Historia y Arqueología Marítima

HOME EL INCIDENTE DEL HIDROAVIÓN BOTE VOLADOR FRANCÉS LATÉCOÈRE LATÉ 631-02  “LIONEL DE MARMIER”,  EN LA LAGUNA DE ROCHA, 1945 Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

Por JUAN MARURI    Publicado en Ciclo de Conferencias año 2010

RESUMEN

            La Segunda Guerra Mundial finalizó en Europa el 8 de mayo de 1945 y el 2 de setiembre de 1945 en el Pacífico. Ya era hora de recomenzar los vuelos transatlánticos de la aviación comercial y en general de toda la aviación comercial en el mundo, como en realidad pasó, sin que otros conflictos por motivos ideológicos, llámese “Guerra Fría”, “Guerra de Corea” o cualquier otra pudiera detenerla en su marcha hacia el progreso.  Francia vencedora, no esperó mucho para retomar su camino con la “Línea Mermoz” y volver a nuestros países donde sabía que iba a ser bien recibida, como lo fue siempre, desde la época heroica de los pilotos de la leyenda como lo fueron: Mermoz, Saint-Exupéry, Guillaumette, Reine y otros que tantas veces surcaron nuestro cielo. Y así lo pensó el Ministro del Aire, Charles Tillon, quién decidió en setiembre de 1945 reabrir la ruta del Atlántico Sur, la cual había sido conquistada con tantos sacrificios en los años treinta del siglo pasado, por aquellos míticos aviadores.

 LOS EVENTOS

            La Segunda Guerra Mundial finalizó en Europa el 8 de mayo de 1945 y el 2 de setiembre de 1945 en el Pacífico. Ya era hora de recomenzar los vuelos transatlánticos de la aviación comercial y en general de toda la aviación comercial en el mundo, como en realidad pasó, sin que otros conflictos por motivos ideológicos, llámese “Guerra Fría”, “Guerra de Corea” o cualquier otra pudiera detenerla en su marcha hacia el progreso.

            Francia vencedora, no esperó mucho para retomar su camino con la “Línea Mermoz” y volver a nuestros países donde sabía que iba a ser bien recibida, como lo fue siempre, desde la época heroica de los pilotos de la leyenda como lo fueron: Mermoz, Saint-Exupéry, Guillaumette, Reine y otros que tantas veces surcaron nuestro cielo. Y así lo pensó el Ministro del Aire del momento Mr. Charles Tillon, quién decidió en setiembre de 1945, sesenta y cinco años atrás, reabrir la ruta del Atlántico Sur, la cual había sido conquistada con tantos sacrificios en los años treinta del siglo pasado, por aquellos míticos aviadores.

Todavía con cierto espíritu dejado de lado a fines de la década citada, por la propia Air France, el Ministro Tillon pensó para el regreso en los botes voladores transatlánticos, como podía ser el Laté 631, por lo menos tentativamente. Quizá porque era lo único que tenía a manos de origen francés, que pudiera competir con los aviones cuadrimotores americanos, como el Douglas DC-4.

            El Latécoère Laté 631, era un aparato de 57.93 mts. de envergadura, 43.46 mts. de largo y 5.66 mts. de altura. Vacío pesaba 39 toneladas, peso máximo 75 toneladas. Provisto con seis motores Wrigth de 1620 hp cada uno. Velocidad de crucero, mas o menos 320 k/h.

            El prototipo de esta aeronave fue comenzado en 1938, sobre diseños del ingeniero Marcel Moine y su equipo, que anteriormente habían delineado y ejecutado los botes voladores: en 1931 el Laté 300 “Croix du Sud” cuadrimotor de 23 toneladas y, en 1934 el Laté 521 “Lieutenant de Vaisseau-Paris” con seis motores de 37 toneladas. Por causa de la guerra los estudios y construcción del 631 se vieron detenidos, hasta que en junio de 1942 se finalizó en Toulouse y se transportó por partes al lago de Biscarosse en las cercanías de Burdeos, donde el 4 de noviembre de 1942 hizo su primer vuelo el prototipo 01, en las manos del Comandante Pierre Crespy, acompañado por el ingeniero Moine y mecánicos. Aparato que fue requisado por los alemanes en junio de 1943 (había sido bautizado “Maréchal-Pétain”) y llevado en vuelo al lago de Constanza por tripulación de la Lufthansa al mando del Comandante Hans Verner von Engel.

El Laté 631-02, se comenzó a construir en Toulouse durante 1942 y se terminó en 1943, quedando en partes y sin ensamblar hasta la liberación de ese lugar de Francia por las tropas aliadas. En agosto de 1944 se enviaron sus fracciones a Biscarosse y se unieron. Su primer vuelo tuvo lugar el 18 de marzo de 1945, también al mando del Comandante Crespy, acompañado por el T/N Jean Prévost y un equipo de siete mecánicos entre ellos Paul Décendit, quién mas adelante fue funcionario de PLUNA por muchos años. El 30 de julio se le matriculó F-BANT y pasó a manos del Air France, la que lo bautizó “Lionel de  Marmier” en honor del Comandante de ese nombre que se accidentó en el Mediterráneo, gran piloto con muchos records en su haber en diferentes tipos de avión; As de la Primera Guerra con seis victorias. Fue el piloto del General Charles de Gaulle en la hora del triunfo, en que este arribó a la Francia reconquistada en 1944. 

 

            Tomada la resolución de hacer un vuelo de estudio a la América del Sur con el Laté 631-02 “Lionel de Marmier”, como primer contacto de posguerra, se preparó este gran bote volador y se nombró su tripulación que estaba compuesta por integrantes de Air France y de la fábrica Latécoère del aparato: SIDAL (Société Industrielle d’Aviation Latécoère). Entre los primeros estaban: el Comandante de la aeronave André Chatel; los pilotos: Henri Delaunay (ex Comandante de Farman 2200 cuadrimotor transatlántico, entre otros del Ville de Montevideo), Casserdi y el Capitán Moulignié-Comet (también Navegador); tres radiotelegrafistas y tres mecánicos. Entre los segundos: piloto T/N Jean Prévost y los mecánicos Paul Décendit mas otros tres. Además integraba la tripulación el piloto de pruebas T/N Jacques Thabaud del Servicio Técnico de la Marina de Francia, los ingenieros Paul Carou y Paul Dégres y, por último, la azafata Mlle. Lucienne Gallarneau. Como pasajero figuraba André Bourge, Agregado al Gabinete del Ministro del Aire y jefe de esta misión de estudios para el restablecimiento de  líneas aéreas entre Francia y América del Sur.

            El día 23 de octubre de 1945, de noche, despegó de Biscarosse con un peso total de sesenta y ocho toneladas, comenzando el vuelo exploratorio hacia el Atlántico Sur, teniendo a Buenos Aires como meta. Entre tripulantes, pasajeros e invitados salieron de Francia cuarenta y dos personas, entre ellos un uruguayo combatiente de Francia Libre: el salteño Capitán de Paracaidistas Alberto Larralde. Su primera etapa fue Port Etiénne (hoy Nouadhibou) en Mauritania, puerto en el que arribaron a las diez de la mañana del 24 de octubre. En la tarde partieron hacia Río de Janeiro, donde llegaron en la mañana del 25 de octubre, luego de un vuelo transatlántico sin historia.

 

En la antigua capital del Brasil subieron mas invitados, varios diplomáticos argentinos, brasileños y uruguayos. Entre estos últimos estaban el Ministro Adjunto de Uruguay en Washington, Ramón Píriz Coelho, su esposa boliviana Sra. Ballón de Píriz Coelho y el hijo de ambos Ramiro Píriz Ballón de diez años de edad, único niño del pasaje (muchos años después diplomático, embajador de Uruguay en Egipto, entre otros cargos). Sumados a todos ellos ascendieron para el vuelo Río-Buenos Aires un grupo de periodistas e intelectuales de diferentes países latinoamericanos, a los cuales es necesario agregar muy especialmente al funcionario consular de Brasil y poeta Vinicius de Moraes, que fuera luego Vicecónsul en Uruguay, manteniendo siempre una inclinación especial por Punta del Este y los uruguayos en general. En total eran sesenta y cuatro personas a bordo del Laté 631-02, 18 tripulantes y 46 pasajeros que partieron de Río de Janeiro el 31 de octubre de 1945 a las 09 y 30 horas con destino a Buenos Aires.

 

             Durante seis horas el vuelo se desarrolló normalmente, encontrándose el aparato en el departamento de Rocha, territorio uruguayo. Cuando se sintió una fuerte trepidación en el ala de babor, lo que hizo que el piloto Mouligné, que en esos momentos venía a los mandos, desviara su vista hacia la izquierda e inmediatamente se sintió un golpe terrible en el fuselaje, desprendiéndose al unísono y cayendo al vacío el motor Nº1 (primero de babor), al haberse seccionado una parte de una de las tres palas de la hélice de ese motor, la cual se introdujo en le fuselaje (de ahí el golpe terrible), haciendo un corte de casi dos metros de extensión, hiriendo de muerte al periodista brasileño del diario O’Globo y de la agencia Reuter, Pedro Do Amaral Teixeira y amputando ambas piernas al cineasta francés Georges Emile Ansel, quién falleció en Montevideo pocas horas mas tarde. Pero eso no fue todo, otro de la pala golpeó al motor central de esa ala izquierda, dejándolo semi desprendido y con un ángulo hacia el fuselaje. El Comandante André Chatel, ahora a los mandos, decidió acuatizar a las 15 y 30 horas en el espejo de agua de la Laguna de Rocha que tiene a la vista, veinticinco kilómetros al sur de donde cayó el motor Nº1, efectuando un acuatizaje sin inconvenientes, a pesar de su poca profundidad, por lo que no puede acercarse a la costa a menos de mil metros, con el casco reposando en el barro del fondo, pues esta gigantesca aeronave calaba sin carga y con mínima tripulación 1.35 metros.

            El radiotelegrafista envió un mensaje de auxilio que fue captado en Montevideo por la estación del Cerrito de la Victoria, el que decía: “… Hidroavión Marmier, dos heridos graves a bordo. Envíen urgentes socorros y un cirujano, Laguna de Rocha. Heridos Teixeira y Ansel …”.

            Paralelamente, en un bote de goma de  la aeronave, dos tripulantes se dirigieron remando a la costa, donde los recibió el Sr. Román Pérez, puestero de la Estancia “Santa Carmen” del Sr. Manuel Oribe, a quién pertenecían esos campos, comunicándole el accidente para que avisara a la ciudad de Rocha, cosa que hizo.

            En un bote de un muchacho del lugar, llamado Blanco Álvarez, quien en el momento que el aparato se posó en la laguna se encontraba pescando, se fue llevando el pasaje y la tripulación a tierra firme y de allí en vehículos  a la ciudad de Rocha que dista cuarenta y cinco kilómetros.

            Desde el Hospital de Rocha y del Apostadero Naval del Puerto de La Paloma se enviaron sendas ambulancias a la laguna.

            En Montevideo inmediatamente se tomaron las providencias del caso, enviándose aviones de las Aeronáuticas Militar y Naval hacia el lugar. El primer avión que salió fue el N.A. AT-6 Nº335 de la Base Aeronáutica Nº1 (que en esa época estaba estacionada en el Aeródromo Militar “Cap. Boiso Lanza”) al mando del piloto de servicio de la Unidad, que en ese día era el Teniente 1º (PAM) Danilo E. Sena, llevando al Dr. Foglia del Hospital Militar como pasajero, de acuerdo a órdenes que recibió del Jefe de la Base. Aterrizó en un campo muy cercano a las aguas de la laguna, sin poder auxiliar al gran bote volador, por no contar con una embarcación para tal fin. Poco después acuatizaron dos hidroaviones Sicorsky de la Armada y minutos mas tarde acuatizó en la laguna el anfibio bimotor Grumman J4F, también de la Aviación Naval, con el T/N Omar Aguirre a los mandos y de tripulantes el A/N Luis Lluveras y el S/O Raúl Alonso, aparato que fue colocado en posición muy cercana al Laté 631 y al cual se trasladaron al herido y a un periodista brasileño que acompañó al Sr. Ansel, partiendo inmediatamente hacia Montevideo, donde llegó al anochecer, aterrizando en Melilla, el herido fue evacuado al Hospital de Traumatología, nosocomio al que arribó sin vida.   

          

            Al otro día desde Rocha se llevó a los pasajeros y, a una parte de los tripulantes a Montevideo, en un ómnibus que la empresa ONDA puso a disposición de la Legación de Francia, que en esa época estaba representada por el Ministro Hervé Grandin de L’Eprevier quien se trasladó a Rocha y acompañó a los pasajeros hasta Montevideo.

            Se tomaron muchas fotografías del gran bote volador en la laguna desde aviones militares y navales, así como de aparatos civiles como lo hizo el fotógrafo del vespertino El Diario en el avión de Enrique M. Camment.

            Los restos mortales de los dos fallecidos en el accidente fueron velados: el periodista Teixeira en el Club Brasileño y el cineasta Ansel en la Legación de Francia. Pocos días después fueron embarcados a sus países de origen en el vapor francés “Desirade”, que también llevó a los tripulantes de Air France, quedando en Uruguay solamente los de la fábrica Latécoère.

Ya desde el 1° de noviembre, luego de bajar el equipaje de los pasajeros y tripulantes y alivianar el aparato, se hicieron tentativas a fin de sacarlo de su situación en medio de la laguna, poniendo en marcha los motores de los extremos de las alas. Los técnicos de la fábrica Latécoère que venían como tripulantes, comenzaron los trabajos para dejarlo en condiciones de hacer un vuelo hasta Montevideo, con la ayuda de mecánicos y técnicos nacionales como Raúl Clermont, antiguo funcionario de la Aéropostale y Air France, ahora piloto y mecánico en el aeródromo de Melilla, quién hizo varios viajes con su propio avión, trayendo y llevando personal y partes a Rocha.  Al final de las tareas de su acondicionamiento el Comandante T/N Prévost obsequió a Clermont una pala de la hélice del motor central de babor, la que fue donada en 1984 al Museo Aeronáutico, a instancias del autor. Existe en exhibición en el Museo de la ciudad de Rocha otra pala de hélice del “Lionel de Marmier” y, según datos obtenidos en dicho Museo, habría otra en la ciudad de San Carlos, la que no pudimos ubicar. 

                        Al cabo de pocos días se fue acondicionando el gran hidro, eliminando el motor central del ala derecha, el cual se instaló en el sitio del primer motor del ala izquierda o de babor, que se había perdido y se eliminó el motor central del ala izquierda, quedando con dos motores por ala, en los lugares centrales de los motores faltantes se colocó una especie de cubierta convexa, tapando los dos alojamientos vacíos de los motores. Igualmente se reparó el corte del fuselaje del lado izquierdo, donde penetró la pala de hélice. Por otra parte se aligeró su peso, quitando todo lo superfluo para que su casco calara menos. 

            El Comandante T/N Jean Prévost solicitó al Servicio de Hidrografía de la Armada, un estudio completo de la Laguna de Rocha; con esos datos y con la aeronave pronta para el vuelo “ferry” o de traslado, con cuatro motores hasta Montevideo, el 13 de noviembre, catorce días después del acuatizaje forzoso, yendo a los mandos Prévost y el T/N Jacques Thabaud, con mecánicos de la fábrica, despegaron a las 10 y 20 horas de la laguna, acompañados por una sección de hidroaviones Sicorsky de la Aviación Naval, compuesta por el OP-4 al mando del T/N Miguel Cabrera y el OP-5 con el A/N Gastón Larrañaga. Llegaron a Montevideo a las 11 y 30, sobrevolaron la ciudad y acuatizaron en la bahía, yendo a fondear en las proximidades del aeropuerto de la compañía de hidroaviación C.A.U.S.A.(Compañía Aeronáutica Uruguaya Sociedad Anónima), que hacía el servicio aéreo Montevideo-Buenos Aires en hidroaviones trimotores Junkers 52/3m.

Ya se habían pedido a Francia los dos motores Wright para colocar en el Laté 631-02 y seis hélices tripalas completas nuevas, partes que llegaron a Montevideo el 26 de enero de 1946, en el vapor “Alabama”. Se instalaron en sus lugares y, a partir del 11 de febrero comenzaron las pruebas de hidroplaneo fuera de la rada del puerto, con los seis motores y sus seis hélices nuevas. El 14 de febrero en la tarde hizo un vuelo de prueba, llevando a bordo invitados.         

            El sábado 16 de febrero finalmente el “Lionel de Marmier” partió para Buenos Aires al mando del Comandante T/N Jean Prévost y 19 tripulantes. Arribó al Puerto Nuevo de Buenos Aires poco después del medio día, yendo al amarradero de la compañía de hidroaviación Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos, siendo la tripulación recibida por el Embajador de Francia Conde Wladimir d’Ormesson y mucho público.

            El viernes 22 de febrero el aparato despegó hacia Río de Janeiro con la misma tripulación, sin pasajeros y sin correspondencia.

            El “Lionel de Marmier” no tuvo mucha vida, en febrero de 1948 desapareció en el mar en medio de una tormenta de nieve, entre el Puerto de Le Havre, de donde había despegado y la Base de Biscarosse, próxima a Burdeos. De este tipo de aeronave el Gobierno francés mandó construir once aparatos, a los que luego de la experiencia que se tuvo con el No.02 se les colocó motores Wright de 1900 hp, usándolos en la línea hacia las Antillas, donde uno de ellos se perdió en el océano, quedando por un tiempo parados. Fueron activados nuevamente e principios de los años cincuenta, transformados en cargueros, usándolos una compañía de Carga Aérea France-Hydro a África y al Extremo Oriente, hasta fines de esa década.     

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES

-Datos suministrados por el Sr. Raúl Clermont

-Largo artículo sobre el suceso del “Lionel de Marmier” que figura en el Boletín Informativo de la Fuerza Aérea No.18 de 1984 por Tte.1º.(Av) Juan Maruri

-“El Episodio del Lionel de Marmier” que forma parte del Tomo Uno de la “Historia de la Aviación Comercial en el Uruguay” por Juan Maruri

-Carta del Brig. Gral. (Av) Danilo E. Sena al Sr. Juan Carlos Pedemonte sobre el Laté 631

-Informe del Jefe de la Aeronáutica Naval C/C Horacio Bogarín al Inspector General de Marina, de fecha 5 de noviembre de 1945  

-Diarios de Montevideo editados en noviembre de 1945: El Diario, El País, El Día, El Plata

-Diario de Buenos Aires editado en febrero de 1946: La Nación

-Revista Mundo Uruguayo del 15 de noviembre de 1945

-Suplemento Dominical de El Día del 18 de noviembre de 1945

-Artículo de Juan Carlos Pedemonte “Hace 40 años el Lionel de Marmier”. El País de los Domingos del 1º. De diciembre de 1985

-Artículo de Álvaro Casal “Accidente de un Gigante de la Aviación” El País del 12 de noviembre de 1995

-Revista “Aviation Magazine”: Nos.50, 804, 806 y 807

-Libro de vuelos de la Dirección General de Talleres, Almacenes Generales y Servicios de la Aeronáutica Militar

-Fotos personales del autor

-Fotos tomadas del Suplemento Dominical de EL Día del 18 de noviembre de 1945        

  

Este sitio es publicado por la Fundacion Histarmar - Argentina

Direccion de e-mail: info@histarmar.com.ar