Historia y Arqueología Marítima

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IMPORTANCIA ICONOGRÁFICA DE VIAJEROS PINTORES INGLESES EN EL RÍO DE LA PLATA

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por  JUAN ANTONIO VARESE Publicado en Ciclo de Conferencias año 2010

 RESUMEN

Entendemos por iconografía el conjunto de imágenes (mapas, croquis, dibujos, pinturas, caricaturas, fotografías, etc.) referentes a un país o una región determinada. En tal sentido reviste mayor curiosidad e interés la que podemos llamar iconografía antigua, en nuestro caso la que abarca desde los orígenes hasta mediados del siglo XIX. Los dibujantes y pintores viajeros, tanto ingleses como franceses, fueron los autores de los primeros dibujos sobre la costa y aspectos interesantes de Montevideo en épocas de la Banda Oriental primero y la República Oriental del Uruguay después.  Hoy nos referiremos a la obra e influencia de los dibujantes ingleses.

LOS PINTORES

Entendemos por iconografía el conjunto de imágenes (mapas, croquis, dibujos, pinturas, caricaturas, fotografías, etc.) referentes a un país o región determinada. En tal sentido reviste mayor interés aquella que podemos llamar iconografía antigua, que en nuestro caso comprende imágenes desde los comienzos hasta mediados del siglo XIX.

Los primeros dibujos sobre nuestra costa y aspectos interesantes de Montevideo en épocas de la Banda Oriental y la República Oriental del Uruguay después, fueron realizados por dibujantes y pintores viajeros, provenientes de Inglaterra y Francia.

Hoy nos referiremos tan sólo a la obra e influencia de los dibujantes ingleses. 

En primer término cabe mencionar los dibujos realizados a bordo del Warwick por el médico inglés William Toller. En 1715 la South Sea Company, con sede en Londres, envió una nave al Río de la Plata para estudiar lo referente a la instalación de una base para el tráfico negrero en la zona. La nave, en la que venia el Dr. William Toller como médico de a bordo, ancló durante una semana en la ensenada de Castillos para realizar observaciones. El Dr. Toller, quien además de su una misión específica tenia condiciones de observador lo suficientemente adecuadas para trazar un mapa de la zona y dibujar las especies de flora y fauna, realizó bosquejos, observaciones y dibujos que constituyen las primeras imágenes existentes sobre el lugar.  

En segundo término es preciso detenernos en los dibujos (grabados) aparecidos en Londres para ilustrar un libro de viajes sobre las peripecias sufridas por el navío Duff. Se trata de la narración de William Gregory, un sacerdote anglicano que integraba una dotación religiosa en viaje desde Londres hacia Australia, a través del estrecho de Magallanes. La nave fue atacada por corsarios franceses frente a la costa brasilera de Cabo Frío y luego derivada hacia el Río de la Plata, donde permaneció un tiempo para reparaciones y aprovisionamiento de víveres.

De regreso a Inglaterra se publicaron dos libros: uno escrito por el superintendente W.H.,con el título de "Some interesting particulars of the second voyage made by the missionary ship the Duff wich was captured by the Bounaparte Privateer in the year of 1800", London 1809; y otro por el religioso William Gregory, titulado "A visible display of Divine Providence or the Journal of a Captured Missionary designated to the Southern Pacific Ocean in the Second Voyage of the ship Duff, Commanded by Captain Thomas Robson, captured by le Gran Buonaparte, off Cape Frio", London 1800.

Ambos libros contienen interesantes informes sobre Montevideo, su gente y sus costumbres. El del Padre Gregory fue ilustrado con dos curiosos dibujos, uno de los cuales representa a la ciudad de San Felipe flanqueada por un cerro gigantesco, tipo el Corcovado de Río de Janeiro. La "vista de Montevideo", bosquejada por el misionero pero dibujada por un artista londinense que nunca estuvo en el Río de la Plata, presenta al cerro con forma de cono de gran altura, al que se agrega una corriente de agua nacida en la cúspide que desciende a la bahía, lo que no se corresponde en nada con la realidad.

Horacio Arrendondo, en su libro "Civilización uruguaya", corrobora este juicio al calificarlas de "fantásticas y demostrativas de lo que la fantasía realizaba al ilustrar los ambientes que se describían, en publicaciones europeas de la época, contribuyendo a un falseamiento de la realidad".

El otro dibujo, "Corral de ganado y pisadero de barro", muestra una escena del campo que resulta más acertada y de valor iconográfico para nuestra campaña.

Debemos agregar también otro grabado del cerro de Montevideo firmado por S.T. Sargent, que se conoció contemporáneamente con dicha publicación y el que presenta un cerro parecido al del libro de Gregory, aunque con nuevos errores: la ciudad se extiende a los pies de la montaña y el entorno de vegetación es exuberante, con aires del trópico.

Son estas algunas de las pruebas sobre la imaginación con que se contemplaban estos países desde la lejana Europa y de la avidez de los lectores por conocerla; por otra parte ni el dibujante ni el grabador del dibujo conocían personalmente los lugares, copiándose los errores unos a los otros.  

En tercer término debemos referirnos a los dibujantes y pintores ingleses llegados con motivo de las invasiones y de la toma de Montevideo; y a los grabadores y litógrafos que nos dejaron 6 obras de gran interés con detalles de la ciudad e indicaciones de las tropas británicas.

Aunque resulte paradójico, las invasiones enriquecieron la iconografía de Montevideo. Por lo pronto dejaron varias consecuencias; entre ellas el título de la "Muy Fiel y Reconquistadora ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo", distinción que expresamente le dispensó la Corona española; la creación del primer periódico de Montevideo bajo el nombre The Southern Star; y, por otro lado, la defensa de la ciudad y el esfuerzo de sus habitantes les dio confianza en sus posibilidades de defensa y decisión, camino a la soberanía.

Inglaterra vino al Río de la Plata con ánimo de conquista e instalación definitiva. Atrás de los marinos y soldados, en formidable flota, llegaron los mercaderes y comerciantes, así como cronistas, cartógrafos, dibujantes y pintores. Tras éstos  vinieron también aventureros y oportunistas dispuestos a desarrollar mil y una ocupaciones. Había que mostrar al público de la metrópoli londinense, quienes financiaban las expediciones de conquista, las posibilidades comerciales y productivas de la nueva colonia.

Entre los marinos o soldados, que también fueron dibujantes o pintores, debemos destacar la obra del teniente George Robinson (Martino)[1] y probablemente también la de P. Guichenet.

Dentro de las láminas hay, por lo menos, cuatro que refieren a la toma de la ciudad por los ingleses:

1.- La litografía "Asalto a Montevideo el 3 de Febrero de 1807", original del grabador litógrafo Edward Orme, basada en el dibujo original del teniente George Robinson.

2.- Una segunda escena, semejante, en colores, grabada por Sutherland y publicada en 1815 por J. Jenkis, sobre dibujo original de William Heath.

3.- El "Asalto nocturno a Montevideo", sobre original de Abraham Peter (1807).

4.- Y una acuarela del pintor Edward Francis Burney que representa el asalto de las tropas inglesas a través de la brecha abierta en las murallas. En el centro de la escena se ve al Teniente Coronel Vassall, héroe de la jornada, en el momento de caer herido de muerte.

También a consecuencia de las invasiones se realizaron mapas, cartografias, dibujos, observaciones, escritos de gran valor documental. Por ejemplo la "Vista de la ciudad de San Felipe y puerto de Montevideo" grabada por Merigot y publicada en Londres por Golnaghi y Cia.; la "Vista del puerto de Montevideo y ciudad de San Felipe", grabada por Faden sobre dibujo de George Robinson Martino; y la "Vista de la Ciudad, Ciudadela y Puerto de Montevideo", aguatinta de J. Yeakes sobre dibujo original de Guichenet. Sobre ésta última el critico de arte W.E. Laroche señala: "Bien conseguida en sus efectos de luz, esta acuarela documenta las murallas de la ciudad, sobre las que se eleva el humo de los incendios y a la derecha, sobre el mar sereno, los reflejos plateados de la luna, completan el tema"[2].

La toma de Montevideo fue un episodio heroico para ambas partes; tanto para las aguerridas tropas inglesas que no obstante su profesionalismo y armamento pagaron con muchas vidas el precio de la conquista; como para los pobladores de la ciudad.

Deberíamos enorgullecernos de la importancia gráfica que los ingleses le dieron al hecho. 

DETALLE DE LAS LÁMINAS 

I - ASALTO A MONTEVIDEO, el 3 de febrero de 1807

Hermoso grabado en colores, dedicado con autorización al Gral. Sir Samuel Auchmuty y a los oficiales que tomaron parte en tan gallardo como memorable ataque. (Detalle para destacar, una de las torres de la iglesia aparece con su cúpula trunca).

En esta lámina coincidieron tres artistas: 1) Dibujante o pintor: el teniente George Robinson Martino, 2) Grabador: By Edgard Horme, artista que expuso en la Real Academia de Londres (Sus grabados pueden verse en el Museo Británico) y 3) Casa Editora Publisher & Sold, March 25, Bond Street, Corner of Brock Street, London. 

II - DETALLE DEL ASALTO EN LA BRECHA ABIERTA EN LA MURALLA

Grabado en colores. Se trata de una hermosa escena, variante de la anterior, acerca de las tropas inglesas en el ataque a la brecha, cubierto el ambiente por el humo de los cañones. La iglesia se eleva imponente y vuelve a apreciarse su torre trunca.

También tenemos tres artistas en el proceso: 1) Artista pintor: William Heath, 2) Grabador: T. Shuterland y 3) Taller de grabado: J. Jenkis. Publicado en Londres el 1º de setiembre de 1815, por el taller de Grabado de J. Jenkis, 48 Strand. 

III - ACUARELA QUE REPRESENTA EL ASALTO A LA BRECHA Y LA MUERTE DEL CORONEL VASALL, el héroe inglés de la jornada que arengaba continuamente y fue herido desde la muralla.

Acuarela original de E.F. Burney. Este fue el más famoso de los artistas mencionados en estas obras.  

IV - VISTA DE LA BAHIA DE MONTEVIDEO Y CIUDAD DE SAN FELIPE.

Lámina dividida en dos partes:

La parte superior presenta un esquema de la bahía de Montevideo y la ciudad de San Felipe, que muestra los movimientos de la Armada británica en el ataque a la plaza. Fue la descripción de una batalla ganada, un dibujo para demostrar la victoria, el cual presenta un cuidado especial por la geografía, arroyos y cuchillas, líneas de la costa, etc. La lámina estaba dedicada al Teniente Coronel Tucker of the grenadiers sho shere sol conspicuos in the storming, por el dibujante George Robinson, Teniente de la Royal Marine. (Publicado para el autor por W. Faden, famoso artista, ilustrador de libros y geógrafo de Su Majestad y de su Alteza Real el Príncipe de Gales).

La parte inferior luce una hermosa vista al noroeste de la ciudad de San Felipe desde la costa sur hasta más allá de la ciudadela.

Se distingue la brecha parcialmente abierta por el cañoneo de la víspera. Se puede ver la imponente iglesia con su cúpula y las dos torres y más al centro la casa de gobierno. El terreno que rodea la ciudad es escarpado, con líneas que terminan en altas barrancas sobre la costa.

Intervinieron dos artistas en la confección de la misma: 1) Dibujante: el teniente George Robinson Martino y 2) Grabador, W. Faden. (No aparece mencionado el nombre del Taller de grabado). 

V - VISTA DE LA CIUDAD Y PUERTO DE MONTEVIDEO, TOMADA DESDE EL LUGAR EN QUE LAS TROPAS BAJO EL MANDO DE SIR SAMUEL AUCHMUTY ESTABAN ACAMPADAS ANTES DEL ASALTO QUE TUVO LUGAR LA MAÑANA DEL 3 DE FEBRERO DE 1807.

Grabado en colores. En la parte inferior aparece un esquema de la ciudad de San Felipe, tomado al revés, donde fueron numerados los quince principales puntos que podrían interesar tanto al gobierno como al público inglés: Citadle, North Gate, South Gate, Brech where the troops entered, The Walls, Forth Saint Philip (en realidad fuerte de San José), Arsenal naval, Place, Catedral, Cabildo, Gobernar Home, Theatre, Convent of Saint Francis and Parque de Artillería.

En este caso no aparece el nombre del dibujante. Artista grabador: J. Merigot.

Taller de grabado: Colnaghi & Ca. Cokspur, Street Charing Cross.  

VI - VISTA DE LA CIUDAD, CIUDADELA Y CERRO DE MONTEVIDEO, EN EL RIO DE LA PLATA

Técnicamente es una aguatinta tomada durante el último sitio que muestra una aproximación de la Armada británica bajo el comando del Brigadier General Sir Samuel Auchmuty.

En este caso el dibujante fue P. Guichenet y el artista grabador J. Yeakes. Está dedicada y en honor del Almirante Stirling.

 En cuanto a los méritos artísticos de los pintores mencionados, tal vez sea Burney el que más se destaca. Nacido en Worcester en 1760, murió en Londres en 1848, tras haber obtenido renovada fama como ilustrador de libros y ser requerido como retratista de la corte.

Edward Orme, por su parte, expuso sus obras en la Real Academia de Londres. El Teniente de la Real Marina, George Robinson Martino, resultó un pintor aficionado de mucho mérito; mientras que W. Faden se desempeñó en forma brillante como biógrafo del Príncipe de Gales. 

En cuarto lugar presentamos la obra de EMERIC ESSEX VIDAL.   Se trata de un marino y pintor costumbrista, autor de interesantes acuarelas sobre Buenos Aires y Montevideo.  Nació el 29 de marzo de 1791 en la ciudad de Bredford, condado de Middlesex, cerca de Londres. Debido a su procedencia de una familia de marinos, ingresó muy joven a la Armada Real.  En cuanto a la pintura, especialmente la acuarela, fue un autodidacta.

Estuvo en dos oportunidades en el Río de la Plata, ambas como marino al servicio de su Majestad. La primera entre 1816 y 1818, mientras cumplía funciones de escribiente del capitán de la fragata HMS Hyacinth.

Después que la Corte de Portugal se trasladó a Río de Janeiro, Inglaterra, como potencia aliada, mantuvo una flota de custodia en la bahía de Guanabara. Y cuando en 1816 Portugal quiso extender sus dominios territoriales hasta la antigua Banda Oriental, los ingleses enviaron una flota especial para observar los acontecimientos y proteger los intereses comerciales de los británicos en la zona.  Entre los barcos figuraba el Hyacinth, en cuya tripulación enrolaba el joven pintor. La nave permaneció fondeada en las radas de Montevideo y Buenos Aires desde el 7 de marzo de 1816 hasta el 28 de septiembre de 1818; fueron 31 meses de observación que Vidal aprovechó para recorrer los puertos y documentar gráficamente la vida y costumbres del lugar.

Su precaución en registrar al dorso de los cuadros la fecha y el lugar de la toma se complementaba con la virtud de escribir un texto alusivo.

Una vez que el Hyacinth hubo regresado a Inglaterra, Vidal se reintegró a su hogar donde, alejado del servicio activo, procedió a ordenar sus dibujos y anotaciones.

En el año 1819, Ackerman, uno de los más famosos editores londinenses, tuvo oportunidad de ver sus acuarelas y se interesó en litografiar veinticuatro de ellas en una publicación de lujo. La misma apareció bajo el título de: "Picturesque Illustrations of Buenos Aires and Monte Video consisting of twenty four views accompanied wtih descriptions of the escenary and the costumes, manners, etc. of the inhabitants of those cities and their environs".

Entre las láminas referentes a nuestra ciudad, conforme al estudio realizado por Alejo González Garaño en “Acuarelas de E. E. Vidal”, editado por “Amigos del Arte”, Buenos Aires, 1933, debemos señalar:

-       "Vista de la ciudad y puerto de Montevideo”, septiembre de 1816.

-       Un gaucho al servicio de Portugal, sacado en la puerta de una pulpería en Montevideo”, febrero 4 de 1817.

-       Gaucho de la Banda Oriental”, febrero de 1818.

-       Ciudad de Montevideo”. Esta obra está firmada debajo a la izquierda; el título va dentro de la acuarela en la parte superior derecha. Bajo la lámina aparece una dedicatoria de Vidal a John Wilson Broker. En el dorso se halla manuscrita por el autor una descripción del puerto y ciudad de Montevideo. Según el juicio de González Garaño esta debe ser considerada una de sus acuarelas más acertadas sobre el Río de la Plata.

-       “Soldados paulistas en la Banda Oriental

-       El muelle de Montevideo al salir el sol”, 13 de mayo de 1828. 

Años después Vidal volvió a embarcarse en la Marina de Su Majestad, comenzando la segunda etapa de sus viajes, entre ellos al Río de la Plata Entre diciembre de 1822 y septiembre de 1826 lo hallamos a bordo del Gloucester y desde esta fecha hasta julio de 1829 a bordo del Ganges. Cuando el puerto de Buenos Aires estuvo bloqueado por la escuadra brasileña, los buques  británicos cumplieron funciones de protección a sus compatriotas.

De esa época es "The Mole of Montevideo-sunrise- 13 de mayo de 1828", en la cual un soldado brasileño vigila sobre el muelle de piedra.

Emeric E. Vidal se retiró definitivamente del servicio naval en agosto de 1853. Falleció el 8 de mayo de 1861 en Brighton, cumplidos los 70 años de edad.

Es importante destacar que sus ilustraciones y dibujos no sólo aparecieron en la edición de Ackerman, sino también enriquecieron la mayor parte de los libros de viajes sobre esta parte del continente que se publicaron durante el siglo XIX. 

En quinto lugar debemos detenernos en la obra de August EARLE y Conrad MARTENS.  De gran valor iconográfico y costumbrista resultan los dibujos de estos pintores profesionales, contratados para la expedición del Beagle, navío inglés en misión científica por el sur del continente americano.

La nave, un brick de diez cañones de su Majestad Británica, partió del puerto de Davenport (Inglaterra) el 27 de diciembre de 1831, bajo el mando del Capitán Fitz Roy. Su misión era completar el estudio de las costas de la Patagonia y la Tierra del Fuego y levantar planos de la costa de Chile y del Perú y de algunas islas del Pacífico. La nave transportaba una expedición científica, compuesta, como se estilaba en aquellos tiempos, por hombres de ciencia de distintas especialidades. Entre ellos venía el joven naturalista Charles Darwin.

El Beagle estuvo dos veces en Montevideo; la primera en Julio de 1832 y la segunda en abril de 1833. Charles Darwin se internó en la región de Maldonado (Sierra de las Ánimas), en Mercedes y en la Colonia del Sacramento, dedicado a investigaciones botánicas y zoológicas. De regreso a Inglaterra publicó el libro "Viaje de un naturalista alrededor del mundo", Londres, 1845, donde describe sus andanzas y descubrimientos, que alternan con pintorescas descripciones de los lugares visitados.

Para la iconografía montevideana la expedición entraña verdadera importancia porque, además de los científicos, estaba integraba por un excelente dibujante (que en el caso concreto y único de Montevideo fueron dos excelentes dibujantes).

Por un lado, Augustus Earle[3],  quien trazó sobre Montevideo dos estupendos dibujos: "Vista de la Aduana de Montevideo" y "Muelle de Montevideo". Ambos revisten importancia grafica y documental, no sólo para conocer los trajes y vestimentas sino también para reconstruir el escenario del puerto en 1832. En el dibujo aparecen el cuartel, la capitanía, el resguardo, la aduana y el muelle. Pueden apreciarse algunas mujeres, trabajadores a caballo, obreros que hacen rodar barriles, el vendedor de pescados, que trasunta una vívida sensación de movimiento.

Por razones de salud Earle debió abandonar la expedición y permanecer un largo tiempo en Montevideo, circunstancia que aprovechó para realizar dibujos y bosquejos antes de regresar a su tierra. Consultada su ficha biográfica, se trata de un pintor de cierto renombre que pertenecía a una familia de artistas. Sus obras figuran en colecciones particulares y galerías británicas. Fue sin duda un detallista que captó con acertados trazos la Aduana en momentos de intensa actividad; el desembarco de mercaderías, con el fondo de numerosas embarcaciones a vela, etcétera.

Al quedar vacante su puesto el capitán Fitz Roy contrató al joven pintor Conrad Martens[4], quien había llegado a Montevideo en viaje de aventuras. Nacido en Londres en 1801, realizó estudios de pintura con Copley Fielding, uno de los más reconocidos acuarelistas de la época.

Interesado en efectuar una expedición por el Nuevo Mundo, en Devonshire se relacionó con el capitán de un barco mercante que partía para América del Sur, rumbo a Montevideo, donde desembarcó en 1833, poco antes de la llegada del Beagle.

A partir de entonces fue contratado como pintor de la expedición. Dejó sobre nuestra ciudad algunos grabados importantes, entre ellos una "Vista de la calle de las Bóvedas" y otra "Vista de la ciudad" tomada desde un ángulo original: una callejuela animada por transeúntes y jinetes que se ven a través del muro semiderruído de la Ciudadela. También captó algunas escenas costumbristas, dos damas que aguardaban frente a un tambo y una escena de "picnic" en los alrededores de la ciudad. Asimismo es el autor de una hermosa acuarela bajo el título de "Escena de la vida gaucha".

Conrad Martens abandonó la expedición en 1834, en el puerto de Valparaíso, de donde embarcó para Tahití y de allí para Australia, suelo en el que se afincó definitivamente. Fallecido en agosto de 1871, es considerado uno de los iniciadores de la escuela australiana de pintura. 

Por último cabe referirnos a la obra de SIR WILLIAM GORE OUSELEY, diplomático de experiencia, pintor y daguerrotipista aficionado, que llegó al Río de la Plata como mediador del gobierno inglés ante la Confederación argentina, mientras que Francia enviaba al Barón Deffaudis.

Ouseley arribó a Montevideo el 27 de Abril y poco tiempo después arribó también el enviado de Francia. Los mediadores buscaron intimidar al tirano con una imponente flota de guerra; la inglesa estaba al mando del Almirante Inglefield y la francesa al mando de Lainé.

El 17 de Junio reclamaron al gobierno argentino la inmediata suspensión de hostilidades, dándole un ultimatum de diez días para retirar de Montevideo las tropas y la flota del Almirante Brown. El 18 de setiembre comenzó el bloqueo de los puertos argentinos, apelando a los "agravios contra la Humanidad" cometidos por el gobierno.

Los mediadores se declararon dispuestos a forzar el bloqueo del Paraná, en el punto neurálgico conocido como "Vuelta de Obligado", donde Rosas había cerrado el pasaje del río con una hilera de barcazas encadenadas y cuatro baterías de poderosos cañones.

El combate se libró el 20 de Noviembre, logrando la flota aliada forzar el paso tras horas de encarnizada lucha, la que dejó un tendal de heridos en ambos bandos. Mientras tanto la marinería anglo-francesa desembarcaba en Montevideo para fortalecer su defensa.

En marzo de 1846 el gobierno inglés ordenaba a Gore Ouseley el retiro inmediato de la escuadra y el cese de la intervención.  Estos acontecimientos explican la presencia de este diplomático en el Plata, del que nos interesa para este trabajo su obra pictórica.

Gore Ouseley fue un hombre de intereses múltiples, quien a su carrera diplomática sumó una acentuada vocación por la pintura y la naciente daguerrotipia. A su regreso a Inglaterra publicó el álbum "Views in South America from original drawing made in Brazil, the River Plate and the Parana", editado en Londres, entre cuyas ilustraciones resaltan tres estupendas acuarelas:

-       "Vista de Montevideo desde el cementerio".

"English Church of Montevideo.1845", el Templo Inglés en las etapas finales de su construcción y

"Vista de las fortificaciones y la bahía de Monte Video". En la izquierda aparece un hombre sentado y hacia la derecha una lavandera tiende la ropa sobre las piedras.

Vicente Gesualdo en su “Historia de la fotografía en Latinoamérica” le atribuye a Gore Ouseley la autoría de un daguerrotipo sobre la batalla del Paso de Obligado, de gran valor iconográfico por tratarse de la primera imagen en América del Sur tomada en un escenario de guerra.  

Hemos presentado de esta forma la obra de ciertos pintores y dibujantes ingleses que representan un significativo aporte a la iconografía antigua de Montevideo, de gran valor documental para la reconstrucción de nuestro pasado.  


 

[1] En algunas láminas figura como George Robinson y en otras como Robinson Martino.

[2] W.E. Laroche: Los precursores y otras fuentes documentales para nuestra iconografía pictórica), Montevideo, 1981.

[3] Augustus Earle (1793 -1838). Fue un artista londinense que encontró en la pintura y el dibujo la forma de viajar y ganarse la vida al mismo tiempo. En 1815, a la edad de veintidós años, realizó su primer viaje en un buque con destino a Sicilia y Malta, pasando además por Gibraltar y el Norte de África. En marzo de 1818 partió con destino a los Estados Unidos, en la primera etapa de un viaje que terminaría llevándolo alrededor del mundo. Durante su estadía en Brasil, en 1824 emprende viaje con destino a Cabo de Buena Esperanza a bordo del envejecido Duque de Gloucester. En medio del Atlántico el fuerte oleaje obligó al buque a fondear en la remota isla de Tristán Da Cunha y atraídos por la idea de que "se trata de un terreno no visitado hasta ahora por cualquier artista” se dirigió a tierra junto a otro de los tripulantes, Thomas Gooch. Tres días más tarde, el Duque de Gloucester partió sin aviso, dejando a Earle y Gooch en la isla que sólo tenía seis habitantes. Fue rescatado, finalmente, ocho meses después por el Almirante Cockburn. Se embarcó entonces para Sydney, donde pronto adquirió reputación como artista principal de la colonia y continuó produciendo un gran número de acuarelas, retratos al óleo y algunas litografías. Tras su regreso a Inglaterra en 1829, en abril de 1832 se embarcó en la expedición de Charles Darwin como artista y dibujante a bordo del BEAGLE, pero por problemas de salud tuvo que abandonar el barco en Montevideo y volver a Inglaterra. Murió en Londres el 10 de diciembre de 1838. Las obras realizadas durante sus viajes constituyen uno de los registros documentales más significativos de los efectos del contacto con los europeos y la colonización en el siglo XIX.

[4] Conrad Martens (1801-1878). Nació en Londres en 1801 y en 1820 comenzó sus estudios de pintura con el reconocido acuarelista Copley Fielding. In 1833 he sailed on the Hyacinth from Plymouth via Gibraltar, Funchal, Tenerife and Salvador to Rio de Janeiro, where he made numerous pencil sketches. The Hyacinth was bound for India, but while in Rio, Martens learned of a vacany on the British South American Expedition ship Beagle , and sailed on the Indus to Montevideo in July 1833 to join the crew in place of the artist Augustus Earle, who had become too unwell to contiEn 1833 navegó a través de Gibraltar, Funchal, Tenerife y El Salvador a Río de Janeiro, donde hizo numerosos dibujos a lápiz. El mismo año dejó el barco y se embarcó hacia Montevideo donde su unió a la tripulación del BEAGLE. Cuando esta nave llegó a Valparaíso el 31 de julio de 1834, Martens abandonó la expedición y navegó en el Perú de Tahití, donde pasó algún tiempo dibujando. En marzo de 1835 se embarcó para Nueva Zelanda, y seis semanas después llegó a Sydney, ciudad que se convirtió en su hogar definitivo. Martens alcanzó gran éxito en la ciudad como el más competente y prolífico paisajista de la colonia. El 9 de marzo de 1837 se casó con Jane Brackenbury, con quien tuvo dos hijas. En 1839 la sequía en Australia fue seguida por una recesión económica que duró hasta finales de la década de 1850, Commissions became scarce and the Martens family experienced an extended period of financial difficulty.las comisiones comenzaron a escasear y Martens made some money by selling prints from a lithograph of `Sydney from the north shore', and by taking pupils.Martens hizo algo de dinero mediante la venta de copias de una litografía de “Sydney desde la costa norte”, y la enseñanza de dibujo y pintura. He exhibited at the Victorian Fine Arts Society in Melbourne in 1853, and at the Paris Universal Exhibition in 1Algunas de sus obras fueron exhibidas He exhibited at the Paris International Exhibition in 1867.en el Círculo de Bellas Artes de Victoria en Melbourne en 1853, y en la Exposición Internacional de París en 1867. Murió el 21 de agosto de 1878 y fue enterrado en el cementerio de Santo Tomás, al norte de Sydney.

 

  

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