Historia y Arqueología Marítima

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¿POR QUE NO REGRESÓ?

(UNA VISION DEL EXILIO DE ARTIGAS)

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por  TABARE   BARRIOS   DALMAO   Publicado en Ciclo de Conferencias año 2007

  INTRODUCCION

                       Evocar la figura del Gral. José Artigas además de lo delicado e importante del tema, implica de inmediato el compromiso de exaltar sus virtudes de Héroe, lo que por grande,  no solo nos puede conformar con comentarios de como vivió o como murió  si no que a medida que  conocemos un poco mas de su brillante personalidad llegamos a descubrir insospechadas facetas las cuales no son siempre agradables sorpresas.

                      Escudriñar en su faz humana, es tan interesante como estudiar su accionar en lo bélico, en lo político o en lo cultural.

                      Lo dicho no es menos sorprendente ya que por lo documentado e ilustrado dejo para nuestra satisfacción, un amplio caudal de información, llámense cartas, oficios, proclamas, etc.  En los cuales tenemos claras pautas de los fines que perseguía, los métodos a emplear para el logro de sus propósitos  y mas aun, nos hablan de sus sentimientos, y de la firmeza  de sus pensamientos los que a través de sus palabras, nos llegan como prueba de su sabio y vigente ideario.

                      En el ocaso de sus días a través del tiempo que le insumio el destierro, el Héroe entra en una etapa de ostracismo,  época en la cual  cortó voluntariamente todo contacto con su terruño y del cual han quedado breves relatos de viajeros, divergentes entre si algunos, que han sido recopiladas  por personas mas afortunadas que sus compatriotas contemporáneos, los que tuvieron el honor de conocerle  en sus últimos años.

                      De aquellos treinta años de exilio, decía yo, poco quedo documentado oficialmente o por lo menos  poco se sabia hasta muy entrado el Siglo XX.  Es importante acotar a esto, que aun yacen muchas informaciones en diversos archivos, tanto así que en nuestros días esporádicamente surge algún dato en torno a este periodo.  Nos ha llegado la hora de acometer  hacia la tarea de despejar incógnitas.

                      Nuestra Asociación  a través de lo que pretendemos  que sea el Departamento de Asuntos Históricos y Familiares, poco a poco se ha ido nutriendo de información  la cual nos permite paulatinamente despejar duda o puntos que por desconocidos  están oscuros en la vida del Prócer.

                      Desde aquí intentamos saber mas de su obra, de su legado, de su familia específicamente, con quien estamos indisolublemente comprometidos.  Entrar en esa historia ya es un legado de nuestra familia.  Con todo lo que atañe al Gral. Artigas, estamos comprometidos.

                      Nuestros compatriotas, con sana curiosidad nos abordan pidiéndonos una visión mas integral del Prócer, creyéndonos expertos sobre el particular, pero no, solo sentimos la misma y sana curiosidad y por lo recibido a través de estas cuatro generaciones que nos separan  debemos responder a ello con el mayor conocimiento de causa.

                      En este estudio veremos que a medida que avanzamos, hay informaciones recabadas las que lejos de afirmar que sean las únicas o las verdaderas, son  cotejadas y consultadas con personalidades  que ya han desarrollado sus estudios sobre el tema.      Ellos, gentilmente nos han permitido entrar en contacto con esas informaciones, verter luego nuestras opiniones y al igual que ellos, lejos de ser egoístas queremos en cada ocasión compartir esos pequeños grandes descubrimientos.  Permítaseme con este compendio brindar lo poco o lo mucho de información  que ha llegado a nuestra Asociación.

                      Como la Historia es una ciencia continuamente cambiante y quien les habla pretende ser especifico , verán que en este estudio a medida que se avanza  se hace necesario retroceder en los hechos a fin de avalar otros hechos que son a su vez resultado de acontecimientos anteriores y que en principio se supusieron  sin ninguna consecuencia ulterior.

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                      En base a el material expresado que nos iba llegando, tenia yo la impresión de haber dado con el inicio del triste final del nuestro Héroe.  Pero no, mi error se disipó cuando comprendí que para los intereses de  los enemigos de turno, el Gral. Artigas estaba ya derrotado de antemano-

                      Si, se le aceptaba como guía y conductor del naciente Pueblo Oriental.  Si, se le atribuían condiciones de caudillo de las provincias que luego serian el Norte argentino.  Si, que era un enemigo del Centralismo porteño.  Pero así también se le sentía enemigo de las Provincias Unidas ya que muchos de sus conductores bregaban y eran constantes de la unión.

                      Su propósito era si, mantener la unión ya que para aquellos  señores les era mas fácil coronar un monarca en un territorio unificado y sin voluntad de independencia que entregar una región donde cada gaucho pobre tenia -o debería tener-  noción de lo que era libertad, opinión, poder de decisión, soberanía, etc.

                       Ante los ojos y ante los intereses de Buenos Aires, José Artigas era un rebelde, un hombre peligroso, mafioso y conductor apenas de multitudes haraposas, según sus propias opiniones.

                      “…. Fíjense ustedes, Señores integrantes de este Honorable Directorio,  un gaucho que se sienta el cráneo de una res, un simple criollo que respeta a sus montoneros, habla de igual a igual con sus indios y con sus negros.  Ese a quien llaman Protector de los Pueblos libres, no nos permite o por lo menos entorpece nuestras aspiraciones de coronar al Sr. Duque de Luca desposeído de su Reino de Etruria. Y mírennos a nosotros, casi nobles, en Buenos Aires con finos y labrados entronchados laureles, sujetos a las decisiones de ese bárbaro Oriental  que habla de Republica ….”  Así se comentaban los unos a los otros en los corrillos de la Virreinal Buenos Aires.

                      Por eso, cuando exprese todo comienza en l820, estaba yo cayendo en gran error.  Todo comenzó  mucho antes. Aun en el apogeo del Héroe.  Es como decir, según Zorrilla:  “…. Lo estaban velando vivo ….”

                      Es que desde siempre Buenos Aires, mejor dicho sus señores, pusieron a la Banda Oriental como escudo, sostenidos ante la seguridad que los imperiales lusos, se conformarían con fronteras en los ríos Uruguay y Plata.

                      ¿Y, si no se conformaran ?  ¿Y si comenzaban una escalada por las Misiones?  Era posible …  El Paraguay de Rodríguez de Francia  permanecía abúlico a los acontecimientos de “ La otra Banda”  como solía decir el supremo.  

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                      Es preciso que sepamos que  una vez depuesto Pueyrredón se instalo en su lugar  a José Rondeau, que muy inocente, se sintió muy cómodo en su sillón directorial.  Pero, un día, despertó con la sospecha que Portugal podría trasponer el Uruguay o el Plata  cualquiera fuera su antojo .   ¿Cuales serian las consecuencias para Buenos Aires?

                      Invita pues al Jefe Oriental a hacer causa común  contra los enemigos de la Independencia  sin recordar siquiera que hacia ya largo tiempo que Artigas lo estaba haciendo solo.  Es aquí que en respuesta Artigas expresa a Rondeau: ”…. Empiece Ud. con el rompimiento  con los portugueses y este paso afianzara la seguridad de los otros ….”   Mas adelante le dice: ”….Por mas que los enemigos se multipliquen, eso solo servira para aumentar nuestra gloria.  Nuestra decisión superara nuestros esfuerzos …. Empiece por lo que tenemos enfrente y la expedición española hallara en las ruinas de los portugueses el presagio de sus desengaños.  Ostentarlo es nuestro deber ….”.  Y fecha esta carta el  18 de Julio de 1819.

                      Pero nadie oye, no quieren oír las predicciones del visionario Jefe de los Orientales.  El solo,  es el guía,  el ideario, el en sumun  es la guerra en suelo Oriental y como tal dará  batalla.  Triunfan sus tropas en Santa Maria, si, ese triunfo fue pirrico, quedo solo con un puñado muy reducido de héroes pero vencedores.

                      Entra entonces en escena el Mariscal Cámara.  Este, se reúne con Das Figueiras que cuenta con 3.000 hombres, a ellos se suman Abreu con su grueso contingente formando un total de casi 10.000 componentes.  Este hecho se desarrolla  en territorio enemigo. La vanguardia patriota cuenta con 800 hombres  al mando del bravo Cnel. Andrés Latorre a quien con quien Don José si, hablo de un posible retorno.

No quisiéramos llegar a esta letal jornada pero así será.  

                      El 22 de Enero de 1820 Das Figueiras cae sobre Latorre.  No le dio tiempo siquiera a formar sus escuadrones, algunos no llegaron a enfrenar sus cabalgaduras.  A pesar de lo adverso  de la situación.  Hubo feroz combate. Varias horas le costo al portugués para saberse vencedor.

                      En el parte que Das Figueiras eleva a S:M  expresa que apresaron estandartes y varios otros trofeos de guerra. Quedando 300 prisioneros y 500 muertos o más.   Datos dispares al parte de Latorre, además de cañones, caballadas etc. Pero… tantos muertos …. Allí comenzó el epilogo.

                      Del Tacuarembo al Uruguay, del Uruguay al Plata, y toda la Banda Oriental se tiño de sangre una vez mas enlutando la sagrada obra de quien  nunca dio la espalda al peligro en aras de la pública felicidad. 

                      Don José estaba en Mataojo, a espera de los refuerzos solicitados a Entre Ríos , los que nunca llegaron.   Luego de este hecho pasa a Corrientes.  Recibe allí invitaciones del portugués quien a cambio de sumisión lee ofrece un grado, bienestar, convivencia con la Casa de Braganza en la Corte de Río, pero, ¿como aceptarlo?  Aquello, no era una oferta,  era una ofensa…………

                      Busca en torno suyo.  Ya no están Otorgues, Rivera, Lavalleja, Bauza, Barreiro, Andresito, Sotelo …  ¿Que suerte le depara el destino a aquel guerrero de tantas gloriosas jornadas?  Pero aun tiene   ( o cree tener)  a sus fieles Vicente López y Francisco Ramírez.  Aun hay esperanzas, hay energías, cuenta con aquellos apoyos.  Sus dos capitanes en tierras occidentales, a ellos, pondrá a prueba en un supremo esfuerzo.

                      Establece su campamento en Abalos donde se entera que el pasado 1 de Febrero, apenas 10 días hace, sus capitanes vencían en la Bajada de Cepeda a las fuerzas del Directorio.  Coronaban sus sienes con glorias, descollaban en grandeza en el campo del honor. Menos no podía esperarse de aquellos soldados de la causa artiguista. Pero, la historia da sus reveses, ahora eran vencedores y el antiguo caudillo, solamente un derrotado

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            En breve, los canticos de sirenas de Sarratea, de Alvear, de Carreras inundaran los oídos de los ahora vencedores y todos, se lanzan en pos de quien ayer nomas  inculcara en ellos  palabras como heroísmo, lealtad, gloria, Patria……..

            En El Pilar, suscriben un nefasto tratado que los trasformaría en simples juguetes de la política señorial de Buenos Aires. y se rebelan contra el Jefe Oriental.  Ya no queda esperanza, ahora el viejo Jefe pone sus ojos al Norte.  A la tierra de  Yegros,  de Cabañas, de Rodríguez de Francia.

            Lo que conocemos como su exilio es el resultado de su decisión y sus gestiones iniciadas un 20 de Agosto. Fecha que mas adelante retomaremos.

            Constantemente  surgen dos preguntas las que  reavivan nuestra curiosidad y nos han obligado a incursionar sobre este asunto y ellas son: ¿Porqué el Gral. Artigas escogió el suelo paraguayo  para su retiro?  Y la otra es : ¿Porqué no retorno al suelo patrio? 

            En base a estos dos cuestionamientos quien les habla maneja ciertas hipótesis , ya que hay informes, como dije, dispares entre los que abordan el tema en el intento de despejar estas dudas.  Nada podemos dar por veraz ni definitivo por que este escrito, el libelo de Cavia tambien estaba escrito,  sin embargo ….

            Respecto a la primera pregunta, desde mi punto de vista  tiene una respuesta casi lógica, la que tampoco doy por definitiva, reitero.  Tanto los hermanos paraguayos  como los orientales vivíamos en aquellos momentos de nuestra historia  pendientes o expectantes de las acciones  de dos enemigos en común.  El uno, el Imperio de Portugal  acechando ambas provincias en su declarado intento expansionista. El otro,  el Directorio del Centralismo porteño que sin ser diferente  al anterior , pretendía  a ambas provincias  bajo incondicionalmente bajo su yugo desde la deposición del Virreinato del Rio de la Plata.

            Hago aquí un paréntesis para resaltar las coincidencias del ayer y de hoy… los hermanos menores acechados por sus mayores ….

            En 1811, el Paraguay entraba en su etapa independentista ya que sin derramamiento de sangre y con mucha diplomacia, logra constituir un Gobierno bajo la egida de Don Fulgencio Yegros, concordante con las ideas federalistas de Artigas  y amigo del Jefe Oriental con quien además , mantenía corriente epistolar.

            En 1813 el Congreso del Paraguay complementó el poder de Yegros  anexándole un segundo Gobernante, que sería Don José Gaspar Rodríguez de Francia., quien en 1814, en base a una Elección consular logra ser  ungido como Dictador supremo.

            La política de Rodríguez de Francia  desde sus comienzos,  fue diferente a la aplicada  por Yegros .  Cerro fronteras, pero no por simple voluntad, recordemos  que de un lado y del otro, estaban al acecho los enemigos  del Paraguay  y según palabras del propio Francia deseaba  mantenerse “ alejado a los problemas de la otra banda”.

            El Paraguay se aisló y para muchos, el Supremo obró con mano excesivamente dura en la conducción de su pueblo.  Agreguemos algo positivo a su proceder: se opuso terminantemente a la tan deseada anexión que pretendían las autoridades porteñas y se mantuvo  expectante  ante la constante amenaza de invasión por parte de Corrientes, mas aun,  concedió la ciudadanía a los aborígenes nacidos en el País.

            Según observamos en algún  documento, tambien había descontentos con su posición de gobernante, sea cual fuere su proceder, con el Pueblo Oriental, fue benévolo.  Y remarco: por algo el pueblo paraguayo lloro tanto su muerte acaecida el 20 de setiembre de 1840. 

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            ¿Qué ocurría por entonces en la Banda Oriental  en 1812 1813?  Precisamente en esos momentos se producía la ruptura  entre el artiguismo y el Centralismo porteño, problema este que iría mucho mas allá de 1820.  Tengamos en cuenta que Buenos Aires desde el preciso momento que brindo sus apoyos al desertor José Artigas, considero que tendría en el, un lacayo incondicional, Se acrecentaron las beligeraciones mas aun, en 1815, cuando varias provincias de la mesopotamia se pronuncian a favor del caudillo Oriental, y se reafirmaron las asperezas en 1816 ya que nada hizo el directorio ante el avance portugués por la frontera  Norte de nuestra Banda, al contrario, sus relaciones no eran de beligerancia.

            Pero estamos en la pagina crucial de 1820 , en que Don José sin habérselo propuesto, tenia dos nuevos enemigos.  El peor de ellos, Don Francisco Ramírez.

            Este Ramírez,  en principio, ve la ocasión de unirse al artiguismo profesando su  adhesión al federalismo.  Artigas cree ver en él  ciertas dotes y de peón de estancia lo lleva a oficial de artillería de sus filas . Así, con el tiempo se hace hombre de confianza  de sus jefes, hasta el momento oportuno en que el Gral Artigas deposita en sus manos la suma  de 40.000 pesos para su custodia. (Isidoro de Maria dice que fueron 50.000).

            Mas adelante en la historia, Ramírez compra conciencias,  traidores, lealtades y por fin arma lo que seria  su contingente y se subleva  ante Artigas en un acto tan infame que seria repudiado hasta por Francia, su gran enemigo.

            Prosigamos, Luego de Saucecito y Abalos, el Héroe Oriental está, en el  terreno de lo bélico,  destruido.   Pero revisemos  de un testigo presencial de aquellos días, el Oficial Oriental Ramón de Caceres, que escribio en sus relatos: ”…. Era tal el prestigio de ese hombre (refiriéndose a Artigas) que cuando  creíamos  que no podía rehacerse en su transito por Corrientes y Misiones, aun derrotado,  salían los indios  a pedirle la bendición y a ofrecerle sus servicios ….  Le seguían en procesión  y mas de uno,  con toda su familia abandono sus casa y cementeras  y sus animales y fue así que en solo siete días  logro reunir  unos 800 lanceros con los cuales  tuvo sitiada la población de Cambia  la que finalmente claudico a sus  fuerzas ….”

            Es aquí que Ramirez,  deriva un dinero con lo cual logra atraer a sus filas al Cacique  José Sití y lo envia en persecución  de su antiguo Jefe .  Sití logra dar alcance al  perseguido y en lugar de presentarle batalla- dice- pasa a engrosar las filas del “padrecito Artigas”.  Esto ocurria en Agosto de 1820.

            Pero el potencial bélico del Jefe Oriental  ya no habría de resurgir, sus fuerzas  anímicamente flaqueaban.  No obstante, logro desde Misiones, hostilizar a los portugueses hasta comprender su verdadera situación y es aquí que  toma la trágica  decisión  de abandonar la lucha.

            Nos relata Isidoro de Maria en su obra:” Vida del Brigadier General José G.  .Artigas” :  “…. Una noche,  rodeado de sus mas leales  y constantes compañeros, les revela su ultima  y heroica decisión.  Pedir al Paraguay  asilo político , dando así un ultimo adios a la Patria.  Ansina, su buen Ansina,  es el primero en ponerse de pie  y responde:” Mi General, yo o seguire  aunque sea hasta el fin del mundo”  Una lágrima brota de  aquel rostro  donde se reflejaba la nobleza de su alma respondiendo el Jefe: “ Como tu , todos,  pero yo no quiero violentar la voluntad de nadie, me seguirá el que quiera ….”

            Al otro día hace saber  su resolución a la tropa  que en su mayoría  decide  acompañarlo, mientras que otros, se dispone, permanecerían en Misiones. 

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            Días antes, había despedido a Melchora Cuenca  en Mandisoví, se cuenta, en una escena desgarradora  Ella volvería al Queguay a proteger a sus pequeños Santiago y Maria, fruto de una unión que solo el destino sabia, había llegado a su fin.  Siete mese habían transcurrido desde el 22 de enero.  La B anda Oriental gemía bajo el yugo y el despotismo portugués.  El 20 de agosto, desde Tranqueras de San Miguel,  Don José dispuesto a claudicar en sus empeños,  envía dos cartas, una, dirigida a su hijo Juan Manuel,  concebido con Isabel Sánchez y donde le recomendaba el cuidado de la familia que quedaba en el Queguay y muy especialmente de su hermanito Santiago de apenas 4 años.

            La otra carta dirigida al Dr. Gaspar Rodríguez de Francia, en la cual le solicitaba  al país hermanos  el derecho de asilo político.

            Su intención era ingresar al Paraguay bajo las condiciones que se le impusieran, de no accederse en esa solicitud, ingresaría, se internaría en las selvas paraguayas y allí viviría  en estado de soledad con los recursos que le diera la naturaleza.

            La  respuesta a esta, se hizo esperar hasta principios de setiembre .  El día 5 llega a manos de Artigas  la ansiada contestación  en la cual se autorizaba el ingreso al País.  ¿Buscaría allí  nuevos recursos para su  causa perdida?  Una vez logrado esto, ¿volvería al suelo natal?  ¿Qué ideas cruzaban por la mente  del Protector de los Pueblos Libres?

            A la altura de La Candelaria,  en el Departamento de Itapúa, vadea el Rio Paraná, tanto el como sus seguidores, aceptaban su triste destino de exiliados.  En la orilla opuesta les esperaba el Gobernador Militar del lugar con numerosa escolta  a quien Don José entrego su espada, un bastón que portaba, mas otra misiva dirigida al Supremo Dictador.

            Entre las condiciones exigidas, para su asilo estaban: la dispersión y el desarme de sus acompañantes , lo que se cumplió y los que una vez internados en la selva  fueron disgregados por diversos parajes.

            Hay relatos sin pruebas concretas que nos cuentan que muchos de ellos fueron fusilados sin  previo juicio. Reitero,  esta tesis no tiene fundamentos ya que otros hechos  hacen dudar de esas ejecuciones.

            Dejando atrás La Candelaria,  se inicia una marcha la cual hasta nuestros días esta salpicada de ingratos comentarios, por otra parte nos enteramos que se desarrollo sin mayores contratiempos. A partir de esos días queda en el aire la interrogante que es el casi el causa de la convocatoria de este día.

            Al haber diversidad de opiniones, me tomo la libertad de  hacer un compendio  de todo aquello que se aproxime más a la veracidad, siempre desde la óptica de mi humilde opinión.

            El ¿porqué no regreso? es tal vez la incógnita mas grande que se ha planteado la familia Oriental a través de su historia .  Corresponde a este curioso observador  intentar sacar a luz lo que puede ser la respuesta o las respuestas a estas interrogantes.

            ¿Que significaba aquella escolta de húsares?  ¿Estaba prisionero en el Paraguay?  ¿Seria su destino final una mazmorra y cadenas con grilletes?

            La versión mas conocida  es la se mantuvo por mucho tiempo. Fue conducido  y engrillado y en marchas nocturnas  conducido por senderos  casi inaccesibles, y luego, ubicados en el Convento de la Merced donde sufrió todo tipo de privaciones.  Pero datos orales, acercados por sus actuales descendientes, nos dicen que los húsares  formaron la guardia personal del ilustre visitante y que el Gral. Artigas, era huésped del país hermano. 

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            A pesar de las reiteradas solicitudes al Dr. Francia, jamás se le concedió una audiencia.  ¿Presumiendo tal vez que se le solicitaría ayuda para la causa Oriental?  ¿Simple capricho del Supremo?

            Pero lo que si podemos afirmar es que Francia prodigo todo tipo de atenciones a su ilustre huésped.  Nos es grato enterarnos de esto ultimo por la cantidad de nuevos datos emergentes  a la luz.  Para el Supremo, tal vez fuera una acertada solución ya que no seria de dudar que  en caso de recibirle, Don José hubiera convencido al Dr. Francia, sobre cualquier solicitud planteada.

            Es factible que Rodríguez de Francia retuviera a José Artigas como un arma de hostigamiento a usar ante posibles acciones luso-brasileñas, y no olvidemos del éxito obtenido por su huésped cuando tuvo que confrontarse con los imperiales.  Pero no olvidaba tampoco Francia, que su actual huésped, había tenido una gran amistad con Fulgencio Yegros, otrora co gobernante, luego su mas opuesto rival, a quien termino juzgando y disponiendo  de su vida por fusilamiento en 1821.

            De aquella amistad existían comprometedores datos de los que nuestro personaje, ni siquiera recordaba su existencia.  Para su situación de asilado, su vida se desarrollaba dentro de la normalidad, asistía a misa, tenia libertad de movimientos, recibía diariamente un emisario del Gobierno, cuando no un sacerdote quienes se interesaban por su bienestar.

            Si que era grave, el hecho de existir una carta enviada por José Artigas al Comandante Cabañas, y en ella decía: ”…. Dígale a Yegros que prepare las llanuras. Usted encárguese de la cordillera que yo iré, mataré a Francia y ustedes serán el Gobierno”.  La carta estaba fechada en 1816.

            Cuenta un cronista de la época que cierto día,  al ser consultado el Gral Artigas responde: ”….  Imaginese V.S usted General Artigas y yo Sacerdote , como quiere que me vaya, un soldado entre frailes ….”.  Hacia tres meses estaba en La Merced, haciendo vida clerical, casi.

            La respuesta llega a oídos del Supremo quien dispone de su inmediato traslado al otro día a un poblado llamado San Isidro de Curuguaty.   Era un 25 de Diciembre.  Entre varias cosas se le brinda : una casa, útiles de labranza, enseres, semillas y para su manutención se le adjudica la suma de 36 pesos, el equivalente al sueldo de Capitán en el Ejercito español.  Poseemos en archivo un largo listado de los elementos entregados por el Gobierno del Paraguay.

            En algún momento, alguien pregunta a Francia si Artigas esta prisionero en el Paraguay, a lo que se le responde: ”….  Prisionero, no, eso si, bien guardadito y bien cuidado tal como Napoleón e Santa Helena ….”

            El momento de su llegada al Paraguay no es el mas oportuno para el Gral. Artigas, mucho menos como para solicitar auxilios a Francia.  Demos un paso atrás en esta historia .

            Durante el apogeo del Gral. Artigas  por seis años el Comandante Pedro Campbell tiene el dominio absoluto sobre el Paraná , del Uruguay y tierras interiores.  En determinado momento, intercepta un cargamento de arma que los hermanos Robertson envían a Rodríguez de Francia desde Buenos Aires.  Tomados como presa los bajeles y bergantines  son requisadas las armas y dispuesto el deguello de sus tripulantes paraguayos.

            Campbell monto un simulacro de ejecución que culmino con le corte de trenzas de los paraguayos lo que les ridiculizo en gran modo ya que era practica usual de los soldados paraguayos lucir trenzas y coletas.  Realmente, no llego a ejecutar a ninguno.

            Al enterarse, Francia los cataloga como  brutos, malevos, ladrones sin religión quienes con su caudillo bandolero se han propuesto vivir engañando alborotando y robando  a todo  el mudo. 

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            Bajo la protección del Supremo, el libertador vivió veinticinco años. Recordemos que Francia era dueño absoluto del Paraguay, su voluntad era ley tanto es así que disponía a su libre albedrío  sobre quien debía vivir y quien no.  Sabemos de la existencia  de un poblado-cárcel llamado Tevego, ubicado en lo mas recóndito de la selva donde era casi inaccesible  tanto su entrada como su salida.  Iban allí a cumplir su triste final todos aquellos que discreparan con los métodos  empleados por el Supremo.  Al llegar a ese lúgubre lugar, no se regresaba, ni siquiera los guardias.  Nadie escapaba de las drásticas medidas del Dr. Francia.

            Cuenta la historia que encontrándose el sabio francés Bompland estudiando las plantas  y sus propiedades  medicinales en la zona fronteriza, fue apresado bajo los cargos de  espionaje y conspiración.  Mucho tiempo estuvo Bompland  recluido en una cárcel. Luego fue reducida la severidad de su cautiverio, permitiéndosele continuar con sus estudios.

            Para su suerte, el Dr. Francia comienza a sentir fuertes dolores a los que nadie hallaba remedio. .Por fin, recurre a los conocimientos del francés quien provee de unas pócimas y otros medicamentos los que calmaron los males del Supremo, logrando al fin su libertad.

            En cuanto a Tevego:  ¿Porqué no fueron ni Artigas, ni Bompland, ni Campbell desde un principio, a cumplir su sentencia?  Otra incógnita que se nos presenta.

            Un cálido día de setiembre, 1840, hallándose el anciano Héroe dedicado a sus tareas de labranza, ve llegar a su humilde morada  a un piquete de soldados los que desmontan y sin otros preambulos dan la voz de arresto al anciano.  Preguntado si necesitaba algo para acompañarlos, el anciano responde:”…. Solo pido que me den tiempo a cubrir mis desnudeces ….” ya que estaba arando con el torso desnudo.  Presumió el ahora prisionero, que su protección había llegado al fin, supuso que el Dr. Francia habií fallecido. Y estaba en lo cierto.

            Fallecido El Supremo, las convulsiones volvieron a imperar en el país. El Gobierno paso a manos de un grupo de oficiales que tienen efímera participación en la historia, son los integrantes de “La juventud dorada”.  No obstante, debemos lamentar este periodo ya que en esta ocasión, sí fue engrillado y conducido a una mazmorra el hasta ahora huésped del Gobierno paraguayo.

            Tres mese  después, es  electo para el Gobierno  Don Carlos Antonio López, sobrino del Supremo.  Hasta entonces, Don José había permanecido en San Isidro del Labrador, en Curuguaty.

            Uno de los personajes que mas le conoció, fue el Comandante militar del lugar José Gauto.  Éste tenia como misión la vigilancia personal, las visitas y la observación del infortunado huésped.  Es también Gauto quien tiene la misión de  cumplir la orden emanada de “la juventud dorada”, de poner en prisión al  ahora, “ bandido Artigas”.

            Por suerte también fue apresado Policarpo Patiño, quien fuera Secretario y oficio de verdugo durante el  régimen de Francia.  Sin duda, Patiño  no hubiera vacilado en ejecutar al prisionero Oriental.

            Aquella orden recibida por el Cte. Gauto rezaba asi: “….  Los representantes de la Patria ante la muerte del Sr. Dictador, prevenimos a usted  que inmediatamente recibida esta orden ponga en prisión al bandido José Artigas  en seguras prisiones y dará cuenta sin dilación  haber cumplido y firmado con testigos ….”  Estaba fechada el 20 de Setiembre de 1840, fecha de la muerte del Dr. Francia.  Y firmaban:  Ortiz, Canete, ..ilegible…. Maldonado.  Sabremos  mucho después que el ilegible era Monzon.

            Ya en el poder Carlos A. López dispone de la inmediata liberación del desafortunado anciano, pero si bien fue breve su prisión,  graves fueron los resultados ya que al retornar a su  morada, solo encuentra de esta, las ruinas y las muestras del saqueo y el pillaje y destrucción por el fuego.

            Me atrevo a opinar que entre lo quemado,  estarían los restos calcinados de las memorias del Jefe Oriental, teniendo en cuenta que un hombre tan ilustrado, conocedor de el contenido de sus ideales, de buena fe hubiera  dejado sus memorias para la posteridad.  En lo que quedaba del rancho estaban su fiel Ansina, otro moreno, Montevideo Martinez y su perro, el Charrua.

            El nuevo Gobierno. Dispone  así, de su inmediata liberación, como habíamos  comentado.  Dispone también de la provisión de todo lo necesario para una vida cómoda. 

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            Sus días han cambiado. Recibía información, visitas diarias, noticias del Rio de la Plata, y muy frecuentemente  integrantes de la familia López..  El Paraguay nuevamente se abre al mundo. Poseía buenas comunicaciones  mejoraron sus industrias,  llego el ferrocarril,  las fundiciones, el telégrafo,etc, lo que lo ubicaba en el lugar mas adelantado en la América del Sur.

            Las noticias de la existencia del Gral. Artigas llegan al Rio de la Plata, sus compatriotas se enteran que el viejo caudillo aun goza de buena salud a pesar de sus ya 80 años.  La tierra de aquel anciano es ya un Estado Constitucional.  A la cabeza del Gobierno esta un antiguo subalterno suyo: el General Fructuoso Rivera, quien al enterarse de la feliz noticia dispone  de una misión a fin de lograr el retorno del Jefe Oriental.

            Durante el exilio, Don José es visitado por un alto Oficial del Ejército Brasileño Jean Beaurepierre Roma, el que  impresionado con el personaje manifiesta: “….  Parecia, las ruinas de un gigantesco monumento ….”

            En l846, el vapor Fulton habria de remontar el Parana hasta Asunción llevando a bordo una expedición anglo-francesa, tambien iría una delegación de orientales  en procura de traer al Hçeroe a su suelo natal.  Parte de la delegación era su hijo José María Artigas Villagran, fruto de su matrimonio con su prima Rosalía.  A ´çeste acompañaba el Coronel argentino José María Paz,  exiliado en nuestro país por anti rosista, y varias otras personalidades.

            La idea era retornar a la Patria  con el ilustre, mas la misión fracasó, ya que a pesar de tener todas las libertades y autorizaciones el viejo caudillo no quiso abandonar el Paraguay.  El Capitán del Fulton, se había comprometido a transportar al ilustre viajero sin costo alguno. Y rodeado del máximo confort.

            Dos mese permaneció la delegación en suelo guaraní.  Grande fue la emoción del reencuentro entre los Artigas.  Hacia 26 años no se veían.  Al hablarse  del retoro el viejo expreso: ”…. Quisiera, hijo mío, volver a mi  país antes de cerrar los ojos para siempre y bendecir a  los que han tenido la fortuna  de dar cima a mi obra y cuyo complemente miro aquí ….”. Exhibiendo una copia de la Constitución del Estado Oriental agregó:  “…. No he de volver como un perdonado ….”.  Además, conciente de la situación de su Patria, la que sufría bajo los rigores de la Guerra Grande, se le creaba una  interrogante:  ¿Rivera u Oribe?

            La decisión, no era fácil.  Sus hijos estaban confrontados. Santiago alineado en filas de Rivera. También Juan Manuel, el concebido con Isabel Sánchez era riverista.  En cambio, José Maria. Hijo de Rosalía  alineado con Oribe, a las órdenes de Rosas.  Imaginemos que en el fragor de aquella confrontación  llegara  la figura de Artigas al suelo Oriental.

            Aquella, no era su Patria, o por lo menos no como el la soñó.  Quedaba reducida a un trozo de lo que fue su Liga Federal, cuyos conductores ahora tenían  confrontaciones personales, y lo que empeoraba mas aun la situación es que habían recurrido  al apoyo de potencias extranjeras  en sus luchas intestinas.  Aquella,  tampoco era su guerra.  Que triste visión se hubiera llevado el venerable patriota.

            Su decisión de no retornar, fue acertada e inteligente.  Todos los esfuerzos por convencerlo al retorno, fueron estériles.  Continuó con la monotonía de sus días en Curuguaty.  El Oberá Pacaraí continuaba con sus labores de cultivar la tierra, cosechar mandioca, de criar aves y de los veinticinco pesos que ahora recibía del Gobierno, solamente retiraba uno.  “…. Con esto, me es suficiente para mis necesidades ….”,  decía al portador.

            Y como  prueba de su generosidad, brindaba asistencia a los lugareños mediante  curas con yuyos, en los cuales era entendido- 

9

            De esta manera, llega aquel triste  23 de setiembre de 1850.  La vida del Jefe de los orientales se apagaba sin el justo homenaje que le hubiera prodigado su pueblo.     O no.

            Antes de culminar esta reseña,  creo oportuno  traer al comentario, parte del material que oportunamente nos hiciera llegar la Escribana Margarita Miró Ibars, entonces Secretaria del Ministerio de Cultura en momentos que nos visitara conjuntamente los Ñemoñare, quienes nos honraron con su presencia  en fecha de los 150 años de la muerte del Heroe.  Nos informamos en esta oportunidad que durante su permanencia en Curuguaty el Prócer tuvo  ocasión de rehacer su vida sentimental, esta vez al lado de Doña Clara Gómez, quien tal como Melchora, esta paraguaya cultivaría el corazón del guerrero.

            De esta unión nacería Juan Simeón, , quien no llevaría el apellido del Héroe por razones de formación religiosa de la familia Gómez.  Durante largo tiempo, se mantuvo el secreto  tanto de la relacion como del nacimiento de Juan Simeón.

            Se da por cierto que este vástago paraguayo fue soldado destacado en acciones durante La triple Alianza especialmente en Humaitá y Estero Bellaco.

Agrego que una línea descendente lleva hoy el apellido Caballero visitaron nuestro país poco tiempo atrás.

            Treinta años y dieciséis días vivió el héroe en el destierro. Treinta años de un inmenso vacio que lamentablemente la Patria no conto con los servicios de su fundador.

            ¿Por qué tanto tiempo?  ¿Qué indujo al Jefe de los orientales a permanecer alejado  de esta tierra que tanto amo y por la cual dio lo mejor de su vida?  Queremos creer que el hermano país  le recibió con el merecido honor  a que se había hecho acreedor.

            Aquella compañía de húsares, del principio, fue su guardia personal, según cierta documentación.  Durante su permanencia en aquel país, se intentó brindarle  todo tipo de confort y bienestar, así como se le expreso que estaba en condiciones de salir en el momento que así lo quisiera.  El hecho que Rodríguez de Francia no le hubiera recibido,  eclipsó en parte esta creencia.  Su tiempo en prisión solamente fueron tres meses.

            Pero, sabemos a todo esto,  que la debilidad del héroe,  tal como lo demuestra la historia, fueron los encantos femeninos.  Prueba de esto son las innumerables damas  que formaron parte de su vida  y la numerosa prole que le sucedió.  De muy buen grado  recibiríamos la noticia  que verificara que Doña Clara Gómez  hizo feliz  y llevadero aquel tiempo en el destierro. 

            Y, ¿como salir del Paraguay llegado el caso?  En Misiones,  ya no estaba el Comandante Guacurarí.  O en Entre Ríos o en Corrientes los Comandantes regionales se iban alineando con Rosas. 

            ¿Quien aseguraba a Don José que se respetarían los salvoconductos?  Al llegar al Estado Oriental:  ¿Cual seria el panorama?  Del 40 en adelante, había dos gobiernos,  ¿por cual se inclinaria? 

            Y por ultimo, comenzaba a circular por la región su leyenda negra, la que tambien cultivaba adeptos.  ¿Que determinaciones tomarían las autoridades de turno.?

El General conocía bien a su pueblo y su gente,  y hoy le damos la razón teniendo en cuenta con que facilidad se puede tergiversar los hechos históricos. 

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            Lo que si es cierto es que ya tenia  decidido no volver. Y así actuó.  Todo lo que tenemos de  él como imagen física es el cuadro al carbón que le tomo Demersay.  Por otra parte, en reconocimiento a su magnanimidad, Don Carlos A. López tenia dispuesto los honores a rendirle en caso que falleciera dada su avanzada edad.

            A pesar de ello,  llegado el día fueron dados a tierra en la forma mas sencilla y austera, ya que el Presidente López se encontraba en Asunción en esos precisos momentos.  Los unicos que acompañaron sus restos fueron algunos poco vecinos lugareños y de lo cual quedo este documento:  “…. En esta parroquia de la Recoleta, de la Capital , el 23 de Setiembre de 1850 , yo, el Cura vicario  interino, enterré en sepultura ordinaria el cadáver de un adulto llamado José de Artigas, extranjero de esta feligresía. Doy fe.  Cornelio Contreras ….”

            Años después, en 1855,  concurren en misión diplomática el Dr. Estanislao Vega y Sra. Amelia Lerena de Vega con el fin de repatriar los venerables despojos mortales.  Parten en el vapor Confederación, y por razones de salud de la Sra.  Amelia, permanecen más de lo previsto.

            Regresa con la delegación que va a bordo del vapor Uruguay, que había llegado al Paraguay con los mismos fines, arribando a Buenos Aires  donde trasbordan al vapor Menay , el que arriba a Montevideo  el 19 de Setiembre de 1855.  El entonces Presidente de la Republica Dr. Gabriel Pereyra dispone de las honras fúnebres a rendirle.

            Extractamos de lo expresado  en el periódico paraguayo “ El paraguayo independiente” de fecha 28 de setiembre de 1850, que así expresaba:
“…. Su fiel Ansina, cerro los ojos del adalid ilustre de los orientales.  Fue  dado atierra en el Crio. Central de la Recoleta. Pueden sus amigos y parientes tener seguro  que nada la faltó y sucumbió poblado por el peso de sus 90 años por que es  suerte común.  Séale leve la tierra ….”

            Así culmina la vida física de nuestro José Artigas.  Aquel abuelo que logró romper los viejos esquemas  de los regimenes europeos  que instalaron  su totalitarismo  en nuestra América  y allí abrió surcos  y sembró semillas de libertad  e intentó un federalismo el cual no prosperó en las llanuras de la Banda Oriental aunque si en la región argentina.

            Y como conclusión surgen estas hipótesis:  Transcurriendo el año 1811,  durante la Redota, de sus informes enviados apreciamos que ya de ahí, Don José miraba  a la hermana Provincia del Paraguay.  Miró, al decir de Zorrilla: ”…. con luminosa intensidad ….”.

            Luego, en 1813, imponía, si se me permite la expresión, que las Misiones Orientales , ocupadas por el Brasil,  estrecharan vínculos de cualquier manera  con las misiones Occidentales,  pues estas se abrazan en gran parte de sus fronteras  con el hermano Paraguay, para quien tenia, excelentes planes.

            Pero, como lo he expresado,  por esa época aparece en el teatro político del Paraguay el Dr. Rodríguez de Francia y tanto Fulgencio Yegros como el Comandante Cabañas iban a desaparecer de escena.

            Muy tarde comprendió Francia que debió aceptar aquellas alianzas que le ofreciera  el jefe Oriental, así, su mapa nacional y su postura política  serian otras.  Tarde comprendió el Supremo que había actuado con soberbia.

            Cuantas veces se habrá cuestionado:  Si el Gral. Artigas con solo el pueblo Oriental, aun hostilizado y traicionado por Buenos Aires, casi concluye su éxito ante el portugués, cuanto hubiera hecho si desde el Norte  las Misiones, y el Paraguay mismo, hubiéramos secundado sus planes. 

            Pero no fue. No pudo ser por que Francia  tal como muchos en ese momento pensó  en primera persona y no en sentido colectivo, en cambio, Don José ya pensaba en plural cuando  de alianzas trataba.

            En compensación, en lugar de ejecutarle le concede limosnas, le ofrece  tranquilidad aunque aislado y por sobretodo le asegura que no será destinarlo a Tevego.

            ¿Y para que volver a la Patria a recibir honores y títulos después de haber vivido  de la caridad?

            Su grandeza  no coincidía con los honores.  Su honor no le permitió  serle caro a la Patria que el mismo cimentó. Tal vez, y no creo estar  lejos de la verdad, por eso no regresó.

 

 

  

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