Historia y Arqueología Marítima

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SIMULACRO DE DEFENSA DE MONTEVIDEO ANTE UN EVENTUAL

ATAQUE INGLÉS EN MAYO DE 1801

Indice Academia ROU Hist Mar.y Fluvial

 

Por: JUAN ANTONIO VARESE  Publicado en Ciclo de Conferencias año 2005

             Para comprender el episodio del simulacro de defensa de la plaza de Montevideo ante la eventualidad de un ataque inglés que practicaron las tropas españolas divididas en dos bandos contrarios, en fecha 10 de mayo de 1801, resulta procedente remitirnos a la situación europea de la época, especialmente la existente entre los reinos de Inglaterra y España.

Lo importante, lo que queremos dejar bien claro, es que en el Río de la Plata se sentía la posibilidad de un ataque inglés como una amenaza cierta y latente.  Durante todo el siglo XVIII ambas potencias estuvieron enfrentadas en reiterados conflictos, apenas interrumpidos por transitorios períodos de paz.  Pero más concretamente a finales del siglo, después de la Revolución Francesa, España se vio arrastrada a prácticas bélicas en un momento en que pretendía atender su reino colonial en paz y neutralidad.

A consecuencia del tratado de San Ildefonso, celebrado con la Francia revolucionaria, se vio obligada a declarar la guerra a Inglaterra. Fue un conflicto duro, difícil, sangrante para la economía española. 5 años, desde 1796 hasta el 23 de mayo de 1802 en que se firmó la Paz de AMIENS.

            En estos años Francia involucró y arrastró a España en dos invasiones a Portugal, permanentemente apoyada por Inglaterra.

Como siempre, la situación europea se reflejaba directamente en las colonias; y muy especialmente en el Río de la Plata donde empezaron a merodear naves inglesas con patente de corso, que de esta manera cumplían una triple finalidad favorable a sus intereses: 1) el entorpecimiento del comercio español, 2) la defensa del comercio inglés con el Brasil, la principal colonia de su aliado Portugal y 3) el apresamiento de embarcaciones españolas, cuando se podía, de lo que sacaban buen provecho.

Naves inglesas surcaban el Atlántico, especialmente a la entrada del Río de la Plata, dejándose ver en Maldonado. Dicho merodeo también ponía en estado de nerviosismo y zozobra a la población de Buenos Aires y Montevideo.

Una vez que Napoleón fue nombrado Emperador, la situación se complicó aún más tras el Convenio de Madrid del 19 de enero de 1801, firmado con Carlos IV, con la finalidad de llevar a guerra a Portugal para forzarlo a cerrar sus puertos a las naves inglesas.

Pocos días después, el 13 de febrero se firmó el TRATADO DE ARANJUEZ y el 28 de febrero siguiente España volvió a declarar la guerra a Inglaterra.

Desde entonces en Buenos Aires y Montevideo se acentuaron los temores de una súbita invasión inglesa, apoyados por los portugueses, en represalia a la situación europea.           

Por ese entonces había comenzado a la publicación del primer periódico de la región, denominado EL TELEGRAFO MERCANTIL, RURAL, POLITICO, ECONÓMICO e HISTORIOGRÁFICO DEL RIO DE LA PLATA.

·         Las publicaciones se encuadernaron en dos tomos: el I, que va desde el 1º de abril al 29 de julio de 1801 y el II, que va desde el 1º de agosto a diciembre de 1801.

En el EJEMPLAR Nº 15 del 1º Tomo, de fecha miércoles 20 de Mayo,  junto con noticias del Consulado de Buenos Aires, un artículo sobre Comercio, unas palabras del editor relativas a la Geografía e Historia de estas provincias del Rio de la Plata.

Luego aparece un curioso artículo con el nombre de ATAQUE FIGURADO, al que nos referiremos, pero también hace, dentro del editorial, una interesante salvedad: 

“ Finalmente, aunque algunos han de graduar por superflua la Relación del Ensayo Militar o Ataque figurado que se executó en la Plaza de Montevideo, para el caso de precaber un desembarco enemigo, yo juzgo que debo no omitirla, tanto por ser una función que de un modo induvitable manifiesta el celo y disciplina de los Xefes y Soldados, cuanto por que esto mismo influye MUY MUCHO en la seguridad de la tierra, llegando –COMO LLEGARÁ- a noticia de nuestro actual Enemigo”. 

Pasemos a analizar el artículo titulado ATAQUE FIGURADO:

El simulacro, realizado durante la tarde de un domingo otoñal, tuvo de protagonistas a las fuerzas armadas españolas, algunos batallones venidos de Buenos Aires y otros de Montevideo, en presencia de las autoridades y de toda la población, que se agolpó en las inmediaciones para presenciar el desarrollo del ataque y la consiguiente defensa. El simulacro terminó luego en un festejo con manifestaciones de alegría y danzas populares.

El episodio tuvo los siguientes caracteres: 

1-    llamado ATAQUE FIGURADO o ENSAYO MILITAR DE DESEMBARCO

2-    Dirigido por el Marqués de Sobremonte y “dispuesto con el correspondiente acuerdo del Sr. D. Joseph de Bustamante y Guerra, Gobernador de ella, y Comandante general de su Apostadero:

3-    El ensayo comenzó a las 2 de la tarde

4-    En el campo del arroyo Seco se formaron dos Esquadrones del Regimiento de Dragones, mandados por el Sr. D. Joseph Ignacio de la Quintana, Coronel graduado, Teniente Coronel y Comandante de este Cuerpo, y su Sargento mayor el Teniente Coronel D. Manuel Gutiérrez, tres del Regimiento de Milicias de la misma Plaza, por su Comandante D. Felipe Perez, una Compañia de Granaderos, y otra de Fusileros del Batallon de Milicias por el Capitan D. Juan Balbin, Comandante accidental de él. El Tren volante de Artilleria compuesto de ocho Cañones fue mandado por el Sr. D. Francisco de Orduña Coronel de este Real Cuerpo.

5-    La colocación era en línea, con la artillería en los costados, e interbalos,

6-    SE avistó por una guardia abanzada sobre la costa del Puerto

7-    que las Lanchas Cañoneras se dirigian hacia la Playa de la Casa llamada de los Negros, con cuyo motibo mandó el Sr. Sub-Inspector general que se formase en Columna para acercarse á la barraca, y observar la direccion de aquellas fuerzas Marítimas,

8-    y consiguientemente dispuso que pasasen á apostarse en la inmediacion de dicha Casa los dos Esquadrones de Dragones, y una division de quatro Cañones, mandada por el Teniente Coronel graduado de dicho Real Cuerpo D. Francisco de Arce, aprovechándose de un terreno ventajoso á su inmediacion: un Esquadron de Milicias fue destacado á la barranca del Arroyo Seco á las órdenes del Ayudante mayor de Asamblea D. Bernardo Cermeño, y los dos restantes quedaron en el centro á las de su Comandante y del Capitan de Dragones D. Cosme Becar que exercia de Sargento Mayor de este Regimiento,

9-    adelantándose la otra division de Artilleria á la barranca del Saladero de Orian, que domina la Playa, por ser considerados estos tres puntos como los mas accesibles para un desembarco, y con el objeto de incomodar á las Tropas que lo practicase,

10- fue apostada en dicha Casa la mitad de la Compañia de Granaderos de Milicias, y el resto de esta Tropa se subdividió en pequeñas Partidas que ocuparon las zanjas, y barrancas inmediatos á la Playa.

11-  A las tres se acercaron dos divisiones de Lanchas Cañoneras en igual número de Columnas, mandadas por el Sr. D. Santiago Liniers Capitan de Navio de la Real Armada, y su segundo el de Fragata D. Juan de la Concha, trayendo en el centro colocados los Botes y Lanchas con la Tropa de desembarco, y quando estuvieron á tiro, pasaron con mucha prontitud á la formacion de dos lineas obliquas, rompiendo asi su fuego contra el Apostadero de la Casa de los Negros, que lo correspondió vivamente; pero á poco rato

12- se reconoció ser otro el punto del verdadero ataque, porque volviendo á su formación de Columna, siguieron barajando la Costa hasta la Playa de Orian, donde repitiendo la primera posicion de lineas, hicieron un continuado fuego con el objeto de retirar la Artilleria de tierra, como se verificó, runiéndose esta á los costados de sus respectivos Esquadrones, con lo qual acercándose los Botes y Lanchas á la orilla, afirmaron una Plancha y

13- desembarcó primero un Piquete de Tropa de la Real Armada, al mando del Teniente de Fragata D. Fernando Ordoñes, la que en calidad de Infanteria ligera reconoció las barrancas,

14- y haciendo fuego libre, ó graneado á los Milicianos apostados en ellas que le correspondian vivamente,

15- los fue retirando hasta la Casa de Orian, de que se apoderó, continuando aquellos su retirada por las quebradas ó cortaduras que tenian á su inmediacion, á vista de la mayor fuerza que desembarcó en este intermedio, consistiendo esta en un Batallon del Regimiento de Infanteria de Buenos-Ayres, mandado por el Teniente Coronel Capitan de Granaderos D Joseph Ignacio Merlos, en que exercia de Sargento mayor el de igual clase y grado D. Felix Iriarte:

16- formado en Batalla en la misma Playa, pasó con la mayor prontitud á la formacion de Columna, y subió a la barranca empezando el fuego ganando terreno contra los Esquadrones de Caballeria que se retiraban con su division de Artilleria á los costados, haciendole mui ordenado á la Prolonga, y quando tubo suficiente espacio, se desplegó al Orden de Batalla, continuando sus descargas por Compañias, pasando á cubrir sus costados la Tropa de Marina; ademas de defenderlos la disposicion del mismo terreno cortado naturalmente por su derecha, y zangeado de una Chacra ó Quinta por la izquierda:

17- en este estado hizo el Señor Sub Inspector General la señal prevenida á los Esqudrones apostados, y acudieron á contener la Tropa de desembarco que se adelantaba, para lo qual tomaron los de Dragones la Vanguardia en una linea,

18- y abanzando sus Cañones al frente por los costados, rompieron el fuego contra el Batallon: entretanto, la Artilleria de las Milicias puso sus Armones, y salió por los interbalos de estos Esquadrones á reunirse con la de dragones; el de la izquierda, apostado en el Arroyo Seco, se adelantó amenazando atacar por su flanco derecho al Batallon desembarcado con la Infanteria Miliciana que se le havia reunido, y le hacia fuego por sus costados,

19- con lo que considerando no poder resistir fuerzas tan superiores, emprendió su retirada en buen orden, haciendo de tiempo en tiempo repetidas descargas de Compañias sobre los Esquadrones de Dragones; pero para acelerar aquella, mandó el Señor Sub-Inspector General,

20- desmontase la Compañia de Granaderos de este Regimiento, lo que executado con prontitud, y tomado el frente de la linea, se continuó la marcha abanzandose estos sobre la Infaneria con fuego graneado hasta donde los permtió el de las Lanchas Cañoneras,

21- que ya sobstenia el reembarco de la Tropa; esta guardó su Orden de Batalla hasta la misma barranca, descendiendo á la Playa las Compañias por la izquierda sobstenidas por las que quedaban haciendo frente, y por la Infanteria de Marina: la Miliciana recobró sus Puestos, y formado en la Playa el Batallon, se reembarcó por el mismo orden de fuegos, protegido de la Artillería de las Cañoneras, y de los Granaderos y Tropa de marina, que quedaron los ultimos: los ocho Cañones del Tren se apostaron sobre la barranca,

22- y asi estos como los de Mar, continuaron los suyos hasta estar fuera de tiro, concluyendose estas eboluciones sin desgracia en medio de tan vivas, y continuadas descargas de una y otra parte

23- , y contribuyendo al lucimiento de esta funcion Militar la apacible tarde que se logro, por que proporciono la mayor concurrencia. 

TRANSCRIBIMOS textualmente el último párrafo del artículo: 

“La buena disciplina, y destreza de unas y otras Tropas; la bien ordenada marcha, fuego, y posiciones de las Lanchas Cañoneras en ataque, desembarco, y retirada, la prontitud y buen servicio del Tren Volante de Artilleria en los diversos puntos que ocupó, fueron objetos sumamente agradables, y satisfactorios al Señor Gobernador de la Plaza, y al numeroso pueblo espectador y no menos el gustoso empeño del Soldado en instruirse para una vigorosa defensa de estos Dominios, y sostener los justos derechos de nuestro amado Soberano, convencidos todos de la utilidad que producen estos Exercicios á imagen de la guerra”. 

Destacamos los siguientes puntos:

a)    buena disciplina y destreza

b)    bien ordenada marcha, fuego y posiciones de las lanchas cañoneras en ataque, desembarco y retirada

c)    prontitud y buen servicio del Tren Volante de Artillería

d)    Todo ello de buen grado para el Gobernador de la Plaza (Bustamante y Guerra), SATISFECHO EL PUBLICO ESPECTADOR y EL SOLDADO EN INSTRUIRSE PARA UNA VIGOROSA DEFENSA DE LOS DOMINIOS Y JUSTOS DERECHOS DEL AMADO SOBERANO. 

Al mes siguiente, en junio de 1801, se firmó la Paz en Badajoz, por la cual Portugal se comprometía  a cerrar los puertos a Inglaterra. Y 4 meses después, en octubre de 1801, se firmaba la paz entre Francia e Inglaterra.  España salía perjudicada del conflicto porque se le devolvía Menorca pero no la isla de Trinidad.

Y EL 23 DE MARZO DE 1802 SE FIRMÓ LA PAZ DE AMIENS.

Esta paz no sería duradera. Napoleón, por su parte, estaba desconforme con la situación. Aprovechó el importe recibido de la venta de la Luisiana a los Estados Unidos para equipar y pertrechar sus tropas. Impuso a Carlos IV el TRATADO DE NEUTRALIDAD. La situación se consolidó cuando, en marzo de 1804, NAPOLEON fue coronado EMPERADOR de los franceses.

Inglaterra también había quedado desconforme con la situación. Y buscó quebrar el equilibrio del Tratado de neutralidad de España.  En tal concepto, en octubre de 1804, 4 navíos ingleses atacaron y apresaron a 5 fragatas españolas procedentes de Montevideo, en lo que se conoció como Batalla de Santa María. Como represalia ESPAÑA declaró la guerra a Inglaterra, el 11 de enero de 1805.

Preparaba así la jugada decisiva de Gibraltar. 

APENDICE 

Trascripción literal del artículo aparecido el 20 de mayo de 1801 en EL TELEGRAFO MERCANTIL, RURAL, POLITICO, ECONÓMICO e HISTORIOGRÁFICO DEL RIO DE LA PLATA: 

ATAQUE FIGURADO

El Domingo 10 del corriente se verificó el ensayo Militar de un desembarco en las inmediaciones de la Plaza de Montevidéo, dirigido por el Sr. Marqués de Sobre-Monte, Sub-Inspector general y Cabo Subalterno de este Vireynato, y dispuesto con el correspondiente acuerdo del Sr. D. Joseph de Bustamante y Guerra, Gobernador de ella, y Comandante general de su Apostadero: á las dos de la tarde se formaron en el Campo del Arroyo Seco dos Esquadornes del Regimiento de Dragones, mandados por el Sr. D. Joseph Igancio de la Quintana, Coronel graduado, Teniente Coronel y Comandante de este Cuerpo, y su Sargento mayor el Teniente Coronel D. Manuel Gutiérrez, tres del Regimiento de Milicias de la misma Plaza, por su Comandante D. Felipe Perez, una Compañia de Granaderos, y otra de Fusileros del Batallon de Milicias por el Capitan D. Juan Balbin, Comandante accidental de él.

El Tren volante de Artilleria compuesto de ocho Cañones fue mandado por el Sr. D. Francisco de Orduña Coronel de este Real Cuerpo.

Colocados todos en linea con su Artilleria en los costados, e interbalos, se avisó por una Guardia abanzada sobre la costa del Puerto que las Lanchas Cañoneras se dirigian acia la Playa de la Casa llamada de los Negros, con cuyo motibo mandó el Sr. Sub-Inspector general que se formase en Columna para acercarse á la barraca, y observar la direccion de aquellas fuerzas Marítimas, y consiguientemente dispuso que pasasen á apostarse en la inmediacion de dicha Casa los dos Esquadrones de Dragones, y una division de quatro Cañones, mandada por el Teniente Coronel graduado de dicho Real Cuerpo D. Francisco de Arce, aprovechándose de un terreno ventajoso á su inmediacion: un Esquadron de Milicias fue destacado á la barranca del Arroyo Seco á las órdenes del Ayudante mayor de Asamblea D. Bernardo Cermeño, y los dos restantes quedaron en el centro á las de su Comandante y del Capitan de Dragones D. Cosme Becar que exercia de Sargento Mayor de este Regimiento, adelantándose la otra division de Artilleria á la barranca del Saladero de Orian, que domina la Playa, por ser considerados estos tres puntos como los mas accesibles para un desembarco, y con el objeto de incomodar á las Tropas que lo practicase, fue apostada en dicha Casa la mitad de la Compañia de Granaderos de Milicias, y el resto de esta Tropa se subdividió en pequeñas Partidas que ocuparon las zanjas, y barrancas inmediatos á la Playa.

A las tres se acercaron dos divisiones de Lanchas Cañoneras en igual número de Columnas, mandadas por el Sr. D. Santiago Liniers Capitan de Navio de la Real Armada, y su segundo el de Fragata D. Juan de la Concha, trayendo en el centro colocados los Botes y Lanchas con la Tropa de desembarco, y quando estuvieron á tiro, pasaron con mucha prontitud á la formacion de dos lineas obliquas, rompiendo asi su fuego contra el Apostadero de la Casa de los Negros, que lo correspondió vivamente; pero á poco rato se reconoció ser otro el punto del verdadero ataque, porque volviendo á su formacion de Columna, siguieron barajando la Costa hasta la Playa de Orian, donde repitiendo la primera posicion de lineas, hicieron un continuado fuego con el objeto de retirar la Artilleria de tierra, como se verificó, runiéndose esta á los costados de sus respectivos Esquadrones, con lo qual acercándose los Botes y Lanchas á la orilla, afirmaron una Plancha y desembarcó primero un Piquete de Tropa de la Real Armada, al mando del Teniente de Fragata D. Feranndo Ordoñes, la que en calidad de Infanteria ligera reconoció las barrancas, y hacienod fuego libre, ó graneado á los Milicianos apostados en ellas que le correspondian vivamente, los fue retirando hasta la Casa de Orian, de que se apoderó, continuando aquellos su retirada por las quebradas ó cortaduras que tenian á su inmediacion, á vista de la mayor fuerza que desembarcó en este intermedio, consistiendo esta en un Batallon del Regimiento de Infanteria de Buenos-Ayres, mandado por el Teniente Coronel Capitan de Granaderos D Joseph Ignacio Merlos, en que exercia de Sargento mayor el de igual clase y grado D. Felix Iriarte: formado en Batalla en la misma Playa, pasó con la mayor prontitud á la formacion de Columna, y subió a la barranca empezando el fuego ganando terreno contra los Esquadrones de Caballeria que se retiraban con su division de Artilleria á los costados, haciendole mui ordenado á la Prolonga, y quando tubo suficiente espacio, se desplegó al Orden de Batalla, continuando sus descargas por Compañias, pasando á cubrir sus costados la Tropa de Marina; ademas de defenderlos la disposicion del mismo terreno cortado naturalmente por su derecha, y zangeado de una Chacra ó Quinta por la izquierda: en este estado hizo el Señor Sub Inspector General la señal prevenida á los Esqudrones apostados, y acudieron á contener la Tropa de desembarco que se adelantaba, para lo qual tomaron los de Dragones la Vanguardia en una linea, y abanzando sus Cañones al frente por los costados, rompieron el fuego contra el Batallon: entretanto, la Artilleria de las Milicias puso sus Armones, y salió por los interbalos de estos Esquadrones á reunirse con la de dragones; el de la izquierda, apostado en el Arroyo Seco, se adelantó amenazando atacar por su flanco derecho al Batallon desembarcado con la Infanteria Miliciana que se le havia reunido, y le hacia fuego por sus costados, con lo que considerando no poder resistir fuerzas tan superiores, emprendió su retirada en buen orden, haciendo de tiempo en tiempo repetidas descargas de Compañias sobre los Esquadrones de Dragones; pero para acelerar aquella, mandó el Señor Sub-Inspector General, desmontase la Compañia de Granaderos de este Regimiento, lo que executado con prontitud, y tomado el frente de la linea, se continuó la marcha abanzandose estos sobre la Infaneria con fuego graneado hasta donde los permtió el de las Lanchas Cañoneras, que ya sobstenia el reembarco de la Tropa; esta guardó su Orden de Batalla hasta la misma barranca, descendiendo á la Playa las Compañias por la izquierda sobstenidas por las que quedaban haciendo frente, y por la Infanteria de Marina: la Miliciana recobró sus Puestos, y formado en la Playa el Batallon, se reembarcó por el mismo orden de fuegos, protegido de la Artillería de las Cañoneras, y de los Granaderos y Tropa de marina, que quedaron los ultimos: los ocho Cañones del Tren se apostaron sobre la barranca, y asi estos como los de Mar, continuaron los suyos hasta estar fuera de tiro, concluyendose estas eboluciones sin desgracia en medio de tan vivas, y continuadas descargas de una y otra parte, y contribuyendo al lucimiento de esta funcion Militar la apacible tarde que se logro, por que proporciono la mayor concurrencia.

La buena disciplina, y destreza de unas, y otras Tropas; la bien ordenada marcha, fuego, y posiciones de las Lanchas Cañoneras en ataque, desembarco, y retirada, la prontitud, y buen servicio del Tren Volante de Artilleria en los diversos puntos que ocupó, fueron objetos sumamente agradables, y satisfactorios al Señor Gobernador de la Plaza, y al numeroso pueblo expectador, y no menos el gustoso empeño del Soldado en instruirse para una vigorosa defensa de estos Dominios, y sobstener los justos derechos de nuestro amado Soberano, convencidos todos de la utilidad que producen estos Exercicios á imagen de la guerra”. 

 

  

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