Historia y Arqueología Marítima

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U-9 navegando en el Mar Negro (nótese el montaje de la ametralladora)

Por FRANCISCO VALIÑAS   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2012

RESUMEN

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania envió una flotilla de submarinos al Mar Negro para operar contra la Unión Soviética.  La denominada “Flotilla 30-U” (30 U-Flottille) tuvo su base en Constanza, Rumania, y estuvo compuesta por seis unidades del Tipo II-B. 

El largo transporte de las unidades al Mar Negro fue una peculiar odisea. Con los británicos dominando los puntos de estrangulamiento del Mar Mediterráneo, y al estar cerrados a la navegación de buques beligerantes los estrechos de Bósforo y Dardanelos, los submarinos se enviaron desde el Báltico al Mar Negro por vías fluviales y terrestres, cruzando Europa en una travesía de casi 2.400 km.,

LA FLOTILLA 30-U

            Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania invadió a la URSS en el verano boreal de 1941.  El avance teutón fue arrollador logrando en menos de un año ocupar las tres Repúblicas Bálticas (Estonia, Letonia y Lituania), Bielorrusia, Moldavia y partes de Ucrania y del territorio europeo de Rusia, poniendo cerco a Leningrado y penetrando en el Cáucaso en procura de los campos petroleros de Bakú.

            En esas circunstancias, el Alto Mando alemán percibió la necesidad de sostener operaciones navales en la cuenca del Mar Negro, donde la Marina Soviética hacía uso frecuente de las vías fluviales y las aguas costeras para el movimiento de tropas y poblaciones, y su correspondientes sostenes logísticos.

 

El Mar Negro es un mar interior delimitado por el sureste de Europa, el Cáucaso y la península de Anatolia (Turquía). Está relacionado a través de varios estrechos con el océano Atlántico, vía mar Mediterráneo y mar Egeo.  El estrecho de Bósforo lo conecta al Mar de Mármara y el estrecho de Dardanelos al Mar Egeo.  Además, el estrecho de Kerch, lo une al Mar de Azov y las vías fluviales que conectan con la cuenca del Mar Caspio.  Tiene una superficie de 436.350 km² y una profundidad máxima de 2.214 m. La mayor longitud, de Este a Oeste, es de 1.175 km. Los países que bordeaban el Mar Negro en 1943 eran Turquía, Bulgaria, Rumanía y Unión Soviética.

La penetración alemana recién pudo ser contenida por los soviéticos cuando en el otoño de 1942 dio comienzo a la larga contienda por Stalingrado, complementado con un sitio a Leningrado que no pudo ser superado.  Pero para la primavera de 1943 la Unión Soviética inició un contraataque masivo, obligando al repliegue teutón.

            Como ni Rumania (aliada) ni Bulgaria (ocupada) contaban con fuerzas navales de utilidad para tareas más allá del nivel de guardia costera,[1] se vio la necesidad de dotar con unidades propias el esfuerzo de la guerra naval en ese teatro de operaciones, en particular submarinos.  Pero el control británico de los puntos de estrangulamiento del Mar Mediterráneo (Gibraltar, Malta y Alejandría), más la firme neutralidad de Turquía prohibiendo a buques beligerantes la navegación en los estrechos de Bósforo y Dardanelos, en aplicación de la Convención de Montreux, hacían impensable el envío de  buques por esas vías.

            Entonces surgió la idea de enviar los submarinos por vías fluviales y terrestres, cruzando Europa desde el Mar Báltico al Mar Negro, creando en octubre de 1941 lo que se llamó la “Flotilla 30-U”.

            El primer problema fue dotar la Flotilla.  Los submarinos de última generación estaban totalmente comprometidos en las campañas oceánicas, por lo que se recurrió a seis viejos sumergibles de la clase II-B, cuya actividad estaba confinada al Mar Báltico para misiones de fuerzas especiales y en particular como buques escuela de nuevas tripulaciones.

  Construidos entre 1934 y 1936 en el astillero F. Krupp Germainwest AG, de Kiel-Gaarden, sus parámetros de origen fueron: desplazamiento 279 toneladas en superficie (328 sumergido), eslora 42,7 metros, manga 4,08 m, velocidad máxima 13 nudos en superficie (7 sumergido), autonomía 2,780 millas en superficie (39 sumergido, a 4 nudos), profundidad operativa 24 metros (inmersión máxima 150 metros), armamento 5 tubos lanza torpedo.  El diseño original no portaba cañón en cubierta, pero a las unidades de la Flotilla 30-U se les montó una pieza bitubo AA Flack-38 de 20 mm a proa de la torreta.  

Los seleccionados fueron los  U-9, U-19 y, U-24, pertenecientes a la Flotilla 21-U (escuela) de la Base Naval de Danzing (Gdynia), y los U-18, U-20 y U-23 de la Flotilla 3-U (línea), estacionados en Klaipeda.

 EL TRASLADO

            Para mantener el secreto sobre la existencia de la Flotilla 30-U, el primer paso fue dar de baja del inventario naval a los sumergibles seleccionados, bajó la excusa de su obsolescencia frente a las unidades nuevas de las clases VII y IX.  En esa situación, fueron enviados a Kiel para desguace.

            Allí, a partir de abril de 1942 cada sumergible fue parcialmente desarmado, quitándole el armamento, las baterías, y todo lo que fuera removible, dando buena cobertura a la operación de engaño. Finalmente se desmontaba  la torreta y todos sus sistemas (incluido periscopio, snorkel y antenas), hasta dejar un casco cuyo peso no excediera las 140 toneladas, límite de carga para el transporte en la etapa terrestre del largo viaje hacia el Mar Negro.

 

Preparación de un casco para el traslado

 

Casco del U-18 sobre la plataforma flotante, listo para ser remolcado

             En dique seco, el casco vacío era tumbado por la banda de estribor sobre una barcaza apoyada por un conjunto de cinco pontones que conformarían la embarcación de traslado, y remolcado a Brunsbüttel a través del canal de Kiel, para luego ingresar al río Elba y remontarlo hasta arribar a Dresden.  Durante el periplo, el casco y la torreta viajaban cubiertos por lonas, para tratar de ocultar a la simple vista la naturaleza del objeto transportado.

 En Dresden el casco era sacado de las aguas y cargado sobre dos remolques  con capacidad para setenta toneladas cada uno, mientras que la torreta y el resto de los materiales retirados se estibaban en otro remolque similar pero independiente, para iniciar un lento viaje por carretera de casi trescientos kilómetros, a velocidades entre 4 y 7 kilómetros por hora, bordeando las montañas Ore y el bosque de Bohemia hasta llegar al pequeño puerto de Ingolstadt, a orillas del río Danubio. 

Allí  el casco era colocado de nuevo sobre una plataforma flotante y remolcado por el río Danubio hasta Linz (Austria), ciudad donde se radicaba un astillero y taller náutico bajo control de la Armada teutona. Esta operación se realizaba con el casco todavía tumbado y entre barcazas para facilitar la ocultación.

            En Linz se procedía a enderezar el casco poniéndolo en posición normal, adrizado, y flotando por su propia sustentación. A continuación se volvía a instalar la torreta y todos los elementos desmontados anteriormente (armamento, baterías, sistemas de combate alajamiento, etc.), y era remolcado entre dos barcazas por el Danubio hasta Galati (Bulgaria), sede de una base fluvial búlgara bajo control alemán, donde el submarino era finalmente reacondicionado, recibiendo la tripulación y los bastimentos (combustible, armas, provisiones) y se efectuaban las pruebas de mar en superficie hasta recibir la aprobación para regresar al servicio activo. 

Remolque por Canal de Kiel y por Rio Elba

 

 

Imágenes del remolque terrestre del casco del U-18

 

Reembarque sobre la plataforma flotante en Ingolstadt

MAPA DEL TRASLADO DE LOS SUBMARINOS

Partiendo de Kiel, remontaban el Río Elba hasta Dresden. De Dresden se hacía el viaje por tierra a a Ingolstadt, sobre el Río Danubio. De Ingolstadt aLinz se remolcaba el casco sobre barcaza. En Linz el submarino se armaba en su totalidad, pero continuaba el viaje aguas abajo por el Danubio a remolque hasta Galati. En Galati se terminaba el alistamiento y el submarino, ya sin remolque, se desplazaba por sus medios hasta presentarse al servicio en Constanza.

            De Galati, el submarino zarpaba y por sus propios medios navegaba aguas abajo hacia la desembocadura del Danubio en el Mar Negro, donde al llegar practicaba la última prueba de mar, la inmersión, como paso final antes de presentarse en la base naval de Constanza (Rumania), sede del comando de la Flotilla 30-U.

            Esta rutina fue vivida por los seis sumergibles de la flotilla, que se integraron al servicio en el Mar Negro entre octubre de 1942 y junio de 1943. 

Remolque por el Río Danubio

 Botadura del casco del U-18 en Linz

 LOS RESULTADOS

La Flotilla 30-U realizó 56 patrullas entre octubre de 1942 y octubre de 1944.  En dicho período hundió 26 buques enemigos (14 mercantes y 12 navales), con un total de 45.426 toneladas.  Además, el U-9 derribó 2 aeronaves La-5 (caza bombardero) con su ametralladora Flack-38 durante un ataque mientras estaba en superficie. En estos números solo se cuentan los casos confirmados por fuentes soviéticas, no los hundimientos no confirmados ni los buques averiados.  Aunque este balance puede parecer poco importante, si se incluyeran los buques reclamados como hundidos pero no confirmados y los averiados, el resultado final sería mas apreciable.  En conjunto, su actuación se puede considerar como positiva, ya que afectaron por su sola presencia el tráfico marítimo soviético en la zona, obligando al desvío de rutas hacia zonas de baja profundidad (donde podían ser presas de las lanchas torpederas costeras) o a adoptar otras medidas de protección que en la final significaban esfuerzos adicionales.

 

U-9 es recibido en Konstanza en su primer arribo

 EL FINAL

En agosto de 1944 el Grupo de Ejércitos de Ucrania Septentrional de la Unión Soviética cruzó la frontera de Rumania, iniciando operaciones de conquista del país que finalizaron de manera exitosa en tres meses.  Inmediatamente después, las tropas de la URSS continuaron con la progresión del ataque en ese frente hacia Bulgaria y los Balcanes.  Las fuerzas alemanas se vieron obligadas a replegarse y abandonar el teatro del Mar Negro.

 

U-24 arribando a Constanza luego de una patrulla. (al fondo se ven dos torpederas alemanas de la Clase 500)

 En el transcurso de las operaciones, el 20 de agosto de 1944 los soviéticos condujeron un raid aéreo sobre el puerto de Constanza.  Allí y entonces, los U-9, U-18 y U-24 resultaron destruidos.

El U-9, hundido en el mismo muelle, fue reflotado por los soviéticos y rebautizado TS-16 “Nikolaev” participó del esfuerzo de guerra integrado a la Flota del Mar Negro.  Finalizada la contienda, fue desguazado en 1946.

El U-18 resulto tan dañado en el citado raid aéreo que cuando los alemanes abandonaron la base, el 25 de agosto de 1944, no pudo hacerse a la mar, siendo barrenado y hundido por su propia tripulación.  Reflotado el mismo año por los soviéticos, también terminó integrado a la Flota del Mar Negro hasta mayo de 1947, cuando fue utilizado como blanco de artillería y hundido por un torpedo del submarino soviético M-120.  Fue el tercer hundimiento de este sumergible, ya que el 20 de noviembre de 1936 naufragó por primera vez al ser abordado por el buque de escolta T-156 en aguas del Báltico.

El U-24 se encontraba realizando reparaciones el día del raid aéreo soviético, y al igual que el U-18, no se pudo hacer a la mar, por lo que también fue barrenado y hundido por su dotación.  Reflotado por los soviéticos, fue utilizado como buque escuela hasta su desguace en 1960.

 

TS-16 “Nicolaev” (ex U-9)

 Los otros tres submarinos de la Flotilla U-30,  los U-19, U-20 y U-23, zarparon de Constanza el 25 de agosto de 1944 al ser abandonada la base tras la rendición de Rumania, y emprendieron una última patrulla y el viaje hacía el que sería su destino final.

El 1 de setiembre de 1944 el U-23 hundió el transporte rumano SS Ardeal (al servicio soviético) de 5.605 toneladas, y averió seriamente un destructor enemigo, aunque sin lograr hundirlo.

En Berlín, el Almirante Karl Döenitz ordenó la disolución de la Flotilla 30-U, y se intentó vender los tres submarinos remanentes a Turquía, pero la operación no se concretó.  El Comandante de la Flotilla, Teniente de Navío Klaus Petersen, planificó una maniobra de escape subrepticio del Mar Negro, para arribar a repostar a una isla del Egeo ocupada por los germanos y de allí intentar cruzar Gibraltar hasta Alemania, pero el Alto Mando prohibió la operación, porque se la consideró excesivamente riesgosa y con pocas poosibilidades de éxito.  Además, no se quería incordiar las relaciones políticas con Turquía, que en caso de una violación alemana del Tratado de Montreaux podría sentirse empujada a unirse a los Aliados.

Como se consideró que los submarinos del tipo II-B eran ya obsoletos y de escaso valor táctico en otros teatros de operaciones, se ordenó hundirlos en aguas profundas para que no cayeran en manos enemigas.  En consecuencia, en una noche sin luna los tres sumergibles se reunieron un lugar próximo a la costa de Turquía, desembarcando la mayor parte de las tripulaciones.  Después, con únicamente el comandante y una dotación mínima, cada uno de ellos se internó unas millas aguas adentro hasta la hisobata de los 200 metros, navegando con los motores eléctricos para mantener el silencio,  donde se procedió a barrenar y hundir las naves.  Los náufragos alcanzaron la costa remando en botes inflables.  Pocos días después, todos tripulantes germanos fueron localizados por las autoridades turcas, que los detuvieron y los internaron en la localidad de Baysehir hasta mediados de 1946.

En  2006, los pecios de estos tres submarinos fueron localizados.

 REFERENCIAS

Ø  MATURIN, Stephen; “La 30 Flotille de U-Boot, de Kiel al Mar Negro”.

Ø  RÖSSLER, Eberhard, “Vom Original Zum Modell – Uboottyp II”.

Ø  ENDERS, Gerd; “Submarinos alemanes en el Mar Negro”.

Ø  WYNN, Kenneth; “Operaciones de U-Boat en la Segunda Guerra Mundial”, Volumen I y II.

Ø  NIESTLE, Axel; “Las pérdidas de submarinos Alemanes durante la Segunda Guerra Mundial”.

Ø  CARDONA, Gabriel y NAYA, Gonzalo; “La contraofensiva en el Frente Oriental”, Volumen 14 de la colección “Segunda Guerra Mundial”, Lima, 2010.

Ø  JUKES, Geoffrey; “El frente ruso después de Stalingrado”, en Volumen 3 de la colección “Así fue la Segunda Guerra Mundial”, Editorial Anesa-Noguer-Rizzoli, Barcelona, 1974.

Ø  Las fotografías proceden de  “Vom Original Zum Modell - Uboottyp II" de Eberhard Rössler).


 

[1] Rumania contaba con una fuerza submarina de nivel costero, muy anticuada, y mayormente fuera de servicio por obsolescencia.

 

  

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