Historia y Arqueología Marítima

HOME VIDA Y OBRA DEL CAPITÁN DE NAVÍO (CIME), AVIADOR NAVAL E INGENIERO AERONÁUTICO, JULIO CÉSAR POUSSIN Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por:  Teniente 1º (AV) ( R) JUAN   MARURI-Publicado en Ciclo de Conferencias año 2007

            Nació en  Montevideo el 9 de enero de 1903 y falleció también en la capital el 20 de agosto de 1991, luego de una proficua y larga vida dedicada en  su mayor parte al servicio de la aeronáutica.

            Ingresó a la Escuela Naval en 1921, para seguir los cursos de Ingeniero de Maquinas y Electricidad, graduándose como Guardia Marina, con el primer puesto de su promoción en 1926.

            Prácticamente desde que abandonó la Escuela Naval, entregó su alma a la aviación y, de esa época prácticamente no abandonó mas esta nueva profesión, destacándose en ella como aviador, ingeniero aeronáutico, Jefe del Servicio Aeronáutico de la Armada, Presidente y organizador de PLUNA S.E.M., Director del Aeropuerto Nacional de Carrasco, Profesor de la Escuela Militar de Aeronáutica y finalmente miembro fundador y Vicepresidente de la Academia de Historia Aeronáutica del Uruguay.

            Verdadero pionero de la Aviación Militar y Naval del Uruguay y de España, su biografía aeronáutica comienza el 22 de marzo de 1926 cuando el Director de la Armada, Capitán de Navío José Aguiar lo destinó junto a un grupo de otros cuatro Guardias Marina, compuesto por: Leopoldo Otero Torrens, Juan C. Deambrosio, Horacio del Pilar Bogarín y Clemente Pradines Brazil, para integrar el Servicio Aeronáutico de la Armada recientemente creado el 7 de febrero de 1925 , cuyo fundador y Jefe Inspector era el Capitán de Corbeta Atilio Frigerio. Concordante con dicha decisión del C/N Aguiar, este le ofreció la posibilidad de estudiar ingeniería aeronáutica en el extranjero, dado el hecho de haber obtenido la nota más alta de su promoción.

            Poco después en el último piso del Ministerio de Guerra y Marina, el referido grupo de oficiales comenzó a recibir clases teóricas de capacitación aeronáutica de parte del C/C Frigerio. Mientras tanto el Director de la Armada dio instrucciones al Capitán Frigerio a fin de que los citados oficiales ingresaran en la Escuela Militar de Aviación.

            Mientras se diligenciaban los trámites para el ingreso a la Escuela Militar de Aviación, se dispuso su “Pase en Comisión”, a la vez que el G/M Leopoldo Otero Torrens a la Escuela de Mecánicos. 

EN LA ESCUELA MILITAR DE AVIACIÓN

            Finalmente, previo al examen médico reglamentario, ingresaron todos el 28 de setiembre de 1926, en el quinto curso de pilotaje de oficiales que impartió aquella arcaica institución aérea. Junto con ellos tres oficiales del Ejército fueron sus condiscípulos. 

Guardia Marina JULIO C. POUSSIN, en la Escuela de Aviación  Militar, Diciembre 1927, Avión AVRO 504K 

            El aprendizaje de vuelo comenzó pocos días mas tarde, el 14 de octubre, con uno de adaptación en un biplano Breguet XlV comandado por el Capitán Medardo R. Farías, yendo con él el G/M Bogarín. Su instructor fue el Capitán Hernán S. Barú, bajo la supervisión del Director y fundador de la Escuela, Teniente Coronel Cesáreo L. Berisso, quién les adjudicó a todos para el adiestramiento al biplano AVRO 504K y en determinados días al nuevo avión monoplano Morane-Saulnier 35 E.P, recién incorporado a la institución.

            A partir del 8 de diciembre de 1927, completada la instrucción, comienzan los exámenes del curso de pilotaje, a su fin el 19 de diciembre, se gradúan como Pilotos Aviadores siete oficiales, los cinco de la Armada y dos del Ejército, en primer término el G/M Poussin con el Bevet No. 35 que impartió la Escuela desde su fundación. Los cinco son los primeros oficiales navales aviadores recibidos en el país, Atilio Frigerio había estudiado en Italia. Poco antes el S/O Estanislao Petrarca y el Cabo Anacleto Castillo Aire de la Armada, a su vez habían finalizado el curso completo de Piloto Aviador Militar en la Escuela Militar de Aviación.     

            Ya titulado como aviador regresa a la Armada donde se le destina primero al crucero R.O.U. “Montevideo” y luego a la Escuela Naval como Oficial Profesor; esto fue debido a que en esos momentos el Servicio Aeronáutico aún no tenia aeronaves, aunque se estaba gestionando la compra de tres hidros botes voladores biplanos CANT italianos, los que se recibieron a partir de setiembre de 1930. Se trataba de un CANT-21 de 500 hp motor Issota Fraschini; y dos CANT-18 de 250 hp también Issota Fraschini.   

EN ESPAÑA

             El 10 de junio de 1930, fue designado junto al Alférez de Navío Horacio del Pilar Bogarín en misión de estudios en España, a fin de que ambos se capacitaran en hidroaviación. Como era período de vacaciones de verano (hemisferio boreal), se les ordenó presentarse al C/F Julio Lamarthée en Cádiz , que controlaba la construcción del buque hidrográfico “Capitán Miranda” (hoy transformado en buque escuela), permaneciendo allí hasta la botadura. Luego se presentaron en la Escuela de Aeronáutica Naval situada en Barcelona, cuyo director era el Capitán de Fragata Ramón Fontenla,    estando sus alojamientos en el antiguo crucero “Río de la Plata”, amarrado en popa desde 1921, a la parte sur de la estación marítima de la ciudad condal. La instrucción de hidroaviación la comenzaron con los hidros botes voladores Macchi-18 biplanos, de motor de 170 ó 150 hp Isotta Fraschini, realizándose los vuelos en el antepuerto.

            Mas adelante se adiestraron en otro bote volador  mas potente y sofisticado el Savoia-62 de 600 hp construido en los talleres de la Aeronáutica Naval bajo licencia italiana. No solo recibieron instrucción de vuelo, igualmente practicaron en los talleres, conociendo su funcionamiento y siguiendo el proceso de fabricación de los hidros que allí se montaban.

Su pasaje por la Escuela, donde fueron recibidos como nacionales y no como extranjeros, fue recordada por sus compañeros, con quienes hicieron amistades de por vida, uno de ellos el Capitán de Navío Rafael de la Guardia y Pascual de Pobil, autor de “Crónica de la Aeronáutica Naval Española” así lo asevera en su magistral obra de 1140 páginas y 400 fotografías.

Obtienen sus brevets de Pilotos de Hidroaviación el 31 de julio de 1931, permaneciendo en los talleres de la Aeronáutica Naval, como se adelantó, por lo menos hasta mayo de 1932. El A/N Bogarín poco después regresó a Uruguay.  

El A/N Poussin, de acuerdo a lo anticipado en 1926 por el C/N  José Aguiar, ingresó al comienzo del año lectivo de 1932 en la Escuela Superior de Aerotécnica en Madrid, creada por real decreto de 29 de setiembre de 1928, donde culminó sus estudios el 24 de diciembre de 1935, con el título de Ingeniero Aeronáutico, entregado en acto público, con la presencia de autoridades españolas y del Ministro de nuestro país Dr. Daniel Castellanos. De acuerdo a lo que nos contó de su estadía en Madrid, perteneció a una de las  primeras promociones de ingenieros aeronáuticos de España, pues en la citada Escuela se estudiaban cuatro especialidades; al cumplirse veinticinco años de la iniciación de sus estudios fue invitado especialmente a España por la Escuela. El Director y fundador del instituto era el famoso pionero de la aviación e ingeniero Coronel Emilio Herrera, muy recordado por el Capitán Poussin en nuestras charlas de los domingos de mañana, cuando de regreso de la feria de la calle Tristán Narvaja lo visitábamos en su casa de la calle Arazatí de Pocitos.    

EN EL SERVICIO AERONÁUTICO DE LA ARMADA

Retornó al Uruguay el 13 de junio de 1936, luego de visitar en varios países europeos establecimientos de técnica aeronáutica, complementando sus conocimientos de túnel aerodinámico que había efectuado en el histórico aeródromo de Cuatro Vientos de Madrid. Eso fue posible gracias a la carta de presentación en inglés que el Coronel Herrera le expidió para los países que visitara

El 13 de julio de ese año pasó a prestar servicios en la Inspección General de Marina como Ayudante General de Ordenes; el Inspector General era el Vicealmirante Arturo Juanbeltz

A su solicitud el 23 de setiembre regresó al Servicio Aeronáutico situado en la Isla Libertad, que en la época lo integraba el siguiente personal superior: C/N Frigerio (Comandante del Servicio), T/N Bogarín y T/N Carlos A. Curbelo quién se había recibido de Piloto Aviador Militar en la Escuela Militar de Aeronáutica el 7 de enero de 1930, en la segunda tanda de oficiales de la Armada que pasó por dicha Escuela junto a los entonces Guardia Marinas Washington Marroche y Mario A. Botto. El T/N Poussin ocupó el cargo de Segundo Comandante del Servicio.

En el momento de su retorno al Servicio en la Isla Libertad, Poussin lo encontró con un solo hidro, el CANT-18  No.1, aparato con el cual se mantenía en actividad, con grandes problemas ocasionados por una reparación en su proa,  por lo que se aconsejaba volarlo con limitaciones, la prudencia obligaba a hacerse al aire cuando las condiciones atmosféricas y el estado del mar eran aceptables. El CANT-21 despegando del puerto de Paysandú en 1931 se le desprendió una pala de la hélice averiando uno de los tirantes de las alas, por lo que hubo que ponerlo en el tren desarmado y enviarlo a la Escuela Militar de Aviación a fin de repararlo.  El CANT-18 No.2 se había accidentado en enero de 1935 con los Alfereces de Navío Botto y Pradines Brazil, quienes perdieron la vida, primeros mártires de la Aviación Naval.

Ese era el panorama del mortecino Servicio de Aeronáutica a la llegada de Poussin, a lo que había que sumar otros problemas con su infraestructura, aislamiento de conexión de energía eléctrica y teléfonos, un solo bote a remos y una lancha cuyo motor  generalmente no funcionaba, etc.

El C/N Frigerio luego de una larga licencia en Europa desde mayo de 1937,  reasumió el comando en enero de 1938, decidiendo retirarse y entregar el mando al ahora C/C  Poussin el 17 de junio de 1938, siendo confirmado esto por Decreto el 5 de agosto de ese año. La primera gestión de Poussin fue la solicitud para que se otorgara a Frigerio el diploma No.1 de Aviador Naval, inexistente hasta ahora, recién el 8 de setiembre  de 1939 por demanda del mismo Poussin, se les confirió el Título de Aviador Naval a los tres aviadores que se mantenían en el Servicio, con la insignia correspondiente que surgió de un dibujo hecho por un funcionario del Servicio Hidrográfico de la Inspección General de Marina, hoy aún vigente.

Paralelamente a su nombramiento como Jefe Inspector del Servicio Aeronáutico, el 10 de agosto de 1938 fue nombrado para formar parte de una comisión para continuar el estudio comenzado a fin de encontrar un emplazamiento del “Aeropuerto Nacional”; de esta manera se integró a la Comisión del Aeropuerto Nacional de Carrasco en la cual se desempeñó por muchos años. Igualmente le fue ofrecido y aceptó el profesorado de aerodinámica en la Escuela Militar de Aeronáutica.

Luego de once años desde el nombramiento de los últimos oficiales en el Servicio Aeronáutico, se pensó que en 1939 ya era el momento apropiado para integrar a otros nuevos con el espíritu abierto a la aviación, como se sabía que existía entre los Guardias Marina, por lo cual gestionó ante el Inspector General de Marina y, autorizado por este ante el Ministro de Defensa Nacional Gral. de División y Arquitecto Alfredo R. Campos, quién fue proclive ante la solicitud personal del C/C Poussin.  

Con el invalorable apoyo de sus compañeros: Bogarín y Curbelo, así como de las amistades que forjaron en la antigua Escuela Militar de Aviación, ahora Aeronáutica Militar, lograron que el CANT-21, luego de  nueve años de abandono y olvido se le reparara, sobre todo con la ayuda del Tte. Cnel. Oscar D. Gestido. El 16 de mayo de 1940, el T/N Bogarín a la sazón Jefe de la Sección Vuelos, efectuó el vuelo de prueba con buenos resultados, por lo cual se le incorporó al Servicio. Siendo posible con dicha aeronave cumplir misiones de patrulla y control en nuestras costas y otros vuelos de servicio sin mayores problemas como acontecía con el CANT-18. Recordemos que ya estábamos en plena Segunda Guerra Mundial, con el reciente episodio del “Graf Spee”.

El hecho de la puesta en vuelo del CANT-21 además fue un gran aliciente, pues permitió iniciar la instrucción de vuelo a los tres nuevos Guardias Marina que pasaron a integrar “en comisión” el Servicio: Omar Aguirre, Luis Lluberas y Miguel Cabrera quienes venían de la Escuela Militar de Aeronáutica, donde consiguieron el brevet “A” civil, cursando y aprobando además las materias teóricas en la Isla Libertad.

A partir del 1ero. de julio de 1940 los Tenientes de Navío Bogarín y Curbelo fueron designados en Misión de Estudios en la República Argentina, donde realizaron cursos de pilotaje en hidros y de vuelo por instrumentos, etc.

Desde esos momentos Poussin quedó solo para entrenar en el vuelo de hidroaviación a los tres GG/MM y a tres nuevos Guardia Marinas que también fueron enviados “en comisión” en agosto de 1940 se trataba de Carlos Mari, Jorge Canfield y Gastón Larrañaga, quienes pasaron a la Escuela Militar de Aeronáutica para efectuar el curso de pilotaje.

Todavía se dio tiempo para presentar un proyecto de Ley Orgánica de la Aeronáutica Naval al Inspector General de Marina, en la fecha del 25 de noviembre de 1940, con una exposición de motivos exhaustiva y razonable para nuestra dimensión, la cual lamentablemente se olvidó o fue extraviada.

No obstante la aparente indiferencia en los mandos, igualmente los vientos favorables hacia la aviación ya eran imparables y de ello se encargaban tanto los viejos aviadores, como  también los poderes públicos, que no podían ser insensibles a los cambios que trajo la Segunda Guerra. Por lo que primeramente en octubre de 1940, se designó una Comisión de Experiencias y Recepción de Material y Armamento Aeronáutico, integrada por tres aviadores militares, de la cual formaba parte  Poussin, quedando encargado de redactar un proyecto de informe sobre las adquisiciones para la Marina. Además pocas semanas mas adelante, el 5 de diciembre de1940, se aprobó la Ley 9.977 denominada de “Fomento de la Aviación” en donde se acordaba suministrar $ 50.000 pesos anuales para gastos y adquisiciones del Servicio Aeronáutico.

Por el decreto No. 1.006 del 14 de abril de 1941, se designaron dos comisiones para trasladarse a los Estados Unidos y adquirir el material seleccionado. En la segunda la integraban el Teniente Coronel (PAM) Medardo R. Farías que la presidía, el Capitán de Corbeta Julio C. Poussin y  el Capitán (PAM) Gualberto F. Trelles, todos fueron nombrados Agregados ante nuestra Embajada.

Poussin en las Estados Unidos primero se interiorizó del funcionamiento de la Ley de Prestamos y Arriendo y, luego, comenzó la búsqueda del posible material de vuelo acorde a nuestras necesidades, ya que el elegido aquí fue imposible hacerse de él, en esa época tan compleja, poco antes de la entrada en la guerra de los Estados Unidos. Finalmente logró ya con el país en guerra la adjudicación de seis hidroaviones Vough-Sicorsky OS2U-3,  motor Pratt & Whitney de 450 hp, con armamento completo. No pudo conseguir hidros de instrucción primaria, aunque poco después en 1943 se recibieron tres aviones Fairchild PT-23, con los cuales se comenzó más tarde la Escuela de Aviación Naval que nació en Melilla.

Cumplida su misión, luego de haber estado presente en la sesión inaugural de la Junta Interamericana de Defensa el 30 de marzo de 1942, regresó al país el 20 de agosto del mismo año.  

En Uruguay pasó a prestar servicios en la División Material de la Inspección General de Marina, alejándose del Servicio Aeronáutico donde había nacido su carrera, pero con la satisfacción y el orgullo de haber logrado de manera cierta su consolidación dentro de la Armada. Eso es lo que creemos quienes, aunque mirando de afuera, pensamos que su gestión fue indeleble y definitiva en su historia. 

EN  PLUNA S.E.M.

Acorde a su especialización, sumado a su larga actuación en la Comisión del Aeropuerto Nacional de Carrasco, que en realidad fue una Comisión no solo para el de Carrasco sino además creó el de Laguna del Sauce y mejoró y agrandó el de Melilla; solicitó un destino acorde a sus conocimientos, siendo designado en representación del Estado, Presidente del Directorio de la Sociedad de Economía Mixta PLUNA que se formaría.

Los servicios de la Sociedad Anónima PLUNA se paralizaron el 22 de marzo de 1943; desde tiempo atrás la empresa no funcionaba en forma debida con graves problemas económicos, decidiendo al Estado intervenirla. Para lo cual fue necesario formar otro tipo de compañía y suministrarle los medios pecuniarios adecuados para su funcionamiento con el consabido control y dirección ejercido por el Estado.

Como es normal, el estudio, decisión y determinación de crear la nueva entidad se demoró en el tiempo hasta que, finalmente por la Ley No. 10.535 del18 de octubre de 1944 nació PLUNA SEM, designando por el Estado a los Directores: C/F Aviador Naval e Ingeniero Aeronáutico Julio C. Poussin, Presidente; Dr. Agustín Antía Errandonea, Vicepresidente; y al Dr. Guillermo R. Fuster, Vocal. Los accionistas de la S.A. PLUNA nombraron sus dos miembros.

La historia de PLUNA, que el año pasado 2006 cumplió setenta años de azarosa vida está escrita en dos libros de nuestra autoría. La administración del C/F Poussin en los cuatro años y medio de su actuación desde fines de 1944, hasta julio de 1949, fue determinante para la reorganización de la empresa, transformándola  realmente en otra, conforme a los cánones exigentes en el momento dentro de la aviación comercial.

La elección del avión Douglas DC-3 a fin de renovar y unificar la dispar flota que encontró, la contratación de aviadores extranjeros expertos en el vuelo por instrumentos, la creación de una Escuela de Vuelo dentro de la compañía dirigida por uno de ellos, el ingreso por concurso a los cargos de piloto, la adquisición de un entrenador sintético y un avión bimotor de instrucción para la Escuela de Vuelo, la modernización de los talleres, el comienzo de los vuelos al extranjero y la mudanza de toda la Sociedad del Aeródromo Adami (Melilla) al Aeropuerto de Carrasco, son algunas de las realizaciones que implantó Poussin en la nueva entidad, en términos generales de su absoluta concepción y designio.

A principios de 1948, se ordenó por Decreto del Poder Ejecutivo la adquisición del capital privado de PLUNA SEM, según lo que aconsejó la mayoría del Directorio, indemnizándose mas adelante a los accionistas de PLUNA S.A.

Un mes mas tarde, el Ministro de Defensa Nacional designó una Comisión presidida por el C/F Poussin, a objeto de la posible transformación de PLUNA en Ente Autónomo, lo cual se hizo efectivo el 12 de noviembre de 1951.

Al Capitán Poussin no le fue fácil lidiar con los intereses privados que intervenían dentro y fuera del organismo; en el Directorio o entre el funcionariado; los celos profesionales de los tripulantes o entre los cargos gerenciales; en fin, conducir PLUNA como es imaginable dirigir una empresa aeronáutica no es nada sencillo, Poussin lo logró a pesar de cómo la encontró, sus dotes personales y el empeño que puso fueron suficientes para dejarla encaminada como una línea aérea, que no fue poco, no obstante  las penurias para conseguir los fondos que por Ley le habían adjudicado.

El 7 de julio de 1949, el Poder Ejecutivo resolvió designar al Coronel Oscar D. Gestido Presidente Interventor de PLUNA SEM, preámbulo de la transformación de Sociedad de Economía Mixta en Ente Autónomo. 

OTRAS TAREAS QUE ADORNARON SU INTENSA VIDA

El C/F Poussin continuó en la Comisión del Aeropuerto Nacional de Carrasco, transformada el 18 de noviembre de 1954 en Comisión Nacional de Aeropuertos, desempeñándose en el puesto hasta 1959, cuando solicitó relevo del cargo. El Gobierno de los Estados Unidos lo condecoró por su actuación como Miembro Delegado en obras y como Oficial de Enlace.

 Como se había avanzado, el C/N Poussin fue invitado a visitar España por la Escuela Superior de Aerotécnica, aprovechando la oportunidad a fin de efectuar entre 1956-58 Cursos de Aeropuertos y Transporte Aéreo. Durante su estadía asiste además al Primer Congreso de Ingeniería Aeronáutica y a la Segunda Conferencia de Aviación Civil. El 8 de marzo de 1958 el Ministerio del Aire de España le confiere el título de Ingeniero Aeronáutico Honorario de la Aviación Española.

Luego de retirado nunca estuvo alejado de la Armada o de la aviación, Integró en los años setenta el Comité de Historia de la Junta Asesora de la Escuela de Guerra Naval, donde esbozó un trabajo sobre los primeros años de la Aviación Naval, el cual en 1989 se transformó en el libro “De los CANT a los Sikorsky” con el invalorable apoyo de nuestros amigos, el extinto C/N Waldemar Perdomo y la Lic. Cristina Montalbán.

Fue un amante de la historia y por suerte mantuvo un copioso archivo de sus importantes labores en los diferentes cargos que ocupó, para bien de los que nos dedicamos a ella. En nuestro caso fue de gran ayuda, tanto para la crónica de los años heroicos de la aviación, como para los anales de PLUNA Sociedad de Economía Mixta.

El 20 de mayo de 1987, veinte años atrás, con un grupo de historiadores de la aeronáutica, del cual él era uno de los mas remarcables, fundamos la Academia de Historia Aeronáutica del Uruguay, siendo elegido como Vicepresidente, en ese momento don Juan Carlos Pedemonte era el Presidente.

El 20 de agosto de 1991 nos tocó la difícil y aciaga tarea de despedirlo en el Cementerio Central.    

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES

- “La Aviación en Siluetas” por Juan Maruri, Gaceta de la Aviación No. 13 de diciembre de 1991

-“Armada Nacional-Estudio Histórico Biográfico” por T/N (CIME) Homero Martínez Montero

-“Historia de la Fuerza Aérea Uruguaya” 1er.Tomo por Tte.1ero.(Av) (R) Juan Maruri

-“Crónica de la Aeronáutica Naval Española” 2do.Tomo por Rafael de la Guardia

-“Historia de PLUNA, 1936-2006” por Juan Maruri

-“La Aviación Naval, de los CANT a los Sicorsky” por C/N Julio Poussin

- Documentos y fotos del C/N Julio C. Poussin

- Documentos y fotos del autor

 

  

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