Historia y Arqueología Marítima

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El Yacht Club Argentino inicia sus cursos de Aeronavegación

De la revista Yachting de 1942 y 1944

 

(Arriba) El piloto Sr. Regúnaga se dispone a subir al avión en compañía de un socio. Se realizaron numerosos vuelos en los gue participaron muchas socias gue también tienen deseos de inscribirse en los cursos.

Las autoridades de la Junta Argentina de Aviación haciendo entrega del hidroavión con el cual se iniciarán en breve los cursos de vuelo. El Almirante Guisasola, Comodoro del Club, agradeció, poniendo de manifiesto gue en esta forma se dará cumplimiento a uno de los anhelos de los Estatutos.

El avion en plena carrera sobre el agua provoca el desbande de las gaviotas, sorprendidas por la velocidad y el ruido.

El avion despegando del agua con toda soltura

En pleno vuelo evolucionando p;pr sobre el local de la Darsena Norrte y sus alrededores, demostrando su docilidad y al mismo tiempo la pericia de su piloto.

Edicion de 1944 de la Revista Yachting Argentino

La primera Escuela de Hidroaviación civil fundada por el Yacht Club Argentino enlrega las patentes de aviadores civiles a ocho alumnos egresados en su primer curso

A punto de cumplir sus bodas de diamante el Yacht Club Argentino ve realizadas totalmente las disposiciones de su artículo 19 que dice: "promover y fomentar por todos los medios posibles la navegación y el gusto por las maniobras, regatas y excursiones a vela entre aficionados". Este artículo fué ampliado en Asamblea Extraordinaria en el año 1913 por sugerencia del actual Vice Comodoro del, club Don José Antonio Aguirre con el agregado de "Fomentar la Hidroaviación", con lo cual hoy tiene el honor, la antigua y prestigiosa institución, de cumplir la última etapa del artículo fundamental de su carta  orgánica.

La disposición que hemos transcripto tiene el mérito de haber sido tratada e incluida en los albores de la navegación aérea deportiva y lo que entonces pareció un sueño para muchos de los asistentes de la asamblea en 1919 hoy se ha convertido en una magnífica realidad, con lo cual la veterana institución del yachting argentino, una vez más marca el rumbo del deporte en el país.

La hidroaviación tiene analogías indiscutidas con otras actividades del deporte náutico, tanto por los elementos que actúan en su desarrollo como por el campo en que éste se practica. Si ésto no fuera así, no hubiera tenido tan entusiasta acogida en el ambiente de navegantes veleros activos de ese club, los cuales han demostrado poseer condiciones destacadas paro: la práctica de la hidroaviación indudablemente en base a los conocimientos que tienen del yachting, lo que les ha facilitado la maniobrabilidad en el carreteo, su. desplazamiento tanto en el carreteo como en el aire, debido al viento, y otras sensaciones adquiridas en la práctica de la navegación a vela.

El Yacht Club Argentino, comenzó sus gestiones encaminadas a la creación de la escuela de pilotos, al tener conocimiento de la existencia de un hidroavión con características sobresalientes para la enseñanza, a disposición de la Junta Argentina de Aviación.

Luego de largas y empeñosas gestiones se consiguió la entrega de dicha máquina con el compromiso por parte de esa institución, de hacerse cargo de la organización del curso, el cumplimiento de un plan de enseñanza pre-establecido, el cuidado y mantenimiento del avión y de la instrucción de cuatro becados de la Junta Argentina de Aviación en cada curso.

El hidroavión que ostenta la bandera con sol y el gallardete del Y. C. A. es un Luscombe Silvair, biplaza, doble comando con fuselaje y flotadores de aluminio, instrumental completo de vuelo, propulsado por un motor continental de 75 H. P. de cuatro cilindros.

Para la organización y dirección del curso se nombró en el Y. C. A. una comisión especial de hidroaviación, la cual tiene por misión la marcha del curso, contando con el más amplio apoyo de la Comisión Directiva en la solución de los variados y múltiples problemas que el normal desarrollo presenta.

El curso se realiza bajo la dirección del Sr. Ubaldo de Sivori, aviador de larga y brillante experiencia. Componen dicha comisión en calidad de Presidente, el Ing. César Torres, quién, dotado de un gran dinamismo y firme voluntad ha obviado los serios contratiempos que se presentan en toda nueva empresa; lo secundan en calidad de jefe de pista el conocido aficionado Jorge Luro, cuya capacidad en la materia ha sido de gran valor y completan la comisión en calidad. de vocales el Sr. Osvaldo Alget, el Dr. Hugo Te-din, los capitanes de fragata Ernesto Massa y Edgardo Bonnet y como representante de la comisión directiva el Sr. Faustino Alejandro Jorge.

Es de hacer notar que el aprendizaje de los ocho alumnos se ha hecho en un tiempo fuera de lo común, pues en el término de poco más de tres meses de instrucción han rendido la prueba de suficiencia sin e! menor contratiempo la totalidad de los alumnos.

La marcha de este curso, fué ampliamente apoyada con todo su entusiasmo y sus conocimientos técnicos, por el Director General de Aviación civil, Dr. Samuel Bosch, quien con las palabras que pronunció en el acto de la entrega de las patentes expresó su convicción de que una institución como el Yacht Club Argentino contaba con el elemento necesario no sólo para aprender los rudimentos de aviación, sino para llevar adelante el conocimiento hasta alcanzar el grado de perfección que debe buscarse en los practicantes de la hoy compleja y difícil actividad aérea.

Es de esperar que ante una tan magnífica demostración hecha por el Y. C. A., los cursos continúen con el mismo entusiasmo para poder preparar los pilotos civiles que la patria necesita.

El hidro sobre la rampa que facilita el embarque de los alumnos.

El Comodoro del Yacht Club Argentino, Almirante José Guisasola, pronunciando palabras alusivas al acto de entrega de los certificados. Lo rodean numerosas personalidades entre los que figuran el contraalmirante Marcos Zar, Monseñor Franceschi, quién bendijo el avión y numerosas familias que concurrieron a la ceremonia.

Es indispensable aprender a poner en marcha el avión. Aquí se muestra a un alumno, parado sobre un flotador en momentos en que acciona la hélice para hacer arrancar e! motor.

La silueta del Luscombe sobrevolando la característica torre de! Yacht Club Argentino. Mediante auriculares el alumno en vuelo escucha las indicaciones del instructor instalado en la terraza del club.

Cuando el alumno está en condiciones de volar solo, por medio de un receptor instalado en el avión, recibe órdenes del instructor desde tierra. Esto facilita los primeros vuelos que se realizan ante la vista del instructor.

Aqui se ve al Sr Ubaldo de Sivori comunicandose con un alumno mientras los otros aprovechan las indicaciones y comentan las maniobras.

Momentos en que hace uso de la palabra el Director de Aviación Civil, Dr. Samuel  Bosch, quién es escuchado con atención por los alumnos egresados. De izquierda a derecha: César P. Torres, Luis F. Valle, Rafael E. Iglesias, Luis Aguirre, Eduardo G. Galletti, e! Instructor U. De Sivori, Rufino Rodríguez do la Torre, Carlos Ayerza y Ricardo Egaña.

 

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