Historia y Arqueología Marítima

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BREVE HISTORIA DE LA PESTE BUBONICA  Y DE SU ARRIBO MARÍTIMO AL URUGUAY  EN EL B/V “HIGHLAND PRINCE”, 1900

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por  MILTON RIZZI   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2010

 RESUMEN

La Peste Bubónica es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria llamada hoy Yersinia Pestis. El ciclo biológico de esta terrible afección comienza con un roedor infectando y una pulga que succiona esa sangre y contribuye a la proliferación de esos gérmenes en su tubo digestivo. La enfermedad se transmite cuando la pulga abandona el primer huésped y encuentra otro, ya sea roedores, animales varios o humanos. Esta enfermedad acompaña al hombre desde hace mas de 3000 años y fue responsable, en el siglo VI de la terrible plaga de Justiniano y en el siglo XIV de la “Muerte Negra” de Edad Media, epidemia en la que falleció una tercera parte de la población de Europa.América del Sur registró sus primeros enfermos a fines del siglo XIX, con ratas y pulgas infectadas viajando por vía marítima como mecanismo mas habitual.

En Uruguay el primer caso importado, una pasajera del “Highland Prince”, fue asistida a partir del 12 de octubre de 1900 en el lazareto de la Isla de Flores y luego de varios días curó. Casi seguramente vinculado a las mercaderías que ese navío desembarcó luego en Montevideo, se produjo en enero de 1901 el primer caso autóctono, Joaquín Ares, capataz de depósitos de aduana. En todo el siglo XX hubo un total de 133 casos de peste con una mortalidad del 45.1%. El auspicioso hecho de que esta enfermedad no se haya cronificado en el país fue gracias a la dedicación que las Autoridades Sanitarias pusieron en las medidas de profilaxis. El control higiénico de los puertos y la lucha contra las ratas debe estar siempre presente y éste desea ser el mensaje de esta publicación.

  

AGRADECIMIENTOS

Al Dr. Juan Edgardo Oribe Stemmer y al Capitán de Navío (R) Carlos Enrique Tastás por valiosa información.

 A.   INTRODUCCION

 Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (1):

Peste - (Del latín pestis) "Enfermedad contagiosa y grave que causa gran mortalidad en los hombres y en los brutos...

"Cualquier enfermedad que cause gran mortandad".

Peste Bubónica o Levantina - "Enfermedad infecciosa epidémica y febril caracterizada por bubones en diversas partes del cuerpo y de alta mortalidad..."
”Se la llama "Levantina" por provenir con frecuencia de países de Oriente."

Plaga - (del latín llaga) - "Calamidad grande que aflige a un pueblo. Daño grave o enfermedad que aflige a una persona".

 

Plaga es un nombre genérico y en Medicina es tan impreciso como Fiebre o Dolor de Cabeza.

Según el Diccionario Médico Doorland's (2):

 Pestis Bubónica - "Enfermedad aguda, febril, infecciosa, de alta mortalidad, causada por Pasteurella Pestis". (A partir de 1971 una Convención Microbiológica Internacional decidió cambiar el nombre Pasteurella por el de Yarsinia.

 Ann Carmichael, responsable de: "Peste Bubónica en la Historia Mundial de las Enfermedades Humanas", publicación de la Universidad de Cambridge del año 1993, la define como: (3)

"Enfermedad causada por la bacteria Yersinia Pestis y que afecta mas de 300 roedores, en los cuales es endémica. Estos son relativamente resistentes, al contrario de los humanos, que en una epidemia de esta afección tienen una mortalidad cercana al 60%..."

"La enfermedad es transmitida por las pulgas de los roedores, la mas eficiente de las cuales es Ia Xenopsilla Cheopis, que tiene un proventrículo donde la Yersinia se reproduce y bloquéa la absorción de la sangre. La pulga humana, Pullex Irritans también se infecta, pero es menos eficaz en ese sentido. La Peste también se transmite por materias fecales y orina de la pulga..." "El roedor más afectado es la rata negra común, Rattus Rattus, o la noruega, Rattus Norvegicus, o la cruza de estas dos, pero asimismo lo son con frecuencia; liebres, apereás, marmotas, cuis, cobayos, ardillas, ratones, etc. (4)(5)

Aparte del hombre, otros mamíferos son afectados (6); perros, gatos, vacunos, ovejas, cabras, camellos, no así los caballos".

 

B.   HISTORIA

 

La Peste es conocida desde hace aproximadamente unos 3000 años. De acuerdo a la concepción clásica ( 4) , ésta se originó en el Extremo Oriente y de allí se extendió hacia el Oeste siguiendo las rutas comerciales y las circunstancias ecológicas, calentamiento global y sequías que aparecieron en el curso de la Edad Media.

Una nueva teoría, sustentada por John Norris y basada en la capacidad de la Yersinia Pestis de fermentar la glicerina fue publicada en 1977 (5). Según este bien documentado estudio, la Peste se originó en el Kurdistán e Irak y de allí se extendió al Sur de Rusia, al próximo Oriente y fué la responsable de la Plaga de Justiniano (Primera Pandemia) que afectó Constantinopla en el siglo VI de la Era Común. Mas tardíamente se propagó al Este hacia Turquestán, el Sur de Siberia y Mongolia. Luego llegó a China, pero recién alrededor del siglo VII y a la India en el XI.

Este autor también pone en duda la hermosa leyenda de la sitiada ciudad de Caffa, en el Mar Negro y "bombardeada” por cadáveres de pestosos catapultados por los tártaros y luego de la flota veneciana que, saliendo de aquél puerto, llegó en Octubre de 1347 al estrecho de Messina. Los barcos llegaron allí llenos de muertos y enfermos, sin fuerza para levantar las velas dando así comienzo a la gran epidemia medieval de peste bubónica (2ª gran pandemia), que en cuatro años mató veinticinco millones de personas, cerca de la tercera parte de la población europea.

Este gran acontecimiento ecológico hizo temblar los cimientos de la sociedad medieval y las grandes autoridades de la época, representantes de la Iglesia, señores de la tierra y practicantes de la Medicina fueron puestos en entredicho.

Más allá de esto, las primeras medidas sanitarias preventivas tuvieren lugar en esta terrible epidemia: (7)

17 de enero de 1374. - Ciudad de Módena. El Vizconde Bernardo de Reggio impuso el régimen de aislar los enfermos y los contactos pestosos por 10 días, bajo pena de confiscación de bienes a aquellos que no cumpliesen.

27 de julio de 1377 - Ciudad de Ragusa (hoy Dubrovnik): 30 días de aislamiento a todos los barcos que llegasen procedentes de puertos pestíferos.

Primavera de 1383 - Ciudad de Marsella - Extensión a 40 días del pedido de aislamiento. La razón de porqué 40 sería; bíblica, la Cuaresma o la duración del Diluvio o médica según la cual una enfermedad pasaba de aguda a crónica si excedía el plazo de 40 días.

Primavera de 1423 - Ciudad Venecia - Instalación del primer Lazareto (8). Un año después, en la ciudad de Milán, se creó el Primer Consejo Sanitario Municipal de la historia europea.

 

¿Por qué se demoró tanto en aceptar la idea del contagio que hoy parece tan obvio en esta enfermedad? La razón está en los conceptos dominantes en la época. En la Iglesia Católica el origen de la Peste era la culpa por los pecados cometidos. En los médicos titulados, según la interpretación de la Universidad de París, era la contaminación del aire creada por la conjunción de los planetas Marte, Saturno y Júpiter en 1346.

Cualesquiera fuese la interpretación los tratamientos eran ineficaces, cuando no perjudiciales. Se prescribían: (9)

Extracto de sapos y serpientes, telas de araña sobre los bubones, baños de orina, purgantes, estimulantes, sangrías, viento embotellado, mirar objetos de plata u oro (10), no pensar en la muerte, beber la costosa Triaca (de fórmula relativamente secreta, con más de 70 ingredientes), edulcorada con miel y HUIR, HUIR.

Si, la mitad de los médicos y sacerdotes huyeron a lugares altos o aislados, y así algunos salvaron sus vidas, el Papa Clemente VI entre ellos.

 

En los casos de peste neumónica la enfermedad se transmitía por vía aérea. Podía suceder entonces que una persona completamente sana estornudase (11) en la mañana y al día siguiente estuviese muerta, con sus pulmones inundados de fluídos. De allí proviene el deseo de “SALUD” que hacemos cuando vemos un humano estornudar.

Después del siglo XIV la idea del contagio inter humano se consagró en el mundo científico y aparecieron imágenes folclóricas como el “Médico de la Peste” (ver figura 1), que se hicieron populares en la gran epidemia de Londres de 1666 (12) o en la Marsella de 1721.

¿Por qué desaparecieron las grandes catástrofes epidémicas en Europa en los siglos posteriores? Quizás la lucha contra las ratas, medidas higiénicas mas extendidas, el uso del arsénico o simples razones ecológicas (13).

Una nueva pandemia, la tercera gran onda, comenzó en Asia en el entorno de la mitad del siglo XVIII y se vieron muy afectados Yunnan, en China, Bombay, Calcuta y Hong Kong. De allí se extendió, según Carol Benedict (3) a Australia, el Este de Africa y las Américas, aunque en estas últimas en casos aislados. ¿Por qué se salvó Europa? Es materia de discusión entre los expertos y su análisis excede los alcances de esta publicación al igual que el punto que define donde ocurrieron los primeros casos en América, del Norte, dado que la historia oficial nos refiere que éstos acontecieron recién hacia 1900 y más precisamente en la ciudad da San Francisco, con algo mas de 20 muertos en ese primer año. (14)(15)

 

C.   CICLO BIOLOGICO DE LA PESTE

Hasta fines del siglo XIX se conocía que la Peste ara una enfermedad infecciosa, pero se desconocía el germen que la provocaba y cómo se transmitía.  Un médico suizo, nacido en la ciudad de Lavaux y estudiante en Basilea, Alexandre Yersin (1863-1943) sería el primero de los muchos científicos que contribuyeron a aclarar esa incógnita.

Yersin (3)(4)(16), trabajó primero con Emile Roux en el Instituto Pasteur de París y allí contribuyó al descubrimiento de la Anatoxina (Vacuna) Diftérica. De espíritu aventurero fue luego enviado a Indochina como investigador y de allí viajó a Hong Kong en el año 1894, donde, en plena epidemia de peste, describió un bacilo gram negativo, tanto en la sangre de los enfermos de peste como en roedores muertos por la misma causa, germen que poco después fue llamado Pesteurella Pestis, en honor al Instinto donde trabajaba. Como ya expiramos, en 1971 (3) la comunidad científica internacional cambió ese nombre por el de Yersinia Pestis, en honor de su descubridor.

Yersin preparó un año después un eficaz suero antipestoso, único tratamiento de valor hasta mediados del siglo XX, cuando surgieron los antibióticos.

El investigador japonés, de formación alemana y descubridor del bacilo y de la vacuna tetánica, Shibasaburo Kitasato (1852-1931), condujo simultáneamente con Yersin una investigación sobre la peste en la región china de Cantón y llegó a las mismas conclusiones qua éste, pero diez días después. Por estas circunstancias y algunas otras consideraciones, la Historia de la Medicina no lo valora hoy como coautor del descubrimiento (17).

Alexandre Yersin no dejó mas Indochina. Fue nombrado en 1902 Director de la Escuela de Medicina de Hanoi y en 1904 fijó residencia en Nha Trang, ciudad en la que falleció en 1943 y donde un monumento perpetua su memoria.

¿Pero cómo se transmitía la peste de los roedores al hombre?

Hacia finales del siglo XIX se sostenía que era por el contacto directo de las excretas de las ratas con la piel de los humanos, que rápidamente caían enfermos. Esta aseveración fue sostenida hasta comienzos del siglo XX, a pesar que ya en 1898, Paul Louis Simond (18)(1858-1947)(ver figura 2), medico francés nacido en Beaufort Sur Gervanne y con estudios médicos en Bordeaux, había publicado un sorprendente
descubrimiento: ¡LAS PULGAS ERAN VECTORES Y HUESPEDES INTERMEDIARIOS DE LA ENFERMEDAD PESTOSA!

Simond, de espíritu aventurero y rebelde había sido designado en 1884 medico naval: (Médécine de premiare classe des colonias) y en el curso de esa actividad comenzó a trabajar primero en Guyanne (Guyana Francesa) y luego en Indochina.

En 1895 hizo una provechosa estadía de dos años con Émile Roux en el Instituto Pasteur y a fines de ese período fue enviado a la India, asolada en ese momento por una epidemia para probar el último suero antipestoso desarrollado en París.

Marc Simond, un científico intuitivo tuvo entonces la idea que podía haber un intermediario entre la rata enferma y el hombre, al igual que era lo que sucedía por ejemplo, con la Fiebre Amarilla.

Y fue así que en los meses de mayo y junio de 1898 condujo un famoso experimento con ratas y pulgas sanas e infectadas colocadas en ingeniosas jaulas de su invención donde demostró fehacientemente que el mecanismo do transmisión de la enfermedad era el siguiente: ROEDOR ENFERMO-PULGA QUE SE INFECTA AL ALIMENTARSE DE ÉL- HUMANO QUE ES INFECTADO POR LA PULGA ENFERMA

 La biología explica que las Pulgas abandonan su huésped al morir éste y así comienza la transmisión entre roedor y luego de cierto número crítico (13), la infección en humanos (para pulgas, ver figura Nº3).

Simond no tuvo un reconocimiento inmediato por su descubrimiento. Había dejado muy mala impresión entre sus colegas ingleses en Karachi (había conducido sus experimentos en un hotel), fue muy criticado por esto, y fue apodado "El Mago de las Pulgas", haciendo alusión a los circos de pulgas muy populares en esos años. Por último, en 1906 una comisión inglesa nombrada al efecto viajó a la India y comprobó en forma definitiva el descubrimiento de Simond.

Finalmente en 1913, a los 55 años de edad, Simond dejó totalmente la Medicina y se dedicó a "vivir", falleciendo treintaicinco años después.

Una vez establecido el ciclo biológico de la Peste, corresponde ahora analizar sus expresiones clínicas:

a) Variedad Bubónica. Es la más habitual. Las pulgas enfermas, Xenopsilla Cheopis de la rata, o Pullex Irritans de los humanos, pican al hombre.

En la zona aparece, a menudo una pequeña póstula necrótica. Es la puerta de entrada. De allí por vía linfática el germen se multiplica, bloquea la acción leucocitaria por medio de endo y exotoxinas y se difunde a los ganglios linfáticos regionales; inguinales, axilares o cervicales. Allí, en los ganglios aparece el bubón (hinchazón), que luego puede abrirse o fistulizarse. Si es escindido quirúrgicamente da salida a un pus cremoso. Luego de 3 o 4 días de la picadura aparecen fiebre muy alta, cefalea y desorientación. Después se presenta un colapso circulatorio y sepsis hemorrágica, que explica el oscurecimiento de la piel y el nombre de Peste Negra.

La muerte acaece dos o tres días después entra el 25 y el 60% de los casos. Los sobrevivientes conservan inmunidad de por vida.

b) Variedad Septicémica. Aquí se "queman etapas" y la infección pasa directamente a la sangre, “saltándose” en general la etapa del bubón e ingresando directamente al torrente sanguíneo. La mortalidad es más elevada que en la forma bubónica.

c) Variedad Neumónica. Aquí la afectación da los pulmones, se produce por el ingreso del bacilo a través de la sangre que llega a estos órganos o como consecuencia de la temible infestación interhumana, de curso acelerado y alta mortalidad, que sin tratamiento alcanza o superar el 90%.

Con respecto a ratas y pulgas (19)(20)(21):

RATA: Mamífero del orden Roedores, género RATTUS.

Son los mas comunes reservorios da la enfermedad y mantienen la variedad "selvática” de la misma. Pero recordemos que la rata es sólo uno de los 300 roedores que enferman de Peste. Pesan unos 180 gramos, tanto la variedad Negra como la Noruega. Son sexualmente activas desde los tres meses y tienen 4 a 5 pariciones por año con 5 a 10 crías por vez, dependiendo del alimento. Su tiempo de gestación es de sólo 21 días. Corren, saltan, trepan, nadan y adoran los barcos con comida. Ingieren hasta 50 gramos por día (mas de la cuarta parte de su peso). Comparten con los humanes y a menudo transmiten a ellos 32 enfermedades, muchas de ellas de alta gravedad.

PULGA: (Ver figura 3)

Insecto del orden sifonáplero. Hay 1.600 géneros y prácticamente cada mamífero o ave existente tiene su propia pulga. En referencia a la Peste las especies importantes son en ratas, la Xenopsilla Cheopis y la Cortophyllus Fasciatus y en humanos la Pulex Irritans. Todas estas transmiten la peste. La más común y peligrosa es la Xenopsilla Cheopis, porque tiene una “derivación” en su tubo digestivo llamada proventrículo, donde la Yersinia Pestis se reproduce, dificultando entonces el proceso de absorción de la sangre que
ha ingresado a su organismo, haciendo que succione nuevamente y así multiplicando las probabilidades de infestación tanto en roedores como en humanos.

Un valor muy utilizado a principios del siglo XX era el índice Cheops, que indicaba alerta roja si en la rata examinada había más de 5 pulgas infectadas.(20)

La pulga es una maldita maravilla biológica (19). Viven 18 meses y pueden pasar hasta 6 sin comer, miden de 2 a 9 mm de largo y pueden saltar (gracias a una proteína llamada resilina) hasta 400 metros humanos. Las larvas que nacen después de solo 12 días de gestación se alimentan de sangre seca, que queda depositada sobre el cuero del animal gracias al hábito de las pulgas de chupar mas de la que necesitan. Pueden succionar tres a diez veces su peso en sangre de su huésped.

Un detalle: Las pulgas son activas si la temperatura exterior esté ubicada entre 15 y 20º y la humedad es de aproximadamente un 70%. Si no es así “descasan", pero no se mueren. Este hecho explica el surgimiento de las epidemias en primavera y su poco justificable desaparición en otros períodos. Las pulgas pueden viajar en mercadería transportadas por barcos sin necesidad de contar con huéspedes de quienes alimentarse, y en esa condición permanecen infectadas hasta por 60 días (3).

Todo este entorno de enfermedad y muerte ha dado lugar a maravillosas obras literarias, tales como: "La Peste" del escritor franco-argelino Albert Camus. Para el lector interesado recomendemos la lectura del trabajo del Dr. Augusto Soiza Larrosa (22) sobre el tema.

 

D.   LA PESTE EN URUGUAY

a) CONVENCIONES SANITARIAS INTERNACIONALES EN AMERICA.

La primera (23) fue establecida entre Argentina, Brasil y Uruguay, aprobada en Argentina el 30 de junio de 1873 y en Brasil y Uruguay el 29 de julio de ese mismo año.  Constaba de 25 artículos y al pie figuraban las firmas de los Ministros Plenipotenciarios y de los eminentes médicos que habían intervenido en su redacción:

Argentina: Pedro Mallo y Eduardo Wilde

Uruguay: Gualberto Méndez y Pedro Visca.

Brasil: Francisco Marques de Araujo Goes y José Ignacio de Barros Pimentel

En esta Convención se establecieron por primera vez una serie de medidas destinadas a prevenir enfermedades transmisibles y dirigidas a perjudicar lo manes posible el comercio y la navegación.

En resumen, fue acordado; “igualar las cuarentenas vigentes en los tres países para fiebre amarilla, cólera asiático y PESTE DEL LEVANTE...

...exigir patentes (sucia y limpia) y las condiciones en que éstas fuesen concedidas y aceptadas o no",

"Habrá dos tipos de cuarentena; de observación para los buques o puertos con mala higiene y de rigor para procedentes de puertos infectados o que transportan enfermos".

Las mercaderías serían también objeto de cuarentena; ésta: podía ser obligatoria, facultativa o declararla exenta.

''Las cuarentenas de pasajeros entre los puertos infectados de países firmantes de la convención serán de 10 días si no hay enfermedad abordo y de 15 si existen casos".

Se establecían, asimismo, los importes a pagar por mercaderías y/o personas que debieran desembarcar en lazaretos. Un médico argentino podría residir en el Lazareto de la Isla de Flores.

"No se podrá rechazar buque alguno en ninguno de los puertos de los países firmantes. La clausura de puertos es una medida extrema y contraria a la civilización".

El 14 de julio de 1874 (24) fue firmada una nueva convención, con ligeras modificaciones respecto a la anterior, estableciéndose ciertas precisiones con respecto a profilaxis y desinfección.

En 1887 fue firmado un nuevo acuerdo entre los países del Litoral Atlántico Sur, en el cual se establecieron diferencias en cuanto a los períodos de cuarentena según las enfermedades involucradas. En el caso de la "Peste de Oriente" el período de la misma fue extendido dado que se pensaba que ésta tenía una incubación de 20 días cuando en realidad es de 24 horas a 6 días, según la forma clínica.

            Argentina (24) creó en esos años un Lezareto Fotante, frente al puerto Buenos Aires, al que llamó “Rodolfo Del Viso”.

En 1892 Uruguay adhirió en Venecia a la Convención Internacional de Cuarentena, que estableció medidas precias en la lucha contra las ratas. A esta reunión siguió la creación de la Oficina Internacional de Higiene Publica, en Roma, en 1907 y en 1920 en París la Convención Sanitaria Internacional contra la propagación de la Peste, organismo al que Uruguay adhirió en 1933. (7) Años después (20) nuestro país convino con la Oficina Sanitaria Panamericana la denuncia obligatoria de la Peste entre otras enfermedades infecciosas.

En 1895 fue creada en Argentina la figura del Inspector Sanitario, (24) técnico o médico con conocimientos de higiene que podía subir a bordo de los barcos que llagaban a América tanto en Canarias, San Vicente, Dakar, Pernambuco, Bahía o Río y acreditar la condición sanitaria" del buque y evitar así la siempre costosa desinfección rigurosa.

Fernández Espiro comenta al término de este trabajo (24) la condición penosa de muchos de los médicos de abordo que "desconocen totalmente algunas de las enfermedades y a menudo ocultan diagnósticos para favorecer a los armadores".

Joaquín Canabal (25) en presentación hecha ante el II Congreso Médico Latino Americano de Montevideo de 1901, informa que la Peste Bubónica fue la última de una larga lista de enfermedades de declaración obligatoria en el Uruguay:

Fiebre Amarilla – 1872

Difteria e Infección Puerperal - 1887

Viruela - 1888

Tifoidea y Escarlatina – 1894

Sarampión – 1895

Cólera, Tifus, Tuberculosis Pulmonat y Laríngea, Lepra – 1896

Peste Bubónica - 1899

Canabal asimismo reafirma que la declaración obligatoria por parte del personal sanitario actuante es fundamental para instrumentar las mas adecuadas medidas de aislamiento y desinfección, considerando al Médico de Familia el efector más valioso en las medidas de profilaxis.

El 12 de Junio de 1904 y el 21 de abril de 1914 Uruguay firmó una convención Sanitaria Internacional que obligaba a los navíos sospechosos o con enfermos abordo el desembarco de pasajeros y establecía precisas reglas de desinfección de equipajes y mercaderías.

b) EL ARRIBO DE LA PESTE BUBONICA A AMERICA.

Ya hemos mencionado la diferencia de opiniones que existe entre los investigadores referente a la llegada de le peste al continente americano, ya sea, en el siglo XVIII en ocasión de la "tercera onda", como sostiene Anne Carmichael (3) o como afirman Haggard (14) y Scott (15) al "6 de marzo de 1900, cuando un marinero asiático fue encontrado muerto lleno de bubones en el Barrio Chino de la ciudad de San Francisco, habiéndose introducido la enfermedad desde Hong Kong o desde Honolulu... ...el primer año hubo en le ciudad 22 muertos, el segúndo 26... Después del terremoto de 1907 los pecientos se incrementaron y lo enfermedad se extendió a Seattle, después a New Orleons en 1914 y luego a toda la coste Este".

Una circunstancia desgraciada afectó a las ardillas de California, que carentes de inmunidad previa fueron infectadas y murieron por millones ya fuese de peste o de los venenos que se emplearon para exterminarlas ( 14).

En referencia a América del Sur, la primera mención que hemos encentra does la de un extensa trabajo del investigador argentino Besio Moreno que dice textualmente: (26) “En 1889 el vapor Centauro atravesó nuestros ríos y llevó la Peste Bubónica hasta Paraguay e infectó allí las ratas y la población de la zona... La Peste llegó a Buenos Aires en 1900. “Rafael Schiaffino, autor de una excelente Historia de la Medicina en el Uruguay (27), dice textualmente: "Los españoles llamaban Peste a toda epidemia grave, así que esa expresión no significa que ellos realmente estuvieran refiriéndose a la Peste Bubónica. Es lo mas probable que NO haya existido Peste Negra en América en los siglos XVIII y XIX “. Fernando Mané Garzón, en publicación (28) efectuada en ocasión del Centenario del Descubrimiento del Ciclo Biológico de la Peste, adhiere a la opinión prevalente acerca de la llagada de esta afección a América en el año 1900.

c) LA PESTE EN URUGUAY.

Afortunadamente la historia de esta enfermedad en el país ha si do analizada por valiosos investigadores históricos uruguayos a un grado tal que se conocen con precisión el nombre de los pacientes, la fecha que se infectaron, las edades, direcciones, índole del trabajo que desempañaban y la posible fuente de contagio.

El más relevante de estos ha sido, sin duda, Ernesto Fernández Espiro
(1860-1923)(23), graduado a los 24 años con una tesis acerca de la Prostitución y que muy tempranamente, ya en los años 1884 y 1885 había sido enviado por el Gobierno Nacional a Conferencias Sanitarias en Argentina. Fernández, que declara con orgullo haber sido alumno de Pedro Visca, desempeñó igualmente carrera de Médico Militar cono Cirujano del Batallón 3° de Cazadores "General Artigas" y ejerció funciones profesionales en la Casa de Aislamiento donde, en 1886 enfermó levemente' de cólera. Recordemos que esa epidemia (23) se prolongó por varios meses y afectó a 203 pacientes, de los cuales 61 fallecieron.

Fernández Espiro fue luego designado Director de Salubridad del Departamento de Montevideo y asimismo, pasó a desempeñar en 1900 el cargo de Presidente del Consejo Nacional de Higiene (algo así como el Ministerio de Salud Pública de la época).

Escribe Fernández Espiro (29): "La salud del país era razonablemente buena cuando el 12 de octubre de 1900 llegó al Lazareto de Isla de Flores el buque inglés Highland Prince (ver figura Nº4), que llegaba desde Bahía y que en el transcurso de ese recorrido había tenido 4 muertos de peste, dos pasajeros, el piloto y el capitán.

El diagnóstico de Peste Bubónica había sido hecho por el Médico de Sanidad del puerto de Salvador de Bahía, que "había pasado varias horas examinando el buque y los enfermos".

En el Lazareto el Highland Prince cumplió una cuarentena de siete días y en ese lapso el Dr. Santiago Cerrutti se hizo cargo de la asistencia del quinto paciente, una pasajera que sobrevivió. Preguntado el Dr. Cerrutti si había observado mortandad de ratas en el buque contestó que si, que varias de ellas estaban como atontadas y otras ya habían muerto.

Sería éste el primer caso de Peste importado en el Uruguay. El Highland Prince fue a continuación prolijamente desinfectado al igual que los equipajes. La carga destinada a Montevideo fue desembarcada después del 20 de octubre.  El navío prosiguió a Buenos Aires, donde, según información cablegráfica, bajaron a tierra otros dos pasajeros enfermos de peste. 

El vapor “Highland Prince” (30) involucrado en estos acontecimientos era un navío perteneciente a la Prince Line, compañía creada en 1874, con un sólo barco velero por James Knott, un emprendedor y ambicioso armador nacido en la localidad de Howdon on Tyne, localidad del Nortede Inglaterra y ubicada a orillas del río de ese nombre. Transportando carbón a Escandinavia y abriendo mercados, primero al Caribe y luego a todas partes del mundo, Knott comenzó la construcción de barcos" en Sunderland, localidad situada a orillas del río Wear y que era sede de un famoso astillero.

En 1895 Knott tenía ya 14 navíos a vapor y en 1898 llegaba a 38. La ruta que recorría este Highland que eternos considerando era:

AMBERES – LONDRES – OPORTO – LISBOA - ALGUN PUERTO AFRICANO O CANARIAS – PERNAMBUCO – BAHIA - RIO DE JANEIRO- SANTO – MONTEVIDEO – BUENOS AIRES Y ROSARIO DE SANTA FE, dependiendo de la carga y pasajeros que transportase.

La compañía de identificaba con el emblema del Príncipe de Gales (ver Figura Nº5), presentado sobra una ancha banda roja situada aproximadamente en la mitad de altura de una única chimenea, pintada de negro. (Durante la Gran Guerra éstas estructuras fueron obligatoriamente pintadas de gris).

Se construyeron cinco "Highland Prince, el I botado en 1883 fue vendido en 1890 a W.S. Bailay de Hull y rebautizado Bona, el II, botado en 1890 fue adquirido por la Prince Line en 1895 y es el involucrado en esta historia.  Los Highland Prince III, V y VI, carecen de interés en referencia o este relato.

Reconstruyendo el "periplo infectante" del Highland II (29) se puede concluir que en el viaje anterior al Río de la Plata, este navío ya estaba infectado, dado que había desembarcado dos seguros enfermos de peste y uno dudoso en Rosario de Santa Fe el 8 de Julio de 1900. Había seguido luego a Buenos Aires, Las Palmas en Islas Canarias y finalmente a Amberes. Durante todo este tiempo habían aparecido ratas muertas abordo.

El 30 de agosto de 1900 y supuestamente desratizado; el Highland Prince emprendió su retorno al Río de la Plata, llegando primero a Londres el 1 de setiembre, donde cargó mercadería y 11 pasajeros, con destino a Buenos Aires, partiendo finalmente para América el día 7 y llegando a Bahía el 3 de octubre, donde, como ya hemos expresado fue establecido al diagnóstico de Peste Bubónica abordo.(29)

Luego de este desgraciado episodio sanitario protagonizado en el Rió de la Plata, el Highland Prince II retornó a Europa y siguió cumpliendo funciones en la Prince Line hasta 1912, fecha en la que fue vendido a una firma griega, con asiento en Piraeus y rebautizado "Evangelos”.

Éste luego fue adquirido en 1916 por armadores noruegos, nombrado "Stortlind" y finalmente hundido por un submarino en aguas cercanas a las Azores en 1918.

James Knott, el armador, destrozado por la muerte de dos de sus hijos en la Gran Guerra vendió la Prince Line a Furness Withy en 1916, por 3.000.000 de Libras Esterlinas Oro (30).  Un año después, en 1917, a Knott le fue otorgado el título de Sir y un Baronesado.

Mientras tanto, a principios de enero de 1901 (29), el Dr. Ramasso, médico de sanidad, informa al Consejo Nacional de Higiene, que en el Puerto de Montevideo había aparecido una mortandad da ratas "mayor de la habitual" en torno a los depósitos General Artigas, números 1, 2 y 3. Este sería el comienzo de la Peste Bubónica autóctona en el país (ver figura Nº6).

A continuación, el 19 de enero enferma de gravedad Joaquín Ares, capataz encargado de esa área del Puerto de Montevideo.   De 44 años de edad, español y soltero, Ares vivía en Orillas del Plata 67 y allí fue visitado por médicos de Sanidad, que constataron 40º de temperatura, bubones inguinales, disnea, taquicardia y delirio. Se le hizo un examen, bacteriológico por el Dr. Felipe Solari, que resultó positivo, y el paciente fue internado en la Casa de Desinfección (luego Fermín Ferreira), donde falleció el 27 de enero de 1901. La autopsia confirmo el resultado bacteriológico.

Este caso detonó una alarma sanitaria que tuvo rápida respuesta en las autoridades encargadas de la vigilancia epidemiológica, y es así que con fecha 5 de febrero de 1900 (31) fue aprobado un plan de Higiene Publica y Policía Sanitaria, por la cual el Presidente del Consejo Nacional da Higiene ordenaba a los Jefes Políticos la investigación de muertes sospechosas de peste, la convocatorios de los médicos que fuesen necesarios, el allanamiento de fondas, conventillos, comercios etc.., que se evacue un pabellón de la Casa de Aislamiento y se disponga de un terreno para la cremación de residuos domiciliarios. Así mismo, que se cree una cuadrilla de desinfectadores y se organicen Comisiones de Salubridad para hacer efectivo el aislamiento de los locales. En caso de declararse un caso de peste o sospechoso, se procederá a su comprobación por un médico Municipal, se realizará la investigación bacteriológica, el aislamiento total de la casa y se realizará la investigación bacteriológica, el aislamiento total de la casa y se buscará información sobre todos los contactos del paciente en los últimos diez días.”

Luego de procederse a la desinfección, la autoridad sanitaria decidirá si se transporta al enfermo a la Casa de Aislamiento o a la Isla de Flores. Si hubiese ratas se interceptará el Caño Maestro y se inyectara acido sulfúrico o petróleo en su interior y si se encontraran cuevas de ratas, se procederá a una excavación frente al edificio, para asegurarse de la eliminación de los roedores.

Concluye este plan: “El Consejo de Higiene informará al Superior Gobierno la confirmaron de todos los casos de Peste Bubónica”.   Un año después en su Nomenclatura de Causas de Defunción, el Dr. Joaquín de Saiterain (32), epidemiólogo y distinguido practicante de la Oftalmología, ubica a la Peste Bubónica en el Lista. Oficial de Enfermedades Transmisibles en el Uruguay, registrándola con el Nº13, inciso A.

Ocho meses habían transcurrido desde la muerte del primer enfermo de Peste en el Uruguay cuando pareció un relindo foco, curiosamente instalado en la vecindad de la Casa de Ximénez, edificio histórico donde actualmente tanto la Liga Marítima como la Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial realizan sus actividades.

"En la Panadería (29) La Genovesa, ubicada en 25 de agosto entre Camaras e Ituizaingó, enfermó de Peste Bubónica y murió ocho días después el maestro de pala del citado comercio”.

Otros casos se constataron, todos contactos de "La Ganovesa” incluso el primer niño, Justo Requesa, de doce años, que sólo frecuentaba la casa de uno de los empleados, que también había enfermado. Fernández Espiro explica este brote epidémico por la importación, desde Paraguay, a través del Lloyd Brazileiro (sic) de bolsas de arpillera que habrían traído ratas y pulgas, infectadas, escondidas en los ovillos.

En el año 1902 hubo ocho casos más con seis fallecidos entre trabajadores del Puerto de Montevideo, sobre todo en estibadores, que manejaban sacos de café y fariña, traídos desde Brasil por los Buques “Santos", "Porto Alegre" y "Pomona".

En 1903, nuevos enfermos se constataron en una barraca cercana a nuestra sede, en 25 de agosto 312.

En los años siguientes, sin excepciones, siguieron apareciendo casos, obreros molineros, empleados de panadería, de aserraderos, pintores, un farolero, un foguista del Vapor Montevideo, cocheros y un estibador que había trabajado en el navío "Brasile".

En 1906 enfermó y curó la primera mujer, Ceferina Abellá, española, sirvienta en una casa de la Ciudad Vieja y de 17 años de edad.

En 1910 no hubo enfermos. En 1917 surgió el primer paciente en el Interior de la República, un niño de La Paz, en Canelones, de once años de edad. Luego, hasta 1929, último con focos epidémicos, hubo casos en todos estos años, excepto en 1922.

            Pedro Baycé Carbonell, Jefe Médico de la Casa de Desinfección (33) nos informa en 1930, que desde 1901 hasta 1929 se habían producido 133 casos de Peste Bubónica con 58 fallecimientos. En un trabajo posterior, publicado en 1939, en colaboración con Enrique Claveux (21), eleva la cifra de muertos a 60, lo que daría un 45.1% de mortalidad.

Juan Zunino Nogués, Inspector de Sanidad Terrestre del Consejo Nacional de Higiene, en las Actas del Congreso Médico del Centenario de 1930 (34), refiere que los primeros casos de Peste en el Interior de la República fueron en 1919 y que el último foco fue precisamente el año 1929, en Santa Rosa, Canelones, precedido por una gran epizootia murina alrededor de un depósito de cereales. Se presentaron allí 14 enfermos, de los cuales murieron 5. Estima que otros casos aparecidos en San José y Rivera fueron importados, y destaca que un enfermo fallecido en Juan Lacaze, falleció por la variedad neumónica.

 

d) HISTORIA NATURAL DE LA PESTE BUBONICA EN URUGUAY

Es evidente que la enfermedad llegó a Uruguay por vía marítima, con ratas enfermas y pulgas infectadas, ya sea directamente de los barcos o en las mercadería que estos transportaban y que quedaron depositadas en Montevideo. Es esa la razón por la cual la mayoría de los afectados fueron trabajadores del Puerto o de sus cercanías El PORQUE no se extendió la enfermedad a áreas lejanas a la Terminal Portuaria es mérito de las Autoridades Sanitarias Uruguayas, que con un celo ejemplar pusieron en acción todas las medidas de prevención establecidas universalmente en estos casos.

Visto el movimiento naviero del Uruguay, era casi inevitable que la Peste llegara al país. Repetimos que fue mérito de nuestros higienistas que esta terrible afección no se estableciese en forma crónica, tal como ocurrió en esos mismos años en Hong Kong o Calcuta o Santos.

En 1928, gracias al Dr. Enrique Claveaux, se organizó en el país (21) la lucha permanente contra las ratas, con la creación de la Brigada de Desratizaron de la Casa de Desinfección, dependiente de la Dirección de Salubridad de Montevideo.

La evaluación de esta campaña fue considerada diez años después como satisfactoria, paro insuficiente. Se estimaba en 1940, que había tres ratas por cada habitante de Montevideo en la ciudad (21).  Recordemos una vez más, la rata transmite y muchas veces comparte con el humano, 32 enfermedades, muchas de ellas gravísimas.

El tratamiento de la Peste HOY incluye vacunas a bacilos atenuados o muertos, suero antipestoso que se obtiene de caballos, aunque estos habitualmente no desarrollan la enfermedad y antibióticos, en espacial las Tetraciclinas.

Si la enfermedad es tomada o tiempo, estas medidas son eficaces, excepto en la forma neumónica, que sigue siendo gravísima.

            Desde 1929 no hay Peste Bubónica autóctona en Uruguay. En 1962 hubo un caso importado (28), afectado con la variedad neumónica, y esta pacienta con sus pulmones totalmente inundados finamente falleció ahogada en sus propios fluidos.

En la Provincia china de Zi Que Tan, en agosto de 2009 ocurrió una epidemia de Peste Neumónica, difícil de controlar y que causó decenas de muertos.

Un país con acatamiento a reglas básicas de higiene y Profilaxis, debe detectar los casos de Peste que ingresen a su territorio y no debe tener Peste Bubónica autóctona.

CUIDEMOS NUESTROS PUERTOS Y MANTENGAMOS AL URUGUAY LIBRE DE ESTA TERRIBLE ENFERMEDAD.

ESTE ES EL MENSAJE DE ESTA PUBLICACION

 

 

BIBLIOGRAFIA.

 

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FIGURA Nº1: Médico de la Peste. Ilustración de Paulus Furst (1656)

Vestido con cuero desde el cuello a los pies, guantes, sombrero y sobreprotección de zapatos. Bastón blanco, obligatorio para todos los que tuviesen contacto con infectados. Sobre la cara llevaba una máscara con forma de pico de ave,  que contenía en su interior perfumes o hierbas aromáticas.

FIGURA Nº2: Marc Simond (1858-1947). Nacido en Francia. Médico naval destacado en lndochina,   descubrió en 1898 en Karachi, Pakistán, el rol de las pulgas en la transmisión de  la Peste Bubónica.

  

FIGURA Nº3: Xenopsilla Cheopis. Género: Sifonáptero. PULGA:   ejemplo de la cumbre de la evolución biológica,  capaz de succionar   tres veces su peso en sangre y saltar 400 metros humanos. Al cambiar de huésped de roedor a hombre,   transmite la peste.

 

FIGURA N°4: Highland Prince. Navío que trajo la Peste al  Río de la Plata a fines del siglo XIX. El  12 de octubre del año  de 1900  desembarcó en el Lazareto de la Isla de Flores el primer caso importado de Peste Bubónica en el país  y pocos meses después comenzaron a surgir en Montevideo los primeros enfermos autóctonos.

Construcción: En astillero de Sunderland por Short Bros.Botadura : 1890  Desplazamiento: 2.510 toneladas. Eslora : 290 pies. Manga: 40 pies. Velocidad 10 nudos

Destino final : Rebautizado "Stortlind" en 1916 por sus dueños de origen noruego, fue torpedeado y hundido por un submarino en las afueras de las Azores el 2 de setiembre de 1918.

FIGURA Nº5:  Distintivo de la Prince Line. Sobre la chimenea,  pintada de negro,  se presentaba a media altura una banda roja con el emblema del Príncipe de Gales.

 

FIGURA Nº6: Dibujo de Ernesto Fernández Espiro.Mapa de la distribución de los casos de Peste Bubónica en Montevideo, años 1901 a 1915. Adviértase la cercanía de éstos al Puerto de Montevideo.

 

  

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