Historia y Arqueología Marítima

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A 120 AÑOS DEL DESEMBARCO ESTADOUNIDENSE EN  LA CIUDAD DE COLONIA

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

Por:  JORGE FROGONI LACLAU Publicado en Ciclo de Conferencias año 2009

A HUNDRED & TWENTY YEARS OF AN U.S. NAVY LANDING AT THE CITY OF COLONIA 

INTRODUCCION

En diciembre de 2008 se conmemoró un acontecimiento curioso y poco mencionado en la historia. Se trata del desembarco de tropas –infantes de marina o marines- de un buque de guerra norteamericano, el USS Tallapoosa, a la ciudad de Colonia del Sacramento. Nosotros queremos aportar algunos datos más al respecto, y que aquel acontecimiento no sea pasado por alto al cumplir los 120 años de su ocurrencia

SUMMARY

In December of 2008 a curious event was commemorated, that it was not deeply treaty in the history. It was the landing of troops -marines - of a U. S. Navy ship, the USS Tallapoosa, in the city of Colonia del Sacramento. We want to contribute with some more data at this case, and looking for the event was not ignored at the turning of 120 years of its occurrence.

 BREVE HISTORIA DEL BUQUE

El USS Tallapoosa fue un buque de la Marina de Guerra de Estados Unidos, construido por el Arsenal Naval de Boston en 1863 durante la Guerra de Secesión, como una de las veinte cañoneras a vapor de la Clase Sassacus.  Originalmente de casco de madera, de 205 pies de eslora, 35 de manga y 11 de puntal, desplazaba 1.173 toneladas, con un calado medio de 6,5 pies.  Fue artillado con dos obuses de 100, cuatro cañones de 9”, dos de 24 libras y dos de 20.  Propulsado con máquina alternativa y ruedas paletas en ambas bandas, con una sola chimenea, fue, en otras palabras, un primitivo vapor a paleta. 

 

Comenzó a prestar servicio en setiembre de 1864, y participó de algunos acontecimientos durante la Guerra Civil de aquel país, bajo el mando del Capitán de Fragata Joseph E. De Haven.  Finalizada la contienda (1865), fue destacado al Golfo de México hasta 1869.

En 1872, el Tallapoosa es asignado a Annapolis, como nave de entrenamiento en la Academia Naval.  El año siguiente es utilizado como transporte militar, pero sus años de servicio comenzaron a demostrar, y llegó a ser evidente, que necesitaba un extenso trabajo de reparación.  Por lo tanto, la nave fue reconstruida en el Arsenal Naval de Baltimore entre 1874 y 1875, haciéndole su casco a nuevo, y retirándole la artillería de popa (quedó con dos obuses y cuatro cañones) para aumentar los espacios de habitabilidad destinados a alojar una partida de Infantería de Marina. Allí fue nuevamente configurado como buque de guerra por casi una década.    
            Poco antes de la medianoche del 24 de agosto de 1884 el USS Tallapoosa chocó contra unas rocas y se hundió, falleciendo tres tripulantes.  La nave fue reflotada y reparada, y en enero de 1886 es asignada a la escuadrilla del Atlántico Sur.

El Tallapoosa partió el 7 de de junio de 1886 rumbo a Río de Janeiro. Allí sirvió a lo largo de la costa de América del sur, y es en esa época en donde entra en nuestra historia.

Finalizó su servicio para la Armada Norteamericana el 30 de enero de 1892, y ya veterano e inutilizado, fue vendido en subasta pública en Montevideo el 3 de marzo de aquel año. (Ignoramos por el momento quien o quienes fueron sus compradores). 

EN AGUAS DEL RÍO DE LA PLATA 

1888

En este año se produce el acontecimiento que queremos rememorar con este artículo. Recordemos que los hijos del jefe político de Colonia –José Miguel Neves- fueron quienes asesinaron a los ciudadanos Domingo Aranda y Jacinto Carro; y ante esto, parte de la población de Colonia quiso reaccionar, y esto provocó el posterior desembarco de las tropas norteamericanas en la atípica navidad vivida en aquel año de 1888. Como aporte al tema, queremos agregar un artículo periodístico de la época, donde figuran las medidas tomadas por el gobierno nacional: 

LOS SUCESOS DE LA COLONIA:

A continuación hallarán nuestros lectores dos importantes decretos del P.E. por el uno, queda separado del puesto de oficial 1º de la Gefatura Política y de Policía de este Departamento y sometido á la justicia ordinaria, don Casiano Paunero, por haber solicitado el concurso de fuerzas extranjeras para guardar el órden cuando los asesinatos de los ciudadanos Domingo Aranda y Jacinto Carro, y por el otro, se acepta la renuncia elevada por don José M. Neves, del puesto de Jefe Político de este Departamento, nombrándose en su reemplazo, interinamente, al coronel don Zenon de Tezanos.

Estas medidas adoptadas por el Ejecutivo se imponían necesariamente ante la justicia, la moral pública, y la soberanía de la Nación.

Creemos que el Gobierno ha cumplido con su deber, satisfaciendo las legitimas exigencias de la opinión pública, separando de sus respectivos puestos á dos empleados que no podían continuar en ellos sin escarnio de la justicia, después de los sangrientos sucesos ocurridos en la cabeza de este Departamento y dada la complicidad de la autoridad policial.

Dice así:

Colonia, Diciembre 29 de 1888- Al Ministro de Gobierno

Dando cumplimiento á la orden por V.E. en el telegrama recibido hoy á las 8 ½ poco después de cerrada la oficina de telégrafos hice comparecer ante mi al oficial 1º de esta Jefatura actualmente suspendido y preguntado con que autorización y por órden de quien hizo verificar el desembarque de fuerzas extranjeras, contestó textualmente –que habiéndole ofrecido su concurso después del suceso el comandante del buque norte-americano Tallaposa para conservar el órden público si acaso se hallase interrumpido en circunstancias que me encontraba en la oficina del telégrafo á Montevideo, haciéndole en telegrama á S.E. el señor Presidente de la República comunicándole lo ocurrido, le contesté que lo aceptaba y que le avisaría si lo necesitaba por medio de una señal que consistiría en un farol en el asta bandera de la policía y un tiro disparado simultáneamente al levantar el farol, para cuyo efecto le pasé una nota con anticipación porqué el comandante me lo solicitó para proceder.

Qué más tarde, como á las nueve de la noche poco más o menos, se me avisó que en la Junta se reunían y en varios puntos de la ciudad también, algunos grupos armados, y como para ese entonces tenia en mi poder un telegrama de S.E. el Presidente de la República en que me hacia responsable de cualquier otra desgracia que ocurriese, resolví solicitar el concurso ofrecido por el Sr. Comandante haciéndole la señal convenida. El cual mandó 25 hombres al mando de un oficial quien me comunicó que solo podría prestarme su concurso en caso de ser alterado el órden público. Los hize alojar en la cuadra del cuartel disponiendo que la guardia civil de esta ciudad estuviese sobre las armas en el cuarto de guardia relevándose por patrullas el señor Comisario Rios y el Sargento Segovia quienes recorrieron la ciudad trayéndome el parte que los ciudadanos reunidos en la Junta se habían retirado y que no se encontraban grupos por las calles y permanecía todo tranquilo hasta el día siguiente que llegó el coronel Tezanos, quien hizo retirar inmediatamente la fuerza extranjera diciéndome que había procedido mal en hacerla bajar á tierra, contestándole yo que lo había hecho en previsión de asegurar la vida de los jóvenes Neves que estaban presos y también para evitar nuevas desgracias por haber algunos exaltados”. Firmado: Casiano Paunero.

Esta es su declaración textual, original conservo firmado por el oficial 1º.

Saludo a V.E.- Zenon de Tezanos.

Resultando de la precedente declaración que el piquete de tropas norte-americanas que desembarcó en la ciudad de la Colonia la noche del 25 del corriente fue ordenado por el oficial 1º de policía, encargado interinamente de la Jefatura Política del Departamento, y –considerando que ni los Jefes Políticos de los Departamentos ni los que desempeñan sus funciones tienen facultades para autorizar el desembarco ni menos para pedir el euxilio de tropas extranjeras con el objeto de garantir el órden público que solo puede y debe ser garantido por fuerzas y autoridades nacionales pues tal hecho importa dar ingerencias á las naciones extranjeras en las cuestiones de órden interno con menoscabo de la soberanía nacional. /…/

Por tales consideraciones se resuelve:

Destitúyase al Oficial 1º de la policía de la Colonia don Casiano Paunero del cargo que desempeña y pásese esta declaración al Juez L. Departamental de la Colonia para que proceda como lo crea arreglado á derecho.

            (Firmado) Tajes (Presidente de la República)                 Julio Herrera y Obes (Ministro de Gobierno)

Montevideo, Diciembre 29 de 1888.-

El Presidente de la República

Decreta:

Art. 1º.- Acéptase la renuncia que del cargo de Jefe Político de la Colonia ha presentado el ciudadano don José Miguel Neves.

Art. 2º.- Nómbrase Jefe Político del mismo Departamento en carácter de interino al coronel don Zenon de Tezanos.”

Está considerada la tripulación del Tallapoosa, como la última potencia extranjera en ocupar tierra en Uruguay, ya que el gobierno local solicitó el desembarco y la presencia de los Infantes de Marina en Colonia. 

1889-  Fallece un infante de marina-

En 1889, el Soldado Bates estaba destacado a bordo del buque USS Tallapoosa, que patrullaba las aguas a la altura de Argentina, Uruguay y las Islas Malvinas.

Infortunadamente para el Soldado Bates, las duras condiciones del clima combinadas con largas horas de servicio hicieron que contrajera disentería. Se enfermó gravemente el 16 de abril de 1889 y fue desembarcado en Montevideo e internado en el Hospital Británico. Su estado empeoró y falleció el 26 de abril de 1889, a la edad de 23 años. La Guardia de Seguridad de los Infantes de Marina de la Embajada de los Estados Unidos de América en Uruguay, realizó una ceremonia el 10 de noviembre de 2003 en el Cementerio Británico de Montevideo para honrar al Soldado William Bates, ¡el único Infante de Marina enterrado en nuestro país!. Allí se colocó una placa, y se le rindió honores militares.  

1890-

Hacia el fin del siglo XIX, Buenos Aires se desarrolló como una moderna ciudad. Los buques del Escuadrón del Atlántico Sur eran carenados allí y la ciudad se convirtió en un refugio favorito. Un pequeño número de infantes de marina del USS Tallapoosa fueron puestos en tierra para proteger el consulado y la residencia del ministro de los EE.UU, durante el motín naval argentino de julio de 1890.

En momentos en que los sublevados de la armada Argentina disparaban sobre Buenos Aires, las naves extranjeras surtas en el puerto, realizaron algunas maniobras tendientes a impedirlo. Ante gestiones del Cuerpo Diplomático, promovidas por el representante de Gran Bretaña, los Comandantes de los buques “Beagle” y “Bamble” Ingleses, “General Rivera” uruguayo, “Infanta Isabel” español y “Tallapoosa” norteamericano se apersonaron al Jefe de la Escuadra rebelde y le advirtieron que no debía atacar una ciudad indefensa.

Solo cabe agregar que por esta acción los marinos norteamericanos recibieron una condecoración, en su país.

“El Tallapoosa no ocupó todo su tiempo desembarcando infantes de marina: los Trovadores del Tallapoosa –un grupo de actores del buque– entretenía regularmente a la ciudad (Buenos Aires). Las recaudaciones de sus presentaciones eran donadas para obras de caridad”. 

FUENTES:

Datos tomados de Internet sobre el USS Tallapoosa.-

“La Armada y el Cuerpo de Marines de los EE.UU y la Argentina” por Patrick Roth, en el Boletín del Centro Naval Nº 811 mayo-agosto de 2005, Buenos Aires, Rep. Argentina.-

“La Prolongada Crisis Naval en el área Platense en el siglo XIX” por el Dr. Daniel Castagnin, en Historia Marítima del Uruguay, Vol. IX, Ciclo de Conferencias 2000, Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial.

Periódico “El Progresista” Nº 171, Carmelo, 2 de Enero de 1889.-

 

  

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