Historia y Arqueología Marítima

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LA TELEGRAFIA SUBMARINAEN EL RIO DE LA PLATA

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por  GUSTAVO COLL   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2010

 RESUMEN

            Promediando el Siglo XIX la telegrafía submarina llegó al Río de la Plata, lo que llevó al tendido de cables entre ambas orillas, tarea realizada por compañías mayormente de origen británico, que se instalaron en este país.  La red se fue expandiendo hasta integrar al Uruguay con las comunicaciones del mundo. La existencia de cables submarinos generó la necesidad de instaladores, operadores y reparadores, lo que se fue realizando con asistencia técnica extranjera pero fuerza laboral local.  Esta situación se prolongó por alrededor de un siglo.

 CABLES TELEGRAFICOS

            Constituyeron la primera red mundial de comunicaciones.  Debe recordarse que en el siglo XIX una carta a Europa demoraba dos meses en ser contestada.  De ahí la necesidad de establecer un medio rápido para comunicarse y nació entonces el telégrafo y el telégrafo submarino.  No en vano alguien llamó a esta red “la Internet de la era Victoriana”.

En un principio y por muchos años eran simplemente (o no tan simplemente) varios conductores de cobre, aislados por gutta percha y protegidos por alambres de hierro acerado. Las fotos muestran distintos tipos de cables, destacándose en la Figura 1 el primer cable transatlántico tendido en 1858 (diámetro 16 mm.) y luego otros tipos como los usados en esta parte del mundo (Figuras 2, 3 y 4).    

 

            

Figura 1                                                                    Figura 2

 

          

Figura 3                                                        Figura 4 

 A mediados del Siglo XX esta red de cables submarinos se había expandido considerablemente, según se muestra en Figura 5.  

          

Figura 6                                                        Figura 7

 PRIMER CABLE INTERNACIONAL EN SUD AMERICA

Fue tendido en el año 1866 entre la ciudad de Colonia y la localidad de Punta Lara en Buenos Aires, por la River Plate Telegraph. Co., fundada en Escocia.  Entre los fundadores de esta empresa se encontraba John Proudfoot, también relacionado posteriormente con los ferrocarriles en el Uruguay (una calle en el barrio Peñarol lleva su nombre).  El primer gerente de esta empresa (o Superintendente, como se le llamaba entonces) fue John Oldham. 

La Figura 6 muestra una sección de este cable de unos 50 mm de diámetro con tres conductores independientes, longitud unas 23 millas náuticas. Buena parte de este cable estuvo operativa hasta el año 1970, cuando el sistema fue abandonado (quiero pensar que ya estaba amortizado). Desde Colonia y Punta Lara se conectaba, al principio, con las oficinas correspondientes por medio de líneas aéreas. La casa adonde llegaba el cable en Colonia todavía existe, en la calle de San Pedro, frente a la Calle de los Suspiros (Figura 7).

Figura 5 

CABLES EN EL RIO DE LA PLATA

A mediados del siglo veinte la red de cables submarinos en el Río de la Plata era como sigue:

  • Telegráfica Telefónica, establecida en 1888.  Líneas aéreas entre Montevideo y Colonia.  Dos cables Buenos Aires - Colonia, uno de ellos multipar, con aislación de papel.
  • All America, establecida en 1920.  Un cable Montevideo - Santos, tres cables Buenos Aires (Atalaya) -  Montevideo (Rambla  Sur)
  • Italcable, establecida en 1925.  Un cable Montevideo - Rio de Janeiro, dos cables Buenos Aires (Atalaya) - Montevideo (Rambla Sur)

Agrego que el Telégrafo Nacional operó en algún momento un cable entre Martín Chico y Martín García.

            Desconozco como mantenían los cables estas compañías cablegráficas, aunque reparé una vez el cable Montevideo Rio de Janeiro de Italcable.

            Me detengo dando detalles de The Western Telegraph Co.  Establecida en 1875 operando conjuntamente con la River Plate Telegraph Co. a la que absorbió en 1935.

·         Western Telegraph, dos cables Punta Lara – Colonia, dos cables Colonia - Punta Yeguas, tres cables Montevideo - Punta del Este, dos cables Punta del  Este -  Rio Grande

·         Cable Houses: Colonia, Punta Yeguas, Punta del Este y Chuy (esta última hasta fines de los cincuenta). Depósito en el Cerro con dos tanques con una capacidad de unos 100.000 litros cada uno.

·         Cables “Streamed Stock”, en las proximidades de La Panela, Isla de Flores e Isla Gorriti

Total de cable de stock disponible de la Western: aproximadamente 40 millas náuticas.

 ROTURAS

            Las interrupciones o daños a los cables submarinos se debían mayormente a dos causas:

  • Enganche de los cables por anclas o artefactos de pesca.
  • Roturas por corrosión de la protección de acero.

Adicionalmente se experimentaron casos de interrupción intermitente solamente del conductor de cobre, con la aislación y protección de acero intactas. Este fenómeno era prácticamente exclusivo del Río de la Plata.  

            Por medio de pruebas de resistividad y capacitancia se determinaba el lugar (muchas veces aproximado) de la rotura o la falta. Era posible, en otras ocasiones determinar la posición del cable y su rotura por la detección, por medio de electrodos, de señales enviadas a través del mismo.

Existía una muy detallada documentación dando los valores, en ohmios y microfaradios, de cada sección de los cables.  Esto, más la posición de los cables en las cartas náuticas especializadas, permitía oportunamente la localización del presunto lugar del problema. 

Figura 8         Cablero “C.S. Mirror 

REPARACIÓN POR CABLEROS

            El grupo Cable and Wíreless, al cual pertenecía The Western Telegraph Co., poseyó la flota de barcos cableros más grande de la época.  Para esta área el cablero estaba basado normalmente en Río de Janeiro y realizaba las reparaciones correspondientes, aunque esto no era siempre así, lo que se explicará.

La tripulación de un barco cablero comprendía además de aquellos miembros necesarios para la navegación y mantenimiento, personal  técnico especializado en la ubicación de fallas  y la reparación de  las mismas, más una cuadrilla adiestrada en el manejo y estiba de los cables.

Varios cableros atendieron los cables en el Río de la Plata; menciono entre ellos estuvieron los buques Cormorant, Norseman, Cable Enterprise, Recorder, Mirror, Retriever, Sentinel, Wilshaw, Angwin, Lady Denison Pender y Cambria.

La figura 8 se muestra al cablero C.S. Mirror en el puerto de Montevideo. Obsérvense en Figura 9 las grandes boyas de señalización de  los cables y en la Figura 10 uno de los tanques de almacenamiento de cables del un buque cablero. 

Figura 9         Boyas de Señalización del “Mirror” 

Es interesante detenerse en el Cambria (construido en 1905) , el que vemos en la Figura siguiente. Encontró su fin en el puerto de Montevideo en noviembre de 1945, al ser embestido por el buque de bandera uruguaya Almirante Rodríguez Luís.

La leyenda en la Western decía que luego del accidente los oficiales quisieron llevar el barco a la “poca agua” pero la tripulación necesaria para esta maniobra ya había abandonado el barco y no fue posible levar anclas.  Hago notar que en unas de las fotos se aprecia claramente un cañón lo que indica que no había vuelto a Inglaterra luego de terminada la Segunda Guerra Mundial. Es más, dentro del listado de la tripulación figuraban dos artilleros.  

Figura 10       Bodega de almacenamiento del cable del “Mirror  

Figura 11       “Cambria” 

Parte del equipamiento especializado y del cable submarino a bordo fue debidamente salvado.  ¡Por una gran casualidad, sin saberlo, adquirí hace unos 15 años equipamiento telegráfico en un remate, que luego pude comprobar había sido del Cambria! Y como signo de la época, agrego, que  la tripulación volvió por tren a Río de Janeiro. ¡Gentileza sin duda de los ferrocarriles Británicos!  

 

Figura 12       Zona de la colisión en el “Cambria” 

REPARACIONES POR PERSONAL LOCAL

Si bien estaba asignado un barco cablero profesional a esta área, no siempre las reparaciones de cables de la Western eran llevadas a cabo por ellos.  Una de las razones era disponibilidad y otras veces el calado de los grandes cableros que no les permitía operar cómodamente en algunas partes del Río de la Plata.

Ejemplo: En una oportunidad se renovó completamente una de las líneas Punta Yeguas - Colonia, con personal de un cablero pero utilizando un barco de menor calado de la ANP.  Por consiguiente se recurría muchas veces al personal local utilizando embarcaciones disponibles tales como remolcadores de la ANP; Powerful, 18 de Julio, Artigas, Semadén, Escofet, Zapicán, etc.  Otras embarcaciones de la ANP fueron el Benito Borrazás, y el Soriano.  De origen privado fueron el Enriqueta , el Don Cesáreo y el Ayco, estos dos últimos  argentinos.  (Figuras 14, 15 y 16)   

Figura 13       Naufragio del “Cambria” (nótese el cañón)  

Figura 14, “Powerfull 

Hago notar que cuando se tendió el primer cable en esta área (1866) no había  experiencia en la reparación de cables submarinos. Pedir ayuda a Europa (por medio de una carta que llevaría dos meses en ser contestada) simplemente no era práctico, y por fuerza de necesidad se tuvo que desarrollar el conocimiento en forma local, y dado que por ese entonces la casa principal de The River Plate  estaba en Montevideo, más los recursos disponibles en nuestro puerto, hicieron lógica la decisión de reparar los cables de la zona desde Montevideo. 

Figura 15 “Don Cesáreo” 

Por consiguiente se desarrolló el conocimiento necesario a partir del primer cable y debemos tener en cuenta que el primer Ingeniero/Gerente de la River Plate Telegraph Co., John Oldham, ya mencionado, había participado en el tendido exitoso del segundo cable transatlántico  y era además miembro de la reputada Institución de Ingenieros Eléctricos de Inglaterra, lo que aseguraba experiencia y conocimientos teóricos adecuados.  La reparación estaba en nuestro caso a cargo de un técnico, generalmente el segundo ingeniero de la estación,  que contaba con  la ayuda de otro técnico que actuaba además como empalmador. A la tripulación normal de estas embarcaciones se le agregaba una cuadrilla de unos doce hombres al mando de un capataz. 

Figura 16 “Semadén” 

La función del técnico encargado era la de determinar la posición de la falla, ubicar la embarcación lo más próxima posible a la misma y efectuar las maniobras de enganche del cables, “grampinado” en la jerga de a bordo. (Figuras 17, 19 y 20) 

Figura 17 

    

Figura 18                                                      Figura 19

    

Figura 20                                                      Figura 21

 Las fotos muestran distintas etapas de este procedimiento.  En una de ellas se muestra el cable original de 1866 traído a bordo. (Figura 21)

 ANÉCDOTA

“DE LA GUINDOLA A LA PASTECA”

            En esos días no había por supuesto GPS y el posicionamiento de la embarcación se hacía utilizando un sextante para determinar ángulos entre distintos puntos de la costa (Figura 18), los que se reproducían en un estaciógrafo sobre la carta de navegación.  El advenimiento del progreso (tengamos en cuenta que los cables originales manejaban un solo enlace telegráfico; los actuales de fibra óptica tienen una capacidad  aproximadamente 15 millones de veces mayor) hizo perder toda esta experiencia pero créanme que la que yo viví, primero como técnico ayudante y luego como encargado, dejó en mi la satisfacción del deber cumplido, muchas veces en condiciones difíciles.    

Figura 22       Montevideo, Conexión Rambla Sur 

 

  

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