó “Toreras” y llegaron a navegar incluso por el Río Uruguay y San Salvador, haciendo viajes desde Paso de los Toros a Dolores, ofreciendo grandes ventajas a los productores de toda esa zona, quienes llevaban su producción a la costa del río en donde era cargada por los vapores y transportada a distintos puntos, ofreciendo un fácil medio de transporte a toda una zona que había estado completamente aislada.

También se tendió junto al Río Negro una línea telefónica, pudiendo éstos vapores conectarse a ella en varios puntos de su trayecto, llegando a tener una extensión de 500 km. y  21 estaciones.

Pese a todo el esfuerzo realizado, las condiciones para navegar que ofrecía el Río Negro dificultaban enormemente el tránsito de estas naves, dado que existen varios pasos que solo pueden ser cruzados en épocas de abundante agua, y así la navegación se realizaba con cierta normalidad solo 3 o 4 meses al año (invierno), llevando a que el servicio fuera quedando en desuso y 10 o 15 años después de su inicio, aquella idea de navegar desde Paso de los Toros hasta el Río Uruguay quedara paulatinamente abandonada.

Los vapores fueron retirados o vendidos, y así hoy queda frente a la ciudad de Mercedes, como testimonio de aquel emprendimiento, el vapor “Legalidad” hundido en las aguas del Río Negro, sobresaliendo solo la proa, cuando convertido en chata arenera, era explotado por un particular.

Antes de finalizar la mención de estos vapores, es pertinente hacer mención que además de la “Toreras”, la otra embarcación que se construyó atendiendo las características que ofrecía la navegación por el Río Negro, fue el vapor “Dorado”, que como vimos anteriormente fue construido por Saturnino Ribes en Salto, bajo la premisa de hacer una nave específicamente apta para navegar este río. Tanto el emprendimiento público (“Toreras”) como el privado (“Dorado”) sufrieron las mismas dificultades para navegar el Río Negro, quedando muchas veces varado o sin poder hacerlo.

Como es de imaginarse, con toda esta actividad fluvial, fue necesario que se construyeran puertos para la atención de las distintas embarcaciones, y así nos referiremos a tres puertos de Soriano: el de Mercedes, el de Dolores, y el de Santo Domingo Soriano.

Del puerto de Santo Domingo Soriano los primeros datos se remontan a 1852, en donde un libro abierto por el Receptor Don Raymundo Viegas detalla las “Exportaciones”.  Las tareas de cargas y descarga se hacían a través del “Puerto de los Carros”, contiguo al lugar donde hoy se ubica el muelle, hasta que por 1866 se construye el primer muelle de madera, solo para pasajeros.

Este muelle sirvió hasta 1927, con varias refacciones realizadas, hasta que en ese año se construye un nuevo muelle de mayores dimensiones y que permitiría hacer los trabajos de carga y descarga con mayor facilidad, con la instalación de dos guinches y vías para el traslado de la mercadería desde y hasta el edificio de la Aduana.

El Puerto de Santo Domingo Soriano llegará a convertirse en el mayor puerto de exportación de ganado en pie del Uruguay, alcanzando el pueblo a principios del Siglo XX el doble de la población que actualmente tiene.

En los años 1998 – 1999 se realiza una reconstrucción del muelle, obra que actualmente se volverá a realizar en los años 2013-2014, cuando a raíz de la creación de la Estación Fluvial de Santo Domingo Soriano, se dote al muelle de mayores comodidades para las embarcaciones.

En cuanto al puerto de Mercedes, el mismo comienza a funcionar por 1840 - 1850 en el paraje donde posteriormente se construiría el puerto que actualmente cuenta la ciudad de Mercedes.

Buscando el resguardo que ofrecía la “Isla del Puerto” las embarcaciones efectuaban las primeras tareas de carga y descarga en ese paraje, hasta que en 1868 se resuelve construir el puerto, dinamitando los fondos de piedras que allí existían.

Importante fue la actividad, aunque las dificultades que ofrecía el Río Negro, muchas veces atentaban con la normal actividad que debía desarrollar este puerto, quedando las naves varadas, a la espera del aumento del nivel del agua.

Construido en distintos niveles, para así ser usado de acuerdo a la altura que ofrecían las aguas del Río Negro, a partir de 1930 irá decayendo en su actividad hasta ser casi nula, reactivándose en los últimos años con el desarrollo de la navegación turística.

En 1927 se le dotó de dos guinches a vapor, los cuales fueron utilizados una sola vez, para en 1929 ser sustituidos por guinches eléctricos, siendo llevado uno de los guinches a vapor al puerto de Dolores, estando allí hasta el día de hoy.

Por último tenemos el puerto de Dolores, el cual funcionó hasta 1909 en una barranca natural que la costa del Río San Salvador ofrecía frente a la ciudad de Dolores.

Pese a los pedidos efectuados por comerciantes y navegantes, recién en 1909 se construirá en la desembocadura de la “cañada Contreras” un muelle que pese a ser de madera, facilitaba las tareas de carga y descarga que se venían haciendo hasta entonces entre el barro de la barranca.

Este muelle se mantendrá hasta 1930 en que se comenzará a sustituirlo por el muelle de concreto que actualmente existe, realizándose ampliaciones en los años siguientes. Cabe indicar que el puerto de Dolores llegó a tener mayor actividad que el de Mercedes, siendo preferible para los patrones de barco ir hasta Dolores que hasta Mercedes, dado que hasta Dolores la distancia era menor desde el Río Uruguay, el San Salvador no mostraba tantos obstáculos para la navegación como el Río Negro, y por estar enclavado en la zona que hoy llamamos “el granero de la República”, siempre tendrían mercadería para cargar en su viaje de retorno.

Sea como sea, y aprovechando su condición de capital departamental, vemos como Mercedes logró tener su puerto construido en 1868, mientras que Dolores, recién en 1930 contó con su puerto de hormigón, año en que la navegación en el Río Negro venía en declive, mientras que en el San Salvador se mantuvo gracias a la producción de granos de la zona.

Cuando hablamos de las dificultades que ofrecía el Río Negro para la navegación, nos referimos a algunos “pasos” que obstruidos por la arena que arrastra el río, eliminaban la profundidad que estas embarcaciones necesitaban para navegar.

Esta situación no fue solo del Río Negro, sino que también se presentó en el Río San Salvador, pero fue más fácil realizar trabajos de dragado en éste último dadas las dimensiones de este río.

En el Río Negro la situación fue y sigue siendo complicada, ya que la actividad de dragado debe ser casi permanente para mantener el canal expedito, efectuándose incluso en 1896 y en la década de 1920, tareas de canalización y encauzamiento que intentaron solucionar la navegación en los sitios más complicados.

En 1896 y bajo la dirección del Ingeniero Gustavo Tolkmitt (traído desde Alemania para la construcción del puerto de Montevideo), se realizó en el Paso de Barrientos, el primer trabajo de encauzamiento de un río en el Uruguay. 

Plan de los Ingenieros G. Tolkmitt y A. Rodríguez 

La obra consistía en una escollera sumergible que cortara la corriente del agua entre la Isla Barrientos y el Departamento de Río Negro y la desviara completamente al brazo existente entre esta isla y el Departamento de Soriano, acción que según los planes, mantendría expedito la canal.

Como complemento de ese trabajo, se adquirió en ese momento una draga en Montevideo, llamada “Juan Idiarte Borda”, en honor a quien en ese momento era Presidente de la República y que como oriundo de Mercedes, había apoyado las obras de canalización y encauzamiento del Río Negro.  Años después de que el malogrado Juan Idiarte Borda dejara de ser presidente, al ser asesinado a la salida de un Te Deum el 25/08/1897, la draga pasará a llamarse “Res Non Verba”. 

 

Aquella obra de canalización que se inició en 1896 tenía proyectado no solo el Paso de Barrientos, sino seguir río arriba hasta Mercedes, pero debido a la revolución que se avecinaba bajo el mando de Aparicio Saravia, la obra quedó inconclusa, reiniciándose recién en 1920, cuando el Ministerio de Obras Públicas, a través del Ingeniero Alejandro Rodríguez, construyó decenas de escolleras en la zona denominada “Altos y Bajos”, Isla Redonda y acceso al Puerto de Mercedes.

Las escolleras fueron realizadas con piedras coloradas extraídas de canteras de la zona, teniendo una longitud de 150 metros, estando construidas a 0,50 m del nivel del río, o sea sumergidas, ya que el nivel normal del río es 1,00 m.

Todas estas escolleras perseguían el mismo fin que la construida en Barrientos, o sea focalizar la corriente en la canal para que esta lo mantuviese limpio y no permitiera la acumulación de sedimentos.

La lógica para este razonamiento partía de la base de que todo río al llegar a su desembocadura pierde fuerza en su corriente y eso favorece la acumulación de sedimentos, y de allí los deltas que se forman en las desembocaduras.

La idea era ubicar las escolleras en lugares estratégicos, o sea en zona donde el río era más ancho y por lo tanto perdía mayor fuerza la corriente, logrando a través de estas construcciones que el río se “apretara” y mantuviese una corriente que no permitiera que los sedimentos se acumularan en la canal. La idea en definitiva no terminó de dar los resultados esperados y por otro lado dificultó la navegación de las embarcaciones a vela, angostando la zona del río en la que podían buscar el viento para navegar.

La otra obra importante de dragado fue la realizada en 1961, cuando el Presidente de la Argentina Dr. Arturo Frondizi visitó Mercedes llegando por el Río Negro, pero los materiales dragados fueron volcados en la costa y la acción del viento y las crecientes los volvió a depositar en el fondo del río.

Evidentemente que en una zona donde tanta navegación se realizó, los naufragios no pueden estar ausentes, y si bien no estamos hablando de grandes naufragios, si corresponde hacer mención a algunos de ellos.

  • 1872 – Ballenera Flor de Italia (Río Uruguay)

  • 1889 – Patacho Natalia Benedita (Punta Amarillo – Río Uruguay)

  • 1896 – Pailebot Pepito Donato (Boca del Yaguarí – Río Negro)

  • 1901 – Pailebot Ella (Isla de Lobos – Río Uruguay)

  • 1904 – Pailebot Querida Pepita (Tarantanas – Río Uruguay)

  • 1910 – Vapor Victoria Ema (Puerto de Dolores – Río San Salvador)

  • 1927 – Vapor Mascota (Puerto de Dolores – Río San Salvador)

  • 1929 – Chata Concepción (Puerto de Dolores – Río San Salvador)

Lógicamente se registran naufragios de embarcaciones sorianenses, pero que naufragaron en aguas de otros departamentos, como por ejemplo “La Rubia” de Don Luis Piazze que se hundió en el puerto de Salto, costando la vida de su capitán.

Finalizando esta reseña sobre la navegación en el Departamento de Soriano, debemos mencionar las oficinas de Aduana que se establecieron, atentas a la gran actividad fluvial y a su condición de departamento limítrofe con la República Argentina.

La primera en formarse es la Receptoría de Mercedes en el año 1878, mientras que en 1884 se crea la sub Receptoría Dolores y en 1888 se crea la Sub Receptoría de Santo Domingo de Soriano.

También se establecieron varios puestos aduaneros para el control de tráfico, tales como La Agraciada, La Concordia y Punta Amarillos sobre el Río Uruguay, Puerto Tolmo sobre el Río San Salvador y Asencio e Isla de Lobos sobre el Río Negro.

 La bibliografía utilizada se basa en los libros y trabajos seguidamente publicados por el autor: 

Ø  El río Negro I – Notas periodísticas de 1910 a 1925 (110 páginas) Año 2005

Ø  El río Negro II – Notas periodísticas de 1926 a 1930 (136 páginas) Año 2006

Ø  El río Negro – Su historia hace más de un siglo – Recopilaciones periodísticas entre los años    1857 a 1892 (140 páginas) Año 2007

Ø  La Carrera de Mercedes a la Boca del Yaguarí, Historia de este olvidado servicio de vapores en el río Negro (134 páginas) Año 2009

Ø  El Río San Salvador (120 páginas) Año 2011

Ø  Oficina de Navegación de los ríos del Interior. Paso de los Toros – Mercedes (Revista Histórica de Soriano Nº 40 – Año 2008)

 

 

  

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