Historia y Arqueología Marítima

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LA CARRERA DE INDIAS

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por  ERNESTO ZICARI   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2012

 RESUMEN

El descubrimiento de América abrió un enorme mercado para España y Europa, y generó un intenso flujo de navegación con las Indias Occidentales conocido como Carrera de Indias.

Cuando los descubridores vieron que los indígenas usaban oro, plata y otras riquezas, abundantes en aquellos parajes, muchos exploradores, conquistadores, aventureros, y oportunistas decidieron ir a probar suerte al Nuevo Mundo. Esos pioneros necesitaron mercancías de España donde, a su vez, enviaban otras conseguidas en su nuevo entorno.

El tráfico mercante entre España y el otro lado del atlántico empezó a aumentar en forma considerable, y fue necesario reglamentarlo y velar por su seguridad, para obtener de su explotación el máximo provecho económico. Así nació la Casa de Contratación de Sevilla, elemento regulador de la navegación, el tráfico, comercio y el mercado con las Indias. Su creación en 1503, supuso el comienzo de un monopolio que España mantuvo, o trato de mantener, durante siglos.  

El descubrimiento de América supuso la apertura de un enorme mercado para España, que revolucionó la economía de toda Europa, y generó un intenso flujo de navegación con las Indias Occidentales conocido como Carrera de Indias.

Cuando los primeros descubridores y colonizadores llegaron a América, vieron que los indígenas usaban mucho oro, plata y otras riquezas que, al parecer, eran abundantes en aquellos parajes.

Las noticias sobre tales riquezas corrieron por todo el orbe, y muchos decidieron ir allá a probar suerte. Exploradores, conquistadores, aventureros, soldados, colonos, religiosos, buscafortunas, viajaron al Nuevo Mundo, donde se asentaron, descubrieron nuevas tierras, nuevos horizontes y encontraron nuevas riquezas. Aquellos pioneros necesitaban mercancías de España donde, a su vez, enviaban otras conseguidas en su nuevo entorno.

El tráfico mercante entre España y el otro lado del atlántico empezó a aumentar en forma considerable, y fue necesario reglamentarlo y velar por su seguridad, para obtener de su explotación el máximo provecho económico. Así nació la Casa de Contratación de Sevilla, elemento regulador de la navegación, el tráfico, comercio y el mercado con las Indias. Su creación en 1503, supuso el comienzo de un monopolio que España mantuvo, o trato de mantener, durante siglos.

Uno de los protagonistas de la Carrera de Indias fue el Galeón, barco derivado de la Nao y la Carraca, que fue el principal medio de transporte para llevar gentes, mercaderías y riquezas, y también el encargado de dar protección a otros barcos empeñados en el tráfico y el comercio.

Al principio, los galeones de la Carrera de Indias viajaban por libre, previa inspección y control de la Casa de Contratación. Pero pronto quedó claro que los barcos necesitaban protección. Las riquezas atraen a los ladrones corno la miel a las moscas, y eso fue lo que ocurrió con la piratería ante suculentas presas. En el viaje a las Indias, los barcos transportaban mercancías útiles de todo tipo, aperos de labranza, clavazón para los astilleros, hierro, pertrechos de guerra, municiones, productos del campo español, azogue para el tratamiento de la plata y artículos de lujo para vender en el Nuevo Mundo, previa recarga de precios con muchos y muy variados impuestos. En el viaje de retorno, que
solía ser el mas importante, los barcos regresaban cargados con productos de América, sobre todo plata y oro en lingotes y en piezas elaboras, además de piedras preciosas y cosas por el estilo. A veces la plata llego a representar el 90 por ciento de la carga total, hasta que su producción y transporte empezó a menguar a mediados del sido XVII.

Ante tales cargamentos la piratería comenzó a hacer de las suyas por lo que, en 1513, se empezaron a utilizar carabelas amadas y, mas adelantemos galeones fueron parcialmente artillados para tener cierta capacidad de autodefensa. Al mismo tiempo, se estudiaron otras soluciones orientadas a proteger el tráfico marítimo, como los viajes en grupos para autoprotegerse o la posible organización de convoyes.

Las cosas las dejó bien claras Juan Florín, corsario italiano al servicio de Francia cuando, en 1522, se apoderó de gran parte del tesoro azteca que Hernán Cortés había enviado a España. Entonces surgieron encarecidas recomendaciones a los barcos para que nunca viajaran sueltos ni sin protección, que navegaran juntos, en conserva. Pero aquellas recomendaciones no sirvieron de mucho, ya que los españoles de entonces, eran muy parecidos a los de ahora, no eran propensos a prestar atención a las indicaciones y recomendaciones gubernamentales y siguieron haciéndolo.

Como los problemas continuaron, e incluso fueron peor, en 1543,  los barcos de la Carrera de Indias recibieron la orden taxativa de navegar reunidos en convoyes o flotas, escoltados por buques de guerra.  Había que proteger sus valiosas mercancías y también a sus pasajeros, gente que iba al Nuevo Mundo a descubrir, conquistar y colonizar tierras, levantar asentamientos, abrir misiones, fundar pueblos y ciudades, y contribuir a escribir páginas de historia. Muchos de ellos Cortés, Pizarro, Cabeza de Vaca, Balboa, Blas de Lezo, etc. son los protagonistas de los Forjadores de América.

La aparición de plata en Potosí, en 1554, produjo un incremento en el tráfico, al que poco después se unieron otros ricos yacimientos También aparecieron minas de oro, que sin ser El Dorado que buscaban los conquistadores, se le asemejaban. El  transporte desde los lugares de elaboración hasta España, obligo a establecer itinerarios, abrir caminos, levantar fortificaciones, construir puertos, intensificar el tráfico mercante y mejorar su protección. La seguridad de los barcos recibió una gran atención, con mejoras en su construcción, formación de pilotos y tripulaciones, regulación de las Flotas Mercantes y la constitución de Armadas de protección.

Una Real Cédula de 1561, complementada en 1564, estableció la organización de dos Flotas independientes, con salida de Sevilla y destinos a los dos virreinatos de España en América. La Flota de Nueva España, salía en abril hacia las Grandes Antillas, Honduras y Veracruz. La Flota de Tierra Firme, salía en agosto rumbo a Cartagena de Indias y
Nombre de Dios en Panamá. Todo este teórico calendario, muchas veces no se cumplió por cancelación de la salida, aunque en ocasiones ambas Flotas salieron juntas, pero independientes.

Tras zarpar de Sevilla, navegaban el Guadalquivir, dejando atrás Ayamonte, arrumbaban a Canarias y, de allí continuaban al Caribe. Al regreso, se reunían en la Habana y hacían juntas el viaje de vuelta. De regreso, los barcos entraban en Sevilla para registrar sus cargas de acuerdo con las normas de la Casa de Contratación, lo que favoreció el crecimiento y desarrollo de la ciudad, que alcanzó gran esplendor, y se denominó Sevilla, puerto de Indias.

Con el tiempo, otros puertos fueron autorizados para efectuar cargas y descargas en el trafico con las Indias, tal el caso de Bilbao, Cartagena, Coruña, San Sebastián, con la condición de que al regreso todos los barcos pasaran por Sevilla para registro de sus cargamentos.

EI incremento del tráfico y de las riquezas transportadas supuso un aumento de quienes querían robar. Cada vez había más piratas o ladrones del mar por cuenta propia y corsarios por cuenta de otros países, con patentes de corso para tratar de poner límites al emporio comercial español, La saga de ladrones del mar, además del citado Florín, existió uno que fue una pesadilla para España y su tráfico marítimo, el famoso corsario ingles Francia Drake.  Estos también obligaron a reforzar las Armadas que se convirtieron en verdaderas fuerzas de cobertura, constituidas por barcos de guerra cuya fortaleza y áreas de actuación, variaron con las circunstancias, disponibilidades de barcos, calidad de las Flotas.

En esencia, en el Atlántico operaron tres.  La Armada del Mar Océano operaba en las costas de la Península Ibérica. La Armada de Guarda de la Carrera, escoltaba a las Flotas en sus tránsitos a través del Atlántico. La Armada de Barlovento operaba en el Caribe.

En el Pacífico había otras dos Flotas que también necesitaban protección, una hacia el norte y la otra hacia el sur. Existía además el Galeón de Manila, que era la prolongación de la Flota de Nueva España hacia Filipinas.

Los barcos de las Flotas y Armadas eran construidos en el País Vasco, Cantabria, Cuba, Panamá, Maracaibo y Cartagena de Indias. En la Carrera de Indias no se admitían barcos construidos en el extranjero. Sus tonelajes variaban de 100 a 1.000 toneladas y, en ocasiones alcanzaban 1.500.   Se calcula que de los barcos que partían de Sevilla, no todos regresaban debido a naufragios y ataques de corsarios, sobre todo en el Caribe, Azores y costas atlánticas.

El sistema funciono bastante bien durante todo el siglo XVI y principios del XVII para después entrar en una larga decadencia, debido a la disminución del tráfico de la plata, el contrabando, mala organización, conflictos políticos, guerras, etc.

Otros países iniciaron un contrabando muy agresivo de todo tipo de mercancías que vendían en el Nuevo Mundo a precios mucho más bajos que los españoles, lo que obligó a estos a reducir impuestos y,  en consecuencia, a sufrir una gran merma de sus ganadas.

Además se presentó el problema de remontar el Guadalquivir a los barcos de mayor calado, lo que obligaba a efectuar su descarga en Cádiz. La Casa de Contratación se volvió lenta e ineficaz por su gran burocracia y en 1717 fue trasladada a Cádiz.

Los propios barcos de la Carrera de Indias hacían contrabando, que en el retorno descargaban en El Algarve y otros puntos de la costa. Incluso los barcos de la Armada solían hacer contrabando ya que, en un principio solo podían llevar pasajeros, pero a veces transportaban tanto contrabando que el sobrepeso nos les permitía actuar con la necesaria rapidez cuando tenían que repeler algún ataque.

Muchas veces la situación política obligaba a retirar barcos de guerra de las Armadas para utilizarlos en otros lugares, lo que dejaba al tráfico mercante sin protección aplazando sus salidas. Al final las Flotas se fueron espaciando hasta desaparecer. El 12 de octubre de 1778 se firmo el Reglamento de Libre Comercio para América, que fue el acta de defunción para la Carrera de Indias, desapareciendo en 1790 la Casa de Contratación.

Durante mucho tiempo mantuvo abiertas las líneas marítimas de comunicaciones, con navegaciones en conserva o convoyes protegidos.  Gracias a las medidas adoptadas, las perdidas causadas por la piratería fueron mínimas, si se tiene en cuenta la gran cantidad de barcos utilizados y el material, transportado. España creó escuela en la construcción y
modelos, los que posteriormente fueron adoptados por otros países. 

 

  

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